una sociedad para todas las edades
Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento· Madrid, España · 8-12 de abril 2002

SOC/M/1
7 de abril 2002

LA SEGUNDA ASAMBLEA MUNDIAL DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL ENVEJECIMIENTO SE REUNIRÁ EN MADRID DEL 8 AL 12 DE ABRIL Objetivos: Promover 'una sociedad para todas las edades' y abordar los problemas del envejecimiento de la población

La Segunda Asamblea Mundial de las Naciones Unidas sobre el Envejecimiento se celebrará en Madrid (España) del 8 al 12 de abril, con el objetivo de responder a las oportunidades y problemas que presenta el rápido envejecimiento de la población en el siglo XXI, una "revolución demográfica" sin precedentes en la historia, y de promover "una sociedad para todas las edades", tema del Año Internacional de las Personas de Edad celebrado en 1999.

Desde la aprobación de un Plan de Acción Internacional en la primera Asamblea Mundial celebrada en Viena (Austria) en 1982, el mundo se ha visto transformado por cambios demográficos de gran trascendencia. El descenso actual de la fecundidad, combinado con una longevidad cada vez mayor, sigue produciendo cambios irreversibles en la estructura de todas las sociedades, sobre todo una inversión histórica en la proporción entre personas jóvenes y ancianas. Las consecuencias profundas, omnipresentes y duraderas del envejecimiento de la población ofrecen enormes oportunidades y plantean importantes problemas a todas las sociedades.

La 'revolución del envejecimiento'

Se prevé que a mediados del siglo XXI los viejos y los jóvenes representarán la misma proporción de la población mundial, un 21 por ciento. Hoy en día, la edad media de la población mundial es de 26 años. Para el año 2050, se prevé que la edad media a nivel mundial habrá aumentado 10 años hasta los 36 años. A escala mundial, está previsto que la proporción de personas mayores de 60 años se duplique entre el año 2000 y el 2050, y que la mayoría de ancianos vivan en países en desarrollo.

Hay otras importantes diferencias demográficas entre los países desarrollados y los países en desarrollo. Mientras que la gran mayoría de personas ancianas de países desarrollados viven en zonas urbanas, la mayor parte de los ancianos de países en desarrollo viven en zonas rurales. Asimismo, en los países en esarrollo una gran proporción de las personas de edad viven en hogares donde están representadas varias generaciones. Estas diferencias implican que habrán de adoptarse distintas medidas y prioridades en los países en desarrollo y en los países desarrollados.

Como el ritmo de envejecimiento de la población es mucho más rápido en los países en desarrollo que en los desarrollados, aquéllos disponen de menos tiempo para adaptarse a las consecuencias del envejecimiento de la población. Además, en los países en desarrollo este envejecimiento tiene lugar a unos niveles de desarrollo socioeconómico muy inferiores a los de los países desarrollados.

También es preciso abordar los problemas resultantes de otras proyecciones demográficas. A medida que envejece la población, hay más mujeres ancianas que hombres. Entre las personas de edad el grupo que crece con mayor rapidez es el de los más ancianos, los que superan los 80 años. Está previsto que este grupo se quintuplique con creces durante los próximos 50 años.

La proporción entre población activa y no activa (el número de personas de edades comprendidas entre los 15 y los 64 años existente por cada persona de 65 años o más) descendió de 12 a 9 entre 1950 y 2000. Para el año 2050, está previsto que esa proporción disminuya a cuatro personas en edad laboral por cada persona de 65 años o más. Esa proporción tiene importantes consecuencias para los planes de la seguridad social, sobre todo en los sistemas tradicionales en que los trabajadores en activo pagan las prestaciones de los jubilados.

Oportunidades

Sin embargo, no hay mal que por bien no venga. El Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, ha dicho: "Los árboles se hacen más fuertes con los años, los ríos se ensanchan. Igualmente, con la edad, los seres humanos adquieren una enorme profundidad y amplitud de experiencia y sabiduría. Por este motivo, no sólo hay que respetar y honrar a las personas de edad, sino que también hay que aprovechar el importante recurso que representan para la sociedad." Por lo general no suele reconocerse el acervo de conocimientos y experiencias que las personas de edad aportan al lugar de trabajo, a la vida pública y a la familia. Los adelantos tecnológicos y las nuevas modalidades de organización social pueden utilizarse para fomentar la participación de las personas de edad en el trabajo y efectuar los cambios socioeconómicos apropiados.

El trabajo voluntario de las personas de edad es una modalidad singular y especialmente valiosa de "envejecimiento productivo". Dado que en muchas partes del mundo las personas ancianas son el segmento de población que crece con mayor rapidez, constituyen un importante recurso a la espera de ser aprovechado. Las personas de edad pueden llenar un vacío que el Estado y el mercado no pueden o no uieren colmar. Aportan experiencias, contactos y conocimientos valiosos a muchas organizaciones que no podrían funcionar tan bien sin ellos.

Segunda Asamblea Mundial

En su resolución 54/262, de 25 de mayo de 2000, la Asamblea General decidió convocar la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento con objeto de realizar un examen de los resultados de la Primera Asamblea Mundial, celebrada en Viena (Austria) en 1982, y aprobar un plan de acción revisado centrado en: los vínculos entre el envejecimiento y el desarrollo; las medidas para integrar la cuestión del envejecimiento en los planes de desarrollo que se ejecutan actualmente en todo el mundo; las formas apropiadas de asociación entre el sector público y el privado a todos los niveles para construir una sociedad para todas las edades; y las medidas para aumentar la solidaridad entre generaciones.

Examen del Plan de Acción de la Primera Asamblea Mundial

A fin de examinar los progresos realizados y los obstáculos hallados en la ejecución del primer Plan de Acción, las Naciones Unidas han pedido a los Estados Miembros que informen sobre las siete cuestiones indicadas en Viena: salud y nutrición de las personas de edad; su seguridad; vivienda y medio ambiente; familia; bienestar social; seguridad de los ingresos y empleos; y educación. Las respuestas recibidas de unos 60 países indican que los progresos logrados desde la Asamblea de Viena varían de un país a otro como consecuencia de las diferencias en los recursos asignados y las prioridades fijadas. Sin embargo, se han establecido infraestructuras nacionales para prestar apoyo a las personas ancianas de manera que, en líneas generales, se ha mejorado la salud, las condiciones de vida y la seguridad de los ingresos de las personas de edad.

Plan de Acción de la Segunda Asamblea Mundial

Se prevé que el Plan de Acción que ha de aprobarse en la Asamblea de Madrid pedirá que se introduzcan cambios en las actitudes, las políticas y las prácticas a todos los niveles y en todos los sectores, a fin de que pueda hacerse realidad el enorme potencial que ofrecen las personas de edad en el siglo XXI. Aunque reconociendo que las bases para una vejez sana y enriquecedora deben sentarse en las etapas anteriores de la vida, el Plan también insistirá en la importancia de integrar el fenómeno del envejecimiento mundial dentro del proceso más amplio del desarrollo.

El objetivo del Plan es convertirse en un instrumento político, que permita a las autoridades competentes centrarse en las prioridades fundamentales relacionadas con el envejecimiento tanto a nivel individual como de la población en general. Reconociendo las características comunes del fenómeno del envejecimiento y los problemas que plantea, el documento hará también recomendaciones concretas para hacer frente a esos problemas, concebidas de tal manera que puedan adaptarse a las circunstancias de cada país.

Entre otras cosas, se espera que el Plan propugne lo siguiente: poder envejecer en condiciones de seguridad; fomentar la capacidad de las personas de edad para participar plena y efectivamente en la vida económica, política y social de sus respectivas sociedades; ofrecer oportunidades de desarrollo individual y bienestar durante toda la vida; garantizar los derechos económicos, sociales y culturales de las personas de edad, así como sus derechos civiles y políticos; y defender la igualdad de las personas de edad de ambos sexos eliminando toda discriminación por razones de género.

Entre las cuestiones todavía pendientes en el proyecto de texto figuran las relacionadas con la supervisión y el seguimiento y la importancia del alivio y la financiación de la deuda para hacer frente al problema del envejecimiento en los países en desarrollo.

Se prevé que el seguimiento de la Asamblea de Madrid presentará muchas facetas y tendrá una gran repercusión. Se espera que la aprobación del Plan de Acción Internacional sobre el Envejecimiento, 2002, refuerce los mandatos intergubernamentales y la voluntad política de los gobiernos para adoptar medidas cruciales en aplicación de las recomendaciones del Plan.

Organización de la Asamblea

La Asamblea organizará sus trabajos en una sesión plenaria y una comisión principal. La plenaria permitirá el intercambio general de opiniones sobre los temas principales, mientras que la comisión principal y otros grupos de trabajo se encargarán de preparar los documentos finales. Se celebrará también una serie de mesas redondas, patrocinadas por el Gobierno de España, en las que participarán expertos, personalidades y grupos independientes. El objetivo es fomentar un amplio diálogo entre los gobiernos y la sociedad civil sobre cuestiones y problemas fundamentales relacionados con el envejecimiento.

Se ha invitado a organizaciones no gubernamentales, a instituciones de investigación y al sector privado a tomar parte en la Asamblea Mundial y en su preparación.

El Gobierno anfitrión de España organiza un programa de actos paralelos que comprende mesas redondas a alto nivel, grupos de expertos, seminarios, reuniones y exposiciones culturales, en las que participarán organismos de las Naciones Unidas, ONG internacionales, órganos intergubernamentales y Estados Miembros. Para más información, visite el sitio en la Web del comité organizador español: www.madrid2002-envejecimiento.org.

El Foro Mundial de Organizaciones no Gubernamentales sobre el Envejecimiento se celebrará en Madrid del 4 al 9 de abril. Para más información, véase www.forumageing.org. Del 1° al 4 de abril se organizará en Valencia (España) un foro científico que reunirá a académicos internacionales, profesionales de la gerontología y representantes del sector privado que aportarán sus conocimientos, experiencias y opiniones sobre cuál es la mejor manera de abordar las cuestiones del envejecimiento de las personas y las poblaciones. El Foro está patrocinado por la Asociación Internacional de Gerontología y apoyado por la Fundación Novartis de Gerontología con sede en Suiza. Para más información sobre esta reunión, véase www.valenciaforum.org.

Como es habitual, está previsto que el Presidente de la Asamblea Mundial sea de España, país anfitrión. La Asamblea elegirá 26 vicepresidentes con un criterio de distribución geográfica.

La Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento tiene dos embajadores de buena voluntad cuya misión será promover la Asamblea Mundial y sus objetivos: Su Alteza Real la Infanta Doña Cristina Federica de Borbón y Grecia, hija menor del Rey Juan Carlos y la Reina Sofía de España, y Marcel Marceau de Francia, aclamado universalmente como el mejor mimo del mundo.

Para más información sobre la Asamblea Mundial, véanse www.un.org/ageing y www.un.org/esa/socdev/ageing.


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