Mensaje de la Sra. Louise Arbour, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y del Sr. Rodolfo Stavenhagen, Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los indígenas, con motivo de la celebración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas
Ginebra, 7 de agosto de 2007: - Al celebrar este año el Día Internacional de los Pueblos indígenas el 9 de agosto, el centro de atención para muchos de estos pueblos marginados será la decisión que, en los próximos días, la Asamblea General de Naciones Unidas deberá tomar en relación con la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
La Declaración establece normas mínimas internacionales para la protección de los pueblos indígenas y fue aprobada en junio de 2006 por el Consejo de Derechos Humanos, el principal órgano intergubernamental de las Naciones Unidas en materia de derechos humanos. La Declaración tardó 20 años en elaborarse. Su contenido deriva de las experiencias de miles de representantes indígenas, que han compartido sus inquietudes y esperanzas.
Mientras nos acercamos al punto culminante de esta decisión histórica que ha de tomar la Asamblea General, es el momento de hacer un llamamiento a los Estados Miembro de la Organización de las Naciones Unidas para que adopten al unísono la Declaración y por consecuente, establezcan un marco jurídico universal para los derechos, la justicia social y la reconciliación de los pueblos indígenas.
La aprobación de la Declaración por el Consejo de Derechos Humanos debería verse como un ímpetu renovado de los esfuerzos de la comunidad internacional para abordar las inquietudes de los 370 millones de pueblos indígenas del mundo, entre los que figura la cuestión más urgente de todas: la pobreza y la marginalización.
Los líderes mundiales se comprometieron en el año 2000 a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), en particular la reducción a la mitad de la pobreza extrema a la mitad para el año 2015. A pesar del progreso conseguido, a medida que nos acercamos al punto medio del camino hacia la realización de dichos objetivos, resulta cada vez más evidente que se está dejando de lado a los pueblos indígenas en dichos esfuerzos globales. Los pueblos indígenas figuran aún entre los más pobres de entre los pobres y son pocas las referencias a dichos pueblos en los informes sobre el alcance de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Si bien el Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo conmemora la diversidad y riqueza de la humanidad, este día ha de servir de recordatorio de la continua exclusión a la que se enfrentan los pueblos indígenas. A medio camino del año 2015 -fecha límite para el alcance de los Objetivos de Desarrollo del Milenio- y con la inminente aprobación de la Declaración por parte de la Asamblea General, es momento de hacer un llamamiento a los Estados y a la comunidad internacional para incluir a los pueblos indígenas y garantizar que ellos también se beneficien del firme compromiso que hicieron los jefes de Estado durante el cambio de milenio.