Comunicado de prensa
HR/4758

18/05/2003

Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas
Tercer período de sesiones
12a y 13a Sesión (AM y PM)

Debate sobre el Medio Ambiente

Al iniciar el Foro Permanente esta tarde su examen del tema del medio ambiente, PETER R. JANUS, Alto Funcionario del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), dijo que las actividades de la sociedad civil brindaban oportunidades de colaborar en el trabajo de organismos internacionales como el PNUMA. El nexo entre el bienestar humano y el medio ambiente informaba toda la labor del PNUMA, pero era especialmente agudo en el caso de los pueblos indígenas. EN el caso particular de las poblaciones indígenas, el PNUMA había prestado mucha atención a los temas de pobreza y de sustentabilidad del medio ambiente, para hacer la vida más productiva y ambientalmente sostenible.

En lo que se refiere a las mujeres y el medio ambiente, el PNUMA se había concentrado en el papel de la mujer en la reducción de la pobreza y observado que, aunque en el ámbito internacional el papel de la mujer en el desarrollo ambiental había sido reconocido en teoría, en la práctica ese papel seguía siendo visto como extraoficial y sin significación. El propio PNUMA proyectaba lanzar una nueva publicación sobre las mujeres y el medio ambiente. En lo que se refiere a los jóvenes y el medio ambiente, el PNUMA había desarrollado iniciativas globales y regionales, redes y actividades, para comprometer a niños y jóvenes en esa esfera, alentando también su participación en las reuniones del Consejo Directivo y en el desarrollo de informes mundiales y regionales sobre el medio ambiente.

Un representante de las naciones iroqueses y aliadas dijo que las naciones aborígenes en Canadá habían agotado todos los recursos disponibles en sus esfuerzos por negociar con ese país y solicitaban ahora la intervención internacional en relación con la política de denuncios de tierras en Canadá. El Foro Permanente debía solicitar a Canadá suspender sus actividades relacionadas con la política de denuncios de tierras y reiniciar el diálogo de gobierno a gobierno con las naciones aborígenes canadienses.

Un miembro del Foro dijo que toda forma de vida, incluso la vida humana, dependía de los servicios prestados por el ambiente natural. Sin embargo, la biodiversidad estaba amenazada por fenómenos tales como el calentamiento global, la globalización y la sobreexplotación comercial. Los pueblos indígenas soportaban la carga de una gran responsabilidad por la protección del medio ambiente debido a su relación tradicional y estrecha con el medio ambiente. Los territorios indígenas coincidían con las zonas de mayor diversidad biológica en el mundo.

La representante de Myanmar dijo que la tierra, el agua y los bosques eran cruciales para todos, pero incluso más para los pueblos indígenas cuyas necesidades espirituales estaban encerradas en esos recursos naturales. Su país tenía un porcentaje significativo de las tecas (Tectona grandis) del mundo y había manejado esos bosques a través de un plan gubernamental cuyo objetivo era garantizar que Myanmar permaneciera verde durante generaciones venideras. Cuidar el medio ambiente de esa manera garantizaba el bienestar de toda la población de Myanmar, incluidos sus grupos indígenas.

OLIVIER JALBERT, Funcionario Principal del Programa de Asuntos Sociales, Económicos y Legales de la Secretaría del Convenio sobre Diversidad Biológica, dijo que la secretaría agradecía las contribuciones de los Estados y de grupos indígenas en sus actividades orientadas a la protección del saber tradicional. En relación con el impacto del desarrollo en lugares sagrados para los pueblos indígenas, dijo que se habían aprobado recientemente normas para garantizar el respeto por los derechos de los grupos indígenas. La secretaría había establecido un fondo fiduciario para facilitar la participación de grupos indígenas en su trabajo. Había también logrado avances respecto de recomendaciones anteriores del Foro Permanente. Adicionalmente, la decisión de negociar un régimen internacional de acceso a los recursos genéticos y compartir sus beneficios sería de gran importancia para los pueblos indígenas. La negociación de dicho régimen tenía estrecha relación con la protección del saber tradicional.

El representante del Consejo Internacional del Tratado Indígena dijo que el medio ambiente seguía siendo un tema que merecía consideración por el Foro, que de no ser tratado adecuadamente podía tener efectos negativos de largo alcance en el bienestar de los pueblos indígenas. El Foro Permanente debía instar a todas las partes a participar en la reunión de la Comisión sobre Desarrollo Sostenible en el 2005, la cual tratará sobre los recursos hídricos; invitar al Alto Comisionado de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos a patrocinar una consulta internacional sobre los pueblos indígenas y el cambio climático; y recomendar que las partes en el Convenio de Estocolmo aseguren la participación de grupos indígenas en sus actividades.

ANNE KERR, Jefa de Coordinación del Programa en la Sección de Grupos y Sociedades Principales de la División para Desarrollo Sostenible del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, dijo que muchos de los temas obligatorios del Foro Permanente eran abordados por la Comisión sobre Desarrollo Sostenible en el aspecto de su desarrollo sostenible. Los temas examinados durante el período de sesiones más reciente de la Comisión que más interesaban a los grupos indígenas incluían, entre otros: recursos hídricos, incluso el manejo integrado del agua y aproximaciones al tema del agua sustentadas en derechos; sanidad; y asentamientos humanos. Los pueblos indígenas debían aprovechar toda oportunidad de participar en la labor de la Comisión, así como en los preparativos en curso para su próximo período de sesiones.

El Comité de los Pueblos Indígenas de las Antillas Caribeñas recomendaron que los organismos de las Naciones Unidas debían ayudar a crear y poner en ejecución políticas y programas razonables de protección ambiental en las islas vulnerables de Dominica, San Vicente y las Granadinas, y Santa Lucía.

El delegado de Guatemala recomendó que el Foro debía instar a los Estados a proteger el medio ambiente de ser destruido por las empresas; que los pueblos indígenas debían ser invitados a participar en foros ambientales relacionados con el uso del mercurio; que los Estados debían revisar y cambiar los marcos legales para garantizar que las mujeres indígenas tuvieran acceso a recursos legales; y que los organismos pertinentes de las Naciones Unidas debían exhortar a los Estados a no otorgar concesiones mineras en territorios indígenas.

Otros participantes recomendaron que el Foro debía formar un grupo de expertos que examinara los temas y recomendaciones en foros ambientales, para reducir la creciente demanda para que los pueblos indígenas atiendan a ellos. Dicho grupo de expertos permitiría una consulta más amplia. También recomendaron que los organismos debían desarrollar un marco que regulara una conducta ambiental aceptable.

Un representante de la Unión de Jefes Indígenas de Columbia Británica dijo que las mujeres indígenas eran el principal nexo entre las familias y las actividades tradicionales que proporcionaban alimentos, medicinas y valores. El saber tradicional era la base de todo el movimiento de protección ambiental, y los pueblos indígenas eran sus vigilantes.

Al tocarse el principio del consentimiento libre, previo e informado, un representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), dando cuenta de los resultados de un cuestionario, dijo que ningún organismo de las Naciones Unidas había adoptado una definición oficial de ese principio, pero que ese principio era entendido y aplicado en todos los instrumentos legales de la Organización. El sistema de las Naciones Unidas había participado en una serie de actividades para entender mejor la aplicación del principio de consentimiento libre, informado y previo en relación con los pueblos indígenas. Esas actividades habían incluido consultas, talleres, mesas redondas y la asignación de trabajos. El principio había sido incorporado en políticas y convenios en grados diversos.

Un representante del Consejo Saami y la Inuit Circumpolar Conference dijo que el Foro Permanente debía asegurar una participación indígena significativa en el Foro de Estocolmo. El fenómeno del cambio climático tendría un impacto considerable en la región ártica, dado que la reducción del hielo marino en el verano a un pequeño círculo alrededor del Polo Norte podía provocar la extinción de muchas especies de las que dependen los pueblos indígenas del Ártico, así como una perturbación de las corrientes oceánicas. No obstante, a pesar del hecho que algunos pequeños Estados isleños se hundirían pronto en el océano, y de la amenaza para las poblaciones indígenas del Ártico, se estaban ignorando las ramificaciones del cambio climático. El Foro Permanente debía apoyar el establecimiento de un grupo de trabajo sobre pueblos indígenas y cambio climático y asegurar la participación de indígenas en ese grupo de trabajo y en el seguimiento del Convenio Marco sobre Cambio Climático.

Acerca del Convenio sobre Biodiversidad, representantes indígenas dijeron que el Foro Permanente debía asegurar la participación plena y activa de pueblos indígenas y de sus organizaciones en el trabajo del Convenio para ayudar a preservar el saber tradicional. La secretaría del Convenio debería apoyar la capacitación y el intercambio de información, y permitir que los pueblos indígenas desarrollen sus propias posiciones sobre los temas en discusión.

No obstante, un representante indígena de Hawai dijo que los derechos de propiedad intelectual occidentalizados estaban siendo impuestos sobre el saber y las prácticas culturales tradicionales de los pueblos hawaianos, que consideraban dichos actos como piratería cultural. Se recordó al Foro Permanente y a otros organismos de las Naciones Unidas que no tenían derecho a redefinir la identidad de los pueblos indígenas, quienes tenían derecho exclusivo a definirse a ellos mismos y su legado cultural y territorial.

Otros representantes indígenas alentaron al foro a instar al Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y otras entidades a adoptar una política auténticamente genuina y transparente en relación con los pueblos indígenas y el medio ambiente; a recomendar al Consejo Económico y Social que lleve a cabo una investigación de los pueblos indígenas y los recursos naturales; y a apoyar la conferencia de revisión sobre pequeños Estados isleños en desarrollo en Mauricio, dada la constante explotación de territorios indígenas en toda la región del Pacífico.

En cuanto a preocupaciones específicas, el representante de Haudenosaunne Ska-Roh-Reh dijo que metales pesados y materiales radioactivos habían sido depositados en tierras indígenas, con efectos devastadores para la salud de las poblaciones indígenas. Otros representantes indígenas llamaron la atención a los efectos de la deforestación en la población pigmea de la República Democrática del Congo y al impacto de la contaminación en los Khmer Kampuchea Krom de Vietnam.

Finalmente, el representante del PNUD reconoció que el logro de las Metas de Desarrollo del Milenio requería prestar atención especial a la situación de los pueblos indígenas. A través de sus iniciativas, el PNUD apoyaba muchos proyectos llevados a cabo en las comunidades indígenas. El Grupo de Desarrollo de las Naciones Unidas había decidido también dar prioridad a los temas indígenas en las actividades del año próximo. Esto constituía una gran oportunidad para que los pueblos indígenas tomaran más conciencia de sus prioridades. El PNUD continuaría utilizando su presencia en los países para hacer comprender la importancia de trabajar con los pueblos indígenas.

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Traducción no oficial realizada por el Centro de Información de las Naciones Unidas - Lima - Mayo de 2004


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