62. Aunque las Naciones Unidas reciben más atención pública y de los medios de
comunicación por su labor relacionada con la paz y la seguridad, sus contribuciones
en los ámbitos de las ideas, los análisis políticos y la formulación de políticas en el
plano económico, social y ambiental constituyen uno de sus logros más importantes.
El examen de los mandatos en este ámbito amplio de actividades debería contribuir
a que las Naciones Unidas adoptaran un enfoque más unificado y coherente en relación
con el seguimiento de los objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente,
derivados de las conferencias y las cumbres, incluidos los objetivos de desarrollo
del Milenio. Si bien el Grupo de alto nivel sobre la coherencia del sistema
examinará la forma de aumentar la eficacia de la labor de las Naciones Unidas en
materia de desarrollo, especialmente sobre el terreno, el examen de los mandatos
puede aportar instrumentos para que los Estados Miembros estudien formas de racionalizar
en mayor medida el estudio de cuestiones en el seno de los órganos principales
y mejorar la división del trabajo entre ellos, a fin de aprovechar al máximo
la pertinencia y los efectos de las políticas.
Superposición de las actividades
63. La Asamblea General y el Consejo Económico y Social han aprobado numerosas
resoluciones sobre desarrollo económico y social. En los últimos años, en menor
medida, el Consejo de Seguridad ha aprobado resoluciones al abordar algunas de
esas cuestiones en el contexto del mantenimiento y la consolidación de la paz.
Además de los órganos principales, los órganos subsidiarios como las comisiones
regionales y las comisiones orgánicas, y las juntas directivas de los fondos y programas,
establecen prioridades y aprueban mandatos. Los órganos creados en virtud
de tratados también contribuyen a las instrucciones recibidas por los diversos departamentos
y entidades en esos ámbitos. Los mandatos que surgen de esos órganos
están fuera del alcance del examen de los mandatos solicitado en el Documento Final.
No obstante, contribuyen de forma significativa al establecimiento de prioridades
y actividades para el desarrollo.
64. Tradicionalmente las Naciones Unidas han ido más allá de la sabiduría convencional
para ofrecer con audacia ideas y propuestas normativas alternativas.
De esa manera se refleja su estructura multidisciplinar y multisectorial en órganos intergubernamentales económicos y sociales. Las conferencias mundiales y los tratados
han influido significativamente en las medidas adoptadas a nivel nacional e
internacional mediante el establecimiento de objetivos y parámetros que han influido
en muchas políticas nacionales. A medida que los países se desarrollan y aplican
estrategias de desarrollo nacional en respuesta a acuerdos intergubernamentales
mundiales, es preciso contribuir a lograr el apoyo necesario, alentar una mayor cooperación,
incluida la cooperación Sur-Sur, supervisar los progresos y ofrecer orientación
normativa. Una mejor división del trabajo entre los órganos intergubernamentales
pertinentes parece cada vez más necesaria para desempeñar esas tareas con
eficacia.
65. El foro intergubernamental más adecuado para el examen de diferentes cuestiones
y el ejercicio de diferentes funciones en los ámbitos económico y social debería
estudiarse desde esa perspectiva, teniendo en cuenta las competencias básicas,
las ventajas comparativas y las responsabilidades descritas en la Carta. En la Cumbre
Mundial 200518 se reafirmó el papel central del Consejo Económico y Social, y
tengo la esperanza de que, durante el proceso de reforma en curso, el Consejo conseguirá
fortalecer su papel en la coordinación de cuestiones de desarrollo económico
y social, incluida la coordinación de sus mecanismos subsidiarios.
66. Un examen de la labor del Consejo Económico y Social en relación con el
examen, la dirección y la supervisión sustantivos de los trabajos de sus comisiones
orgánicas, así como de los fondos y programas operacionales, pone de manifiesto la
necesidad de fortalecer la función del Consejo. Por ejemplo, en la resolución 48/162
de la Asamblea General, el Consejo Económico y Social recibió el mandato de, entre
otras cosas, examinar y evaluar la labor de los fondos y programas para el desarrollo;
examinar las recomendaciones pertinentes desde el punto de vista operacional
formuladas por los órganos subsidiarios; y supervisar la división del trabajo y la
cooperación entre los organismos del sistema de las Naciones Unidas. En las resoluciones
50/227 y 57/270 B se dieron nuevos mandatos de coordinación al Consejo.
Sin embargo, en la actualidad el Consejo Económico y Social carece de capacidad
para supervisar con eficacia los mandatos concretos que se están creando en las
Juntas Ejecutivas de los fondos y programas. Además, el Consejo es incapaz de supervisar
eficazmente la labor de la Secretaría y de otras entidades de las Naciones
Unidas, que se examina únicamente de forma parcial y por sectores en las comisiones
del Consejo. Al no existir esa capacidad de supervisión, a menudo se produce
cierto grado de superposición y confusión entre las respectivas funciones y programas
de trabajo de las diversas entidades.
Mecanismos institucionales de ejecución
67. Pese a los mecanismos institucionales existentes entre las entidades y entre los
departamentos para garantizar la unidad de acción19, la amplia variedad de mandatos
aprobados por diversos órganos intergubernamentales en ese ámbito ha dado lugar
a una estructura muy dispersa y a una superposición de las funciones. Aunque es
de desear que existan diferentes perspectivas, como por ejemplo las que provienen de diferentes realidades regionales, es preciso eliminar la duplicación para aprovechar al máximo la utilización de los recursos y sus efectos sobre el terreno.
68. En la esfera del comercio, por ejemplo, varias entidades de las Naciones Unidas
desempeñan multitud de funciones. Mientras que la Conferencia de las Naciones
Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) tiene una función central en muchos
de esos ámbitos20, las comisiones regionales y otras entidades, como el Centro
de Comercio Internacional, aportan contribuciones importantes. Es posible lograr
importantes mejoras en la división de las responsabilidades en la labor analítica entre
el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, la UNCTAD, las comisiones
regionales, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y
otros fondos y programas, especialmente en ese ámbito.
69. Del mismo modo, en otras esferas macroeconómicas y en las finanzas, es necesario
asegurar una sinergia de las labores, tanto entre las entidades de las Naciones
Unidas como con las instituciones de Bretton Woods. Aunque se ha logrado un
buen comienzo con la prestigiosa publicación World Economic Situation and Prospects,
en la que participan el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, la
UNCTAD y las comisiones regionales, es preciso redoblar los esfuerzos para obtener
una visión unificada sobre la perspectiva de la economía mundial y las consecuencias
de las políticas macroeconómicas. Por consiguiente, es necesaria una racionalización
de las funciones en el ámbito de las finanzas; los acuerdos y los trabajos
en ese ámbito deben redefinirse, especialmente entre el Departamento de
Asuntos Económicos y Sociales y la UNCTAD, a fin de garantizar la máxima eficacia
en el seguimiento de los resultados de la Conferencia de Monterrey.
70. Otras esferas a las que hay que prestar atención por la posibilidad de que se
produzcan superposiciones y redundancias son el desarrollo sostenible y los asentamientos
humanos. El Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, el Programa
de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), ONU-Hábitat, el
PNUD, así como las comisiones regionales y las secretarías de convenciones y convenios,
participan en diversas actividades en el ámbito del desarrollo sostenible. En
la esfera del medio ambiente en concreto, los dirigentes mundiales reunidos en la
cumbre celebrada en septiembre de 2005 reconocieron la necesidad de contar con
mecanismos más eficaces para las actividades y pidieron “un marco institucional
más coherente para atender a esa necesidad”21. En ese sentido, se ha instituido un
proceso consultivo en la Asamblea General. En los próximos meses, la Asamblea
General estudiará los mecanismos institucionales para las actividades del sistema de
las Naciones Unidas en esa esfera. El Grupo de alto nivel sobre la coherencia del
sistema seguirá estudiando el ámbito de las actividades ambientales para presentar
propuestas complementarias sobre las esferas interconexas del desarrollo, los asuntos
humanitarios y el medio ambiente. El examen general en la esfera del desarrollo
sostenible ha de ser un proceso a más largo plazo que contribuya a esos procesos y
se base en ellos.
71. Igualmente, diversos organismos de las Naciones Unidas han recibido el mandato
de realizar actividades en relación con las cuestiones de población. A partir del
Documento Final y otros mandatos provenientes de la Asamblea General, así como
del Consejo Económico y Social y la Comisión de Población y Desarrollo, se han
identificado ámbitos prioritarios para los próximos años en cuestiones de migración,
VIH/SIDA, salud reproductiva y envejecimiento de la población. En los casos en
que exista una superposición en el trabajo de la Secretaría, los fondos y programas,
habrá que hacer una división más estricta del trabajo, consolidar las capacidades y
replantearse las prioridades del trabajo de forma estratégica.
72. Cada esfera temática tiene un conjunto concreto de intereses y una historia legislativa
única. Por ejemplo, una consideración que hay que tener en cuenta es el nivel
en que se aplican los diferentes tipos de mandatos. Al examinar los mandatos,
los Estados Miembros deberían considerar si un mandato merece seguir siendo examinado
y, en caso afirmativo, si su objetivo principal sería más adecuado a nivel
mundial, regional o subregional. En mi informe sobre la aplicación de las decisiones
del Documento Final de la Cumbre Mundial 2005 pedí que, para encarar toda la gama
de importantes recomendaciones relacionadas con el desarrollo económico y social,
todas las entidades pertinentes de las Naciones Unidas, incluidas las comisiones
regionales, examinaran sus prioridades y programas a la luz del Documento Final
de la Cumbre22. El Comité Ejecutivo de Asuntos Económicos y Sociales y el
Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo han venido coordinando esa labor
utilizando, en el seno del Comité Ejecutivo de Asuntos Económicos y Sociales, un
marco analítico basado en 11 grupos temáticos23. Los Estados Miembros quizá consideren
que existen algunas ventajas en la utilización de ese marco al examinar los
diferentes mandatos de las diversas cuestiones.
73. En el marco del Comité Ejecutivo de Asuntos Económicos y Sociales ya se
han establecido redes de departamentos y entidades pertinentes a fin de examinar los
programas y las prioridades. Pediré a los jefes de los departamentos y entidades
pertinentes que ayuden también a analizar los mandatos y que ofrezcan alternativas
para posibles reorientaciones de los programas en diferentes ámbitos y, cuando corresponda,
para que sean examinadas por el Grupo de alto nivel sobre la coherencia
del sistema. A la larga, los Estados Miembros quizá deseen solicitar un análisis más
amplio de los mandatos, basándose en el examen actual de los mandatos, mediante
la incorporación de los mandatos derivados de los mecanismos subsidiarios, ya que
ello será necesario para examinar el trabajo de los diversos fondos y programas.
Presentación de informes
74. Es preciso un mecanismo perfeccionado
para la presentación general de
informes sobre el seguimiento de la Declaración del Milenio a fin de fortalecer
la pertinencia normativa de la Asamblea General, evitar redundancias y reducir
de forma considerable el número de informes y el volumen de documentación que
se solicita cada año. El Consejo Económico y Social debería aprovechar con mayor
eficacia la labor de presentación de informes de sus comisiones orgánicas. La Asamblea General debería basarse en la labor del Consejo Económico y Social, habida cuenta de la superposición entre las cuestiones examinadas por las
Comisiones Segunda y Tercera y, por ejemplo, la Comisión de la Condición Jurídica
y Social de la Mujer y la Comisión de Desarrollo Social. Aunque los requisitos para
la presentación de informes sobre cuestiones de género se tratan en la sección V del
presente informe, merece la pena señalar aquí que podrían tomarse medidas
preliminares para simplificar la presentación de informes en el ámbito del desarrollo
social. Entre esas medidas podría figurar la unificación o transferencia inmediata de
diversos informes.
75. Los requisitos para la presentación de informes en relación con los tres temas
del programa de la Tercera Comisión sobre desarrollo social24 podrían cumplirse
mediante un informe unificado en la materia. En ese informe podrían incorporarse
cuestiones normativas pertinentes planteadas en la Comisión de Desarrollo Social y
el Consejo Económico y Social, incluidas cuestiones relativas al seguimiento de la
Cumbre Social. Para evitar la necesidad de tener que presentar informes adicionales
separados sobre grupos sociales como los jóvenes y las personas de edad, la Tercera
Comisión podría consultar los distintos informes que se preparan para la Comisión.
El informe integrado propuesto sobre desarrollo social podría presentarse a la
Asamblea cada dos años, como base principal para el examen por la Asamblea del
desarrollo social, con la prestigiosa publicación bienal Informe sobre la situación
social en el mundo. Para un ámbito geográfico más concreto, podría hacerse referencia
a las evaluaciones sociales que preparan actualmente las comisiones regionales
y que presentan a sus propios órganos regionales intergubernamentales. Esa
nueva forma de presentación de informes permitiría a la Asamblea General obtener
una visión más integrada del desarrollo social.
76. Entre los informes que podrían unificarse o transferirse para optimizar la calidad
y los efectos de la presentación de informes figuran el informe sobre energía
solar25, que podría combinarse con el informe sobre el examen de opciones de política
en materia de energía para el desarrollo sostenible26. La presentación de informes
sobre la Alianza de las Naciones Unidas entre el sector público y el sector privado
para el desarrollo rural27 podría encomendarse directamente al equipo de las
Naciones Unidas en el país en los países en que se llevan a cabo proyectos experimentales
y esos informes se presentarían al Consejo Económico y Social por conducto
de las comisiones regionales pertinentes. El informe sobre las medidas económicas
unilaterales como medio de ejercer presión política y económica sobre los
países en desarrollo28 preparado por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales
podría combinarse con el informe preparado por el Departamento de Asuntos
Políticos sobre la eliminación de las medidas económicas coercitivas unilaterales extraterritoriales utilizadas como instrumento de coacción política y económica29.
La responsabilidad de publicar la lista consolidada de los productos cuyo consumo o
venta han sido prohibidos, retirados, sometidos a restricciones rigurosas o no han
sido aprobados por los gobiernos30 y el informe sobre los productos perjudiciales
para la salud y el medio ambiente31, que recae actualmente en el Departamento de
Asuntos Económicos y Sociales, podría transferirse al PNUMA o a la Organización
Mundial de la Salud, que poseen experiencia sustantiva sobre productos químicos y
farmacéuticos.
77. Además, podrían utilizarse tecnologías de la información y las comunicaciones,
como sitios web interactivos o foros en la web, para responder a mandatos concretos
sobre divulgación pública e intercambio de conocimientos, lo que permitiría
reemplazar algunos informes, documentos y otras actividades —como las reuniones
de grupos de expertos— que podrían por tanto suspenderse.
Mandatos y recursos
78. Durante décadas, los enfoques de las prioridades en materia de desarrollo han
experimentado enormes oscilaciones, y algunos puntos de vista han dominado el
establecimiento de formulación de políticas. Las tendencias imperantes han regido
la dirección de los enfoques. Las entidades han orientado su trabajo en respuesta a
esos imperativos con decisiones basadas a menudo en las promesas de financiación.
Al examinar los mandatos en el ámbito del desarrollo en el sistema de las Naciones
Unidas, los Estados Miembros deberían considerar seriamente el hecho de que pueden
producirse duplicaciones y superposiciones a causa del carácter de la financiación
y la función cada vez mayor de las donaciones para fines especiales y la financiación
con recursos complementarios.
79. A fin de mejorar la asignación de recursos en las Naciones Unidas y garantizar
una mayor cohesión en la gestión de la financiación, podría estudiarse, por ejemplo,
el programa ordinario de cooperación técnica. Este programa aporta fondos en cada
presupuesto bienal para actividades de asistencia técnica y complementa la asistencia
prestada a los países en desarrollo procedente de otras fuentes de financiación.
La Asamblea General autorizó la inclusión de esos fondos en 1946 y, desde entonces,
se han asignado fondos para asistencia de ese tipo a varios departamentos y organismos,
como el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, la Oficina de
Coordinación de Asuntos Humanitarios, la UNCTAD, ONU-Hábitat, la Oficina del
Alto Comisionado para los Derechos Humanos y la Oficina de las Naciones Unidas
contra la Droga y el Delito, y a cada una de las comisiones regionales. El programa
ofrece también servicios de asesoramiento, programas sobre el terreno y capacitación
de forma descentralizada, por ejemplo a las comisiones regionales, lo que garantiza
el control por parte de los Estados Miembros y una estrecha relación entre la
cooperación técnica prestada, las necesidades de los países y el intercambio de
prácticas óptimas. Los Estados Miembros quizá deseen estudiar si sería beneficioso
que un director del programa presentase informes sobre el programa ordinario de
cooperación técnica al tiempo que se mantiene su aplicación descentralizada. Esa medida estaría en consonancia con el carácter del programa, que comporta una
estrecha relación entre la prestación de cooperación técnica por los departamentos y
los organismos y las demandas y las necesidades emergentes de los Estados Miembros
a nivel regional y nacional.
80. Por otro lado, para maximizar el uso de los recursos existentes, las economías
que podrían obtenerse gracias a una gestión más eficaz de los servicios de apoyo
comunes dedicados a procesos intergubernamentales relacionados con cuestiones
económicas y sociales podrían destinarse a actividades de mayor prioridad en la esfera
del desarrollo. Por ejemplo, las Naciones Unidas tienen habitualmente casi
100 días internacionales o años de conmemoración en su calendario para celebrar
ocasiones especiales o fomentar la concienciación sobre cuestiones de relevancia
internacional. Un número considerable de esas conmemoraciones tienen que ver con
cuestiones sociales y económicas32. El gran número de conmemoraciones hace que
disminuya su trascendencia, obliga a las Naciones Unidas a decidir cuáles se han de
celebrar y expone a la Organización a las críticas de que despilfarra recursos en programas
que no tienen repercusiones reales en la vida de las personas. Por consiguiente,
sugiero que la Asamblea General estudie esas conmemoraciones, elija el
proceso que debe seguirse para decidir cuáles de ellas deben celebrarse todos los
años y haga un mejor uso de los recursos dedicados a esas conmemoraciones.