Comunicado de prensa
HR/4758

18/05/2003

Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas
Tercer período de sesiones
12a y 13a Sesión (AM y PM)

Debate sobre los Derechos Humanos

Al concluir el Foro Permanente su consideración de los derechos humanos esta mañana, un representante del Consejo Internacional del Tratado Indígena declaró que era claro que la Década Internacional para los Pueblos Indígenas no había tenido por objeto abordar los problemas encarados por los pueblos indígenas durante solo diez años. Más bien, debió haber promovido el reconocimiento de que los pueblos indígenas tenían el derecho de participar en los órganos y organismos de las Naciones Unidas en todas las áreas que afectan sus vidas. En el ámbito del desarrollo socioeconómico, que era muy importante para los grupos indígenas, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) debía organizar una consulta regional para las Américas que incluyera a participantes de la FAO, a los puntos centrales sobre asuntos indígenas y a los propios pueblos indígenas.

Más aun, sería necesario reforzar el sistema interno de puntos centrales para asuntos indígenas y desarrollar un plan de trabajo que tome en cuenta las prioridades de los indígenas. La FAO debía también patrocinar una conferencia internacional sobre pueblos indígenas, seguridad alimentaria y soberanía alimentaria. Finalmente, el sistema de puntos focales regionales debía ser replicado por otros organismos y programas de las Naciones Unidas con el objeto de apoyar una participación genuina y efectiva por los pueblos indígenas en el sistema de las Naciones Unidas.

Un representante indígena de Canadá llamó la atención a nuevos acuerdos sobre políticas que están siendo impulsados por el Gobierno Canadiense, indicando que ellos constituían una violación de la soberanía de grupos indígenas. Entre otros efectos negativos, los ancianos y niños de las comunidades habían sufrido por el conflicto causado entre pueblos indígenas, en tanto que otras personas habían sido expulsadas de territorios indígenas por tribunales o acusados injustamente por los tribunales, debido a la amenaza de invasión de territorio indígena por la policía montada canadiense. Los nuevos acuerdos sobre política constituían una violación de los derechos humanos básicos y las libertades fundamentales de grupos indígenas. El uso del referéndum por el Gobierno Canadiense para imponer sus leyes en los territorios indígenas contradecía los sistemas tradicionales basados en el consenso.

Grupo de Expertos sobre Desarrollo Económico y Social

OLE HENRIK MAGGA, Presidente del Foro, señaló al introducir el debate que no existía una definición universal del desarrollo. Algunos los veían como un proceso de crecimiento económico, mientras que otros lo veían como un proceso que reforzaba la libertad de las personas para perseguir aquello que valoraban, ampliando su gama de opciones. La última noción del desarrollo era más acorde con la percepción indígena, y otros conceptos ligados al desarrollo, como la pobreza, debían ser vistos en ese marco. Señalando que la pobreza tenía un contexto cultural, dijo que los pueblos indígenas con acceso a sus tierras no se consideraban a sí mismos como pobres. Incluso si no tenían acceso a una economía monetaria, poseían un capital ecológica, en tanto que la pobreza privaba a las personas de sus derechos humanos básicos, territorio y recursos.

Dado que los pueblos indígenas eran muchas veces pobres y marginados, dijo que debía recordarse una y otra vez a la comunidad mundial cuál era la causa de ello - esto es, que se continuaba privando a los pueblos indígenas del derecho a determinar sus propios destinos y a controlar sus recursos. Si la comunidad internacional deseaba remediar la pobreza, debía analizar sus causas y eliminar los síntomas. Recalcando la importancia de lograr las Metas de Desarrollo del Milenio, indicó que el Foro debía contribuir a alcanzarlas en lo que se refería a los pueblos indígenas.

El presidente desvió luego el tema al Foro Mundial de Pueblos Indígenas, una conferencia paralela a la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, que había reunido a 286 representantes de los Estados Miembros, ministerios gubernamentales, organismos de las Naciones Unidas, el sector privado, y organizaciones indígenas y no gubernamentales. El Foro había analizado tanto las posibilidades como los obstáculos para la participación plena y efectiva de los pueblos indígenas en la sociedad de la información. Los obstáculos incluían la falta de infraestructura comunitaria básica, acceso limitado a tecnología moderna y la urgente necesidad de desarrollar capacidades apropiadas al género y a la edad. Las posibilidades incluían el acceso a nuevos mercados, mayor intercomunicación entre grupos indígenas, nuevas estrategias para revitalizar y transmitir cultura e idiomas, y la oportunidad de participar plenamente en la nueva revolución de la información y la conectividad.

El señor ANTONIO JACANAMIJOY, miembro del Foro, señaló que la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible(CMDS) había reconocido el papel vital de los pueblos indígenas en el desarrollo sostenible. Había reconocido la necesidad de que los pueblos indígenas participen en el planeamiento, la ejecución y la evaluación de programas de desarrollo rural. Los gobiernos habían sido exhortados a adoptar políticas y acciones para satisfacer las necesidades de los pueblos indígenas en el proceso mundial. La Cumbre había recomendado que el sistema de las Naciones Unidas informara sobre los avances en este campo, y que el Banco Mundial trabajara en cuestiones pendientes, especialmente aquellas que tienen que ver con el derecho consuetudinario, los instrumentos de derechos humanos y el derecho a consentimiento libre, previo e informado. Dos años después de formuladas esas y otras recomendaciones, el Foro había recibido informes de organismos de las Naciones Unidos mostrando señales significativas de ejecución. Instó a los representantes de los pueblos indígenas a respaldar dichas recomendaciones, y a que los organismos de las Naciones Unidos prepararan esbozos de proyectos para los pueblos indígenas.

NOELEEN HEYZER, Directora Ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), dijo que el liderazgo de las mujeres indígenas era crítico para alcanzar las Metas del Milenio. Señalando los retos que ellas enfrentaban actualmente, observó que las mujeres indígenas estaban representadas en exceso entre los pobres del mundo; raramente representadas en el proceso de toma de decisiones que afectaba a sus comunidades; y sometidas a un alto grado de violencia en razón de su género. Ellas también formaban parte cada vez más de las crecientes olas migratorias en todo el mundo. A través de redes familiares y miembros de su comunidad, dichas mujeres abandonaban sus hogares cuando muy niñas y viajaban a las ciudades en búsqueda de trabajo en plantas de ensamblaje, o como empleadas domésticas, mudándose a barrios empobrecidos en los márgenes urbanos, o a otras ciudades. Típicamente, trabajaban largas horas con sueldos bajísimos. A menudo se encontraban atrapadas en el nivel más bajo de una jerarquía de explotación, que las hacía vulnerables a la violencia y al tráfico de personas.

Los condiciones que las migrantes dejaban atrás eran poco mejores, señaló. Las niñas asumían responsabilidades domésticas a una tierna edad y se esperaba que se casaran durante su adolescencia. La pobreza y el aislamiento de muchas comunidades indígenas hacían a las mujeres especialmente vulnerables a la violencia doméstica, que incluía el abuso físico, sexual y psicológico. La situación se había intensificado con la globalización. Los derechos sobre la tierra, antiguamente de propiedad de la comunidad, eran conferidos cada vez con más frecuencia a familias y personas individuales, quienes tenían libertad para venderlas al mejor postor - y las mujeres podían quedarse sin nada.

Al mismo tiempo, por carecer de educación y habilidades, las mujeres no podían aprovechar las nuevas oportunidades de empleo que ofrecía la economía global, agregó. Tales tendencias suscitaban una creciente preocupación de que los beneficios de la globalización sólo serían para aquellos cuyos conocimientos y habilidades eran valorados en el mercado global de hoy, acentuando las desigualdades sociales y de género existentes.

JOHAN OLSEN, Ministro de Industria, Agricultura y Mercados Laborales del Gobierno Nacional de Groenlandia, hablando en representación de Dinamarca y Groenlandia, dijo que Groenlandia enfrentaba retos que incluían su dependencia sobre Dinamarca, y la dependencia de su economía sobre las exportaciones de productos pesqueros. Sin embargo, su país había invertido fuertemente en infraestructura, y el reto ahora era combinar esa infraestructura con moderna tecnología de telecomunicaciones e información. Para promover el desarrollo económico, Groenlandia debía explorar medios de producir otros productos, aparte de la pesca. Durante los últimos años, había logrado virar hacia otras estrategias de desarrollo y modernizar las empresas que obtuvo de Dinamarca en 1979. Había creado las mejores condiciones posibles para empresas locales para que el sector comercial pudiera lograr éxito y generar empleos duraderos. Se requería un buen gobierno para el desarrollo económico, dijo, agregando que Groenlandia había adoptado recientemente legislación que promovía la igualdad de género en la administración de las empresas.

Debate

Un representante del Comité del Pacífico recomendó que el Foro solicitara al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) asumir la tarea de desarrollar capacidades para pequeñas empresas; que solicitara al Banco Mundial instruir a los pueblos indígenas sobre cómo acceder a la cuenta para el programa de donaciones pequeñas; y que exhortara al PNUD a trabajar con los pueblos indígenas en recopilar inventarios de sus bases de recursos.

El delegado de Canadá recomendó al sistema de las Naciones Unidas, los gobiernos y el sector privado incluir a los pueblos indígenas en las decisiones, políticas y estrategias que afectaban a estos pueblos; adoptar estrategias multidimensionales y flexibles para ayudar a los pueblos indígenas; y continuar propugnando la incorporación de los indígenas a la sociedad de la información. Canadá estaba trabajando actualmente en implantar un enfoque integrado y multidimensional para promover el desarrollo social de comunidades indígenas y coordinar todas sus iniciativas, recursos y capacidades.

Un representante del Consejo Innu de Nitassinan apuntó que uno de los principales componentes del derecho de los pueblos indígenas de la autodeterminación era el derecho a disponer libremente de su patrimonio y sus recursos naturales, y su derecho a no ser privado de los medios de subsistencia. Sin un porcentaje mayor de sus tierras y recursos, los pueblos indígenas no podrían desarrollar sus comunidades para lograr la autosuficiencia, y serían empujados al borde de la extinción económica, social y cultural. Señalando también la falta de representación de la Organización Mundial de Comercio (OMC), dijo que, dado el impacto de los acuerdos comerciales en la vida cotidiana de los indígenas, la OMC debería explicar sus estrategias y políticas relacionadas con los pueblos indígenas, si las tuviere.

Haciendo eco de ese sentimiento, el representante del Consejo Saami y la Inuit Circumpolar Conference dijo que el desarrollo económico de las tierras y las aguas - y los aspectos sociales conexos - estaban al centro de lo que significaba ser indígena. El desarrollo podía ya sea ayudar a los pueblos indígenas a sobrevivir o destruirlos, dependiendo de cómo se manejaba. Por lo tanto, señaló con preocupación que los procesos de desarrollo no habían tomado en cuenta las prioridades indígenas y que debía establecerse un mecanismo para evaluar y monitorear el consentimiento libre, previo e informado de los pueblos indígenas.

Otros delegados indígenas recomendaron que los organismos de las Naciones Unidas debían proporcionar el apoyo estructural necesario a los pueblos indígenas del Caribe y promover un marco estratégico para el desarrollo indígena regional; que los antiguos países coloniales, como fuentes de gran sufrimiento en la región del Caribe, debían contemplar una reparación y compensación para reparar el daño que habían causado; que los Estados y las instituciones de Bretton Woods debían trabajar con grupos indígenas para promover su desarrollo y administrar recursos humanos para generar un desarrollo sostenible; que los organismos de las Naciones Unidas y los Estados debían informar al Foro Permanente acerca de la situación de indígenas internamente desplazados y movilizar fondos y proyectos para facilitar su participación en programas de retorno y rehabilitación; y que el Banco Mundial y el PNUD, entre otras instituciones, debían facilitar y documentar sistemas de desarrollo económico y social para jóvenes indígenas.

Entre las situaciones que concitaron específicamente la atención del Foro se contaron las de los pueblos indígenas de Bangladesh y de África del Norte. Se instó a los gobiernos de Bangladesh, Argelia, Mali y Níger a mejorar el trato dado a las poblaciones indígenas y a asegurar su desarrollo socioeconómico.

Resaltando los esfuerzos nacionales para el desarrollo socioeconómico de los indígenas, el representante de Nueva Zelanda dijo que las mujeres maoríes habían desempeñado un importante papel en el desarrollo económico de la comunidad indígena en su país, así como en el renacimiento lingüístico y cultural de la comunidad maorí. Sin embargo, les faltaba aún experimentar los mismos logros que las mujeres no maoríes en el campo económico, de la salud y la educación, y tenían dos veces más probabilidades de permanecer largo tiempo sin empleo. El desarrollo de mayores oportunidades para que las mujeres maoríes participen en sectores económicos y sociales constituía parte del plan nacional para promover los derechos indígenas.

Adicionalmente, el representante de México dijo que debía insistirse en la responsabilidad y el manejo compartido de problemas indígenas comunes a escala internacional. Había también necesidad de promover un intercambio de experiencias indígenas y de establecer programas para facilitar enfoques interorganizacionales para la resolución de problemas indígenas, entre otras prioridades. Se sugirió también que el Foro Permanente fortaleciera su relación de trabajo con otros foros que trataban sobre la migración y enfocar la atención en la migración como el tema para el período de sesiones del año entrante.

Algunos organismos de las Naciones Unidas y otros organismos internacionales se dirigieron también al Foro esta mañana, incluso un representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), quien dijo que la labor de la organización durante el año pasado había reflejado su cambio a promover la acción en el terreno. Entre las iniciativas dirigidas a promover el desarrollo indígena se contó una serie de talleres regionales a realizarse durante el 2004, para comprometer a pueblos indígenas en la realización de las Metas de Desarrollo del Milenio, dentro del contexto de la Iniciativa del Ecuador. Se habían establecido también tres programas piloto para el desarrollo indígena, pero, en términos generales, los programas dirigidos al desarrollo indígena requerían mayor promoción y apoyo.

Un representante de la División de Extensión del Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas puso de relieve la reciente creación de la sección de "Extensión Educativa", dirigida a compartir información con niños y jóvenes. Entre otras iniciativas del Departamento para generar mayor conciencia sobre temas indígenas, había establecido el proyecto "Bombeo para la Paz", que comprendía a tres grupos indígenas en la selva tropical amazónica, los cuales enfrentaban condiciones difíciles debido a fuentes de agua contaminadas. A través del Autobús Escolar Virtual ("Cyberschoolbus"), los escolares alrededor del mundo había aprendido acerca del proyecto y estaban participando en ayudar a construir plantas de tratamiento de agua para esas comunidades.

El delegado de la Organización Internacional del Trabajo reconoció que el desarrollo económico y social era una cuestión clave para los pueblos indígenas y tribales, quienes eran marginados en casi todos los aspectos de su vida diaria y enfrentaban pobreza creciente, problemas de salud y discriminación. Los fracasos en eras anteriores de reforma económica y ajustes habían mostrado que la capacidad de desarrollarse hacía necesaria la integración de dimensiones sociales, políticas y económicas en la política pública. El programa social y económico debía girar alrededor de los derechos, especialmente para tomar en cuenta a los pueblos indígenas y tribales. La experiencia había demostrado también que las consultas efectivas con pueblos indígenas y tribales eran clave para que funcionen realmente los planes y programas que los afectan. El tema de los pueblos indígenas y la pobreza fue propuesto para un período de sesiones futuro del Foro.

El representante del Banco Interamericano de Desarrollo indicó que, aun cuando las mujeres indígenas sufrían una forma triple de exclusión, habían realizado una contribución extraordinaria a las economías de los países miembros del Banco. Las mujeres indígenas demostraban día a día que el desarrollo sostenible sólo podía lograrse cuando se sustentaba en el reconocimiento de derechos fundamentales y en el respeto por la cultura indígena. Al desarrollar un nuevo marco estratégico y una política de operaciones para el desarrollo indígena, el Banco intentaba promover el desarrollo de los pueblos indígenas y salvaguardar sus prioridades dentro del marco de las políticas y proyectos del Banco. Entre los nuevos puntos focales de ese replanteamiento, estaba el reconocimiento de la necesidad de expandir el área de territorio tradicional, o reducir la discriminación en los mercados laborales y financieros, y de reforzar la economía intercultural. La perspectiva de género sería incluida en todas esas áreas.

El delegado del Banco Mundial dijo que las lecciones aprendidas habían demostrado la necesidad de enlazar el desarrollo económico y social para los pueblos indígenas. El Banco Mundial había diseñado una visión de desarrollo social y trabajado activamente para crear y asignar fondos destinados a proyectos que beneficiaran específicamente a pueblos indígenas. Los gobiernos debían reconocer que el desarrollo de los pueblos indígenas era esencial para el desarrollo de sus propios países. Finalmente, se reconoció que, dada la larga historia de desconfianza por los pueblos indígenas, el Banco debía dar prueba de estar comprometido con su desarrollo.

Un miembro del Foro observó que se requerían recomendaciones para combatir la corrupción en los proyectos de desarrollo. Los organismos relacionados con el desarrollo debían adoptar mecanismos administrativos y de control para evitar dichos problemas de corrupción.

Una representante del Enlace Continental de Mujeres Indígenas recomendó que los gobiernos debían incluir proyectos que beneficiaran a las mujeres indígenas en sus políticas de desarrollo, y que las mujeres indígenas debían participar en el planeamiento, gestión y administración de proyectos en territorios indígenas. Además, los pueblos indígenas debían tener acceso a información sobre presupuestos públicos a fines que la actividad pública fuera debidamente controlada; debía crearse un fondo específico para financiar y apoyar la participación política de líderes indígenas; los organismos de las Naciones Unidas debían fortalecer las opciones de desarrollo de las mujeres indígenas; y debía proporcionarse financiación a todas las iniciativas de promoción de la identidad cultural.

Resaltando los problemas especiales de los pueblos indígenas de los Andes, un representante del Partido Radical Transnacional dijo que la erradicación del cultivo de la coca había tenido efectos trágicos en la salud y en el medio ambiente. El plan de cultivos alternativos había sido bueno, dijo, pero ineficaz en el largo plazo. El cultivo alternativo habitual era el corazón de palmitos, pero los precios de ese cultivo habían caído significativamente en años recientes. Las Naciones Unidas debían integrar en sus proyectos de desarrollo un plan para reducir el crecimiento de los cultivos de coca.

Otros oradores recomendaron que los organismos de las Naciones Unidas debían aplicar políticas de desarrollo que respetaran los derechos de los pueblos indígenas; que el Foro debía buscar mecanismos para proteger los conocimientos tradicionales contra la comercialización no autorizada; que los gobiernos debían regular la actividad industrial en tierras indígenas; y que los gobiernos debían apoyar el empleo en zonas indígenas.

El delegado de Italia subrayó que la reducción de la diversidad cultural y el crecimiento de la uniformidad debían ser razón de alarma, ya que conducían a la pérdida de habilidades y conocimientos que eran vitales para el desarrollo sostenible. En Italia, la producción de alimentos tradicionales con materias primas tradicionales era protegida y promovida por la legislación de la Unión Europea.

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Traducción no oficial realizada por el Centro de Información de las Naciones Unidas - Lima - Mayo de 2004


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