OBJETIVO 6:
COMBATIR EL VIH/SIDA, LA MALARIA Y OTRAS ENFERMEDADES
Mecanismo de
supervisión de los objetivos de desarrollo del Milenio para el objetivo 6 *
Más datos sobre sobre el objetivo 6 [PDF]
Meta 6.A:
Haber detenido y comenzado a reducir
la propagación del VIH/SIDA en 2015
Indicadores
- 6.1 Prevalencia del VIH en las personas de entre 15 y 24 años
- 6.2 Uso de preservativos en la última relación sexual de alto
riesgo
- 6.3 Proporción de la población de entre 15 y 24 años que
tiene conocimientos amplios y correctos sobre el
VIH/SIDA
- 6.4 Relación entre la asistencia escolar de niños huérfanos y la de niños no huérfanos de entre 10 y 14 años
Meta 6.B:
Lograr, para 2010, el acceso universal
al tratamiento del VIH/SIDA de todas las
personas que lo necesiten
Indicadores
- 6.5 Proporción de la población portadora del VIH con infección avanzada que tiene acceso a medicamentos antirretrovirales
Meta 6.C:
Haber detenido y comenzado a reducir,
en 2015, la incidencia de la malaria y otras
enfermedades graves
Indicadores
- 6.6 Incidencia y tasa de mortalidad asociadas a la malaria
- 6.7 Proporción de niños menores de 5 años que duermen
protegidos por mosquiteros impregnados de insecticida y
proporción de niños menores de 5 años con fiebre que
reciben tratamiento con los medicamentos contra la
malaria adecuados
- 6.8 Incidencia y tasa de mortalidad asociadas a la
tuberculosis
- 6.9 Proporción de casos de tuberculosis detectados y curados con el tratamiento breve bajo observación directa
En los 25 años transcurridos desde que se declaró el primer caso de SIDA, esta enfermedad se ha convertido en la principal causa de muerte prematura en el África subsahariana y en la cuarta causa de muerte a nivel mundial. Más de 20 millones de personas han muerto en todo el mundo desde que comenzó la epidemia, y a finales de 2004, había unos 39 millones de personas que vivían con el VIH. En los países más afectados, la epidemia del SIDA, además de provocar incalculables sufrimientos ha dado marcha atrás a los progresos de desarrollo que habían tardado décadas en conseguirse. Casi ningún país se ha librado de esta amenaza.
Ahora bien, hay países que están combatiendo la epidemia - y venciéndola. Tailandia y Uganda han demostrado que se pueden reducir las tasas de infección si se cuenta con una visión y un liderazgo adecuados, por lo que son un ejemplo para otros países azotados por el SIDA.
Otras enfermedades, que no han recibido tanta atención de los medios de información, están minando solapadamente la vitalidad y las esperanzas de los habitantes del mundo en desarrollo. Todos los años el paludismo provoca 1 millón de víctimas mortales, la mayoría de ellas niños, y se estima que ha contribuido a reducir el crecimiento económico en los países africanos en un 1,3% al año. Ha resurgido la tuberculosis, que se consideraba erradicada, en parte debido a la aparición de cepas resistentes a los medicamentos y a la vulnerabilidad provocada por el VIH y el SIDA. No es sorprendente que estas tres enfermedades se concentren en los países más pobres; cabe señalar que podrían combatirse en gran medida mediante actividades de educación y prevención y, cuando aparecen brotes de ellas, mediante tratamiento y atención.