Comunicado de prensa
HR/4751

12/05/2003

Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas
Tercer período de sesiones
7ma y 8va Sesión (AM y PM)



MUJERES INDÍGENAS SON AGENTES DE CAMBIO Y PROMOTORAS DEL DESARROLLO SEÑALA FORO PERMANENTE DURANTE DEBATE SOBRE CULTURA Y DERECHOS HUMANOS

Las mujeres indígenas no deben ser vistas simplemente como víctimas de los múltiples retos que enfrentan sino como agentes de cambio y promotoras del desarrollo en todos los niveles. Esto fue señalado hoy en el Foro Permanente sobre Asuntos Indígenas, al cerrar la discusión sobre el tema de cultura y empezar a abordar el tema de los derechos humanos.

En su discurso ante el Foro esta mañana, Carolyn Hannan, Directora de la División de las Naciones Unidas para el Adelanto de la Mujer, instó a realizar esfuerzos concertados para promover la participación de las mujeres indígenas y apoyarlas en los procesos de formulación de políticas y toma de decisiones, a fines de garantizar su acceso a los recursos en condiciones de igualdad y facilitar su aporte al desarrollo de sus comunidades y naciones. Uno de los retos pendientes, señaló, es la brecha entre la legislación existente sobre derechos humanos y las situaciones reales que encaran los pueblos indígenas.

El Foro tomó también conocimiento de situaciones específicas en las que grupos indígenas habían asumido una posición para defender su cultura y sus derechos frente a los esfuerzos de sociedades dominantes para subyugarlos. Por ejemplo, los Gobiernos de México y de los Estados Unidos habían utilizado sus leyes y amenazado con la fuerza para impedir que miembros de naciones indígenas en el Desierto de Sonora crucen libremente las fronteras internacionales para visitar sus territorios ancestrales.

Para resolver este problema, se instó al Foro recomendar a los Estados que reconozcan las normas de derecho consuetudinario de los pueblos indígenas, o que las consideren en sus leyes nacionales. Asimismo, los propios pueblos indígenas deben considerar ajustar sus leyes a las normas internacionales sobre derechos humanos.

Sin embargo, una representante de la nación Muscogee (indios Creek) señaló que ni las Naciones Unidas estaban libres de discriminación contra los pueblos indígenas. Aunque el Gobierno de los Estados Unidos había reconocido la autonomía de su nación, al solicitar su pase de ingreso ella tuvo que declarar que representaba a un organismo no gubernamental, dado que las Naciones Unidas no había previsto la categoría de naciones indígenas soberanas.

También habló hoy ante el Foro doña Adriana Herrera, Punto Focal sobre Asuntos Indígenas de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), quien describió las actividades que desarrolla su organización con los pueblos indígenas, incluso en los ámbitos de la seguridad alimentaria, la biodiversidad y los recursos genéticos.

Al concluir la reunión de la tarde, Stella Tamang y Ole Henrik Magge, miembro y Presidente del Foro, respectivamente, entregaron certificados de reconocimiento a las delegadas que participaron en un programa de capacitación de dos días sobre temas que afectan a las mujeres indígenas.

El Foro Permanente se reunirá nuevamente mañana 14 de mayo a las 10 a.m. para seguir tratando sobre los derechos humanos.

Antecedentes

El Foro Permanente sobre Asuntos Indígenas se reunió hoy para continuar discutiendo temas de cultura.

Discusión

Un representante del Comité de la zona del Pacífico exhortó a los Estados a examinar sus leyes y políticas para asegurar que respeten el derecho de los indígenas a la tierra y al uso de la tierra. Las leyes y políticas debían garantizar que los lugares sagrados fuesen debidamente protegidos, de acuerdo con los valores indígenas; que los pueblos indígenas cuenten con medios apropiados para programas de educación, alfabetización y difusión; y que los pueblos indígenas puedan revivir y desarrollar sus idiomas, afectados por la colonización. Por último, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) debía desarrollar programas que ayuden a los pueblos indígenas a recuperar sus culturas y apoyar centros para la educación de indígenas.

La delegada de Guatemala recomendó a los Estados crear e implantar políticas públicas para eliminar la discriminación contra los pueblos y las mujeres indígenas. Señaló también que los Estados debían utilizar las lenguas nativas en sus servicios públicos y agencias de la ley, y asegurar que políticas económicas privadas no afecten el patrimonio cultural de los pueblos indígenas. Sería necesario realizar cumbres de mujeres indígenas para analizar el turismo y su impacto en las poblaciones indígenas, con el objeto de desarrollar políticas turísticas que respeten los derechos de los indígenas.

Un representante de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) dijo que debía reorientarse la estrategia de desarrollo de la región con el objeto de reducir las desigualdades sociales. Indicó que el desarrollo igualitario de los pueblos indígenas se había erigido como un asunto de prioridad regional que formaba parte del objetivo general de reducir la pobreza y permitir a grupos étnicos el pleno ingreso a la sociedad y el acceso a la ciudadanía.

Otros oradores recalcaron la importancia del derecho consuetudinario y de los derechos humanos para las mujeres indígenas. Una representante de Vietnam señaló que su gobierno había implantado políticas para fortalecer la unidad nacional y mejorar las condiciones de vida de todos los estratos sociales, prestando especial atención a la vida espiritual de las minorías étnicas. Con tal fin, había adoptado también un programa socioeconómico dirigido a mejorar los niveles de vida de las minorías étnicas en áreas remotas.

CAROLYN HANNAN, Directora de la División de las Naciones Unidas para el Adelanto de la Mujer, dijo que a pesar de los esfuerzos realizados al interior del sistema de las Naciones Unidas para dar mayor atención a la situación de las mujeres indígenas - incluso a través de la Declaración de Beijing y la Plataforma de Acción, el vigésimo tercer período extraordinario de sesiones de la Asamblea General, la Comisión sobre la Situación de la Mujer y el Comité sobre la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer - seguía habiendo necesidad de un enfoque más sistemático para identificar y abordar las perspectivas de género en las políticas y programas sobre temas indígenas. Por lo tanto, sostuvo que, al concentrar el Foro Permanente la atención en las mujeres indígenas, era importante reconocer que ellas seguían encarando problemas relacionados con el impacto de los conflictos armados, la pobreza, la violencia, la marginalización y la discriminación, especialmente en lo que se refiere al acceso a la salud, la educación, el empleo, la propiedad de la tierra y la administración de los recursos naturales.

Sin embargo, agregó que las mujeres y niñas indígenas no debían ser vistas solamente como víctimas, sino como protagonistas importantes, agentes de cambio y promotoras del desarrollo en todos los niveles. Se debían realizar esfuerzos concertados para aumentar su participación y brindarles apoyo en los procesos de formulación de políticas y toma de decisiones, a fines de asegurar su acceso igualitario a los recursos y facilitar su aporte al desarrollo social, cultural, económico y político de sus comunidades y naciones. Entre los temas para reflexión y acción ulterior, señaló la brecha entre la legislación existente sobre derechos humanos y las situaciones reales que encaraban los pueblos indígenas; la factibilidad de que derechos colectivos coexistieran con derechos individuales; y el reto de concentrar la atención en las prioridades e intereses de las mujeres y niñas indígenas en todos los trabajos sobre temas indígenas. Las mujeres y niñas indígenas debían recibir atención explícita en todos los trabajos relacionados con el derecho a la tierra, el acceso a los recursos y el control de estos recursos, tales como bosques y aguas; la educación, la salud, el empleo, los jóvenes y los niños; la protección y promoción de los derechos humanos, y mayor representación y participación.

ADRIANA HERRERA, Punto Focal sobre Asuntos Indígenas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), indicó que la FAO había establecido diversos programas para trabajar con los pueblos indígenas, incluso en los campos de la seguridad alimentaria, la biodiversidad y los recursos genéticos. En el contexto de la seguridad alimentaria, dichas actividades abordaban cuestiones relacionadas con la nutrición y la seguridad doméstica, la inseguridad alimentaria y perfiles de vulnerabilidad, y la elaboración y almacenamiento de alimentos. Las actividades relacionadas con las poblaciones indígenas, la biodiversidad y los recursos genéticos se concentraban en la implantación de normas y el establecimiento de una iniciativa multisectorial orientada al reconocimiento mundial de la conservación y el manejo sostenible de sistemas agrícolas tradicionales. Adicionalmente, la "Biodiversidad Agrícola para la Seguridad Alimentaria" había sido seleccionada como el tema del Día Mundial de la Alimentación 2004, en cuyo contexto los pueblos indígenas tenían mucho que aportar. También mencionó la participación de los pueblos indígenas en las reuniones de la FAO y los resultados de un seminario de la FAO celebrado en diciembre de 2003, sobre el papel de los pueblos indígenas en la alimentación y la agricultura.

Al comentar sobre la presentación de la representante de la FAO, un miembro del Foro reconoció la importancia de la labor de la FAO en cuanto al uso de la tierra y los recursos, la biodiversidad y los recursos genéticos, y los temas de género, así como su trabajo en el proceso de establecimiento de normas sobre seguridad alimentaria y recursos genéticos. Se solicitó más información sobre la cuestión de los bosques y los pueblos indígenas, señalándose también la conveniencia de desarrollar un marco legal al respecto. Asimismo, al señalar la tarea de la FAO de desarrollar normas voluntarias sobre cuestiones alimentarias, que incluyen el acceso a recursos naturales, el control de los mismos y el conocimiento que tienen sobre ellos los pueblos indígenas, solicitó más información acerca de cómo reforzar la participación de los pueblos indígenas en ese proceso.

Otro miembro del Foro indicó que, aunque el derecho a la alimentación era un derecho fundamental de los pueblos indígenas, muchos se acostaban cada noche con los estómagos vacíos. Preguntó qué podía hacer la FAO para dar acceso a personas en esa situación a la información, la capacitación y los recursos de la FAO y otras organizaciones.

Otros comentarios abordaron cuestiones tales como la distribución de víveres inapropiados, incluso alimentos artificiales, y si existía o no un diálogo entre la producción industrial de alimentos dirigida a combatir el hambre y los métodos agrícolas tradicionales, dada la renuencia de algunos grupos a aceptar los víveres distribuidos por organismos internacionales.

En respuesta, Adriana HERRERA indicó que muchos de los organismos internacionales que laboraban en la agricultura estaban realizando esfuerzos para recuperar conocimientos ancestrales y métodos agrícolas tradicionales. El propio programa de la FAO sobre sistemas agrícolas ancestrales alrededor del mundo había realizado esfuerzos para utilizar nuevos medios de información con el objeto de integrar la educación sobre esos sistemas para la transferencia de conocimientos. Los conocimientos y métodos tradicionales constituían un aspecto importante de la labor de la FAO en la actualidad. Había muchos programas en curso dirigidos a preservar dichos conocimientos.

Varios oradores recomendaron al Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas que instara a los Estados a reconocer las lenguas indígenas y utilizarlas en oficinas públicas, centros de educación informales y medios de información. Asimismo, los Estados debían aumentar sus esfuerzos para proteger y preservar los restos arqueológicos y lugares sagrados, con la plena participación de los pueblos indígenas, así como respetar la aplicación de las leyes indígenas y evaluar el cumplimiento de las recomendaciones propuestas por el Foro.

Un participante recalcó la necesidad de protección constitucional de la cultura indígena y recomendó poner fin a las políticas gubernamentales para la absorción de grupos étnicos, especialmente en el África. Señaló que dichas prácticas, que destruían identidades culturales, debían ser substituidas por políticas democráticas que tomaran en cuenta los derechos de los pueblos indígenas.

Otros participantes recomendaron al Foro instar a los Estados a reconocer el derecho consuetudinario o a considerar las leyes indígenas en su legislación nacional, y proponer a los pueblos indígenas que considerasen ajustar sus leyes a las normas del derecho internacional. Asimismo, el Foro debía poner más énfasis en el uso de las lenguas indígenas en la educación, permitiendo que los estudios pertinentes estén disponibles en su portal en la Red, y promover mayores esfuerzos por organismos de las Naciones Unidas, pueblos indígenas e instituciones gubernamentales para impedir la desaparición de idiomas nativos. Asimismo, el Foro debía colaborar con el Consejo de Asuntos Económicos y Sociales en el desarrollo de indicadores para alcanzar las Metas del Milenio y los resultados de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible y el Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques, en cuanto se refería a los pueblos indígenas.

Al avanzar el Foro en la consideración del tema de la cultura en su reunión de la tarde, la representante de la Red Intercontinental de Mujeres Indígenas dijo que era importante señalar que las migrantes indígenas, al desconectarse de sus culturas históricas y de su base territorial, quedaban expuestas a la discriminación y eran presionadas a adoptar identidades genéricas latinoamericanas. Muchas migrantes indígenas residentes en los Estados Unidos eran incapaces de reconectarse con sus identidades culturales, que de este modo se perdían en la primera generación.

Otros representantes lamentaron también la pérdida de derechos culturales e históricos, como el representante de las Naciones Primigenias del Norte y del Sur, quien declaró que los gobiernos de los Estados Unidos y de México habían utilizado sus leyes y amenazado con la fuerza para impedir que miembros de naciones indígenas cruzaran libremente fronteras internacionales para visitar sus territorios ancestrales. Dijo que esos gobiernos habían violado la santidad de los fardos utilizados en ceremonias espirituales al inspeccionarlos y que universidades mexicanas tenían planes de excavar los cementerios.

Otra expositora increpó a las Naciones Unidas por no reconocer a naciones indígenas soberanas. La Nación Muscogee (indios Creek), dijo, había pagado un alto precio históricamente para mantener su autonomía, pero finalmente había sido reconocida por el Gobierno de los Estados Unidos. Sin embargo, al solicitar su pase de ingreso en las Naciones Unidas, ella había tenido que declarar que representaba a un organismo no gubernamental. Dijo que las Naciones Unidas debían reconocer a las naciones indígenas soberanas y su condición gubernamental.

La representante de las Hermanas Armenias expresó su agradecimiento a Nelson Mandela por haber rechazado el Premio Ataturk de la Paz, debido al genocidio perpetrado por Turquía contra la población armenia en Turquía.

Una representante de la Agencia para el Desarrollo de Gambella lamentó la violencia en su país, Etiopía, señalando que los niños en la región de Gambella vivían atemorizados y carecían de alimentos, agua potable y atención médica. Un 95 por ciento de los niños no asistían a la escuela, el 51 por ciento habían sido testigos de la brutal masacre de alguno de sus padres o de un pariente cercano, y varios habían sido capturados como esclavos sexuales de los militares. Exhortó al Foro a usar su influencia para ayudar a los pueblos indígenas de Etiopía a quienes están arrebatando sus hijos y su futuro.

Varios oradores abordaron el problema de la migración de los pueblos indígenas y la desaparición gradual de culturas íntegras. Una participante observó que más de 300,000 indígenas mexicanos habitaban en la ciudad de Nueva York. Quienes quedaron atrás se esforzaban por desarrollar y preservar material educativo para las generaciones futuras. Ella esperaba que el Foro prestara atención especial a los problemas derivados de esos desplazamientos.

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Traducción no oficial realizada por el Centro de Información de las Naciones Unidas - Lima - Mayo de 2004

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