Ficha descriptiva



Agua: cuestión de vida o muerte

Más de mil millones de personas en el mundo carecen de acceso a un suministro fijo de agua limpia. Hay 2.4 mil millones de personas -más de un tercio de la población mundial- que no tienen acceso a un saneamiento adecuado. Los resultados son devastadores:

  • Más de 2.2 millones de personas, en su mayoría en los países en vías de desarrollo, mueren cada año por enfermedades asociadas a condiciones deficientes de agua y de saneamiento.

  • 6,000 niños mueren cada día de enfermedades que pueden prevenirse mejorando las condiciones de agua y de saneamiento.

  • Más de 250 millones de personas sufren de dichas enfermedades cada año.

El acceso al agua y al saneamiento, tan crucial para el desarrollo y bienestar humano, se ha convertido en la actualidad en una prioridad para la comunidad internacional. Para enfatizar la necesidad de una acción inmediata, Naciones Unidas ha declarado el 2003 Año Internacional del Agua Dulce.

A pesar de que el agua dulce es un recurso esencial, su distribución no es equitativa: mientras que el 70% de la superficie mundial está cubierta por agua, el 97.5% de ella es agua salada. Y del restante 2.5% que es agua dulce, casi las tres cuartas partes se encuentran congeladas en forma de capas de hielo.

Aunque muchas regiones cuenten aún con agua suficiente para cubrir las necesidades de cada individuo, se requiere que esta sea manejada y usada adecuadamente.

En el mundo de hoy, se gastan y utilizan de manera ineficiente grandes cantidades de agua y, a menudo, la demanda está creciendo mucho más rápido de lo que la naturaleza nos puede abastecer. Mientras que la competencia por los recursos hídricos puede ser fuente de conflicto, la historia nos ha mostrado que el agua compartida también puede ser un catalizador para la cooperación.


Datos estadísticos claves

  • Cerca del 70% de toda el agua dulce disponible se utiliza para la agricultura. Sin embargo, debido a los sistemas de irrigación ineficientes, particularmente en los países en vías de desarrollo, el 60% de esta agua se pierde al evaporarse o al retornar a los ríos y acuíferos subterráneos.

  • Las extracciones de agua para la irrigación se han incrementado en más del 60% desde 1960.

  • En la actualidad, cerca del 40% de la población mundial vive en áreas con problemas hídricos de un nivel moderado-alto. Se estima que para el año 2025 aproximadamente dos tercios de la población mundial, es decir 5.5 mil millones de personas, vivirán en áreas que enfrenten dichos problemas hídricos.

  • Cada vez es mayor el número de personas en el mundo que enfrenta la escasez de agua, especialmente en África del Norte y en Asia Sudoccidental.

  • El uso del agua se ha incrementado seis veces más durante el último siglo, más del doble de la tasa de crecimiento demográfico.

  • Las pérdidas de agua debido a filtraciones, conexiones clandestinas y desechos suman cerca del 50% de la cantidad de agua que se usa para beber en los países en vías de desarrollo.

  • Alrededor del 90% de las aguas servidas y el 70% de los desechos industriales en los países en vías de desarrollo se descargan sin tratamiento alguno, provocando con frecuencia la contaminación del suministro de agua servible.

  • Los ecosistemas de agua dulce han sido severamente dañados: se han perdido cerca de la mitad de los humedales del planeta y más del 20% de las 10,000 especies conocidas de agua dulce en el mundo se han extinguido.

  • En áreas como Estados Unidos, China e India, las aguas subterráneas se consumen mucho más rápido que lo que se vuelven a llenar y, así, estas van disminuyendo. Algunos ríos como el Río Colorado en el oeste de Estados Unidos y el Río Amarillo en China a menudo se secan antes de alcanzar el mar.

  • La tarea de transportar agua en muchas áreas rurales recae sobre las mujeres y los niños, quienes, a menudo, deben caminar millas cada día para obtener agua para sus familias. Las mujeres y las niñas también tienden a sufrir más como resultado de la falta de instalaciones higiénicas básicas.

  • A cualquier hora, la mitad de las camas de los hospitales del mundo están ocupadas por pacientes que sufren de enfermedades relacionadas con el agua.

  • Durante la década de 1990, cerca de 835 millones de personas en los países en vías de desarrollo tuvieron acceso a agua potable, y cerca de 784 millones tuvieron acceso a instalaciones sanitarias.


Alcanzando las metas globales

Los 147 líderes mundiales que asistieron a la Cumbre del Milenio de la ONU en el año 2000 establecieron la meta de reducir a la mitad, para el 2015, la proporción de personas sin acceso a agua potable limpia.

En la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible en Johannesburgo, 2002, los países acordaron una meta paralela de reducir a la mitad, para el 2015, el número de personas sin acceso a un servicio de saneamiento adecuado.

Se estima que el costo de mejorar el suministro de agua y el saneamiento para satisfacer las necesidades humanas básicas de los países en vías de desarrollo es de aproximadamente 20 mil millones de dólares por año -en la actualidad se gasta alrededor de $10 mil millones cada año.

A pesar que existe amplio acuerdo en que se necesita incrementar sustancialmente los actuales niveles de inversión de $70-80 mil millones por año, los estimados para el nivel de inversión global que se requiere en todas las formas de infraestructura de agua varían a gran escala. De acuerdo con algunos cálculos, se necesita más de $180 mil millones anualmente.

Mientras que existe un acuerdo sobre la necesidad apremiante de mejorar la gestión del agua, hay, de otro lado, diferencias de política en cuanto a cómo hacer esto. Algunos sostienen que el acceso al agua potable limpia y al saneamiento es un derecho humano para el cual los gobiernos están obligados a brindar servicios. Otros señalan que el agua es un bien económico que debería brindarse de la manera más efectiva en cuanto a costos, lo que incluye esquemas orientados al mercado y la privatización de ciertos componentes de distribución de agua como opciones. Muchos gobiernos han seguido un enfoque híbrido.

Los países que han concentrado sus esfuerzos en mejorar el acceso al agua y a los servicios de saneamiento han logrado progresos. En Sudáfrica, por ejemplo, 14 millones de personas de una población total de 42 millones, carecían de acceso a agua potable limpia en 1994. Pero en siete años, Sudáfrica ha reducido a la mitad -antes de lo programado- el número de personas que no disfrutaban de este servicio. Si las metas actuales se logran, Sudáfrica logrará, para el 2008, su objetivo de abastecer a cada individuo con agua potable y con servicios de saneamiento.


Publicado por el Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas- DPI/2293B-Diciembre, 2002.

Traducción no oficial al español hecha por el Centro de Información
de las Naciones Unidas para el Perú

Preparada en español por la Sección del Sitio Internet de la ONU
de la División de Noticias y Medios de Información del Departamento de Información Pública,
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