Uganda septentrional: Una crisis humanitaria que exige una concentración sostenida
 
   

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Uganda septentrional: Una crisis humanitaria que
exige una concentración sostenida

En la región septentrional de Uganda se viene extendiendo una tragedia humanitaria cuya repercusión en algunos de los grupos más vulnerables, especialmente los niños, requiere que se le preste una atención rigurosa y constante.

Descripción de la situación

Aunque la situación en Uganda ha sido objeto de un examen internacional creciente a lo largo del año pasado, se debe seguir prestando una atención prioritaria constante y sostenida a la tragedia de los civiles - particularmente los niños - envueltos en el devastador conflicto de la región septentrional del país. Los funcionarios encargados de la facilitación de asistencia de las Naciones Unidas han manifestado repetidas veces su preocupación por la escasa atención prestada a la crisis humanitaria en Uganda septentrional, en la que 1.600.000 personas se han visto desplazadas por el conflicto con el Ejército de Resistencia del Señor (LRA) rebelde, reputado por sus campañas y saqueos, asesinatos, mutilaciones y raptos de niños para que presten servicio en sus milicias.

Para dar un contexto, el número de personas desplazadas en la zona se acerca al de Darfur, Sudán, pero la situación de los niños ugandeses es particularmente penosa.

"Es alucinante la escasa atención internacional que se ha otorgado y lo difícil que ha resultado a lo largo de los años financiar el trabajo en favor de los niños, reintegrar a los niños que han escapado y dar una respuesta real a la crisis en el norte", dice Jan Egeland, quien dirige la Oficina de Coordinación de los Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas. Según esta Oficina, la situación en los campamentos de las personas internamente desplazadas en todo el norte es mala, a pesar de las mejoras logradas en los últimos 18 meses. La atención médica, el suministro de agua y el saneamiento están muy por debajo de la media. La inseguridad ha constituido un factor importante restrictivo y esto está vinculado con la presencia humanitaria relativamente escasa en el norte.

El contexto

  • Uganda tiene un gran potencial agrícola, pero más de la mitad de su población vive en la mayor miseria y no tiene suficientes alimentos para comer.

  • El Programa Mundial de Alimentos (PMA) aportó en 2004 suministros de emergencia a un total de 2,8 millones de personas, pero una escasez de recursos amenaza la capacidad de distribución del PMA este año. Sólo en el distrito septentrional de Karamoja el número de personas que dependen de la asistencia alimentaria se preveía que se cuadruplicaría pasando de 117.000 personas en marzo a 570.000 en abril.

  • Las familias que viven fuera de los campamentos siguen trasladando a sus niños a alojamientos seguros al final de cada día por temor a que el LRA ataque a sus aldeas por la noche y se los lleve. Según el UNICEF sólo en el distrito de Gulu se produjo el desplazamiento nocturno de 11.000 niños en marzo de 2005.

  • En 2004 las Naciones Unidas trataron de obtener 158 millones de dólares para Uganda como parte de su solicitud global ded 1.700 millones de dólares para 2005. La mayor parte de los fondos se destinaron a suministrar productos básicos y servicios como clínicas, agua potable y saneamiento, alimentos y suministros.

PARA MAYOR INFORMACIÓN
Oficina de Coordinación de los Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas:
Stephanie Bunker, portavoz (Nueva York), Tel: +1 917 367 5126; Correo electrónico: bunker@un.org;
Eliane Duthoit, Jefa de la Oficina de Coordinación, OCHA, Uganda; Tel: +256 31 242 806; Correo electrónico: duthoit@un.org;
Jane Namulindwa, Oficial de información , OCHA, Uganda; Tel: +256 31 242 809; Correo electrónico: namulindwa@un.org.