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En una época en la cual la mayor parte de la atención mundial estaba concentrada en el acalorado conflicto en los Balcanes, la guerra civil también envolvía a un país pequeño en otra parte del mundo, en el Asia Central. En Tayikistán, que proclamó su independencia en 1991, una lucha a muerte entre las milicias representando a diferentes regiones del país provocaron la destrucción masiva y el desgarró del país. El conflicto y sus secuelas derivaron en la muerte de más de 50,000 personas y llevaron a una catástrofe humanitaria con aproximadamente 1.2 millones de refugiados o personas internamente desplazadas.
Hoy, Tayikistán está en el camino de lograr una paz negociada por las Naciones Unidas en 1997, que puso fin a las hostilidades y comenzó el proceso de reconstrucción. Se ha puesto escasa atención en cómo es que el país logró superar las insuperables divisiones entre el gobierno y la UTO (United Tajik Opposition) y en cómo sentó las bases políticas del pluralismo. Tayikistán se merece un elogio por sus logros poco conocidos para contener el conflicto interno y construir puentes con sus vecinos en una región bastante inestable del mundo. Los ex combatientes están aprendiendo a usar un lenguaje común para la paz. La capital de Tayikistán, Dushanbe, será la sede de una conferencia en contra de las minas terrestres que se celebrará en mayo con el propósito de avanzar en los diálogos sobre el legado de las minas terrestres que permanecen enterradas en una región donde el conflicto ya se terminó, pero la lucha por la paz aún continua.
Abarcando 12 años y diferentes etapas, los esfuerzos de paz de las Naciones Unidas en el país se han concentrado en proveer las herramientas para la reconciliación y la rehabilitación. La ONU respondió inmediatamente a la apelación para proporcionar ayuda política en la mediación del conflicto y mandó la primera misión de investigación en septiembre de 2002, seguido por una misión de buena voluntad dos meses más tarde. Esas primeras iniciativas prepararon el terreno para el establecimiento de una oficina de asuntos políticos de Naciones Unidas en Dushanbe en 1993. En 1994, en cooperación con ocho países vecinos, la ONU tuvo éxito en reunir al gobierno y a la UTO para una serie de negociaciones, las cuales, lograron un acuerdo histórico para terminar con las hostilidades. En diciembre de 1994, la Misión de Observadores de las Naciones Unidas en Tayikistán (MUNOT, por sus siglas en inglés) se estableció para observar el acuerdo y consolidar los logros avanzados. Sin embargo, el progreso hacia la paz era complicado y ha sufrido una serie de retrocesos graves por lo que el acuerdo de paz fue concluido hasta 1997.
En los últimos tres años, la Oficina de las Naciones Unidas de Consolidación de la Paz en Tayikistán (UNTOP, por sus siglas en inglés) conjuntamente con el Equipo de las Naciones Unidas de apoyo a los países han jugado un papel importante en una amplia variedad de actividades de las Naciones Unidas posteriores al conflicto, enfocadas a consolidar la paz y la reconciliación nacional, a impulsar el predominio del derecho y al fortalecimiento de las instituciones democráticas. Como parte de ese esfuerzo, UNTOP ha colaborado en la promoción del apoyo internacional de apoyos para impulsar programas orientados a la desmovilización, a la recopilación voluntaria de armas y a la creación de empleos para ex combatientes irregulares.
Sin embargo, el equilibrio político en Tayikistán aún es frágil mientras el país lucha por lidiar con un legado de problemas relacionados con la guerra civil, incluyendo la alta tasa de desempleo entre los excombatientes, la proliferación de armas pequeñas entre los civiles, el tráfico de drogas y el resurgimiento de organizaciones extremistas. Al mismo tiempo, Tayikistán ha recorrido un largo camino de progreso en el que ha contado con el amplio esfuerzo de las Naciones Unidas, en el que participan la oficina de asuntos políticos y 12 agencias de asistencia enfocadas a asegurar que el país permanezca firme en su camino hacia la paz, la estabilidad, la democratización y la recuperación económica.
Para más información:
Sr. Vladimir Goryayev, Director Adjunto Interino, División de Asia y el Pacífico (Asia Meridional y Occidental), oficial de sector para Asia Central, Departamento de Asuntos Políticos, Tel: (1 212) 963-5288, Correo electrónico: goryayev@un.org.
Sra. Gulden Turkoz-Cosslett, Administrador principal del programa, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)
Tel: (1 212) 906-5761, Correo electrónico: Turkoz-Cosslett@undp.org.
Sra. Sandra Pralong, "Regional Media and Publications Advisor" (Europa y la Comunidad de Estados Independientes), Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Centro Regional de Bratislava, Tel: +421 2 59337 428, Correo electrónico: sandra.pralong@undp.org.
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