La migración internacional y el desarrollo
 
 
 

Hoja de datos regional:

Las Américas

América septentrional alberga a la mayor concentración de migrantes del mundo, muchos de los cuales son inmigrantes a largo plazo. Entre 1990 y 2005 el número de migrantes que viven en el Canadá y los Estados Unidos aumentó en 17 millones -- la mayor afluencia de personas entre todas las regiones en ese período -- hasta alcanzar un total de 44.5 millones. La corriente más notable ha sido hacia el norte: desde América Central y México hacia los Estados Unidos. La Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) estima que 10.7 millones de personas nacidas en México residen ahora en los Estados Unidos; 6.7 millones de ellas son trabajadores.

Las remesas enviadas al país de origen por esos migrantes proporcionan importantes beneficios a las familias de América Latina y el Caribe. Las remesas enviadas a México ascendieron a alrededor de 18.000 millones de dólares en 2005; es probable que el resto de los países de la región haya recibido una suma total similar o mayor. Entre los países en los que las remesas constituyen un gran porcentaje del producto interno bruto cabe citar Haití (22.1 %), El Salvador (16.5 %), Jamaica (16.4 %), Nicaragua (11.8 %) y la República Dominicana (10.4 %).

Según el Instituto Urbano, con sede en los Estados Unidos, en la actualidad hay alrededor de 11 millones de migrantes indocumentados en el país, de los cuales alrededor de 6.2 millones son mexicanos. La inmigración es una cuestión que despierta emociones encontradas debido a la preocupación acerca de las repercusiones de los migrantes en lo que se refiere al empleo, los salarios y la capacidad de los gobiernos locales para proporcionar servicios, así como la dificultad de contener la corriente de trabajadores indocumentados a través de las fronteras. No obstante, en un estudio realizado en 2006 por el Centro Hispano Pew se encontró poca o ninguna correlación entre los niveles de inmigración y las tasas de desempleo en las localidades estadounidenses, y otros estudios en general demuestran que los trabajadores indocumentados aportan más a la tesorería que lo que sacan de ella.

Hasta ahora, el debate de política en curso en los Estados Unidos ha tenido como resultado la presentación de proyectos de ley en el Congreso que enfatizan la seguridad y el control o se inclinan hacia la regularización de los migrantes indocumentados y el establecimiento de un programa de trabajadores de temporada. En un importante discurso de política pronunciado a principios de 2006, el Presidente de los Estados Unidos reconoció las contribuciones de los migrantes. Cuando el Congreso debatió los proyectos de ley propuestos, los inmigrantes y los grupos que simpatizaban con la inmigración organizaron reuniones populares en gran escala en importantes ciudades de los Estados Unidos.

Pese al crecimiento reciente, la migración a las Américas no se encuentra en su punto más alto. La inmigración aumentó en forma desmedida la población de la Argentina en un 60 % entre 1870 y 1910, y su fuerza de trabajo en un 86 %. La población del Canadá aumentó un 32 % debido a la inmigración y su fuerza de trabajo, un 44 % en el mismo período. En los Estados Unidos, con una base de población más numerosa, el aumento proporcional fue menor pero todavía sustancial: el 17 % de la población y el 24 % de la fuerza de trabajo.

Cuadro 1: Cifras medias anuales estimadas de migrantes a los Estados Unidos y el Canadá
Cuadro 1: Cifras medias anuales estimadas de migrantes a los Estados Unidos y el Canadá

Fuente: Calculado a partir del documento International Migration Flows to and from Selected Countries: 2005

Revision (POP/DB/MIG/FL/Rev.2005), base de datos en forma digital de la División de Población de la Secretaría de las Naciones Unidas.

a/ Los datos excluyen a los migrantes legalizados en virtud de la Ley de Reforma y Control de la Inmigración de 1986 (IRCA).
b/ Los datos incluyen a los migrantes legalizados en virtud de la Ley de Reforma y Control de la Inmigración de 1986 (IRCA).

La migración ha permanecido relativamente estable dentro de América Latina y el Caribe. El número de migrantes internacionales procedentes de esta region fue de 7 millones en 2005, representando una disminución de 0.3 millones desde 1990. Pero esta reducción no significa que se haya detenido la afluencia de migrantes. Simplemente no eran suficientes para contrarrestar la repatriación de 1.2 millones de refugiados en América Central después de 1990.

Además de la migración hacia el norte con destino a los Estados Unidos, un número cada vez mayor de latinoamericanos se están trasladando a Europa Occidental, en particular a España y Portugal.

Políticas de admisión

La reunificación de familias sigue siendo la piedra angular de las admisiones de migrantes en los Estados Unidos y el Canadá, si bien está disminuyendo en este último país. Durante 1990-2002, el 65 % de los inmigrantes permanentes a los Estados Unidos fueron admitidos con arreglo a preferencias familiares. En el Canadá, la proporción equivalente fue del 34 %.

En el Canadá, los solicitantes de residencia permanente se seleccionan sobre la base de un sistema de puntos. El puntaje más alto corresponde a individuos con educación secundaria superior o educación universitaria. Desde 1965, los Estados Unidos han tenido una preferencia basada en el empleo para conseguir la admisión de inmigrantes con la calificaciones necesarias; el tope para los visados en esa categoría fue aumentado a 140.000 por año en virtud de la Ley de Inmigración de 1990.

Varios países desarrollados mantienen programas especiales para la admisión de trabajadores poco calificados. El Canadá y los Estados Unidos se cuentan entre los países con programas para trabajadores de temporada, principalmente para satisfacer la demanda de trabajo en la agricultura. Además, el Canadá permite a jóvenes ciudadanos de países seleccionados que viajen y trabajen dentro del país huésped por períodos que pueden durar uno o dos años. (Se les llama working holiday makers, o sea, "trabajadores de vacaciones")
Esos jóvenes migrantes son los que tienen más probabilidades de encontrar empleos de temporada en ocupaciones poco calificadas.

Los Estados Unidos se destacan como el principal destino para las personas que buscan educación superior en el extranjero; la mayoría de esos estudiantes provienen de Asia y Europa. En 2002, 583.000 estudiantes extranjeros estaban matriculados en instituciones educacionales estadounidenses acreditadas a nivel de facultad universitaria (college) o superior. Se estima que en 2001, el 67 % de los estudiantes extranjeros en los Estados Unidos sufragaron sus gastos educacionales con cargo a fuentes personales o familiares.

Producido por el Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas, en cooperación con la División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas.

 

 

 
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