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La tragedia oculta de Nepal: Niños atrapados en el conflicto Los niños de Nepal, atrapados en la violencia que ha asolado al país durante más de 10 años, son las víctimas a menudo olvidadas de las persistentes hostilidades y su triste destino está exacerbado por la pobreza y los malos tratos.
Crónica
Dados sus recientes disturbios políticos, Nepal, país sin litoral sumido en la pobreza y conocido principalmente a raíz del turismo y el alpinismo, ha sido lanzado una vez más a la primera plana periodística, a través de titulares llamativos e imágenes televisivas que reflejan los dramáticos acontecimientos en las calles de la capital, Katmandú. No obstante, al igual que con la anterior cobertura periodística de la lucha entre rebeldes maoístas y fuerzas gubernamentales, esta explosión de interés ha aportado escasa luz a un problema menos conocido: la triste situación de los niños en ese país.
Como resultado de las hostilidades, cada día se infringen los derechos del niño y se perturba profundamente la vida de los niños. Según un informe publicado en 2005 por Child Workers in Nepal y mencionado por el UNICEF, se estima que más de 40.000 niños nepaleses han resultado desplazados durante el levantamiento maoísta; decenas de miles han sido secuestrados por períodos breves con fines de adoctrinamiento político por los maoístas. Seguidamente, se ha reclutado a algunos de esos niños para las fuerzas maoístas o las milicias. Se ha resentido su educación, debido particularmente al cierre forzoso de las escuelas durante las incursiones, que en algunas zonas han reducido el año lectivo a casi la mitad. Los maestros han sido objeto de amenazas y ataques, e incluso muchos han sido asesinados. En las zonas afectadas por el conflicto, los rebeldes se incautaron de escuelas para celebrar reuniones políticas, impartir adoctrinamiento forzado y convertir algunas en cuarteles. Muchas escuelas han sido bombardeadas o atacadas. También se informa de que en escuelas y patios de juego y en sus alrededores se han colocado minas y otros artefactos explosivos. En respuesta, el UNICEF y sus aliados han exhortado a todas las partes en Nepal a velar por que las escuelas y las aulas se mantengan libres de armas y explosivos y sirvan como zonas políticamente neutrales, donde los niños no estén sujetos a adoctrinamiento, secuestro, acoso por ser políticamente sospechosos o amenazas de detención.
Contexto
Actualmente, Nepal tiene la posibilidad de que cese la insurgencia armada mantenida en los últimos 10 años por el Partido Comunista de Nepal (maoísta) y de que se establezca una paz duradera. Hacia fines de abril de 2006, tras casi tres semanas de huelga general y protestas callejeras en todo el país contra la asunción total de los poderes de gobierno por el Rey Gyanendra, éste abdicó del poder ejecutivo del Estado, asumido en febrero de 2005, restauró el anterior Parlamento y permitió la formación de un gobierno integrado por los partidos representados en el Parlamento.
Un acuerdo recíproco de cesación del fuego, las negociaciones entre el Gobierno y los maoístas y la elección de una asamblea constituyente que decidiría la futura forma de gobierno, serán, según se espera, los principales hitos del proceso de paz naciente.
En los últimos 10 años de rebelión armada maoísta, han muerto unos 13.000 civiles a raíz de la violencia en regiones remotas y zonas rurales.
De la población de Nepal, un 83% vive con menos de 2 dólares diarios.
La tasa de mortalidad de menores de un año, aun cuando se redujo sustancialmente en el último decenio, sigue siendo alta: 59 por 1.000.
Hay medio millón de niños que no asisten a la escuela.
Según una misión de observación de los derechos humanos establecida por las Naciones Unidas en Nepal, entre las infracciones al derecho humanitario internacional perpetradas por los maoístas figuran la continua utilización de niños en el Ejército de Liberación Popular, pese a que los maoístas niegan que estén reclutando a niños menores de 18 años. En momentos en que las autoridades estatales han arrestado y torturado a niños bajo sospecha de que estaban vinculados con el Partido Comunista de Nepal (maoísta), también mantienen encarcelados a numerosos menores en virtud de la legislación contra el terrorismo. Mientras tanto, también hay pruebas de que el Ejército Real de Nepal emplea a niños como confidentes o espías.
PARA OBTENER MÁS INFORMACIÓN:
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF):
Susan Aitkin, UNICEF Nepal, Tel. + 977 1 552 3200, E-mail: saitkin@unicef.org
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH):
Kieran Dwyer, OHCHR Nepal, Tel +977 1 428 0164, E-mail: Kieran.dwyer@ohchr.org
Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH):
Macarena Aguilar, OCHA Nepal, Tel +977 1 554 8553, E-mail: aguilarm@un.org
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