96. La nueva estructura de dirección y gestión descrita en la primera parte lleva aparejados varios cambios importantes en la capacidad de dirección de la Secretaría. Las principales medidas y recomendaciones son las siguientes:
Medida 1: Se establecerá en la Secretaría un Grupo Superior de Gestión, compuesto de los presidentes de los cuatro Comités Ejecutivos y de varios otros funcionarios de categoría superior seleccionados por el Secretario General. Su responsabilidad primordial será prestar asistencia al Secretario General en la dirección del proceso de cambio y en la implantación de una buena gestión en toda la Organización.Medida 2: En la Oficina del Secretario General se establecerá una Dependencia de Planificación Estratégica encargada de determinar las cuestiones y tendencias mundiales que vayan surgiendo, analizar sus consecuencias para la Organización y elaborar recomendaciones de política para el Secretario General y el Grupo Superior de Gestión.
| Recomendación: Que la Asamblea General establezca el cargo de Subsecretario General, con las responsabilidades esbozadas en los párrafos 37 y 38 supra. Esta recomendación será objeto de una propuesta que el Secretario General presentará por separado a la Asamblea General. |
97. La Asamblea General es el órgano de las Naciones Unidas que refleja más cabalmente el carácter universal y democrático de la Organización mundial. La Asamblea establece el marco normativo general en que funciona la totalidad del sistema de las Naciones Unidas. Como parte de las funciones y los poderes amplios que le fueran conferidos en el Capítulo IV de la Carta, la Asamblea tiene la responsabilidad de supervisar las cuestiones administrativas y presupuestarias. Por tratarse del único órgano intergubernamental con un mandato amplio para examinar "cualesquier asuntos dentro de los límites de esta Carta" (Art. 10), la Asamblea es el órgano máximo del sistema de las Naciones Unidas y está llamada a desempeñar una función de liderazgo y de orientación de política general de crucial importancia en momentos en que la Organización y el sistema de las Naciones Unidas se preparan para atender a las cambiantes necesidades de la comunidad mundial en el próximo siglo. En los últimos años se han hecho reiterados llamamientos en pro de la revitalización de la Asamblea, a fin de que pueda cumplir más eficazmente las funciones previstas en la Carta. Como parte de la reorganización de la Secretaría, el Secretario General ha unificado la prestación de servicios a la Asamblea General y a otros órganos legislativos en un nuevo Departamento de Asuntos de la Asamblea General y de Servicios de Conferencias. Al convocar al Grupo de Trabajo de alto nivel y de composición abierta sobre el fortalecimiento del sistema de las Naciones Unidas, la Asamblea reconoció la necesidad de adoptar medidas para reforzar su labor y la de la Secretaría. En sus deliberaciones, el Grupo de Trabajo se ha centrado en una amplia gama de cuestiones de importancia crítica para cualquier labor de reforma. 98. Las Naciones Unidas consiguen captar la atención general y de los medios de difusión especialmente con ocasión de la celebración de conferencias especiales, y que, por lo general, se concentran en un período de dos semanas. Dichas conferencias han resultado muy valiosas para las Naciones Unidas y la comunidad mundial, en particular en lo que respecta a orientar la atención pública y política hacia cuestiones importantes y proporcionar la base para lograr un acuerdo sobre las medidas encaminadas a resolverlas. A la luz de esta experiencia, tal vez sea aconsejable incorporar las características principales de las conferencias de las Naciones Unidas en los métodos de trabajo de la Asamblea General. Ello podría lograrse si la Asamblea decidiese, con dos años de antelación, que ha de examinar un tema o una cuestión en una serie de sesiones de alto nivel de una semana de duración. El Consejo Económico y Social se encargaría de los preparativos de la serie de sesiones en las esferas de su competencia o de otros órganos intergubernamentales apropiados, para lo cual, a su vez, podría utilizar muchas de las técnicas y modalidades elaboradas para preparar las conferencias de las Naciones Unidas. Mediante la aplicación de un enfoque de esa naturaleza podría lograrse que aumentara el interés del público en la Asamblea y el Consejo Económico y Social, así como la eficacia política de estos órganos, y que disminuyera en parte -- y no totalmente, desde luego -- la necesidad de celebrar algunas de las conferencias de las Naciones Unidas.
99. Además se propone que se adopte un enfoque temático para la labor de las Comisiones Principales. Actualmente algunas Comisiones Principales cuentan con procedimientos que les permitan centrar la atención en una esfera o tema por período de sesiones de la Asamblea General. Sin embargo, tales procedimientos no son de carácter general sino, fundamentalmente, ad hoc. Si cada Comisión Principal decidiese el año anterior que al año siguiente va a aplicar un enfoque temático, la Asamblea podría, ocuparse anualmente de un grupo de temas que representarían un esfuerzo concertado de la comunidad internacional por lograr progresos en determinadas esferas de actualidad.
100. La amplitud y variedad del programa de la Asamblea General, que, en el período de sesiones en curso consta de 168 temas, representa un desafío para los Estados Miembros y la Secretaría en lo que respecta a familiarizarse con las cuestiones en examen. En realidad, el programa de la Asamblea constituye un programa anual general de trabajo de la Organización para el mecanismo intergubernamental y la Secretaría. Así pues, resultaría útil que la Asamblea hallase un instrumento aceptado y oficial en torno al cual pudiese plasmar y organizar su programa. Ese instrumento ya existe en las esferas prioritarias del plan de mediano plazo para el período 1998-2001:
101. El resultado de las deliberaciones de la Asamblea sobre la mayoría de los temas incluidos en su programa actualmente se refleja en resoluciones que siguen un formato establecido en que las disposiciones figuran en varios párrafos del preámbulo y de la parte dispositiva. El proceso de negociación de estos textos puede ser muy lento. Se sugiere que sólo se aprueben resoluciones oficiales cuando se formulen recomendaciones de política a Estados Miembros y a la comunidad internacional. Las solicitudes de presentación de informes dirigidas al Secretario General u otras cuestiones de procedimiento podrían constar sencillamente en decisiones que redactarían los Presidentes de las Comisiones para su aprobación por la Asamblea. De este modo, las negociaciones podrían concentrarse en las cuestiones de política más importantes y servir para poner de relieve la repercusión de la labor de la Asamblea en la formulación de políticas. Si se adoptara un enfoque temático en la labor de las Comisiones Principales de la Asamblea General y se ahorrase tiempo al negociarse resoluciones sólo en relación con un menor número de temas, debería ser posible reducir en, por lo menos, tres semanas la duración de los períodos anuales de sesiones de la Asamblea.
| Recomendaciones Que la Asamblea General:
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102. La reforma del Consejo de Seguridad es de suma importancia para su funcionamiento y legitimidad. En la Asamblea General se han celebrado debates intensos y prolongados en relación con la ampliación de la composición del Consejo, cuestión que sólo puede ser resuelta por los Estados Miembros. Esta es una cuestión fundamental para las Naciones Unidas, cuya solución positiva contribuiría al logro de progresos en otras esferas.
103. Al adquirir mayor importancia el Consejo, sus procedimientos y métodos de trabajo han sido sometidos a un cuidadoso escrutinio. Se han tomado medidas para regularizar el intercambio de información y el diálogo con quienes no son miembros del Consejo, incluida la celebración de consultas periódicas con los Estados que aportan contingentes y otros Estados interesados. Sin embargo, estos cambios no han conseguido acallar todas las preocupaciones de quienes no son miembros del Consejo y siguen haciéndose esfuerzos por incrementar la transparencia y ampliar el apoyo en relación con las decisiones del Consejo de Seguridad.