La División de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas
 
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Cuestiones clave

La División de Desarrollo Sostenible se encarga especialmente de los pequeños Estados insulares en desarrollo, las estrategias nacionales de desarrollo sostenible, los indicadores del desarrollo sostenible, el agua, la energía, las pautas de consumo y producción y cuestiones intersectoriales como la movilización de recursos y otros medios de aplicar los compromisos de Río y Johanesburgo. Támbien presta servicios de secretaría a los mecanismos de coordinación de todo el sistema de las Naciones Unidas, ONU-Agua y ONU-Energía, y desempeña un activo papel en ONU-Océanos.

Pequeños Estados insulares en desarrollo

Pequeños Estados insulares en desarrollo Los pequeños Estados insulares en desarrollo son particularmente vulnerables debido al reducido tamaño de su población y su economía, la escasa capacidad institucional con que cuentan tanto en el sector público como privado, el alejamiento de los mercados internacionales y su susceptibilidad a los desastres naturales y el cambio climático. En 1995, las Naciones Unidas crearon una dependencia especial para los Estados insulares en desarrollo dentro de la División de Desarrollo Sostenible, a fin de facilitar el seguimiento de la amplia gama de medidas solicitadas en el Programa de Acción de Barbados de 1994. Para apoyar la labor de la Dependencia, la División administra la Red de Información de los Pequeños Estados en Desarrollo (SIDSNET), que conecta entre sí a 43 naciones insulares de los océanos Atlántico, Pacífico e Índico y del Caribe, el Mediterráneo y el Mar del Sur de China.

Estrategias nacionales de desarrollo sostenible

Para lograr el desarrollo sostenible es necesario considerar todo el conjunto de aspectos sociales, económicos y ambientales. Además hay que lograr la participación no sólo de los gobiernos sino también de la sociedad civil y el sector privado. Por este motivo, las conferencias mundiales, como la Cumbre para la Tierra de 1992 y la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, han pedido en repetidas ocasiones a los gobiernos que elaboren y apliquen estrategias nacionales de desarrollo sostenible que sean integradoras y participativas(NSDS).

La División de Desarrollo Sostenible ayuda a los Estados a preparar y evaluar sus estrategias nacionales de desarrollo sostenible mediante orientación técnica y programas de fomento de la capacidad, seminarios, intercambio de conocimientos y exámenes de las estrategias.

Indicadores del desarrollo sostenible

Los Estados necesitan evaluar y valorar sus políticas para asegurarse de que tengan la repercusión deseada. Para ello hay que utilizar indicadores que reflejen los intereses y prioridades de los países, tal como se pide en el Programa 21. En 1992, cuando se celebró la Cumbre para la Tierra, todavía no se habían preparado ni puesto a prueba indicadores del desarrollo sostenible.

La División de Desarrollo Sostenible inició su programa relativo a estos indicadores en 1994. En cooperación con otras organizaciones, ha preparado una serie básica de indicadores para uso nacional que continúa revisando y estudiando. La División también ayuda a los Estados a desarrollar sus propios programas nacionales de indicadores mediante cursillos y proyectos de creación de capacidad. La División hace asimismo aportaciones a los indicadores elaborados para los objetivos de desarrollo del Milenio. Las directrices y descripciones metodológicas relativas a estos indicadores pueden consultarse en el sitio web de la División de Desarrollo Sostenible.

Energía

El uso de la energía es imprescindible para el desarrollo socioeconómico, pero también tiene repercusiones adversas en el medio ambiente. El dilema que plantea esta situación supone un reto constante para muchos países del mundo. Durante la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, los Estados convinieron en que debían adoptarse medidas para ampliar el acceso a fuentes de energía fiables y asequibles, lo que ayudaría a alcanzar el objetivo de reducir a la mitad la proporción de personas que viven en la pobreza y generaría otros importantes servicios para mitigar la pobreza. Los Estados también decidieron tomar medidas para mejorar la eficiencia energética, aumentar el uso de fuentes de energía renovables, utilizar tecnologías energéticas más avanzadas y menos contaminantes, ejecutar estrategias de transporte que favorecieran al desarrollo sostenible, reducir los subsidios perjudiciales y las distorsiones del mercado, y promover la utilización de combustibles menos contaminantes.

La División de Desarrollo Sostenible presta servicios de asesoramiento y asistencia técnica en el ámbito de la energía para crear capacidad, fortalecer las instituciones, promover las inversiones energéticas y fomentar la participación de todos los interesados en la ejecución del Programa 21 y el Plan de Aplicación de las Decisiones de Johannesburgo. Las principales esferas de interés son la eficiencia energética, las fuentes de energía renovables, el transporte, la energía y el género, y el acceso a la energía.

Agua

El acceso al agua salubre es fundamental para la vida. Esta idea se subrayó en el Programa 21 y volvió a mencionarse en el Plan de Aplicación de las Decisiones de Johannesburgo, donde se reafirmó el objetivo de desarrollo del Milenio de reducir a la mitad para 2015 el número de personas que carecen de acceso al agua potable y a servicios básicos de saneamiento. La Asamblea General reconoció especialmente la importancia del agua dulce cuando, el 22 de marzo de 2005, proclamó el Decenio Internacional para la Acción, “El agua, fuente de vida”, 2005-2015.

La División de Desarrollo Sostenible brinda a los países asistencia técnica y asesoramiento normativo para ayudarles a alcanzar las metas de 2015 relativas al agua y el saneamiento, y para promover y respaldar la gestión integrada de los recursos hídricos.

Promoción de pautas más sostenibles de consumo y producción: el Proceso de Marrakech

Un objetivo global y requisito esencial del desarrollo sostenible es modificar las pautas insostenibles de consumo y producción, tal como reconoció la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible cuando pidió que se preparara un marco decenal de programas en apoyo de las iniciativas regionales y nacionales encaminadas a acelerar el paso hacia el consumo y la producción sostenibles. La primera reunión internacional de expertos sobre este marco se celebró en junio de 2003 en Marrakech.

La División de Desarrollo Sostenible se encarga de facilitar el Proceso de Marrakech, que incluye reuniones periódicas de alcance mundial y regional, grupos oficiosos de expertos y mesas redondas para promover los avances relativos al marco decenal. En la División se está prestando especial atención a la contabilidad de la ordenación ambiental, las adquisiciones públicas sostenibles y las estrategias basadas en tecnologías no contaminantes.

Medios de ejecución y otras cuestiones intersectoriales

La consecución de los objetivos de desarrollo sostenible requiere una firme voluntad política, gobernanza e instituciones y políticas sólidas, así como una cooperación internacional eficaz. También es esencial contar con sistemas financieros y de comercio multilateral que sean abiertos y equitativos, dando acceso a los mercados a los productos que interesan a los países en desarrollo. Los problemas de África merecen particular atención, incluido el vínculo esencial que existe entre la salud y el desarrollo sostenible.

La División lleva a cabo análisis de las principales cuestiones intersectoriales que se enumeran en el Plan de Aplicación de las Decisiones de Johannesburgo, con especial atención a los retos que plantea la movilización de recursos, incluso mediante arreglos y mecanismos innovadores de financiación en el plano nacional, regional e internacional.