Agentes para el cambio: El crecimiento de las instituciones de derechos humanos
La defensa de los derechos humanos tiene un nueva herramienta en su arsenal. Estos últimos años han surgido más de 100 instituciones nacionales para proteger los derechos de grupos vulnerables. Son cada vez más activos en un amplio conjunto de causas relacionadas con los derechos humanos, desde la prevención de la tortura y la discriminación hasta la solución de conflictos.
Descripción de la situación
¿Qué tiene en común una situación mejorada de la minoría Tsaatan en Mongolia con la liberación del servicio de los niños soldados en Uganda, la investigación de casos que se remontan a decenios de desapariciones forzosas en México o los documentos sobre la capacitación de la policía en Irlanda del Norte? Todos estos ejemplos reflejan una tendencia prometedora, la del aumento de la función y la eficacia de las instituciones nacionales para la promoción y protección de los derechos humanos. "El establecimiento en los países de instituciones sólidas de derechos humanos garantizará a largo plazo la protección y la promoción sostenibles de los derechos humanos", destacó el Secretario General Kofi Annan en un informe de 2002. Y esto es lo que - aparte de la atención prestada por los medios de comunicación - parece que está sucediendo.
Desde que la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó por unanimidad en 1993 los llamados Principios de París - normas mínimas relativas a las instituciones nacionales de derechos humanos - muchos países han colaborado con las Naciones Unidas para crear o mejorar esos órganos. Lo que a menudo pasa sin que se le preste atención, sin embargo, es que estas instituciones, que ya alcanzan una cifra superior a 100, están cada vez más activas en un amplio conjunto de causas relacionadas con los derechos humanos.
El contexto
La mayoría de las instituciones nacionales existentes se pueden agrupar en dos amplias categorías: "comisiones de derechos humanos" y oficinas de protección del ciudadano ("ombudsmen"). Menos frecuentes, pero no menos importantes, son las instituciones nacionales "especializadas" que funcionan para proteger los derechos de un grupo vulnerable particular.
Esas instituciones nacionales no se establecen para sustituir a los órganos de derechos humanos de las Naciones Unidas o a las organizaciones no gubernamentales que actúan en la misma esfera. Su función es complementaria, y un fortalecimiento de esas instituciones no puede dejar de aumentar la eficacia del mecanismo tanto nacional como internacional de derechos humanos.
En enero de 2005 la Comisión Independiente de Derechos Humanos del Afganistán publicó un informe, Llamamiento en Favor de la Justicia. Gracias a esta intrépida iniciativa, se pidió por primera vez a los afganos que expresaran sus opiniones sobre asuntos vitales de paz, seguridad y justicia.
El Instituto Danés de Derechos Humanos está creando una base de datos de conocimientos para que se tome conciencia de la repercusión y las consecuencias concretas de la legislación antiterrorista.
La investigación oficial de la desaparición forzosa de 532 personas en México durante los años setenta y comienzos de los ochenta produjo escasos resultados hasta que la Comisión Nacional Mexicana de Derechos Humanos intervino y pudo aclarar ese trágico episodio.
Establecida como resultado del Acuerdo de Belfast (Viernes Santo) de 1998, la Comisión de Derechos Humanos de Irlanda del Norte ha investigado y respaldado a través de los tribunales causas fundamentales sobre asuntos que abarcan todas las opiniones políticas y religiosas.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos de Mongolia ha hecho una aportación importante a la protección de los derechos de los Tsaatans, la más reducida minoría étnica del país, que reside en una zona montañosa aislada.
A pesar de las dificultades que supone trabajar en zonas en conflicto, la Comisión de Derechos Humanos de Uganda ha investigado informes de reclutamiento de niños soldados y ha formulado recomendaciones sobre su reintegración en la sociedad.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos de la India ha estado esforzándose por crear un entorno en el que los derechos económicos, sociales y culturales se puedan promover y proteger mejor.
PARA MAYOR INFORMACIÓN
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH):
Orest Nowosad, Coordinador de la Dependencia de Instituciones Nacionales de la Subdivisión de Creación de Capacidad y de Operaciones sobre el Terreno, Tel. +41 22 917 92 23, Correo electrónico: onowosad@ohchr.org
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