Una alternativa viable: Reducción de los estupefacientes ilícitos por medio del desarrollo
Cuatro millones de campesinos están obligados por la pobreza y por los señores de la droga a cultivar la hoja de la coca y la dormidera. La mayoría de ellos preferirían hacer alguna otra cosa. Las Naciones Unidas están mostrándoles una salida.
Descripción de la situación
La lucha contra el narcotráfico es objeto de escasos titulares en los medios de comunicación, especialmente cuando las autoridades interceptan una gran expedición o detienen a algún narcotraficante. Mucho menos visibles, pero no menos importantes, son los esfuerzos por cortar en flor la plaga, por decirlo de alguna manera, restringiendo el cultivo de drogas ilícitas como la hoja de la coca y la dormidera, que frecuentemente siguen siendo la única fuente de ingresos para unos cuatro millones de campesinos pobres desesperados de todo el mundo. Inserte "desarrollo alternativo" - proceso que ofrece opciones legales a comunidades que dependen de ingresos procedentes de actividades ilícitas. Éste es "el único camino para combatir las actividades ilícitas desde dentro, tratando de ocuparse del bienestar de los agricultores más que de sus temores", dice Antonio María Costa, jefe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD).
Turquía y Tailandia eran los dos primeros países del mundo que habían logrado eliminar de manera permanente el cultivo ilícito del opio, gracias a la voluntad del gobierno y al suministro de medios de vida alternativos. El gobierno thai colaboró estrechamente con las Naciones Unidas en proyectos realizados en las tierras altas del país que ofrecían a los aldeanos y agricultores pobres de las minorías étnicas alternativas económicas al cultivo de drogas. En Colombia el organismo de las Naciones Unidas se unió con el gobierno y el supermercado gigante Carrefour para hacer abandonar a los agricultores los cultivos ilícitos garantizándoles unos ingresos procedentes de actividades legales. Carrefour facilita espacio gratuito en sus supermercados a los productos de esos proyectos e incluso compra los productos con pérdida durante fases de depresión del mercado. En Laos la UNODC está coadyuvando con el Gobierno en el cumplimiento de una promesa de poner fin al cultivo del opio para finales del presente año, retirando unas cinco toneladas de heroína del mercado internacional de las drogas. Para el tercer país más importante de producción ilícita de opio, esto constituye un duro reto, pero ya se han logrado progresos considerables.
El contexto
Se calcula que existen 4 millones de cultivadores de productos ilícitos, que en su mayor parte viven por debajo de la línea de la pobreza, y que obtienen aproximadamente el 50 por ciento de sus ingresos por medio del cultivo de drogas.
La experiencia ha demostrado que, dadas las distintas opciones de obtención de ingresos, los agricultores y sus familias están abandonando rápidamente el cultivo de las drogas y recurriendo a posibilidades legítimas de obtener unos medios de subsistencia.
Desde 1974 Turquía ha abandonado el cultivo ilícito del opio. El cultivo lícito de la dormidera continúa, sin desviaciones, para atender a las necesidades médicas.
Tailandia ha abandonado el opio desde 1993. En menos de un decenio Laos y Myanmar han reducido la producción de opio en el 78 por ciento.
Colombia es el principal proveedor del mundo de coca/cocaína; en 2003 produjo el 67 por ciento del suministro global de cocaína, pero ha reducido su cultivo de coca en casi el 50 por ciento pasando de 160.000 hectáreas en 1999 a 86.000 hectáreas en 2003.
Los productos obtenidos por Colombia como parte del programa de desarrollo alternativo de la UNODC produjeron 2 millones de dólares en 2004, representando Carrefour la mitad de esas ventas.
En el Afganistán, un proyecto de desarrollo alternativo incluye la promoción de posibilidades de empleo independiente y de pequeñas empresas comerciales, la introducción de un sistema de crédito rural y programas de capacitación para las mujeres en salud básica familiar y producción de ganado, pero afronta a diario el reto que representa la inestabilidad y la inseguridad constantes en muchas zonas.
PARA MAYOR INFORMACIÓN
Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito:
Colombia:
César Guedes, especialista en control de drogas y prevención del delito (Viena), Tel: +43 1
26060 5209, Correo electrónico: cesar.guides@unodc.org;
Sandro Calvani, Representante (Bogotá), Tel: +57 1 619 8259, Correo electrónico: sandro.calvani@unodc.org
Afganistán:
Miwa Kato, Oficial de gestión del programa (Viena), Tel: +43 1 26060 4498, Correo electrónico: miwa.kato@unodc.org;
Doris Buddenberg, Representante (Kabul), Tel: +93 70 27 9698, Correo electrónico: doris.buddenberg@unodc.org
PDR de Lao: Mohamed Al-Mulla, Oficial de gestión del programa (Viena), Tel: +43 1 26060 5404, Correo electrónico:
mohamed.al-mulla@unodc.org;
Mr. Klaus Nyholm, Representante, (Vientiane), Tel: +856 21 42 3204, Correo electrónico:
klaus.nyholm@unodc.org
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