Discusión sobre Derechos Humanos
Una integrante del Foro dijo, entre otras cosas, que los derechos humanos se referían a que las mujeres preservaran su propio legado - ya sea económico, social o cultural - y no se contentaran con cumplir sus deberes tradicionales. Las mujeres indígenas seguían siendo uno de los grupos más marginados en el mundo y eran víctimas de discriminación y serias violaciones de los derechos humanos. Agregó que debía darse atención especial a las normas del derecho consuetudinario, especialmente aquellas que respetaban los derechos humanos.
La representante de Indonesia señaló que la promoción y la potenciación de las mujeres se habían convertido en un asunto de prioridad nacional en su país. Por primera vez, programas de potenciación eran parte integral del plan nacional de desarrollo. El gobierno proyectaba poner énfasis en la igualdad de género en todos los niveles y aumentar la participación de las mujeres en los procesos de toma de decisiones. Subsistían muchas disposiciones legales discriminatorias y basadas en el género que estaban siendo examinadas actualmente.
Una representante del Comité Coordinador de los Pueblos Indígenas de África llamó la atención a las violaciones de los derechos humanos en Kenia, tales como violaciones, torturas, y falta de participación en la toma de decisiones. Recomendó movilizar recursos con el objeto de enmendar diversas leyes sobre derechos territoriales y de propiedad intelectual; ratificar los convenios internacionales que tratan sobre los derechos humanos de las mujeres; descentralizar los organismos de las Naciones Unidas hacia comunidades locales; y canalizar recursos y desarrollar capacidades en beneficio de las mujeres.
Grupos indígenas de Canadá calificaron la Ley Indígena nacional - que contiene disposiciones sobre todos los aspectos de la vida social de los aborígenes - como una herramienta destructiva utilizada por el gobierno para separar a las mujeres aborígenes de sus familias y comunidades. Las mujeres aborígenes eran asignadas posiciones sociales con menos derechos fundamentales que los hombres aborígenes, seguían sufriendo discriminación a causa de la definición de su condición indígena, y carecían de los derechos de otros canadienses no aborígenes, tales como derechos de propiedad. Debía modificarse la Ley para corregir esos abusos y establecerse un mecanismo para que las mujeres presentaran sus quejas.
También recomendaron exhortar a los Estados a respetar el derecho de ciudadanía y el propio pasaporte de los aborígenes; a llevar a cabo una investigación sobre las violaciones de derechos humanos fundamentales cometidas por los Estados; a poner en práctica la recomendación del segundo período de sesiones del Foro acerca del impacto de los conflictos en los niños aborígenes; y a que la soberanía de los pueblos aborígenes fuese respetada por Canadá y otros países de la comunidad internacional.
Cuando los oradores resaltaron las condiciones concretas de grupos indígenas alrededor del mundo, el representante del Comité de los Pueblos Indígenas de las Antillas Caribeñas protestó que se vinculara la región de las Antillas Caribeñas con el territorio de América Latina, ya que las dos regiones tenían intereses divergentes. Las Antillas Caribeñas tenían derecho territorial a ser reconocidas como una región geográfica separada.
Una representante indígena de América Latina declaró que políticas como la planificación familiar eran contrarias a los intereses de los pueblos indígenas y que su objetivo era lograr el control de la natalidad y el genocidio de los pueblos indígenas. Los esfuerzos oficiales para arrebatar el control de los terrenos y recursos de los indígenas privaban a las mujeres de empleo, obligándolas a emigrar a zonas urbanas, donde se desligaban de su cultura y estaban expuestas a la discriminación y a la violencia.
La representante del Congreso Mundial de Pueblos Hmong reveló que durante el último año muchos integrantes del pueblo Hmong habían sido horriblemente asesinados por el Gobierno Lao en una zona de matanzas en el país. Como miembro de las Naciones Unidas, el Gobierno Lao debía ser declarado en violación del derecho internacional y considerado una amenaza para la paz y la seguridad por el Consejo de Seguridad.
Citando un ejemplo de prácticas correctas, una delegada de Venezuela dijo que los pueblos indígenas de ese país habían adquirido el derecho a la participación política sobre la base de su pertenencia a grupos indígenas y no a partidos políticos. Uno de los beneficios de esa participación política había sido garantizar el derecho de los pueblos indígenas a portar documentos nacionales de identidad. La experiencia venezolana había demostrado la necesidad de expedir documentos de identidad a todos los pobladores indígenas, identificándolos como ciudadanos y miembros de poblaciones indígenas, y de reconocer el derecho de los pueblos indígenas a participar en la política de acuerdo con su filiación indígena.
Una representante de Burundi señaló que las mujeres de la etnia Batwa seguían padeciendo pobreza y falta de acceso a servicios de salud y educación, y no tenían derecho a poseer tierras. Se exhortó a las organizaciones no gubernamentales a instruir a las mujeres y niñas Batwa para que aprendieran sus derechos y para ayudar a desarrollar las capacidades de las mujeres indígenas.
Otros representantes reclamaron la inmediata adopción de la declaración de los derechos humanos de los pueblos indígenas y la declaración de una segunda Década Internacional de los Pueblos Indígenas.
Varios participantes invocaron a los Estados a poner fin a las prácticas discriminatorias contra los pueblos indígenas, a establecer un organismo independiente para arbitrar las controversias entre pueblos indígenas y no indígenas, y a intensificar la vigilancia del cumplimiento de los instrumentos internacionales sobre no-discriminación por parte de los Estados. Otros representantes recomendaron que la Comisión de Derechos Humanos prestara más atención a los derechos de las mujeres indígenas y a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los gobiernos y los organismos de las Naciones Unidas organizar la cooperación técnica con grupos indígenas.
Un representante del grupo de la Campaña por la Paz dijo que las fuerzas de seguridad en Bangladesh habían violado los derechos humanos al dar muerte a indígenas y desplazar a cientos de miles de personas de sus hogares. Al llegar la paz, las fuerzas de seguridad no habían levantaron los campamentos militares ni suspendido el régimen militar en algunos lugares. El personal militar había continuado masacrando, torturando, deteniendo personas arbitrariamente, violando y saqueando los hogares de pobladores indígenas.
Seguidamente, una integrante de la Alianza Feminista para la Acción Internacional describió un informe del Comité sobre la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer en Canadá, el cual declaraba que Canadá había infringido sus obligaciones bajo este convenio en lo que se refiere al tratamiento de las mujeres aborígenes. El Comité solicitó al Canadá emitir un informe separado sobre las mujeres aborígenes para su próxima revisión, y expresó su preocupación por la discriminación actual que afecta los derechos de propiedad de las mujeres, la no participación de mujeres aborígenes en las negociaciones sobre gobernación indígena y la falta de fondos que permitan la participación de organizaciones de mujeres aborígenes en esas negociaciones. Solicitó al Foro apoyar las recomendaciones del Comité y exhortó al Canadá a ponerlas en ejecución inmediatamente.
* * *
Traducción no oficial realizada por el Centro de Información de las Naciones Unidas - Lima - Mayo de 2004