| ¿Qué es la Sala de Meditación?
La Sala de Meditación, ubicada en el ala oeste del vestíbulo del público del
edificio de la Asamblea General de las Naciones Unidas, es un espacio de recogimiento
dedicado a la paz mundial y a disposición de las gentes de todos los credos y
religiones. Cientos de personas, que han dejado constancia de su apoyo a la paz
mundial en un libro de visitas, han pasado por esta sala, abierta en octubre de 1952
y remodelada y ampliada durante el invierno de 1956.
Concibió la idea de esta Sala Dag Hammarskjöld, Secretario General de las
Naciones Unidas, que creía que, en vista de su entrega a la labor y el debate en pro
de la paz, las Naciones Unidas “debían contar con una sala dedicada al silencio, en
sentido externo, y a la calma, en sentido interno”. El Sr. Hammarskjöld planificó y
supervisó personalmente la creación de la Sala de Meditación.
La sala tiene forma de V, es de un blanco desvaído y en su parte más estrecha
hay un panel saliente que está cubierto por un fresco del artista sueco Bo Beskow.
Este fresco, que mide 2,74 x 2 metros, consta de formas geográficas azules, blancas,
grises y amarillas cuyos colores claros y puros se entrecruzan formando sombras
más oscuras. En el centro de la sala se encuentra una gran losa de mineral de oro sin
trabajar y en estado de máxima pureza que tiene millones de años. La losa se eligió
como símbolo de intemporalidad y fortaleza. Esta roca de forma rectangular, regalo
de Suecia, tiene cerca de 1,2 metros de alto y pesa seis toneladas. Un rayo de luz
baña la roca en una sala de extrema sencillez en la que no hay más símbolos.
El Sr. Hammarskjöld, también él oriundo de Suecia, comentó sobre la roca de
mineral de oro: “Su material nos hace pensar en la necesidad de elegir entre la destrucción
y la construcción, entre la guerra y la paz. Con hierro ha forjado espadas el
hombre, con hierro ha hecho rejas de arado. Con hierro ha construido tanques, pero
también con hierro ha levantado viviendas. El bloque de mineral de hierro forma parte
de la riqueza que hemos heredado en esta tierra nuestra. ¿Qué uso le vamos a dar?”
El Secretario General sabía exactamente cuál sería el uso que tendría esta sala
de recogimiento en el futuro: “Un antiguo dicho afirma que el sentido de una vasija
no está en el recipiente, sino en el vacío. Lo mismo ocurre con esta sala. Es para
quienes acuden a ella para llenar el vacío con lo que encuentran en su centro de
calma”. El Sr. Hammarskjöld falleció en Zambia en accidente de aviación el 18 de
septiembre de 1961 mientras viajaba por África en misión de paz.
Esta hoja de datos ha sido publicada por la Dependencia de Información al Público, Departamento de Información Pública, Naciones Unidas
Tel.: 212-963-4475; Fax: 212-963-0071 Correo electrónico: inquiries@un.org
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