Labor policial para la paz: La función de orden público que desempeñan las boinas azules

Un grupo forense de la Policía de las
Naciones Unidas (UNPOL) y de la Policía
Nacional de Timor-Leste (PNTL) utiliza
equipo fotográfico Panoscan en la
investigación del ataque y emboscada
de que fuera víctima el 11 de febrero de
2008 el Primer Ministro Kay Rala Xanana
Gusmão.
Foto de las Naciones Unidas/Martine Perret
Cuando se mencionan las palabras "operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas", la imagen que viene a la mente de muchas personas es la de una fuerza militar con cascos azules enviada a una zona plagada de conflictos, para ayudar a restablecer la paz y la estabilidad. Lo que algunos desconocen es que una parte vital de esas operaciones de mantenimiento de la paz está a cargo de un número cada vez mayor de hombres y mujeres policías de las Naciones Unidas, que ayudan a restablecer el orden público – no temporalmente, sino a largo plazo.
La Historia
En enero de este año, una foto que se dio a conocer ampliamente, en la que aparece una mujer policía de las Naciones Unidas en un campo de refugiados de Darfur, junto a varias mujeres y niños, ponía de relieve la función cada vez más peligrosa y delicada que la Policía de las Naciones Unidas, conocida como la UNPOL, debe llevar a cabo. La Operación Híbrida de la Unión Africana y las Naciones Unidas en Darfur (UNAMID) enviará a más de 6.000 agentes de la UNPOL a las zonas en conflicto, el mayor despliegue de la Policía de las Naciones Unidas hasta ahora efectuado. A medida que la Policía de las Naciones Unidas asume sus responsabilidades en materia de protección de la población civil en los campamentos y lleva a cabo operaciones regulares de patrullaje, su presencia empieza a dar lugar a una sensación de seguridad y esperanza. Pero las expectativas de las Naciones Unidas podrían ser demasiado optimistas – y sin un número suficiente de efectivos adecuadamente entrenados y cualificados, la misión será una de las más difíciles – y de mayor riesgo – en la historia de las Naciones Unidas.
Todos los días unos 11.000 agentes de policía de las Naciones Unidas en todo el mundo realizan patrullajes, imparten formación y prestan asesoramiento sobre cuestiones de policía nacional, asuntos penales y procedimientos de derechos humanos como parte de la función ampliada que la UNPOL desempeña ahora para restablecer el imperio de la ley para millones de personas afectadas por los conflictos. Esas cifras representan un elevado nivel histórico y un aumento de aproximadamente el 65 por ciento tan sólo en los dos últimos años.
La gestión de una expansión tan acelerada es un difícil desafío que supone alcanzar el equilibrio entre tres factores, Cantidad, Calidad y Rapidez. Las iniciativas estratégicas adoptadas para hacer frente a esos desafíos incluyen el establecimiento de una Capacidad Permanente de Policía, cuya primera unidad se envió al Chad en noviembre de 2007 para empezar el entrenamiento de los reclutas de una unidad policial nacional especializada; y dotar de un mayor número de efectivos a las Unidades de Policía Constituidas. Se trata de unidades especializadas con un alto nivel de entrenamiento y capaces de responder a una gran variedad de situaciones difíciles – tales como disturbios civiles – con una fuerza proporcional y suficiente para la solución de conflictos localizados que pueden tener un efecto desestabilizador. En los casos en que las instituciones de seguridad locales no pueden responder con eficacia, esas Unidades aportan una invalorable “capacidad provisional” a las Naciones Unidas entre el componente militar de una operación de paz y los supervisores de policía tradicionales, no armados, de las Naciones Unidas. En enero de 2007 la primera Unidad de Policía Constituida, integrada totalmente por mujeres, se trasladó de la India a la Misión de las Naciones Unidas en Liberia (UNMIL) y acaba de ser sustituida por una nueva Unidad India de Policía Constituida, en la que todos sus miembros son mujeres.
La UNPOL está presente en 18 misiones de paz, siendo las unidades más numerosas las de Haití, Timor-Leste y Kosovo. La Policía de las Naciones Unidas puede recibir el mandato de crear capacidad y eventualmente traspasarlo a las fuerzas de policía nacionales en el momento adecuado – y en ocasiones se le asigna la tarea provisional de actuar como órgano encargado de hacer cumplir las leyes como parte de acuerdos de transición, como los de Timor- Leste y Kosovo. También desempeñan una importante función en la reforma del sector de la seguridad y el fortalecimiento de las organizaciones encargadas del cumplimiento de las leyes, elemento clave para restablecer la confianza en las instituciones públicas en las debilitadas situaciones posteriores a los conflictos.
El Contexto
- Desde comienzos del decenio de 1990, la función de los agentes de la Policía de las Naciones Unidas en las operaciones de mantenimiento de la paz ha evolucionado, pasando de sus actividades tradicionales de supervisión establecidas al crearse la Policía Civil de las Naciones Unidas durante la Operación de las Naciones Unidas en el Congo (ONUC) en 1960, a convertirse en un conjunto de funciones más complejas que actualmente desempeña la UNPOL y que incluyen reforma, reestructuración y reconstrucción.
- En 2000, un Grupo de alto nivel sobre las Operaciones de Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas – dirigido por Lakhdar Brahimi – concluyó que el objetivo de la Policía de las Naciones Unidas debía ser el de centrarse “con insistencia especial en la reforma y reestructuración de las fuerzas de policía local, además de las funciones tradicionales de asesoramiento, capacitación y vigilancia”.
- Destacando la importancia y las funciones cada vez mayores de la policía en las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, el Secretario General Ban Ki-moon reconoció, en febrero de 2007, que la División de Policía del Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz era la “principal entidad de apoyo” en el ámbito de los servicios de policía y aplicación de la ley, en el sentido de que realizaba esas funciones en nombre de todo el sistema de las Naciones Unidas.
- Actuando sobre la base de las recomendaciones formuladas en el informe Brahimi, la reestructuración del Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz en 2007 incorporó la División de Policía en la nueva Oficina de Fomento del Estado de Derecho y de las Instituciones de Seguridad, que también incluye la unidad judicial, jurídica y correccional; las operaciones de remoción de minas; el desarme, desmovilización y reintegración, así como funciones de reforma del sector de la seguridad.
- Las lecciones aprendidas de anteriores misiones demuestran la existencia de una brecha entre el despliegue de efectivos no armados de la policía de las Naciones Unidas y el de unidades militares. En situaciones de amenaza grave para la paz o el orden público, los efectivos no armados de la policía de las Naciones Unidas no resultan eficaces, y las unidades militares fuertemente armadas no están adecuadamente entrenadas ni equipadas. La solución propuesta: Unidades de Policía Constituidas, dotadas de armas no letales (pero capaces de utilizar esas armas en caso necesario) y una sólida capacidad para hacer cumplir las leyes. Esas Unidades están integradas por aproximadamente 120 a 140 agentes de policía que han recibido entrenamiento en grupo y trabajan como una unidad cohesiva y especializada. Prestan apoyo operacional al componente de Policía de las Naciones Unidas y también dan gran relieve a la capacidad de disuasión del delito de la Policía Civil de las Naciones Unidas.
PARA MAYOR INFORMACIÓN:
División de Policía del Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz:
Ata Yenigun, Tel: +1 212 963 6642
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ENLACES ÚTILES EN INTERNET:
Policía de las Naciones Unidas*
Revista de la policía de las Naciones Unidas*
Informe del Grupo sobre las Operaciones de Paz de las Naciones Unidas (Informe Brahimi)