El Secretario General con Jacques Rogge

El Secretario General Ban Ki-moon (izquierda) con Jacques Rogge, Presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) en Lausana, el 22 de enero de 2008.

“La Tregua Olímpica, la tradición griega de la ekecheiria, comenzó en el siglo VIII antes de Cristo como principio sagrado de los Juegos Olímpicos. En 1992, el Comité Olímpico Internacional resucitó esta tradición exhortando a todas las naciones a observar la tregua olímpica.

La Asamblea General, en su resolución 48/11, de 25 de octubre de 1993, instó a los Estados Miembros a que observaran la tregua olímpica. Este llamamiento fue reiterado en la Declaración del Milenio.

El movimiento olímpico aspira a contribuir a lograr un futuro de paz para la humanidad mediante los valores educativos del deporte. Para ello congrega a atletas de todo el mundo en el máximo acontecimiento deportivo interna-cional, los Juegos Olímpicos, y promueve la paz mundial, la amistad, la solidaridad y la justicia, principios que también defienden, las Naciones Unidas.

Teniendo en cuenta estos objetivos comunes, en 1998 el Comité Olímpico Internacional decidió enarbolar la bandera de las Naciones Unidas en todos los lugares donde se celebraran competiciones de los Juegos Olímpicos. Por su parte, el sistema de las Naciones Unidas está ampliando su cooperación con el Comité Olímpico Internacional, en particular por conducto de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.