Secretario General
Mensaje con ocasión de la Primera Semana Mundial
sobre la Seguridad Vial de las Naciones Unidas
23 a 29 de abril de 2007
La Primera Semana Mundial sobre la Seguridad Vial
de las Naciones Unidas —dedicada a los jóvenes usuarios de las carreteras—
es una gran oportunidad para mejorar la seguridad de los cientos
de millones de jóvenes que cada día utilizan las carreteras en todo
el mundo.
A partir del Día Mundial de la Salud 2004 y de los debates
mantenidos posteriormente en la Asamblea General de las Naciones
Unidas, los gobiernos y sus asociados vienen prestando más atención
a la seguridad vial. Pero todavía queda un largo trecho por recorrer.
Los accidentes de tránsito matan a casi 1,2 millones de personas
en todo el mundo cada año y causan lesiones a muchos millones más.
Son la principal causa de muerte entre las personas de 10 a 24 años,
y tienen efectos devastadores en las familias y las comunidades.
Las muertes y lesiones causadas por el tránsito también suponen una
enorme carga para los sistemas internos de atención sanitaria y las
economías nacionales en general. El problema es aún más agudo en
las regiones donde los jóvenes constituyen una parte importante de
la población. Por término medio, las lesiones causadas por el tránsito
cuestan a los países de ingresos medios y bajos más de un 1% del
producto nacional bruto. Por todos esos motivos, las lesiones causadas
por el tránsito son un importante obstáculo para el desarrollo.
Afortunadamente,
se admite cada vez más que es posible prevenir las lesiones causadas
por el tránsito. Se ha demostrado en varios países que, si se interviene
en factores como la conducción bajo la influencia del alcohol, la
velocidad, el uso del casco y el cinturón de seguridad, y la mayor
visibilidad de peatones, ciclistas y motociclistas, es posible salvar
un número considerable de vidas y recursos financieros, incluso aunque
el número de vehículos de motor siga aumentando. El Grupo de colaboración
de las Naciones Unidas para la seguridad vial ha abordado estas cuestiones
y prioridades.
Dado que las medidas de prevención requieren voluntad
política e inversiones financieras en medidas destinadas a los jóvenes,
las decisiones para mejorar la seguridad vial deben adoptarse en
las más altas instancias de la Administración. Más allá de los ministerios
de transporte, salud y educación, otros muchos tienen un papel que
desempeñar: progenitores y tutores; educadores; dirigentes comunitarios
y empresariales; asociaciones de automovilistas, aseguradoras y fabricantes
de vehículos; personalidades y medios informativos, y supervivientes
de accidentes de tránsito y sus familiares.
La seguridad vial no
es accidental. A través de la Asamblea Mundial de la Juventud para
la Seguridad Vial —el evento más importante de la Primera Semana
Mundial sobre la Seguridad Vial de las Naciones Unidas— y otros cientos
de actos organizados en todo el mundo, la Organización Mundial de
la Salud, las comisiones regionales de las Naciones Unidas y sus
asociados están permitiendo que los jóvenes tomen la palabra. Oigamos
sus consejos. Y mejoremos la seguridad en las carreteras del mundo,
por su bien y por el nuestro.
Ban Ki-moon
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