VI. MEJORAMIENTO DE LA CAPACIDAD DE APOYO

[B. ]La gestión [C. Comunicaciones e información pública]
[D. Universidad de las Naciones Unidas, institutos de investigación y
órganos conexos ]

A. Financiamiento de la Organización

217. Asegurar la solvencia económica de la Organización forma parte esencial de la reforma y es una condición previa para que ésta pueda llevarse a cabo con éxito. La Organización se financia mediante cuotas prorrateadas. La única manera de que esto funcione es que todos los Estados Miembros paguen sus cuotas íntegramente, a tiempo y sin condiciones previas, lo cual no ha ocurrido ni está ocurriendo. El Artículo 19 no ha tenido el efecto disuasorio que se pretendía que tuviera. Es demasiado indulgente. Una y otra vez ha habido intentos de introducir sanciones y ofrecer incentivos, que se han rechazado.

218. La precaria situación financiera y la crisis perpetua en cuanto a la corriente de efectivo obligan a hacer equilibrios para atender las obligaciones corrientes y a la vez dificultan la tarea de contener el torrente de deudas que se van acumulando con los Estados Miembros que aportan contingentes a las operaciones de mantenimiento de la paz. Dadas las tendencias en lo relativo a las operaciones de mantenimiento de la paz, que reducirán la disponibilidad de efectivo, se espera que la situación de liquidez empeore considerablemente durante el año próximo, con la posibilidad de que la Organización tenga que interrumpir sus actividades. En estos tiempos ninguna otra asociación u organización podría aceptar las normas por las que se rige el funcionamiento de las Naciones Unidas y sobrevivir.

219. El gráfico que figura a la derecha indica la pauta de los saldos en efectivo en el presupuesto ordinario de 1991 a 1997. Ha habido claramente un cambio durante ese período.

De 1991 a 1994 hubo periódicamente una situación de liquidez negativa, pero casi siempre en grado leve y de poca duración. A partir de 1995 empezó una nueva pauta y hubo que recurrir en gran medida a créditos con cargo a los fondos para operaciones de mantenimiento de la paz. Esta situación se viene repitiendo durante 1997 y son más largos los períodos en los que se solicitan créditos y mayores las sumas solicitadas.

220. Al no haber un nivel suficiente de capital o de reservas de cualquier otro tipo y teniendo en cuenta que algunos Estados Miembros no cumplen su obligación contractual de pagar sus cuotas a tiempo e íntegramente, el Secretario General considera esencial que se hallen medidas prácticas inmediatas para complementar la búsqueda actual de una manera más fundamental de resolver la situación financiera de la Organización. El Secretario General reta a los Estados Miembros a aportar ideas que induzcan a pagar a los Estados Miembros morosos y restablezcan la solvencia económica de esta Organización.

221. El Secretario General, por su parte, propone que los Estados Miembros establezcan un fondo rotatorio de crédito, con un capital inicial de 1.000 millones de dólares, obtenido mediante contribuciones voluntarias o por cualquier otro medio de financiación que los Estados Miembros deseen sugerir. El Secretario General podría recurrir a ese fondo para financiar las nuevas cuotas pendientes de pago de los Estados Miembros. A pesar de que la aceptación del presupuesto por medio de una resolución de la Asamblea General confirma la obligación contractual de los Estados Miembros, en la práctica ha habido con frecuencia demoras en el pago. En consecuencia, se sugiere que la Secretaría notifique los Estados Miembros que se retrasen más de 90 días en el pago de sus cuotas y les pida que indiquen la fecha en la que efectuarán ese pago. Esa notificación debe hacerse en la forma legal requerida para que el Secretario General pueda valerse de ella como garantía para obtener créditos, cuando lo considere necesario, del Fondo Rotatorio de Crédito. Esos créditos se reembolsarían al Fondo cuando los Estados Miembros pagaran sus atrasos. Los Estados Miembros cuyos pagos atrasados se hayan financiado por medio del Fondo se responsabilizarían del costo de esa financiación mediante el ajuste de las sumas que les adeudara la Organización por concepto de superávit de años anteriores todavía no reembolsados. Los saldos excedentes de los Estados Miembros que hayan aportado las contribuciones voluntarias recibirían ajustes de crédito compensatorios. Las disposiciones financieras sugeridas no modificarían en modo alguno la determinación de las sumas atrasadas a los efectos del Artículo 19 de la Carta.

222. El Secretario General acogería con satisfacción otras sugerencias de los Estados Miembros en cuanto a la forma de resolver la cuestión de contar con una corriente de efectivo segura y previsible.

Recomendaciones:

Que se establezca un Fondo Rotatorio de Crédito con un capital de hasta 1.000 millones de dólares obtenido mediante contribuciones voluntarias o cualquier otro medio de financiación que los Estados Miembros deseen sugerir que permita disponer de liquidez para pedir anticipos sobre las cuotas pendientes de pago de los Estados Miembros.

Que en el futuro se retengan los saldos no utilizados en el presupuesto ordinario al final del ejercicio económico.

B. La gestión

223. Un país tras otro está transformando la gestión del sector público en respuesta al doble problema de tener que satisfacer la demanda creciente con unos recursos limitados. Las Naciones Unidas, enfrentadas a un problema similar y aprovechando la experiencia de los Estados Miembros, han iniciado un ambicioso programa de reforma administrativa para asegurar que la gestión respalde las actividades sustantivas de la Organización y que se utilicen los recursos encomendados a la Organización de la manera más eficaz y eficiente posible para cumplir los mandatos establecidos por los Estados Miembros.

224. El Secretario General ha enunciado un nuevo concepto de gestión que servirá de apoyo a unas Naciones Unidas más importantes y eficaces que prestarán mejores servicios a los Estados Miembros; una estructura simplificada que evitará las duplicaciones y obtendrá mejores resultados; un personal y unos cuadros directivos responsables y con mayor poder; una Secretaría de las Naciones Unidas más ligera y eficiente, y una organización que fomentará la excelencia de la gestión y será responsable de alcanzar los resultados determinados por los Estados Miembros.

225. La Oficina de Servicios de Supervisión Interna, elemento esencial en el proceso de reforma en marcha, ha elaborado informes sumamente valiosos como fuente de referencia y guía para desarrollar ese concepto y las medidas de reforma del Secretario General. La Oficina, junto con la Junta de Auditores y la Dependencia Común de Inspección (DCI), tiene a su cargo diversas funciones y servicios de supervisión que son indispensables para el funcionamiento eficaz de la Organización.

226. La Secretaría puede ser el elemento catalizador de los cambios a nivel de todo el sistema; el éxito de la reforma en la Secretaría tendrá consecuencias decisivas en todo el sistema. Aunque todavía queda mucho por hacerse, ha habido extensos intentos de racionalizar la gestión por parte de algunos administradores. Hoy todos los departamentos están contribuyendo a la transformación de la gestión de las Naciones Unidas al tratar de mejorar los servicios que proporciona la Organización reduciendo al mismo tiempo los gastos generales. En el anexo del presente informe se ofrecen ejemplos de las reformas administrativas en marcha en la Secretaría y en los fondos y programas.

227. Como parte de la iniciativa de la reforma del Secretario General, se ha pedido a los administradores que aceleren el proceso de transformación de la gestión de la Organización haciendo hincapié en el aumento de la eficacia y los servicios a los Estados Miembros y en el logro de economías para crear un "dividendo para el desarrollo". La reforma se va a llevar a cabo por medio de las estrategias que se enuncian a continuación.

Estrategia 1: Fortalecimiento del personal de las Naciones Unidas

228. Para cumplir su misión, y para transformarse de manera que pueda enfrentar los retos que presenta el próximo siglo, la Organización depende de la calidad y de la competencia de su personal. En el párrafo 3 del Artículo 101 de la Carta se dispone que "la consideración primordial que se tendrá en cuenta al nombrar el personal de la Secretaría y al determinar las condiciones de servicio, es la necesidad de asegurar el más alto grado de eficiencia, competencia e integridad". Esta es la perspectiva que orientará los esfuerzos urgentes del Secretario General por mejorar la calidad y el rendimiento del personal de las Naciones Unidas y aumentar la eficiencia con que se gestionan sus recursos humanos, y para fortalecer la administración pública internacional.

229. La Secretaría del futuro será en cierta medida más reducida, mejor capacitada, más polifacética, más móvil, estará mejor administrada y mejor integrada a modo de equipo mundial. La dedicación del personal de las Naciones Unidas, muchos de cuyos funcionarios en los últimos años han dado o arriesgado sus vidas en nombre de la Organización, es impresionante. Sin embargo, la gestión de los recursos humanos ha llegado a caracterizarse por una administración del personal improvisada día a día y basada en la abundancia de mano de obra, y en un cumplimiento mecánico de normas complejas y procesos engorrosos que se considera entorpecen la ejecución de los programas en vez de apoyarla, y que no hacen lo suficiente para aumentar al máximo las contribuciones del personal.

230. Además hay otras importantes cuestiones a las que se debe hacer frente, entre ellas:

- Todavía no se han alcanzado los objetivos de la Organización en cuanto a la representación geográfica y de la mujer; por ejemplo, menos del 20% de los puestos de categoría superior, y sólo el 36% en general, están ocupados por mujeres, y algunos Estados Miembros todavía no están representados;

- El promedio de edad del personal de las Naciones Unidas es de 49 años, con sólo un 14% menor de 40 años y menos del 5% menor de 35. Las proyecciones indican que a lo largo del próximo decenio, por lo menos 4.500 funcionarios se jubilarán de la Organización. Esto ofrece una oportunidad -- y un reto -- de rejuvenecer la Organización, ofrecer perspectivas de carrera al personal que haya demostrado capacidad y posibilidades, incorporar las esferas de experiencia necesarias y conseguir progresos importantes en la representación geográfica de la mujer;

- La Organización emplea más funcionarios en trabajos relativos al personal -- la proporción es de 1:37 -- que muchas organizaciones de volumen y complejidad similares;

- Tradicionalmente no se ha impartido a los administradores de las Naciones Unidas, incluidos los altos funcionarios, formación para gestionar con eficacia los recursos humanos que les han sido encomendados, ya que la formación en gestión de personal sólo se hizo obligatoria en 1995 para aumentar la capacidad de la administración de liderazgo, visión estratégica y apoyo a las perspectivas de carrera del personal;

- Para la buena marcha de la Organización es fundamental que el Secretario General nombre a los altos funcionarios. El Secretario General tiene que equilibrar las cualidades profesionales, administrativas y de liderazgo necesarias para garantizar elevados niveles de rendimiento; son pocas las esferas en las que las responsabilidades del Secretario General tienen mayores consecuencias en la eficacia y el rendimiento de la Organización que en estos nombramientos de altos cargos.

231. Se están tomando medidas para hacer frente a estas cuestiones, sobre la base de la estrategia de gestión de los recursos humanos del Secretario General, que ha respaldado la Asamblea General. Se ha llegado a un acuerdo sobre un nuevo Código de Conducta que se presentará a la Asamblea en su quincuagésimo segundo período de sesiones para que lo examine. En el proyecto de presupuesto por programas para el bienio 1998-1999 figura un aumento reducido del presupuesto para capacitación. Sin embargo, se requiere con urgencia tomar más medidas para gestionar los recursos humanos de las Naciones Unidas de la manera más eficaz.

232. Algunas cuestiones van más allá de la Secretaría de las Naciones Unidas y requieren ser examinadas en el contexto más amplio del sistema de las Naciones Unidas. Por ejemplo, la Comisión de Administración Pública Internacional (CAPI) es responsable ante todo de determinar las condiciones de servicio del sistema de las Naciones Unidas que afectan a la capacidad de la Organización para atraer y retener personal de la competencia y calidad necesarias. Es esencial que el personal de las Naciones Unidas reciba una compensación justa y que sus condiciones sean determinadas de manera objetiva. Un nuevo examen de la composición, el mandato y el funcionamiento de la CAPI contribuirá al éxito de las medidas de reforma emprendidas por las organizaciones del régimen común.

233. El planteamiento de las Naciones Unidas con respecto a la gestión de los recursos humanos será objeto de un examen a fondo que llevará a cabo un equipo de tareas establecido a este fin. El equipo de tareas estará integrado por expertos en recursos humanos de los sectores privado y público y contará con aportaciones de la administración y del personal. A comienzos de 1998 el Secretario General terminará el examen y tomará medidas sobre algunas esferas críticas de la gestión de los recursos humanos de su ámbito de autoridad. Los asuntos que requieran medidas de la Asamblea General se presentarán a ésta en su quincuagésimo tercer período de sesiones para que los examine.

Medida 18: A comienzos de 1998, se habrá llevado a cabo un examen fundamental, se habrán conseguido progresos importantes y se habrá preparado un programa de nuevas medidas para la gestión de los recursos humanos en la Organización. Como parte de este proceso se habrán determinado y tomado medidas concretas relativas a la contratación y colocación, la planificación de los recursos humanos, el servicio de carrera y la compensación global, la promoción de las perspectivas de carrera y la movilidad, la gestión del rendimiento profesional y las consultas entre el personal y la administración, con objeto de:

Medida 19: Se establecerá un programa excepcional de formación y redistribución financiado con un máximo de 15 millones de dólares con cargo a los recursos consignados para prestar asistencia al personal afectado por las medidas bosquejadas en el contexto de la reforma.

Medida 20: El Secretario General solicitará el asesoramiento de un grupo oficioso de asesores independientes a los que se ofrecerán nombramientos de categoría superior.

Recomendaciones:

Que la Asamblea General inicie un examen de la Comisión de Administración Pública Internacional, incluido su mandato, composición y funcionamiento, para aumentar su eficacia para responder a los retos que tiene ante sí el sistema de las Naciones Unidas.

Que la Asamblea General apruebe el Código de Conducta. Una vez aprobado, se convertirá en parte integrante del Estatuto y el Reglamento del personal de las Naciones Unidas.

Estrategia 2: Crear un "dividendo para el desarrollo" con cargo
a las economías conseguidas en gastos de administración y otros
gastos generales

234. Las Naciones Unidas han venido gastando un porcentaje demasiado elevado de su presupuesto ordinario en administración y en otros gastos generales, entre ellos la información pública. El 17 de marzo de 1997 el Secretario General estableció el objetivo concreto de reducir en un tercio esos gastos en el presupuesto ordinario de la Secretaría y reasignar ese "dividendo" a actividades económicas y sociales, reduciendo los gastos generales y de información del 38% al 25% del presupuesto ordinario de las Naciones Unidas (véase el gráfico). El Secretario General ahora propone crear una Cuenta para el Desarrollo que se financiará con cargo a las economías resultantes. Con las economías conseguidas en el contexto del proyecto de presupuesto ordinario para el bienio 1998-1999 y el apoyo de los Estados Miembros, por ejemplo, reduciendo el número de las reuniones y los documentos, sería posible conseguir un dividendo de eficiencia que sumaría por lo menos 200 millones de dólares para el bienio que comenzaría en el año 2002. El Secretario General tiene la intención de conseguir este dividendo para el desarrollo y propone iniciar la Cuenta con las economías conseguidas en el contexto del presupuesto ordinario de 1996-1997.

235. Conseguir economías de esa magnitud es posible. A lo largo del pasado año los administradores y los funcionarios de la Secretaría han ideado e iniciado más de 550 proyectos de eficiencia que están mejorando los servicios, reduciendo las duplicaciones, acelerando los procesos, obteniendo economías de escala y utilizando mejor la tecnología de información (véase el gráfico). Al 30 de junio unos 265 de esos proyectos se habían terminado, y todos ellos están contribuyendo a conseguir mejoras administrativas y a que la Organización pueda vivir con los recursos reducidos que le ha asignado la Asamblea General(8) Esto muestra que las personas que hacen el trabajo entienden los problemas y con frecuencia pueden encontrar las mejores soluciones para mejorar el valor y el servicio. En estos momentos se pide a los administradores que aceleren el proceso de transformación de la administración de la Organización, haciendo hincapié en mejorar la eficiencia y el servicio prestado a los Estados Miembros, así como de conseguir economías para crear un dividendo para el desarrollo.

Medida 21: Se establecerán metas determinadas a economizar para cada oficina central y administrativa y de apoyo, así como para cada departamento y oficina, con objeto de reducir sus gastos administrativos y otros gastos generales a lo largo de los dos próximos bienios, a fin de crear un dividendo para el desarrollo que llegue por lo menos a la cifra de 200 millones de dólares en el bienio que comenzará el 1 de enero del año 2002, que se reasignará a una Cuenta para el Desarrollo.

Medida 22: Sobre la base de las experiencias obtenidas en los exámenes de eficiencia y en estrecha coordinación con los procesos y objetivos presupuestarios, los departamentos y las oficinas seguirán haciendo exámenes de gestión para mejorar la ejecución de los programas realizados por mandato, fortalecer los servicios prestados a los Estados Miembros e identificar maneras de alcanzar las metas establecidas para la reducción de los gastos generales.

Recomendación: Que la Asamblea General establezca una cuenta que se financiará con cargo a las economías obtenidas gracias a las reducciones de los gastos administrativos y los gastos generales, se determinen los objetivos concretos y los criterios de ejecución conexos para la utilización de esos recursos.

Estrategia 3: Aumentar la flexibilidad y la responsabilidad del personal directivo

236. Con demasiada frecuencia la ejecución de los programas realizados de acuerdo con un mandato se ve dificultada por excesivos procedimientos y normas burocráticas, cuando la responsabilidad de la gestión de los recursos se deja en manos de administradores que no son responsables de la ejecución del programa. Esto es a la vez ineficaz e ineficiente. Los administradores deben tener autoridad y responsabilidad en la adopción de decisiones relativas a recursos financieros y humanos a fin de que puedan realizar las tareas que se les han encomendado y dar cuenta de ellas.

237. Se está estudiando un sistema integrado de rendición de cuentas por el que se delega más autoridad sobre la marcha, a la vez que se establecen líneas claras de responsabilidad, se aclaran los objetivos y las normas de rendimiento, y se establecen normas pertinentes de supervisión, recompensas y sanciones. El Secretario General está haciendo uso de toda su autoridad para ensayar planteamientos innovadores de gestión en la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Oficina de las Naciones Unidas en Viena (ONUV) y en Servicios de Conferencias, a modo de punto inicial para hacer innovaciones adicionales en toda la Secretaría.

Medida 23: El Secretario General tomará medidas para delegar en medida máxima autoridad, responsabilidad y rendición de cuentas al personal directivo en cuanto a gestión de los recursos humanos y financieros.

Estrategia 4: Simplificar los procesos, procedimientos y normas

238. Uno de los principales objetivos de los procesos administrativos y normativos es prestar apoyo al desempeño de las actividades realizadas por mandato a la vez que se garantiza la transparencia y la responsabilidad. Esto no ha sido así en las Naciones Unidas debido a normas obsoletas, excesivas reglamentaciones, demasiadas capas normativas y escaso acceso a éstas. Con frecuencia, el cumplimiento de normas y procedimientos excesivos ha pasado a convertirse en un fin en sí mismo, con la consiguiente frustración de los administradores y poniendo en peligro la ejecución eficiente de los programas. Cabe decir esto en particular en la esfera de los recursos humanos. Por ello, el Secretario General ha iniciado una reforma completa de las normas y facilitado el cumplimiento de las circulares administrativas con objeto de reducir y modernizar las normas de la Organización y hacerlas más accesibles, por medios electrónicos entre otros.

239. El Secretario General también ha iniciado un programa general para modernizar la administración central de la Organización y simplificar sus procesos y va a iniciar cambios en los procesos de adquisición y los relativos a la gestión de los recursos humanos, entre ellos la contratación, la tramitación de las prestaciones del personal y la clasificación del personal. Todo esto reducirá parte de la carga de trabajo de la Oficina de Gestión de los Recursos Humanos, permitiéndole desempeñar una función más estratégica de política, asesoramiento y supervisión. Cuando los cambios requieran la aprobación de la Asamblea General, se le presentarán para que los examine y tome una decisión al respecto.

Medida 24: Se examinarán y racionalizarán las normas y circulares administrativas de la Organización.

Medida 25: En diciembre de 1997 se habrá terminado una importante simplificación de los procesos de adquisición y gestión de los recursos humanos, y en diciembre de 1998, de los procesos financieros y de otra índole.

Estrategia 5: Presupuestación basada en los resultados: cambio de una microgestión a una macrorrendición de cuentas

240. Para seguir fortaleciendo la administración de la Organización, el Secretario General propone que las Naciones Unidas hagan mayor hincapié en los resultados en sus actividades de planificación, presupuestación y presentación de informes y que la Asamblea General pase de centrar el presupuesto de las Naciones Unidas en la contabilidad de los productos a la rendición de cuentas por los resultados. Siguiendo una tendencia iniciada en muchos países desarrollados y en desarrollo, esto significa hacer que la planificación, presupuestación, presentación de informes y supervisión dejen de centrarse en cómo se hacen las cosas para pasar a ocuparse de qué es lo que se logra. Significa además determinar los costos reales de producir los resultados y asignar los recursos en consecuencia. Este nuevo planteamiento será la base del paso de la microgestión del proceso presupuestario a lo que podría convertirse en una nueva era de cooperación, transparencia y rendición de cuentas para alcanzar los resultados que los Estados Miembros determinen.

241. El Secretario General se propone mejorar la información sobre el resultado de los productos garantizando la disponibilidad de información en el contexto del proceso presupuestario a nivel del producto. Los experimentos de la CEPAL, la Oficina de las Naciones Unidas en Viena (ONUV) y los Servicios de Conferencias se utilizarán para preparar mejores medidas de ejecución y aumentar la rendición de cuentas y la flexibilidad administrativa. El Departamento de Gestión, creado recientemente, trabajará con los gestores de los programas para establecer normas de rendimiento, impartiendo formación y supervisando el rendimiento.

Recomendación: Que la Asamblea General examine las medidas que actualmente rigen los procesos de planificación, programación y presupuestación para mejorar su función en cuanto a proporcionar dirección estratégica, estableciendo mejores mediciones del rendimiento y sistemas de información y concentrándose cada vez más en la rendición de cuentas por el rendimiento en vez de hacerlo en la contabilización de los productos, es decir, establecer un cambio hacia una presupuestación basada en los resultados.

Estrategia 6: Ampliar y fortalecer los servicios comunes

242. La familia de organizaciones de las Naciones Unidas comparte muchas instalaciones y servicios en la Sede y en otros lugares de destino. El Secretario General está examinando todos los principales servicios de apoyo a fin de fortalecer los servicios comunes existentes y ampliar la prestación de servicios sobre una base consolidada cuando esto pueda producir servicios más eficaces y eficientes. El examen incluye las adquisiciones, la tecnología de información y las telecomunicaciones; el Sistema Integrado de Información de Gestión; los servicios de personal, entre ellos los servicios médicos, los servicios financieros, incluidos los bancarios, de tesorería y nómina; los servicios jurídicos; las operaciones de transporte y tráfico; los servicios de seguridad; la administración de locales; las instalaciones de impresión y la administración de los archivos y registros.

243. El objetivo es garantizar que los servicios de apoyo sean eficaces en cuanto a costos, de alta calidad y se presten puntualmente sobre una base competitiva y a plena satisfacción de sus destinatarios. Esto entraña una clara estructura de precios para los servicios comunes; un sistema transparente de presupuestación y reembolso; rendición de cuentas a los clientes por la prestación de servicios; mecanismos de información al usuario; la armonización de normas, reglas, políticas y procedimientos, y economías de escala y recurso a fuentes externas en casos determinados.

Medida 26: a) Se mejorará la calidad y la eficiencia en cuanto a costos de los servicios comunes para apoyar mejor a los programas y a los administradores de los programas de las Naciones Unidas y de los fondos y programas, consolidando en la medida de lo posible, en enero de 1998, los servicios de adquisiciones de la Sede, teniendo en cuenta las necesidades sobre el terreno y su experiencia especializada en cuanto a adquisiciones, con objeto de ampliar el uso de las adquisiciones por medios electrónicos y de contratos competitivos para toda la Organización en esferas clave, desarrollando una estructura unificada de gestión que proporcione tecnología de información e infraestructura y servicios de telecomunicaciones sobre una base eficaz en cuanto a costos, y adoptando medidas concretas para mejorar la prestación de los servicios de apoyo comunes expuestos anteriormente.

b) En la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York, en Ginebra y en Viena se establecerá una o más dependencias de servicios comunes para ofrecer determinados servicios comunes a las organizaciones de las Naciones Unidas.

Estrategia 7: Crear unas "Naciones Unidas electrónicas"

244. El 30 de junio de 1997 se completó la base para establecer unas Naciones Unidas electrónicas. Todas las misiones permanentes en Nueva York fueron conectadas a la Internet, recibieron capacitación y pueden tener acceso al sitio de las Naciones Unidas en la World Wide Web y a documentos por el Sistema de Disco Óptico. Como consecuencia de ello, las misiones pueden obtener el Diario antes de que comiencen las sesiones, los documentos pueden transmitirse a las capitales, y los representantes tienen literalmente al alcance de la mano una gran cantidad de información, que pueden buscar y obtener.

245. Este simple cambio muestra lo que es posible lograr gracias a la revolución de la tecnología de información. Los adelantos en la tecnología de información y comunicaciones pueden modernizar la manera de producir, almacenar y distribuir los documentos en las Naciones Unidas y ofrecer documentos de mayor calidad, a menor costo, y a la vez llegar a un público considerablemente mayor en todos los Estados Miembros.

246. Los adelantos de la tecnología de información sirven de base para aumentar la eficiencia y eficacia en la ejecución de programas sustantivos y de administración de las Naciones Unidas (véase el anexo). Las Naciones Unidas han conseguido un éxito importante en el desarrollo de un Sistema Integrado de Información de Gestión. El Sistema se está haciendo extensivo a todas las oficinas de las Naciones Unidas fuera de la Sede. La Organización Internacional del Trabajo, el PNUD y el UNICEF están adoptándolo para cuestiones relativas a recursos humanos. En todo el sistema de las Naciones Unidas se están consiguiendo cambios importantes a medida que los procesos se modernizan y automatizan.

247. Ahora las Naciones Unidas están prestando más atención a la infraestructura subyacente, de qué manera pone los datos a disposición de los usuarios a través de la Internet, la Intranet e informes específicos, y a los sistemas subyacentes que apoyan la producción, el almacenamiento y la difusión de documentos parlamentarios y otro tipo de información.

Medida 27:

a) Se mejorarán los sitios de las Naciones Unidas en la World Wide Web y en Home Page, y otros sitios conexos como Relief Web, y se racionalizarán y ampliarán los anuncios electrónicos en la Internet para los delegados, los Estados Miembros, las organizaciones no gubernamentales y el público en general.

b) A medida que las Naciones Unidas sustituyan sus principales sistemas de documentación, se modernizarán los sistemas internos que producen, almacenan y difunden documentos, incluidas las bases de datos terminológicos y los instrumentos de tecnología de información que tienen por objeto apoyar la producción, búsqueda, administración y distribución de los documentos electrónicamente.

c) Se mejorará el uso de la Intranet para facilitar la comunicación interna y la simplificación y modernización administrativas.

d) Se finalizará y adoptará una estrategia de tecnología de información para la Sede de Nueva York y las oficinas fuera de la Sede que garantice una infraestructura y una inversión suficientes para prestar apoyo a los funcionarios y a los servicios proporcionados a los Estados Miembros.

Estrategia 8: Establecer un sistema de gestión de cuestiones de interés

248. En muchas de las actividades que el sistema de las Naciones Unidas debe desempeñar por mandato de diversos órganos rectores participan varias organizaciones, que desempeñan actividades o tienen intereses en esa cuestión. La coordinación de esas actividades ha sido en gran medida responsabilidad del Comité Administrativo de Coordinación. Sin embargo, con la necesidad cada vez mayor de un planteamiento sistémico e integrado respecto del desarrollo, los procesos tradicionales de coordinación deben complementarse con una serie de arreglos prácticos que proporcionen una gestión más activa, cooperativa de esas cuestiones por cada una de las organizaciones interesadas, tanto dentro del sistema de las Naciones Unidas como en otras organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales interesadas. Ya existen algunos precedentes útiles de medidas de este tipo, por ejemplo, los grupos de trabajo establecidos por la secretaría de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo en los preparativos de la Cumbre para la Tierra. En este campo, también son pertinentes los planteamientos elaborados por el Comité Administrativo de Coordinación para dar un seguimiento coordinado de las conferencias mundiales y para aplicar la Iniciativa especial de todo el sistema para África.

249. Esas experiencias apuntan a la conveniencia de establecer, para determinadas situaciones o cuestiones, un grupo de trabajo o equipo de tareas integrado por cada una de las principales organizaciones que tienen intereses o capacidades en la esfera en cuestión. Para cada actividad se elegiría una organización principal, con los dirigentes independientes que se requirieran para desempeñar las subactividades. En cada caso, la organización principal prestaría apoyo de secretaría al grupo. Los participantes en cada grupo tendrían que acordar: a) poner a disposición de todos los demás participantes la información sobre sus planes respectivos de actividades en la esfera en cuestión sobre la base de una transparencia total; b) informar a otros participantes de las nuevas iniciativas propuestas y consultar con ellos; c) contribuir a un marco de planificación para la esfera de interés que permitiera que los planes y actividades de cada participante se revisaran dentro del marco de la serie general de actividades realizadas por todos los participantes en la esfera de interés; d) consultar entre sí con miras a acordar una serie de prioridades para la esfera de interés y sobre las medidas con las que cada organización participante puede contribuir mejor a las prioridades y hacer un uso más racional y eficaz en cuanto a los costos de sus capacidades o recursos respectivos.

250. Estos grupos podrían establecerse con carácter permanente en las esferas que los participantes consideraran de utilidad, y en otros casos en forma especial con respecto a cuestiones que requieran atención prioritaria dentro de un período de tiempo determinado pero que no requieran necesariamente una cooperación permanente en la misma medida. Los grupos de gestión de cuestiones de interés pueden ser especialmente valiosos en esferas en relación con las cuales ninguna organización u organismo determinado de las Naciones Unidas tiene un mandato principal, por ejemplo, la energía y la tecnología.

Medida 28: El Secretario General consultará con el Comité Administrativo de Coordinación sobre los medios para introducir sistemáticamente métodos y técnicas de gestión de cuestiones de interés a nivel interinstitucional. Se está pidiendo al Comité Ejecutivo de Asuntos Económicos y Sociales y al Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo que contribuyan a determinar las esferas en que pueden establecerse con éxito redes de gestión de cuestiones de interés y que determinen los organismos de ejecución pertinentes.

C. Comunicaciones e información pública

251. El Equipo de Tareas sobre la reorientación de las actividades de información pública de las Naciones Unidas fue establecido por el Secretario General después de su anuncio de fecha 17 de marzo de 1997. Su propósito era proporcionar la base para reorientar las actividades de información pública en torno a tres temas principales. En primer lugar, las actividades de información de las Naciones Unidas estarán orientadas en el futuro hacia el suministro de servicios de comunicaciones y de promoción a los gobiernos, los medios de difusión, las organizaciones no gubernamentales y otros intermediarios, utilizando las tecnologías y técnicas de información más modernas. En segundo lugar, la capacidad de la Secretaría en materia de información se vinculará más estrechamente con todas las actividades de los departamentos y oficinas sustantivos y las apoyará en forma directa. En tercer lugar, los recursos se descentralizarán y reorientarán hacia el nivel de países y el nivel regional, y se aprovecharán mejor las capacidades existentes. Se terminará de integrar los centros de información de las Naciones Unidas en los países en desarrollo con las oficinas de los coordinadores residentes.

252. El Equipo de Tareas ha presentado su informe al Secretario General. Sus conclusiones y recomendaciones, algunas de ellas con consecuencias de alcance considerable, se examinarán detenidamente. El Coordinador Ejecutivo de la Reforma de las Naciones Unidas examinará el informe del Equipo de Tareas y formulará recomendaciones al Secretario General. La racionalización y la concentración de los esfuerzos permitirán lograr economías netas en la proporción de los recursos que se dedican actualmente a las actividades de información pública.

253. El Secretario General apoya decididamente el principio de la centralización de las comunicaciones bajo un funcionario superior, así como el mensaje principal del informe del Equipo de Tareas de que: a) para convertir a las Naciones Unidas en una organización eficaz y moderna orientada hacia las comunicaciones debe existir un liderazgo central y enérgico de una función unificada de comunicación, ejercido por un alto funcionario que forme parte del entorno inmediato del Secretario General; y b) es necesario ampliar la capacidad de las Naciones Unidas en materia de comunicaciones a nivel de los países, donde las Naciones Unidas ya están destinando cerca del 40% de los recursos del Departamento de Información Pública, mediante mecanismos innovadores de colaboración con asociaciones pro Naciones Unidas, con otras organizaciones no gubernamentales y con partes del sistema de las Naciones Unidas. El propio carácter y propósito de tales mecanismos, es decir, una mayor eficacia a nivel nacional, exige que se examinen en estrecha cooperación con los diversos gobiernos y que el resultado cuente con el pleno apoyo de esos gobiernos.

254. A continuación se resumen brevemente las principales conclusiones del Equipo de Tareas.

255. El Equipo de Tareas comprobó que la existencia de un apoyo amplio y general a las Naciones Unidas se traducía sólo ocasionalmente en una movilización importante en su favor de la opinión pública mundial. Si bien las Naciones Unidas son ampliamente respetadas en todo el mundo, el apoyo del público parece estar disminuyendo paulatinamente en varios países. Es esencial que la Organización sea capaz de explicar claramente su papel y toda la gama de sus actividades. Por ello debe poder valerse de un sinnúmero de innovaciones tecnológicas.

256. En tales circunstancias, según el Equipo de Tareas, ciertas minorías que abrigan recelos respecto de las intenciones de las Naciones Unidas pueden ejercer una influencia desproporcionada en la política nacional hacia la Organización. Si bien reveses políticos como los registrados en la ex Yugoslavia, en Somalia y en Rwanda tienen sus secuelas desfavorables a nivel mundial es mucho más perjudicial a largo plazo la percepción de que la Organización es una burocracia mundial remota sin trascendencia directa para la vida de los seres humanos ordinarios.

257. Ello no tiene por qué ser así. Encuesta tras encuesta, tanto en los países industrializados como en los países en desarrollo, muestra que las cuestiones que preocupan a la opinión pública son temas centrales de las Naciones Unidas: la búsqueda de la paz, la lucha contra el delito, las drogas y las enfermedades, el fomento del empleo y la educación, la protección del medio ambiente y los derechos humanos. Pero a nivel nacional las Naciones Unidas rara vez se identifican con esos temas y ni se reconoce su pertinencia al respecto.

258. La presencia de las Naciones Unidas en todo el mundo y el alcance universal de su programa de trabajo podrían hacer que la opinión pública mundial reconociera su importancia como una institución mundial indispensable. Los gobiernos siguen considerando a las Naciones Unidas el principal foro mundial para la expresión de sus intereses nacionales y regionales. Además, un número creciente de activistas, grupos cívicos y otros representantes de sociedades civiles cada vez más dinámicas están interesados en asociarse a la labor de las Naciones Unidas.

259. Si bien algunos de los problemas de percepción de la Organización pueden encararse con una mejor labor de comunicación y promoción, es necesario lograr un cambio más fundamental en el quehacer de las Naciones Unidas. Es esencial proyectar una imagen de la Organización que destaque sus puntos fuertes y refleje su importancia en la vida del ser humano ordinario. El objetivo prioritario de las Naciones Unidas en materia de comunicaciones es evidente: establecer contacto entre la Organización y sus programas y el público en todo el mundo.

Una estrategia de comunicación

260. El Equipo de Tareas ha recomendado los principios siguientes para una nueva estrategia de comunicación de las Naciones Unidas:

a) La función de comunicación debe ocupar un lugar central en la gestión estratégica de la Organización;

b) Los mensajes, las actividades y la información globales de las Naciones Unidas deben adaptarse para asegurar su pertinencia a nivel local. Ello exigirá una capacidad de gestión central más eficaz, un alto grado de delegación a programas de comunicación a nivel de país dotados de recursos adecuados, y un flujo de información considerablemente mayor entre ambos niveles, en uno y otro sentido;

c) Las Naciones Unidas son principalmente un foro de persuasión e intercambio de ideas. Por lo tanto, toda la Organización debe adoptar una mentalidad de comunicación, que será una responsabilidad compartida por todos los funcionarios superiores, los embajadores, los delegados y todos los miembros del sistema de las Naciones Unidas;

d) La función de comunicación debe plantear las cuestiones que interesan a los Estados Miembros en términos con resonancia mundial y regional; los principios abstractos ya no despiertan las pasiones de antes. Las campañas de comunicación deben contar con la participación de todo el sistema de las Naciones Unidas, especialmente en vista de que una de las principales prioridades de las Naciones Unidas es el fomento del desarrollo económico y social sostenible;

e) El Secretario General desempeña un papel central en el mundo actual de las comunicaciones, en que los países y las organizaciones son personificados por sus dirigentes;

f) La Asamblea General y su Comité de Información deben desempeñar un papel más activo, proporcionando orientación y dirección estratégicas a la función de comunicación. Es necesario conferir a la Secretaría una responsabilidad mucho más amplia en la determinación de los métodos que se han de usar para alcanzar los objetivos fijados;

g) Debe haber flexibilidad para poder dedicar recursos a nuevas prioridades;

h) La imagen de las Naciones Unidas debe establecer una distinción entre dos funciones diferentes que determinan su relevancia: el papel de foro mundial único para el debate, la reflexión y el consenso entre los Estados Miembros, y el papel de vocero, abogado y mecanismo ejecutor, por conducto del Secretario General, la Secretaría y todo el sistema de las Naciones Unidas.

Fortalecimiento de la colaboración con los Estados Miembros

261. El Equipo de Tareas dedicó considerable atención al papel de los Estados Miembros. La transición a una nueva estructura de comunicación exige considerable cooperación entre los diversos integrantes del sistema de las Naciones Unidas. Entre ellos figuran en primer lugar los Estados Miembros. El Equipo de Tareas recomienda que se les pida que examinen todo el conjunto de mandatos del Departamento de Información Pública y determinen normas más eficaces y sencillas para fijar mandatos nuevos. El Equipo de Tareas recomienda que no se confieran mandatos nuevos sin fuentes seguras de financiación; que todos los mandatos nuevos tengan una duración limitada con disposiciones respecto de su expiración; que se observe sólo un "año" por vez, que se limite el número de "semanas" y "meses", y que se eliminen los "decenios", y que el Comité de Información considere la posibilidad de adoptar un mandato único que establezca las prioridades y permita a la administración determinar la mejor manera de asignar sus recursos para alcanzar esos objetivos.

262. El Equipo de Tareas llegó a la conclusión de que la cuestión de la imagen de las Naciones Unidas era un tema prioritario. A tal efecto, las Naciones Unidas deben explicar en sus comunicaciones las dos funciones separadas que determinan su importancia única. En primer lugar, son un foro mundial único de debate, reflexión y consenso. En segundo lugar, por intermedio del Secretario General, la Secretaría y otras partes del sistema, son un vocero, un abogado y un mecanismo de ejecución de ese consenso. Una imagen que refleje esas dos etapas, es decir, el debate seguido de la adopción de medidas, será mucho más positiva que la imagen difusa que, en opinión del Equipo de Tareas, ha confundido a la opinión pública.

D. Universidad de las Naciones Unidas, institutos
de investigación y órganos conexos

263. En nuestra civilización mundial cada vez más interdependiente, el saber y sus aplicaciones en los campos de la tecnología, el análisis de políticas, la gestión, la comercialización, el diseño y las comunicaciones se han convertido en la principal fuente de poder, valor agregado y ventaja competitiva. Las Naciones Unidas no deben limitarse a los conocimientos disponibles en su propio sistema, sino que deben volverse hacia el mundo exterior y aprovechar el saber, el análisis y los conocimientos especializados de las principales instituciones mundiales en cada una de sus esferas de actividad. Esta es una de las funciones principales de la Universidad de las Naciones Unidas y de otros institutos de las Naciones Unidas. La capacidad de tener acceso a conocimientos, de perfeccionarlos y de utilizarlos será un requisito indispensable para el éxito de las Naciones Unidas en el siglo XXI.

264. El sistema de las Naciones Unidas ha alcanzado con los años una capacidad considerable en materia de análisis e investigación de políticas, que realizan una red de institutos de investigación y órganos similares. Esos órganos están vinculados directamente con las Naciones Unidas y pertenecen en su mayor parte a la jurisdicción de la Asamblea General o del Consejo Económico y Social. Los mandatos, la financiación y la estructura orgánica de esos institutos varían considerablemente. El mayor y más conocido de ellos es la Universidad de las Naciones Unidas.

265. En términos generales, esos órganos se pueden clasificar en tres categorías distintas: los que hacen investigaciones sobre políticas, los que se dedican a investigaciones básicas y los que se ocupan principalmente del aumento de la capacidad mediante capacitación y diversos tipos de asistencia técnica. Las actividades de algunos de los órganos corresponden a más de una de esas categorías.

266. En este sector también son evidentes los problemas de proliferación y fragmentación de esfuerzos que caracterizan a las actividades de las Naciones Unidas en diversas esferas. El principal mecanismo de financiación de los institutos de investigación son las contribuciones voluntarias de los Estados Miembros y de otras fuentes. Varios institutos de investigación se enfrentan con graves problemas financieros, por lo cual les resulta difícil mantener una producción uniforme. La calidad de las investigaciones y demás actividades varía por ello considerablemente. La viabilidad a largo plazo de algunos institutos es incluso dudosa.

267. Pese a la utilidad de los resultados de las investigaciones de algunos institutos y a los valiosos proyectos de fomento de capacidad de otros, el sistema de las Naciones Unidas no ha aprovechado en general todas sus contribuciones y su potencial. Los institutos de investigación existen en general en su propio mundo, alejado en buena medida de la labor y de los intereses de las Naciones Unidas. Este distanciamiento se explica en parte por la necesidad de que esos órganos realicen sus investigaciones y demás actividades con cierto grado de autonomía y rigor intelectual. Sin embargo, es necesario destacar al mismo tiempo que, al ser parte del sistema de las Naciones Unidas, esos institutos no son equivalentes a instituciones de investigación académicas o no gubernamentales. Los institutos de las Naciones Unidas tienen la obligación de asegurarse de que su labor sea pertinente y que esté al alcance de toda la comunidad de las Naciones Unidas. Además, aún no se ha desarrollado adecuadamente la capacidad de establecer vínculos estrechos con otras instituciones importantes del mundo del saber y de aprovechar sus capacidades.

268. En el siglo próximo, los conocimientos científicos y el análisis de políticas, incluidas las ciencias sociales, cobrarán cada vez más importancia para proporcionar la orientación y la información necesarias para la adopción de decisiones por parte de los Estados Miembros en los órganos intergubernamentales. La capacidad de los institutos de las Naciones Unidas es un importante recurso potencial de las Naciones Unidas en esta esfera. Es necesario tomar medidas para asegurar que las Naciones Unidas aprovechen plenamente los frutos de la labor de sus institutos de investigación y que éstos tengan acceso a la labor de otras instituciones destacadas y se beneficien de sus resultados.

269. En vista de los problemas de viabilidad con que se enfrentan actualmente algunos institutos de investigación y de la necesidad de asegurar que la superposición y duplicación de esfuerzos no afecten la calidad y cantidad de los resultados de su labor, sería útil y oportuno realizar un examen amplio del funcionamiento de los institutos para determinar los casos en que se justificaría su fusión.

270. Otra característica de los institutos de investigación es que mantienen pocos contactos entre sí. Por consiguiente, no hay ningún mecanismo que permita determinar la existencia de superposiciones importantes en sus programas de trabajo y, lo que es igualmente importante, no existen oportunidades de aprovechar complementariedades y determinar esferas de posibles conflictos o incoherencias.

271. También es necesario establecer mecanismos y procedimientos permanentes que permitan establecer contactos más sistemáticos y regulares entre los institutos de investigación y la Secretaría de las Naciones Unidas. La Dependencia de Planificación Estratégica de la Oficina del Secretario General será el principal vínculo con los institutos de investigación, les propondrá temas de investigación y será uno de los principales consumidores de temas de investigación pertinentes.

Medida 29:

a) El Secretario General, en consulta con la Universidad de las Naciones Unidas y otros institutos de investigación, emprenderá medidas para coordinar y racionalizar las actividades de esos institutos y asegurar que contribuyan más plena y eficazmente a las políticas, programas y prioridades de las Naciones Unidas. Esas medidas comprenderán recomendaciones que se podrían formular a los Estados Miembros con miras a mejorar la administración de esos institutos. También podrían comprender enmiendas a la Carta de la Universidad de las Naciones Unidas con arreglo a los procedimientos fijados en esa Carta.

b) Se pedirá a la Escuela Superior del Personal de las Naciones Unidas que, al preparar programas para funcionarios internacionales de todo el sistema de las Naciones Unidas, aproveche plenamente la capacidad en materia de investigación y fomento de la capacidad de los institutos de investigación.


8. Fortalecimiento del sistema de las Naciones Unidas. Examen de la eficiencia del funcionamiento administrativo y financiero de las Naciones Unidas. Carta de fecha 21 de abril de 1997 dirigida por el Secretario General al Presidente de la Asamblea General (A/51/873).


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