NACIONES
UNIDAS
A

Asamblea General
Distr.
GENERAL

A/RES/51/240
15 de octubre de 1997


Quincuagésimo primer período de sesiones
Tema 96 (b) del programa

RESOLUCIÓN APROBADA POR LA ASAMBLEA GENERAL

[sin remisión previa a una Comisión Principal

(A/AC/250/1 (Partes I a III))]

A/51/240. Programa de Desarrollo

La Asamblea General,

Recordando su resolución 49/126, de 19 de diciembre de 1994, en la que decidió establecer un grupo de trabajo especial de composición abierta de la Asamblea, que había de encargarse de elaborar un programa de desarrollo amplio y orientado a la acción y cuya labor, bajo la presidencia del Presidente de la Asamblea, había de comenzar cuanto antes en 1995,

1. Toma nota del informe del Grupo de Trabajo especial de composición abierta de la Asamblea General sobre un programa de desarrolloA/AC.250/1 (Partes I a III). Para el texto definitivo, véase Documentos Oficiales de la Asamblea General, quincuagésimo primer período de sesiones, Suplemento No. 45 (A/51/45).;

2. Aprueba el Programa de Desarrollo que figura en el anexo de la presente resolución.

103a. sesión plenaria
20 de junio de 1997

ANEXO

Programa de Desarrollo

1. El desarrollo constituye una de las principales prioridades de las Naciones Unidas. El desarrollo es una empresa multidimensional para lograr una mejor calidad de vida para todos los pueblos. El desarrollo económico, el desarrollo social y la protección del medio ambiente son componentes del desarrollo sostenible que tienen una relación de interdependencia y se refuerzan recíprocamente.

El crecimiento económico sostenido es indispensable para el desarrollo económico y social de todos los países, y en particular de los países en desarrollo. Ese crecimiento, que debe tener una base amplia para que beneficie a todos, permitirá a los países mejorar los niveles de vida de la población mediante la erradicación de la pobreza, el hambre, la enfermedad y el analfabetismo, el suministro de vivienda adecuada y empleo seguro para todos y la preservación de la integridad del medio ambiente.

La democracia, el respeto de todos los derechos humanos y libertades fundamentales, incluido el derecho al desarrollo, una gestión pública y administración transparentes y responsables en todos los sectores de la sociedad y la participación efectiva de la sociedad civil son también componentes indispensables de los fundamentos necesarios para la realización de un desarrollo sostenible con dimensión social y centrado en la persona.

La potenciación de la mujer y su plena participación en condiciones de igualdad en todas las esferas de la sociedad son fundamentales para el desarrollo.

2. El Programa de Desarrollo, que se basa en los resultados de conferencias recientes de las Naciones Unidas y otros acuerdos pertinentes, tiene por objeto revitalizar una asociación renovada y fortalecida para el desarrollo basada en los imperativos del beneficio mutuo y la interdependencia auténtica. El Programa de Desarrollo es testimonio del compromiso renovado de todos los países de movilizar los esfuerzos nacionales e internacionales en pro de un desarrollo sostenible y de reactivar y fortalecer la cooperación internacional para el desarrollo. En ese contexto, en el Programa de Desarrollo se reconoce la primacía de las políticas y medidas nacionales en el proceso de desarrollo y se exhorta a la adopción de medidas para establecer un entorno económico internacional dinámico y propicio que incluya un sistema comercial multilateral abierto, basado en normas, equitativo, seguro, no discriminatorio, transparente y previsible, y la promoción de la inversión y la transferencia de tecnología y conocimientos, y se exhorta asimismo a una mayor cooperación internacional para la movilización y el suministro de recursos financieros para el desarrollo procedentes de todas las fuentes, para una estrategia que permita encontrar soluciones duraderas a los problemas de la deuda externa y el servicio de la deuda de los países en desarrollo, y para el uso eficiente de los recursos disponibles.

I. CONTEXTO Y OBJETIVOS

A. Contexto

Desarrollo, paz y seguridad

3. La paz y el desarrollo están estrechamente relacionados entre sí y se apoyan mutuamente. El desarrollo debe también perseguirse como fin en sí mismo, ya que es fundamental para conseguir y mantener la paz y la seguridad dentro de las naciones y entre ellas. Sin desarrollo no puede haber paz ni seguridad. Los procesos relacionados con el Programa de Desarrollo y el Programa de Paz son complementarios. Para que la paz y la estabilidad perduren, es necesario que se adopten medidas de carácter nacional y que exista una cooperación internacional eficaz para mejorar la calidad de vida de todos en un entorno de mayor libertad, para lo cual la erradicación de la pobreza es un elemento decisivo.

4. No se puede alcanzar el desarrollo si no hay paz y seguridad y si no se respetan todos los derechos humanos y libertades fundamentales. En situaciones de guerra y durante períodos de emergencias y necesidades humanitarias a corto plazo, las actividades de desarrollo con frecuencia se descuidan, disminuyen o se dejan de lado. Los gastos excesivos para fines militares, el comercio de armas y las inversiones destinadas a la producción, adquisición y acumulación de armas van en detrimento de las perspectivas de desarrollo. El relajamiento de las tensiones internacionales ofrece la oportunidad de reducir, en la medida apropiada, los gastos militares y las inversiones para la producción y adquisición de armas, conforme a las necesidades de seguridad de cada país, a fin de aumentar los recursos para el desarrollo económico y social.

a) Mundialización, cooperación regional e interdependencia: necesidad de un compromiso de asociación

5. Se han producido cambios profundos, sobre todo desde el fin de la guerra fría, que ponen en tela de juicio algunas de las formas habituales de hacer frente a los desafíos del desarrollo.

6. Uno de esos cambios, cuya importancia es cada vez mayor y que afecta a todos los países, es el proceso de mundialización impulsado por el mercado, especialmente debido a los rápidos avances en el intercambio de información y las telecomunicaciones. Este proceso comprende la integración creciente, en distintos grados, de los mercados mundiales de bienes, servicios, capitales, tecnología y mano de obra, lo cual ha dado lugar a una mayor apertura y una mayor libertad de movimiento de los factores de producción y ha creado más oportunidades de cooperación a nivel internacional. El gran aumento del comercio y de las corrientes de capital, así como los avances tecnológicos, presentan nuevas oportunidades para el crecimiento de la economía mundial, especialmente en los países en desarrollo. La difusión más amplia de ideas, culturas y modos de vida que han traído las innovaciones en la esfera del transporte y las comunicaciones también es una manifestación importante del proceso de mundialización. Ese proceso permite que los países compartan experiencias y aprendan mutuamente de sus logros y dificultades y que se promueva un fecundo intercambio de ideales, valores culturales y aspiraciones, habida cuenta del reconocimiento de la diversidad cultural.

7. La mundialización de la economía ofrece oportunidades e incentivos al proceso de desarrollo y al mismo tiempo entraña riesgos e incertidumbre. Debido a ese proceso de mundialización y de creciente interdependencia en las esferas económica, social y ambiental, son cada vez más numerosos los problemas que los países no pueden abordar eficazmente por sí solos. En consecuencia, se necesita cooperación internacional. Además, los agentes no estatales de alcance mundial, como las empresas transnacionales, las instituciones financieras privadas y las organizaciones no gubernamentales, tienen importantes funciones que desempeñar en la incipiente red de cooperación internacional.

8. La dependencia cada vez mayor entre los Estados ha acelerado la transmisión internacional de decisiones en materia de política macroeconómica y, por consiguiente, su influencia en toda la economía mundial. Esto se aplica en especial a las perspectivas de desarrollo de los países en desarrollo, que se han visto particularmente afectados por el proceso de mundialización.

9. La integración financiera mundial plantea nuevos desafíos y oportunidades a la comunidad internacional. Un elemento fundamental para determinar las corrientes de capital privado es que cada país tenga políticas macroeconómicas internas racionales que promuevan la estabilidad macroeconómica y el crecimiento, y la coordinación de las políticas macroeconómicas, cuando proceda, y un medio económico internacional favorable pueden contribuir en gran medida a aumentar la eficacia de esas políticas. La mundialización de los mercados financieros puede generar nuevos riesgos de inestabilidad, como fluctuaciones de las tasas de interés y los tipos de cambio y corrientes variables de capital a corto plazo, por lo cual es necesario que todos los países apliquen políticas económicas racionales y reconozcan las repercusiones que tienen en el plano externo sus políticas internas. Es necesario que las corrientes de capital privado aumenten y que todos los países en desarrollo tengan mayor acceso a esas corrientes, por lo que es necesario que la comunidad internacional ayude a los países de bajos ingresos, en particular a los de África, en sus esfuerzos por establecer un medio propicio para atraer esas corrientes.

10. Para aumentar la capacidad de respuesta a esas tendencias se necesitan políticas internas racionales y un entorno económico internacional favorable. Aunque están surgiendo nuevos polos de crecimiento en algunos países en desarrollo, y su participación en la promoción del desarrollo en el mundo será cada vez mayor, es probable que la función de los países desarrollados en las finanzas del mundo siga siendo preponderante por mucho tiempo. Las políticas que rigen sus asuntos internos tendrán una importancia decisiva para el resto del mundo en los mercados de capitales cada vez más internacionalizados, pues tienen una influencia considerable en el crecimiento económico mundial y, por consiguiente, en la situación económica internacional.

11. Pese a la importancia de que exista un entorno económico internacional favorable, los países son en última instancia los principales responsables de sus políticas sociales y económicas para el desarrollo. Con el fin de aprovechar la rápida integración de la economía mundial, todos los países deberían adoptar políticas internas acertadas y estables, remediar los desequilibrios externos e internos y propiciar un proceso continuo de ajuste. También es fundamental que existan políticas internas racionales para amortiguar las conmociones externas. Además, las políticas nacionales de todos los países se verían beneficiadas con la mejora de las instituciones políticas y los sistemas jurídicos. En este contexto, la comunidad internacional debe prestar firme apoyo a los esfuerzos de los países en desarrollo por resolver sus graves problemas sociales y económicos, así como promover un entorno económico internacional y nacional más favorable para el desarrollo.

12. La mundialización y la interdependencia están acentuando la necesidad de cooperar a nivel internacional y ofreciendo más oportunidades para hacerlo. Los problemas y los interrogantes que traen consigo la mundialización y la interdependencia ponen de manifiesto que existe claramente un interés compartido por todos los países en resolver esos problemas y dar respuesta a esos interrogantes. La cooperación internacional para el desarrollo, basada no sólo en la solidaridad sino también en la asociación y los intereses mutuos, es fundamental para alcanzar ese objetivo. La desaparición progresiva de los enfrentamientos ideológicos, la intensificación del proceso de mundialización y la interdependencia cada vez mayor de las naciones ofrecen una oportunidad histórica de entablar un diálogo constructivo entre todos los países, sobre todo entre los países desarrollados y los países en desarrollo, y de emprender una movilización política encaminada a promover la cooperación internacional para el desarrollo, sobre la base de una asociación auténtica y de intereses y beneficios comunes. En el presente Programa de Desarrollo se manifiesta nuestra voluntad de aprovechar esta oportunidad.

13. La creciente dependencia entre los países ha dado lugar a la aparición y el fortalecimiento de agrupaciones y acuerdos económicos regionales. Estos se consideran importantes catalizadores del crecimiento económico y la expansión del comercio en el mundo, y ofrecen un marco propicio para el fomento y la intensificación de la cooperación entre los Estados, no sólo con respecto a las políticas económicas, sino también sobre otras esferas de interés común. Las agrupaciones y los acuerdos económicos regionales que están orientados hacia el exterior, que apoyan y complementan el sistema comercial multilateral, son agentes importantes del proceso mundial de desarrollo.

b) Diversidad en cuanto a las experiencias en materia de desarrollo y los efectos de la mundialización

14. Las experiencias de desarrollo de los países reflejan diferencias, con avances y retrocesos. En algunos países en desarrollo se ha registrado recientemente un rápido crecimiento económico, que los ha convertido en partícipes dinámicos en la economía internacional. Esos países, que mantienen un alto nivel de crecimiento económico, han aumentado su participación en el comercio mundial y en las inversiones extranjeras directas, lo que ha hecho que su función en la economía mundial sea más importante.

15. Al mismo tiempo, los países en desarrollo continúan enfrentando dificultades para participar en el proceso de mundialización. Muchos de ellos corren el riesgo de quedar marginados y excluidos efectivamente de ese proceso. Muchos de ellos continúan sumidos en la pobreza, el hambre, la malnutrición y el estancamiento económico, incluido un crecimiento económico lento o negativo. Como consecuencia de los cambios mundiales en las finanzas, las comunicaciones y la tecnología, los países en desarrollo han quedado muy rezagados, pese a sus esfuerzos por introducir reformas económicas, en particular programas de ajuste estructural. Las diferencias entre los países desarrollados y los países en desarrollo siguen siendo inaceptablemente amplias. Siguen existiendo desequilibrios e incertidumbre en la economía mundial que afectan a todos los países, pero sobre todo a los intereses de los países en desarrollo. Reiteramos la necesidad de ampliar y fortalecer la participación de los países en desarrollo en el proceso de adopción de decisiones económicas a nivel internacional.

16. El desarrollo abarca múltiples aspectos que difieren no sólo de un país a otro, sino también dentro de un mismo país. La variedad de las situaciones en cada país indica que, además de las medidas generales necesarias para promover un entorno económico internacional favorable para el desarrollo, es necesario adoptar medidas concretas en determinadas situaciones a nivel nacional. El éxito dependerá a menudo de si se superan o no dificultades fundamentales, que varían considerablemente de un país a otro. La cooperación entre los países en desarrollo y el intercambio de sus experiencias pueden contribuir considerablemente a alcanzar los objetivos fijados. También es necesario que en la cooperación internacional para el desarrollo se tengan en cuenta los planes, los programas, las necesidades, las prioridades y las políticas respectivas de los países en desarrollo. Para alcanzar el desarrollo a nivel nacional, subregional, regional e internacional es preciso establecer una nueva asociación internacional.

c) Situaciones críticas y problemas especiales de los países en desarrollo

Situación crítica de África

17. La situación socioeconómica crítica de África merece atención prioritaria. África es la única región del mundo donde se prevé que la pobreza seguirá aumentando considerablemente. Gran parte del continente se ve afectada, entre otras cosas, por una infraestructura física e institucional deficiente, escaso desarrollo de los recursos humanos, falta de seguridad alimentaria, malnutrición, hambruna, epidemias y enfermedades generalizadas y desempleo y subempleo. A todo ello se suman diversos conflictos y desastres. Estas variadas limitaciones y restricciones hacen que sea difícil para África beneficiarse plenamente de los procesos de mundialización y de liberalización del comercio e integrarse plenamente en la economía mundial. La mayor movilización de los recursos nacionales y externos para el desarrollo, así como su utilización más eficaz, son decisivos para que las reformas económicas y políticas de los países africanos tengan buenos resultados. La solidaridad internacional es fundamental para el desarrollo de África y la cooperación y el apoyo internacionales deben necesariamente complementar los recursos nacionales movilizados por los propios países africanos.

Situación crítica de los países menos adelantados

18. La situación crítica de los países menos adelantados, cuya marginación de la economía mundial es especialmente marcada, exige la atención prioritaria de la comunidad internacional en su conjunto, en apoyo de políticas económicas y sociales adecuadas a nivel nacional. La enorme carga de la deuda y del servicio de la deuda que pesa sobre sus economías, el deterioro de la relación de intercambio, la disminución en valores reales del nivel general de la asistencia oficial para el desarrollo en los últimos años y la escasez de corrientes de recursos privados son algunos de los principales factores que limitan las oportunidades de esos países, ya exiguas de por sí, de participar en los procesos de internacionalización y liberalización y disfrutar de sus beneficios. Los países menos adelantados se encuentran a la zaga en casi todos los aspectos económicos y del bienestar humano. Sus indicadores sociales permanecen invariablemente bajos y en algunos casos han empeorado. Sus infraestructuras físicas e institucionales son frágiles y para fortalecerlas se necesita un mayor apoyo a nivel nacional e internacional.

Problemas particulares de los pequeños Estados insulares en desarrollo

19. Es preciso que la comunidad internacional preste también atención prioritaria a los problemas especiales de los pequeños Estados insulares en desarrollo. Es necesario abordar los problemas y las limitaciones especiales que se oponen a su desarrollo y que se deben, en particular, a la reducida dimensión de sus mercados y su base de recursos, las dificultades especiales que plantean el transporte y las comunicaciones y la gran vulnerabilidad a los desastres naturales y ambientales.

Problemas particulares de los países en desarrollo sin litoral

20. La falta de acceso al mar, sumada a la lejanía y al aislamiento de los mercados mundiales y los gastos prohibitivos y riesgos del transporte imponen graves limitaciones a las actividades de desarrollo socioeconómico en general de los países en desarrollo sin litoral. Es preciso abordar los problemas y las limitaciones especiales de esos países.

d) Realidades y desafíos del período posterior a la guerra fría

i) Problemas y características particulares de los países con economías en transición

21. Hay que prestar especial atención a los problemas y a las características particulares de los países con economías en transición en el período posterior a la guerra fría. La doble transición a la democracia y a una economía de mercado hace que su situación sea especialmente compleja, sobre todo en lo que se refiere a su crecimiento económico y al desarrollo sostenible. El proceso en curso se guía por los principios de respeto de los derechos humanos, la gestión pública transparente, representativa y responsable, el Estado de derecho y la paz civil, y está basado en esos principios.

22. La estructura social de las sociedades de los países con economías en transición se ve sometida a considerables tensiones. Los ajustes estructurales traen consigo beneficios económicos, pero también problemas sociales desconocidos antes de la transición. De fundamental importancia para esos países son el grave deterioro del medio ambiente, el empeoramiento de la situación de la población y el problema de la conversión de la producción militar en producción para usos civiles.

23. La culminación del proceso de transición y la integración de esos países en la economía mundial y su participación efectiva en las instituciones multilaterales tendrán una repercusión positiva no sólo para ellos sino para la economía mundial. Así pues, reviste especial importancia que fomenten una cooperación efectiva en el comercio, la economía, las finanzas, la ciencia y la tecnología con todos los países y regiones. Su integración debería contribuir a la cooperación económica con los países en desarrollo y el intercambio mutuamente beneficioso de conocimientos especializados científicos e industriales. El aumento de la cooperación entre los países con economías en transición también será importante. Para que esa integración se produzca en forma rápida, es fundamental que la comunidad internacional respalde las reformas en esos países, tanto con recursos financieros como con asesoramiento en materia de instituciones. Las medidas que es preciso adoptar a este respecto deben permitir que todos los países, especialmente los países en desarrollo, obtengan los mayores beneficios posibles de las tendencias de la economía mundial y queden protegidos en lo posible de los efectos negativos.

ii) El fin de la guerra fría y los países en desarrollo

24. Si bien el fin de la guerra fría ha fomentado un nuevo espíritu de diálogo y cooperación a nivel político en el mundo entero, es necesario mejorar el entorno económico internacional de manera que sea más favorable al desarrollo socioeconómico de los países en desarrollo, especialmente mediante el cumplimiento de los compromisos convenidos en las conferencias importantes de las Naciones Unidas celebradas recientemente.

25. En la era posterior a la guerra fría, la trayectoria del desarrollo hasta ahora ha sido desigual. La conclusión con éxito de la Ronda Uruguay de negociaciones comerciales multilaterales, el consenso sobre el desarrollo derivado de las recientes conferencias importantes de las Naciones Unidas y la expansión de las corrientes privadas a los países en desarrollo son acontecimientos positivos. En cambio, la reciente disminución de la asistencia oficial para el desarrollo en términos reales, el deterioro de la relación de intercambio y el peligro de que los países en desarrollo, en particular los menos adelantados, queden marginados de la economía mundial, causan particular inquietud. La comunidad internacional y las instituciones financieras multilaterales y la Organización Mundial del Comercio deben centrar su atención en las formas de abordar eficazmente esas inquietudes.

e) Democracia, gestión pública transparente y responsable y promoción y protección de todos los derechos humanos y libertades fundamentales, en particular el derecho al desarrollo

26. La disminución gradual de los conflictos ideológicos ha mejorado el clima de cooperación a todo nivel. Aunque no existe una fórmula universal para alcanzar el desarrollo satisfactorio, ha surgido un consenso, entre otras cosas, de que el desarrollo económico, el desarrollo social y la protección del medio ambiente son componentes interdependientes, que se refuerzan mutuamente, del desarrollo sostenible, marco de los esfuerzos por lograr una mejor calidad de vida para toda la población. En este contexto, reafirmamos que la democracia, el desarrollo y el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales, incluido el derecho al desarrollo, son interdependientes y se refuerzan mutuamente.

27. El respeto de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales, las instituciones democráticas y eficaces, la lucha contra la corrupción, la gestión pública transparente, representativa y responsable, la participación popular, la existencia de un poder judicial independiente, el Estado de derecho y la paz civil son bases indispensables para el desarrollo. Al mismo tiempo, reafirmamos que el derecho al desarrollo es un derecho universal e inalienable que forma parte integrante de los derechos humanos. Como se señala en la Declaración sobre el derecho al desarrolloResolución 41/128, anexo., la persona humana es el sujeto central del desarrollo. El desarrollo contribuye al disfrute de todos los derechos humanos, pero la falta de éste no puede invocarse para justificar la reducción de los derechos humanos reconocidos internacionalmente.

28. Para alcanzar la paz y el progreso económico y social es fundamental reforzar las instituciones y actividades democráticas. La estabilidad social, necesaria para un crecimiento productivo, se fomenta cuando existen las condiciones para que las personas puedan expresar libremente su voluntad. Por ello es indispensable que existan instituciones nacionales sólidas que permitan la participación.

29. La pobreza absoluta generalizada impide el disfrute pleno y efectivo de los derechos humanos y hace que la democracia y la participación popular sean frágiles. Es inaceptable que la pobreza absoluta, el hambre y las enfermedades, la falta de vivienda adecuada, el analfabetismo y la desesperanza sean el destino de más de mil millones de personas. Debemos luchar por alcanzar el objetivo de erradicar la pobreza en el mundo mediante la adopción de medidas nacionales decididas y la cooperación internacional, por ser éste un imperativo ético, social, político y económico de la humanidad.

30. La democracia, que se está extendiendo en el mundo entero, ha hecho que aumenten las expectativas de desarrollo en todas partes. De no cumplirse esas expectativas, existe el peligro de que vuelvan a surgir fuerzas no democráticas. Las reformas estructurales que no tienen en cuenta las realidades sociales pueden desestabilizar los procesos de democratización por cuanto impiden el logro de ese objetivo. Aunque se reconoce que los Estados son los principales responsables de garantizar a nivel nacional un entorno social, económico y político racional y estable para el desarrollo, el apoyo de la comunidad internacional, cuando lo soliciten los gobiernos interesados, y el establecimiento de un entorno económico internacional favorable son fundamentales para ello.

31. Se reconoce cada vez en mayor medida que la función del Estado en el desarrollo debe verse complementada con la de otros agentes pertinentes de la sociedad civil, incluido el sector privado. El Estado debe asumir la responsabilidad general en diversas esferas, incluidas la formulación de políticas sociales, económicas y ambientales, y la creación de un entorno propicio para el sector privado; el Estado debe alentar la participación efectiva del sector privado y de los grupos principales en actividades que complementen y refuercen los objetivos nacionales.

32. Todo Estado tiene el derecho inalienable de escoger su propio sistema político, económico, social y cultural, sin injerencia de ningún tipo de otro Estado. En virtud del principio de la igualdad de derechos y la libre determinación de los pueblos consagrado en la Carta de las Naciones Unidas, todos los pueblos tienen derecho a determinar su estatuto político y procurar su desarrollo económico, social y cultural libremente y sin injerencia externa, y todo Estado tiene la obligación de respetar ese derecho de conformidad con las disposiciones de la Carta.

B. Objetivos

1. Fortalecimiento de la cooperación internacional
para el desarrollo

a) Aplicación de todos los acuerdos internacionales y respeto de todos los compromisos en pro del desarrollo

33. Las nuevas oportunidades, desafíos y riesgos que plantean la mundialización y la interdependencia creciente de la economía mundial, la situación crítica y los problemas especiales de muchos países en desarrollo y los problemas particulares de los países con economías en transición incrementan la necesidad de que se fortalezca la cooperación internacional. Para esa cooperación es indispensable que haya una voluntad política decidida. Por medio del presente Programa, renovamos nuestro compromiso y procuramos impartir nuevo ímpetu a una asociación mundial para el desarrollo.

34. En los cinco últimos años aproximadamente, la comunidad internacional ha celebrado una serie de conferencias y reuniones importantes, en las que se han adoptado decisiones y se han contraído compromisos sobre cuestiones fundamentales en materia de desarrollo con el objeto de dar un nuevo impulso al proceso de desarrollo y a la cooperación internacional para el desarrollo. Cabe destacar la Declaración sobre la cooperación económica internacional y, en particular, la reactivación del crecimiento económico y el desarrollo de los países en desarrolloResolución S-18/3, anexo., la Estrategia Internacional del Desarrollo para el Cuarto Decenio de las Naciones Unidas para el DesarrolloResolución 45/199, anexo., la Conferencia Mundial sobre Educación para Todos celebrada en Jomtien (Tailandia), la Segunda Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Países Menos Adelantados, la Cumbre Mundial en favor de la Infancia, el Nuevo Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo de África en el decenio de 1990Resolución 46/151, anexo, secc. II., el Compromiso de CartagenaVéase Actas de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, octavo período de sesiones, Informe y Anexos (TD/364/Rev.1) (publicación de las Naciones Unidas, No. de venta: S.93.II.D.5), primera parte, secc. A., el Programa 21Informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, Río de Janeiro, 3 a 14 de junio de 1992 (publicación de las Naciones Unidas, No. de venta: S.93.I.8 y correcciones), vol. I: Resoluciones aprobadas por la Conferencia, resolución 1, anexo II. y los diversos acuerdos y convenciones adoptados por consenso antes, durante y después de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, la Conferencia Mundial de Derechos Humanos, la Conferencia Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social, la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, el noveno período de sesiones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos (Hábitat II) y la Cumbre Mundial sobre la Alimentación.

35. Esas conferencias dan fe de que el sistema de las Naciones Unidas participa y debe seguir participando activamente en todas las cuestiones de desarrollo. Los acuerdos, compromisos y objetivos de carácter internacional establecidos en esas conferencias deberían ser aplicados plenamente por todos los Estados y organizaciones internacionales. Sólo así gozará de credibilidad la idea de que esas iniciativas de desarrollo constituyen una verdadera prioridad para la comunidad internacional.

36. Para conseguir su aplicación es necesaria una decidida voluntad política por parte de todos los agentes a todo nivel. A menudo son enormes las diferencias entre lo que se acuerda y lo que se pone en práctica tanto a nivel nacional como internacional. Los compromisos asumidos individual y colectivamente deben ser respetados para poder atender con eficacia a las necesidades en materia de desarrollo de todos los países, en particular de los países en desarrollo.

37. A tal efecto, reafirmamos, a través del presente Programa de Desarrollo, que los acuerdos alcanzados en esas conferencias internacionales y en otras reuniones de las Naciones Unidas siguen teniendo vigencia, y subrayamos la necesidad de que se apliquen de manera integrada, interrelacionada y coherente y de que se sigan de cerca los resultados de esas conferencias sobre la base de un marco común.

b) Promoción de la función, la capacidad, la eficacia y la eficiencia del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo

38. En vísperas del siglo XXI, la comunidad internacional en su conjunto tiene la responsabilidad de garantizar que, conforme al carácter multidimensional e integrado de su mandato, el sistema de las Naciones Unidas disponga de la capacidad necesaria para ejercer sus funciones directivas en el cumplimiento de los compromisos contraídos en pro de la cooperación internacional para el desarrollo y para servir de foro donde expresar los objetivos mundiales y para defender la promoción y protección de todos los derechos humanos, incluido el derecho al desarrollo y la protección del medio ambiente, así como para responder a las necesidades de asistencia humanitaria y para mantener la paz y la seguridad internacionales.

39. Por su alcance mundial, la universalidad de sus miembros, su imparcialidad y su mandato único y amplio plasmado en su Carta, el sistema de las Naciones Unidas tiene una función crucial que desempeñar en el proceso de desarrollo. Para reforzar esa función y aumentar su capacidad es necesario prestar continua atención a las cuestiones de desarrollo, asegurarse de que se dispone de suficientes recursos financieros para tratarlas y mejorar la eficacia y eficiencia de las medidas que se adopten al respecto.

40. La amplia gama de cuestiones de que se encarga el sistema de las Naciones Unidas queda de manifiesto en sus diversas funciones, como las desempeñadas por los organismos especializados, incluidas las instituciones de Bretton Woods y las comisiones regionales. Cada parte del sistema tiene una tarea concreta que cumplir con respecto a esas cuestiones. No se pueden pasar por alto los puntos fuertes y los puntos débiles de los distintos componentes del sistema. Para promover la función, la capacidad, la eficacia y la eficiencia del sistema de las Naciones Unidas es necesario tener en cuenta esos hechos fundamentales; además, los programas deberían centrarse en las esferas en que la Organización tiene una capacidad especial para hacer frente a determinadas necesidades.

41. No obstante, por encima de las consideraciones relativas a la eficiencia y la eficacia de la ejecución de los programas está la dimensión política del programa de desarrollo. Las Naciones Unidas son únicas en el sentido en que celebran debates políticos internacionales sobre todas las cuestiones en las esferas económica y social y esferas conexas. Esos debates deberían dar impulso político a otros foros para adoptar las políticas y las medidas necesarias al respecto. Por consiguiente, debería intensificarse la interacción política de las Naciones Unidas, no sólo con los Estados Miembros, los organismos especializados, incluidas las instituciones de Bretton Woods, y las comisiones regionales, y con organizaciones como la Organización Mundial del Comercio, sino también con otros agentes no estatales, con miras a que la adopción de medidas y la coordinación entre ellos en las esferas económica y social y esferas conexas sean más eficaces.

42. El presente Programa de Desarrollo establece un nuevo marco de cooperación internacional, define la función de las Naciones Unidas y especifica la contribución especial que ambos pueden aportar; determina las prioridades de desarrollo, así como los calendarios para concretarlas; y mantiene la ejecución del programa de desarrollo bajo examen político.

2. Promoción del desarrollo sobre la base de un enfoque integrado

43. El crecimiento económico sostenido es fundamental para ampliar la base de recursos para el desarrollo y, por consiguiente, para la transformación económica, técnica y social. De esa forma se generan los recursos financieros, físicos, humanos y tecnológicos necesarios. También es fundamental para la erradicación de la pobreza. La existencia de condiciones abiertas y equitativas en el comercio, las inversiones y la transferencia de tecnología y el aumento de la cooperación en la gestión de una economía mundializada y en la formulación y aplicación de políticas macroeconómicas son esenciales para la promoción del crecimiento y el desarrollo. Si bien el sector privado impulsa el crecimiento económico, el Gobierno desempeña una función activa y esencial en la formulación de políticas económicas, sociales y ambientales.

44. Para seguir un enfoque integrado en materia de desarrollo centrado en el ser humano y alcanzar un desarrollo sostenible, el crecimiento económico no basta de por sí. Por otra parte, la protección del medio ambiente no puede examinarse independientemente del proceso de desarrollo. El objetivo del desarrollo es mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas, para lo cual es necesario erradicar la pobreza, satisfacer las necesidades básicas de todas las personas y proteger todos los derechos humanos y libertades fundamentales, incluido el derecho al desarrollo. A tal efecto, los gobiernos deben aplicar políticas dinámicas de carácter social y ambiental y promover y proteger todos los derechos humanos y libertades fundamentales sobre la base de instituciones democráticas y de amplia participación.

45. Las inversiones en las esferas de la salud, la educación y la formación son especialmente importantes para el desarrollo de los recursos humanos y se debería tratar de conseguir que tanto los hombres como las mujeres tuvieran igualdad de oportunidades para participar de forma activa y productiva en el proceso de desarrollo. La promoción de la función y la condición de la mujer, entre otras cosas, mediante la potenciación de su papel, es fundamental para todas las actividades destinadas a alcanzar el desarrollo sostenible en sus dimensiones económica, social y ambiental. Hay que evitar que se desvíen recursos de las necesidades y prioridades sociales y, en los casos en que ya haya ocurrido, corregir esa situación. No deberían aplicarse reducciones presupuestarias a los programas y gastos sociales básicos, en particular los dirigidos a las personas que viven en la pobreza y los grupos desfavorecidos y vulnerables de la sociedad. Estas consideraciones deberían tenerse en cuenta a la hora de formular políticas y establecer programas de ajuste estructural.

46. El desarrollo está y debe estar centrado en el ser humano. El desarrollo económico, el desarrollo social y la protección del medio ambiente son componentes interdependientes, que se refuerzan mutuamente, del desarrollo sostenible, marco de los esfuerzos por lograr una mejor calidad de vida para todos. Ya que el bienestar de los seres humanos depende de todos los aspectos del desarrollo, es fundamental seguir un planteamiento multidimensional. Por consiguiente, la formulación de estrategias y políticas y la adopción de medidas en los planos nacional, subregional, regional e internacional deben basarse en un enfoque integrado y global. El presente Programa de Desarrollo se ha concebido con ese criterio. Todas las esferas de acción individualizadas están estrechamente relacionadas con la ejecución del Programa.

II. MARCO NORMATIVO Y MEDIOS DE EJECUCIÓN

47. Un cambio alentador de los últimos años ha sido la búsqueda casi universal de una mayor apertura e integración económica, lo que ha contribuido a crear una interdependencia económica y social cada vez más profunda entre los países. La responsabilidad y el interés comunes consisten en velar por que se mantengan esas tendencias y, asimismo, por que todos los países se beneficien de ellas. Este último aspecto es fundamental: los beneficios producidos por esos cambios han sido considerables pero no han llegado a ser universales ni se han logrado sin pagar un precio. Un objetivo básico de la ejecución del presente Programa debería ser velar por que los beneficios que arrojasen el crecimiento y el desarrollo en el futuro se distribuyeran equitativamente entre todos los países y los pueblos.

48. El logro y el mantenimiento de un entorno internacional propicio para todos los países son de interés de todos ellos. Las cuestiones económicas, ambientales y sociales de alcance mundial se pueden encarar eficazmente sólo mediante un diálogo constructivo y una asociación genuina entre todos los países. Ello requiere el reconocimiento no sólo de la mutualidad de intereses y beneficios sino también de las responsabilidades comunes aunque diferenciadas. Este entendimiento mutuo ha estado presente en la serie actual de conferencias y cumbres mundiales organizadas por las Naciones Unidas.

49. Sin embargo, todavía no se han cumplido algunos de los compromisos y acuerdos en materia de desarrollo, como los relativos a la cooperación internacional para el desarrollo, dimanados de esas conferencias y cumbres y de reuniones internacionales anteriores. Los compromisos, así como las medidas prioritarias nuevas y adicionales que se determinan en esta oportunidad, deberían aplicarse con un espíritu de solidaridad y asociación. En ese sentido, habría que esforzarse por movilizar el apoyo público a la cooperación para el desarrollo mediante, entre otras cosas, una estrategia basada en la asociación entre los países desarrollados y los países en desarrollo que incorpore, si procede, objetivos de desarrollo mutuamente acordados.

A. Desarrollo económico

1. Políticas macroeconómicas orientadas al crecimiento
económico sostenido y el desarrollo sostenible

50. Las políticas nacionales de desarrollo deberían formularse de conformidad con las necesidades, las condiciones y las prioridades de desarrollo nacionales y tener en cuenta los resultados de decenios de desarrollo, entre los que se destacan el papel dinámico del sector privado y la contribución del desarrollo de los recursos humanos a la creación de riqueza. El desafío a que hacen frente las autoridades públicas es, entre otras cosas, formular y aplicar políticas que ayuden a conseguir la prosperidad y que faciliten la erradicación de la pobreza y la conservación del medio ambiente.

51. Con ese objeto, los gobiernos deberían promover la creación de un entorno propicio para el sector privado que incluyera políticas de fomento de la competencia, el Estado de derecho, un marco sin restricciones para el comercio y la inversión y políticas fiscales y monetarias adecuadas. En la esfera de las finanzas, es preciso adoptar políticas que fomenten el ahorro interno y atraigan recursos externos que se inviertan con fines productivos. En ambos casos, es necesario mejorar la eficiencia de los mercados financieros nacionales. La atención de las necesidades de las personas que viven en la pobreza y de los grupos vulnerables y en situación desventajosa de la sociedad y la creación de más y mejores puestos de trabajo exigen prestar atención a la formulación de políticas macroeconómicas favorables y a cuestiones como el desarrollo de los recursos humanos, el fomento de la igualdad entre los sexos, la participación del público y la integración social. Los factores sociales y ambientales deberían considerarse elementos importantes que todos los países deberían tener en cuenta en la formulación y aplicación de sus políticas macroeconómicas. Debería prestarse especial atención al efecto de los programas de ajuste estructural sobre las personas que viven en la pobreza y los grupos desfavorecidos y vulnerables de la sociedad.

52. La mayor integración e interdependencia económicas acrecienta la responsabilidad de todos los países, especialmente los países desarrollados, de contribuir a asegurar que sus políticas nacionales sean favorables al crecimiento económico y al desarrollo en el resto del mundo. Las medidas nacionales e internacionales tienen una estrecha interrelación y deberían considerarse componentes, que se refuerzan entre sí, del objetivo general de lograr el desarrollo. Con el fin de crear un entorno internacional propicio para el desarrollo, los países deberían tratar de lograr la estabilidad económica, el pleno empleo, una tasa baja de inflación, balanzas externas e internas sostenibles sin déficit presupuestarios excesivos, tasas reales de interés reducidas a largo plazo y cierta estabilidad de los tipos de cambio. También deberían establecer mercados financieros y comerciales abiertos y, cuando correspondiese, proporcionar ayuda en condiciones favorables.

53. Debería reforzarse la cooperación internacional en la formulación y aplicación de políticas macroeconómicas para dotar de una mayor coherencia y uniformidad a las políticas internas y, en consecuencia, acrecentar su eficacia. También deberían tomarse medidas para ampliar la cooperación entre las autoridades monetarias a fin de mantener un sólido sistema financiero internacional. En esta mayor cooperación se deberían tener plenamente en cuenta los intereses y las inquietudes de todos los países. Por consiguiente, la vigilancia multilateral también debería tener en cuenta las políticas y medidas adoptadas por todos los países.

2. Comercio internacional y productos básicos

54. El proceso cada vez más amplio, aunque todavía incompleto, de integración de todos los países en el comercio y la inversión mundiales conlleva un cambio estructural de importancia histórica en las relaciones económicas internacionales. En los últimos años el comercio de los países en desarrollo ha aumentado, en gran parte como resultado de las políticas de liberalización que han aplicado en relación con sus regímenes de comercio e inversión. La expansión de sus mercados parece estar creando un círculo virtuoso en que la liberalización del comercio y la inversión, mutuamente beneficiosa, puede convertirse en un medio importante de generar los recursos necesarios para el desarrollo.

55. La liberalización de los regímenes comerciales y la promoción de un sistema de comercio multilateral abierto y seguro son requisitos fundamentales para la promoción del desarrollo económico. Todos los gobiernos deberían comprometerse a liberalizar sus políticas en materia de comercio e inversión y fomentar la cooperación internacional con ese objeto. Todos los países tienen un interés común en un sistema de comercio multilateral abierto, reglamentado, equitativo, no discriminatorio, transparente y previsible. Aunque en los últimos cinco años la Asamblea General ha adoptado muchas disposiciones en esta esfera, los acuerdos de que es responsable la Organización Mundial del Comercio son particularmente importantes. A ese respecto, el mecanismo de arreglo de controversias de la Organización Mundial del Comercio es un elemento clave para la credibilidad del sistema comercial multilateral. Deberían cumplirse plenamente los compromisos contraídos en el Acta Final de la Ronda UruguayVéase Instrumentos jurídicos que contienen los resultados de la Ronda Uruguay de Negociaciones Comerciales Multilaterales hechos en Marrakesh el 15 de abril de 1994 (publicación de la secretaría del GATT, No. de venta: GATT/1994-7).. Se deberían evitar y prevenir las medidas unilaterales de carácter proteccionista, que no están en armonía con los acuerdos de comercio multilaterales. Deberían adoptarse medidas de vigilancia adecuadas para que en la aplicación de las disposiciones del Acta Final de la Ronda Uruguay se reconocieran, protegieran y restablecieran los derechos e intereses de todos los países, atendiendo al mismo tiempo sus inquietudes.

56. Es preciso promover una mayor integración en la economía mundial de los países que todavía no se han beneficiado del aumento general de las corrientes comerciales y de inversión, en particular los países de África y los países menos adelantados. Debería prestarse atención especial a la plena aplicación de las disposiciones atinentes concretamente a los países menos adelantados, en particular las disposiciones de los acuerdos de Marrakech, y a las necesidades de los países en desarrollo que son importadores netos de alimentos, de forma que todos los países se beneficiasen plenamente de los resultados de la Ronda Uruguay. Esas medidas también requerirán actividades a nivel nacional para promover una mayor diversificación del comercio de esos países y aumentar la capacidad competitiva de sus sectores comerciales.

57. Habría que seguir tratando de que las políticas comerciales y ambientales se reforzasen mutuamente a fin de lograr un desarrollo sostenible. Las medidas de liberalización del comercio deberían complementarse con políticas ambientales adecuadas, pero las medidas que se adoptasen con fines ambientales no deberían convertirse en un medio arbitrario e injustificable de discriminación comercial ni en un proteccionismo encubierto. Por la misma razón, debería evitarse el proteccionismo encubierto so pretexto de interés social.

58. Las exportaciones de productos básicos siguen desempeñando un papel importantísimo en las economías de muchos países en desarrollo, especialmente desde el punto de vista de los ingresos de exportación, los medios de vida de su población y la dependencia del empuje económico general de esas exportaciones. De ahí que sea motivo de especial preocupación el continuo deterioro de las relaciones de intercambio de esos países, aunque recientemente ha habido indicios de mejoramiento de los precios de algunos productos primarios. Una mayor participación de los países en desarrollo en el procesamiento, la comercialización y la distribución de sus productos básicos, de ir acompañada de un acceso más fácil a los mercados, crearía otro medio de aumentar el valor añadido, así como el grado de previsión y los ingresos de la exportación de productos básicos. Este tipo de diversificación requerirá que esos países sigan adelante con la reforma de sus políticas en materia macroeconómica, comercial y de inversión.

59. También requerirá que la comunidad internacional se comprometa firmemente a apoyar esas reformas y trate de mejorar el funcionamiento de los mercados de productos básicos para darles más transparencia y dotarlos de condiciones más estables y previsibles. Habría que evaluar nuevamente la utilidad de los convenios de productos básicos a ese respecto, teniendo en cuenta las posibilidades que ofrecen los nuevos instrumentos y técnicas financieros y comerciales. Los países, en particular los países desarrollados, deberían proporcionar un acceso más fácil a sus mercados de los productos básicos, particularmente de los procesados. También deberían atender favorablemente las solicitudes de asistencia técnica encaminadas a aumentar la diversificación del sector exportador de aquellos países en desarrollo que dependen en gran medida de la exportación de un número limitado de productos básicos. El fortalecimiento de los planes multilaterales de financiación compensatoria sería otra manera de atender las dificultades a corto plazo que puede plantear la dependencia excesiva de las exportaciones de productos básicos.

60. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo debe aprovechar sus ventajas comparativas y ofrecer un apoyo que se ajuste a las necesidades de los países en desarrollo a fin de que éstos participen en la economía mundial en condiciones más igualitarias. Su labor analítica y sus investigaciones normativas deben poner de relieve los cambios de la economía mundial relacionados con el comercio, la inversión, la tecnología, los servicios y el desarrollo. Esta labor debe realizarse en cooperación con la Organización Mundial del Comercio y otras instituciones internacionales pertinentes.

3. Cuestiones de financiación interna y externa

a) Movilización de los recursos internos para el desarrollo

61. El desarrollo requiere tanto recursos internos como recursos externos. En la mayoría de los países, el ahorro interno representa claramente el grueso de los recursos destinados a la inversión y se moviliza en su mayor parte mediante políticas fiscales y monetarias nacionales que incluyen medidas como la tributación equitativa y los incentivos fiscales. Se estudiarán las maneras de crear nuevas fuentes públicas y privadas de recursos financieros mediante, entre otras cosas, la reducción adecuada de los gastos militares excesivos, con inclusión de los gastos militares a nivel mundial y el comercio de armas y de las inversiones en la producción y adquisición de armas, teniendo presentes las exigencias nacionales en materia de seguridad, a fin de poder asignar más fondos al desarrollo económico y social.

62. En los últimos años la experiencia de los países en desarrollo que han logrado tasas elevadas de crecimiento económico muestra que el crecimiento económico sostenido está vinculado a una estrategia efectiva de movilización de los recursos internos. Las economías de esos países han mantenido tasas considerablemente más elevadas de ahorro e inversión internos que las de otros países en desarrollo. Algunos países en desarrollo, sin embargo, tienen pocas posibilidades de aumentar el ahorro debido a sus bajos niveles de ingreso per cápita y porque sus niveles de consumo ya son bajos y es difícil reducirlos aún más; esos países seguirán necesitando considerables recursos externos como un complemento importante de los esfuerzos nacionales para estimular su desarrollo.

b) Recursos externos

63. En el decenio de 1990 ha aumentado rápidamente el volumen total de las corrientes de recursos en cifras netas destinado a los países en desarrollo. Sin embargo, esta tendencia no ha sido general en cuanto a los tipos de financiación o de receptores. La parte correspondiente a las corrientes oficiales (sector público) en dicho volumen se ha reducido y todo el crecimiento es atribuible a un aumento de las procedentes del sector privado. Además, mientras que algunos países de bajos ingresos han sido receptores de las corrientes más importantes de capital procedentes del sector privado, otros no se han beneficiado para nada de ellas.

c) Deuda externa

64. Hay una necesidad apremiante de soluciones efectivas, equitativas, orientadas hacia el desarrollo y duraderas que atiendan los problemas de la deuda externa y del servicio de la deuda de los países en desarrollo y que ayuden a éstos a salir del proceso de reprogramación. La estrategia correspondiente, que ha estado evolucionando constantemente, ha ayudado a mejorar la situación de la deuda de cierto número de países en desarrollo. Los países acreedores han adoptado medidas de alivio de la deuda tanto en el marco del Club de París como mediante la condonación o el alivio de la deuda oficial bilateral en un grado equivalente. Sin embargo, persisten los problemas de la deuda externa y del servicio de la deuda, especialmente en los países más pobres y más endeudados. Se debería seguir tratando de resolver los problemas del servicio de la deuda de los países de medianos ingresos.

65. Los países en desarrollo que han seguido cumpliendo a tiempo sus obligaciones internacionales relacionadas con la deuda y el servicio de la deuda lo han hecho a pesar del gran costo que esto ha representado para ellos y de las graves limitaciones financieras externas e internas a que han debido hacer frente.

d) Asistencia oficial para el desarrollo

66. La asistencia oficial para el desarrollo es una pequeña proporción del total de recursos que cada país destina al desarrollo, pero es una fuente importante de recursos externos para muchos países en desarrollo, especialmente de África, y para los países menos adelantados. Por esa razón puede desempeñar una importante función complementaria y catalítica en la promoción del crecimiento económico. Habida cuenta de su importancia fundamental, la disminución general de la asistencia oficial para el desarrollo es motivo de gran preocupación.

e) Papel de las instituciones financieras multilaterales

67. Las instituciones financieras multilaterales tienen una importante función que desempeñar en la atención de los problemas y las necesidades apremiantes del desarrollo y el cumplimiento de los compromisos contraídos en una serie de conferencias celebradas recientemente. Deberían renovarse los esfuerzos por dotarlas de recursos acordes con su función a la vez que prosiguen los esfuerzos por aumentar la eficiencia y la eficacia. Para que los servicios financieros internacionales, en particular la Asociación Internacional de Fomento, tengan un efecto más positivo sobre el desarrollo, deberían cumplirse plena y puntualmente los compromisos contraídos para la reposición de sus fondos a fin de contribuir de una manera más eficaz al desarrollo.

f) Capacidad de las Naciones Unidas para financiar el desarrollo

68. En la actualidad, la capacidad de los fondos y programas de las Naciones Unidas para atender las necesidades de los países en desarrollo se ve amenazada por la persistente insuficiencia de recursos para las actividades operacionales de las Naciones Unidas para el desarrollo, en particular la disminución de las contribuciones para recursos esenciales. Al mismo tiempo, la actual serie de conferencias mundiales y otras reuniones internacionales han impuesto a las Naciones Unidas nuevas demandas de todo tipo en la esfera del desarrollo. También debería aumentarse la eficiencia, eficacia y repercusión de las actividades operacionales del sistema de las Naciones Unidas y mejorarse la rendición de cuentas al respecto.

g) Corrientes de inversión privada

69. En los últimos años ha aumentado el volumen de las corrientes de recursos privados hacia los países en desarrollo, incluida la inversión extranjera directa. Los factores determinantes para atraer capitales externos del sector privado son, entre otros, un entorno político, jurídico y económico a nivel nacional que sea estable y se base en el Estado de derecho, políticas económicas adecuadas y una actitud favorable ante la inversión extranjera. Otros factores son las perspectivas de crecimiento y un entorno externo propicio.

70. El crecimiento de la inversión extranjera directa en los países en desarrollo es de importancia particular porque la economía receptora, además de obtener ese tipo de financiación, se beneficia por lo general con la transferencia de tecnología y el mayor acceso a los mercados de exportación. Sin embargo, la inversión extranjera directa en los países en desarrollo y el reciente incremento paralelo de las inversiones de cartera internacionales se han concentrado en los países con economías más adelantadas y de mayores dimensiones y con tasas elevadas de crecimiento económico. Es preciso ocuparse de esta situación. También es necesario promover condiciones favorables para lograr la estabilidad internacional en las corrientes de capital privado y prevenir la desestabilización que producen las fluctuaciones rápidas de dichas corrientes.

h) Dividendo de la paz

71. Al llegar a su fin la guerra fría, pareció asequible un dividendo de la paz. Se estimó que el relajamiento de las tensiones internacionales brindaba oportunidades para reducir el volumen de los gastos militares en todo el mundo y destinar los recursos así liberados a aumentar los recursos destinados al desarrollo económico y social en beneficio de todos los países. Se deberían reducir por consiguiente los gastos militares excesivos, con inclusión de los gastos militares a nivel mundial y el comercio de armas, y las inversiones en la producción y adquisición de armas, teniendo presentes las exigencias en materia de seguridad nacional, a fin de poder asignar más fondos al desarrollo económico y social. La reducción de las tensiones políticas a nivel mundial ha arrojado muchos beneficios, pero sus efectos sobre el desarrollo no se han hecho sentir de la forma ni en la medida que se esperaba.

4. Ciencia y tecnología

72. La capacidad de los países para participar en los adelantos de la ciencia y la tecnología, beneficiarse de ellos y contribuir a esos adelantos, puede incidir de manera significativa en su desarrollo. En consecuencia, la cooperación internacional debe intensificarse para reforzar la promoción de la capacidad endógena de los países en desarrollo en la esfera de la ciencia y la tecnología, incluida su capacidad de utilizar los adelantos científicos y tecnológicos del extranjero y adaptarlos a las condiciones locales. Es preciso promover, facilitar y financiar, según proceda, el acceso de los países en desarrollo a tecnologías ecológicamente racionales y la transferencia de éstas, así como a los conocimientos especializados correspondientes, en condiciones concesionarias y preferenciales, en forma mutuamente convenida, teniendo en cuenta la necesidad de proteger los derechos de propiedad intelectual y las necesidades especiales de los países en desarrollo. A este respecto, se exhorta a la comunidad internacional a lograr todos los objetivos reafirmados en el capítulo 34 del Programa 21.

73. La promoción de la ciencia y la tecnología para el desarrollo exige una definición clara de las respectivas funciones del sector privado, de los gobiernos y de las organizaciones internacionales en esta esfera. El sector privado desempeña un papel importante en la aplicación productiva de la ciencia y la tecnología. La mayor parte de la tecnología pertinente desde el punto de vista comercial es controlada por el sector privado. Los gobiernos desempeñan un papel importante al crear un entorno que facilite el desarrollo, el acceso a tecnologías ecológicamente racionales y la transferencia, adaptación y aplicación de éstas y al establecer un marco regulador adecuado e incentivos que faciliten el desarrollo de la capacidad científica y tecnológica. La promoción de la ciencia y la tecnología para el desarrollo también requiere una fuerza de trabajo que posea la formación profesional y técnica necesaria para utilizar las nuevas tecnologías.

74. Los países en desarrollo deberían aumentar sus esfuerzos colectivos tendientes a promover la investigación y la capacitación en la esfera de la tecnología, así como el desarrollo y la difusión de tecnologías, y a facilitar el acceso y los intercambios por medio de centros de información y tecnología. Para ello es necesario que la comunidad internacional mantenga y aumente su apoyo proporcionando asistencia técnica y financiación. La comunidad internacional también debería continuar promoviendo el desarrollo de una cooperación tecnológica efectiva y mutuamente beneficiosa entre los países con economías en transición y todos los demás países, incluso en la esfera de las tecnologías nuevas e incipientes.

75. La cooperación internacional puede complementar las políticas en materia de ciencia y tecnología adoptadas en el plano nacional. Además, es necesaria en las esferas en que están en juego los intereses de todo el mundo. La comunidad mundial comparte el interés en el desarrollo y la difusión amplia de la tecnología encaminada a proteger y conservar el medio ambiente y a utilizar racionalmente la energía y las materias primas. Los gobiernos deberían cumplir los compromisos sobre este particular que contrajeron al aprobar el Programa 21.

5. Cooperación Sur-Sur

76. La cooperación Sur-Sur es una parte integrante y dinámica de la cooperación internacional para el desarrollo. El fin de la guerra fría, la aceleración del proceso de mundialización, la liberalización, la cooperación regional y la interdependencia hacen cada vez más imperiosa la necesidad de esa cooperación. Los países del Sur, con experiencias y capacidades comunes y asimismo dispares en materia de desarrollo, tienen muchas oportunidades de lograr una mayor cooperación entre ellos en los planos bilateral, subregional, regional, interregional e internacional. El aprovechamiento de esas oportunidades proporcionará una base más firme para su autosuficiencia y desarrollo y constituirá un complemento importante de la cooperación internacional para el desarrollo.

77. Es particularmente importante aprovechar las oportunidades de comercio entre los países del Sur mediante la realización de actividades de promoción del comercio, la concertación de arreglos en materia de pagos y un mayor suministro de información comercial. Igualmente, hay muchas otras esferas, como las comunicaciones, la información, el transporte, las inversiones, la ciencia y la tecnología, el medio ambiente, la agricultura y la alimentación, la población, la educación y el desarrollo de los recursos humanos, en que se puede fomentar la cooperación Sur-Sur.

78. La cooperación técnica, los arreglos para mejorar el acceso a los mercados, la asistencia técnica y financiera y el intercambio de conocimientos, tecnología e información son algunas de las actividades por conducto de las cuales los países en desarrollo que han hecho progresos en el terreno económico y social podrían ayudar a los que no han tenido tanto éxito en esa materia. El concepto de la cooperación triangular, que entraña, entre otras cosas, el apoyo técnico, financiero y de otra índole de los países desarrollados y las organizaciones internacionales a la cooperación Sur-Sur, puede también contribuir de manera significativa a la promoción de la cooperación entre los países en desarrollo. Todos esos esfuerzos de cooperación deberían tener una alta prioridad y un mayor apoyo de la comunidad internacional, así como asistencia de todas las fuentes, incluidas las instituciones multilaterales y las entidades no estatales competentes.

6. Cooperación económica regional

79. Se reconoce cada vez más que la integración y cooperación económica regional es un medio de aumentar las oportunidades comerciales y de inversión y promover el crecimiento económico y el desarrollo sostenible y otras formas de cooperación entre los países de diversas regiones. Los arreglos regionales también pueden contribuir al crecimiento de la economía mundial.

80. Se deberían estudiar a fondo las posibilidades que ofrecen la integración y cooperación económica regional para eliminar los obstáculos con que tropiezan el comercio y la inversión y fomentar la cooperación económica en el plano regional. Sin embargo, se corre el riesgo de que las organizaciones regionales se interesen sólo en sí mismas y que el mundo pase a estar constituido por bloques económicos que compitan entre sí. Por consiguiente, la eliminación de los obstáculos al comercio y la inversión entre los miembros o asociados de agrupaciones regionales debería ajustarse a las normas internacionalmente convenidas, cuando proceda, y no debería ir en detrimento de otras economías.

81. Las agrupaciones económicas regionales deberían estar abiertas al resto del mundo y apoyar el sistema de comercio multilateral. Esto requiere una firme adhesión de la comunidad internacional, en el logro de sus objetivos de integración y cooperación económica regional, a un proceso de regionalización abierto en el marco de un sistema de comercio multilateral equitativo, no discriminatorio y basado en normas.

82. La cooperación regional también facilita el examen de las cuestiones ambientales y sociales de interés común. El desarrollo de criterios comunes para encarar los problemas ambientales de naturaleza transfronteriza es particularmente pertinente. Las actividades nacionales de lucha contra la pobreza y el desempleo y de promoción de la integración social también pueden beneficiarse de la cooperación regional. Además, podrían estudiarse las posibilidades de utilizar los foros regionales como medio de cooperación para apoyar las actividades nacionales de promoción y protección de todos los derechos humanos y libertades fundamentales, del Estado de derecho y de las instituciones democráticas.

83. La integración y la cooperación regionales deberían complementarse y contribuir a la aplicación de las políticas nacionales y al fomento del multilateralismo a escala mundial. Para sacar partido del proceso de regionalización, las instituciones económicas y comerciales multilaterales deben estar en condiciones de incorporar los acuerdos regionales en sus estructuras. Lo importante es que los arreglos mundiales y regionales se refuercen entre sí.

7. Desarrollo de la agricultura, la industria
y el sector de los servicios

84. Es menester desarrollar de forma equilibrada los sectores agrícola, industrial y de servicios. Si bien se reconoce que el sector privado es el principal contribuyente al desarrollo sectorial, los gobiernos pueden desempeñar un papel importante en la creación del ambiente propicio para el desarrollo sectorial, particularmente en los sectores agrícola y de servicios. Además de contribuir a que la economía nacional sea dinámica y competitiva, basándose en las ventajas comparativas y proporcionando infraestructuras físicas e institucionales, las políticas sectoriales nacionales también deberían estar dirigidas a la protección y conservación del medio ambiente y al logro de objetivos de desarrollo social mediante la integración de estos aspectos en los planes de desarrollo sectorial.

85. Al poner en práctica las políticas sectoriales, debería prestarse especial atención a su potencial de generar empleo y contribuir a la erradicación de la pobreza. En este contexto, es necesario reconocer el importante papel de las empresas pequeñas y medianas. También es indispensable facilitar el acceso de la mujer en pie de igualdad a los recursos, la capacitación, el empleo, el mercado y el comercio y reforzar su capacidad económica y sus redes comerciales, así como su acceso en condiciones de igualdad a la esfera científica y tecnológica y la oportunidad de participar por igual en ella.

86. La agricultura sigue siendo la fuente principal de ingresos para la mayor parte de la población de los países en desarrollo, de ahí que deba evitarse la marginación de este sector del proceso general de desarrollo económico. Los objetivos de la política agrícola deberían ser, en especial, aumentar la producción de alimentos, poner éstos al alcance de las personas de bajos ingresos y aumentar el potencial de generación de ingresos de la agricultura. Con el apoyo de la comunidad internacional, los países en desarrollo deberían fomentar el desarrollo de pequeñas y medianas industrias y cooperativas agrícolas e introducir mejoras en el procesamiento, transporte, distribución y comercialización de los alimentos y otros productos agrícolas. Los gobiernos deberían mejorar, a nivel nacional y local, el potencial de generación de ingresos de las mujeres de las zonas rurales facilitando su acceso en condiciones de igualdad a los recursos productivos, la tierra, el crédito, el capital, los derechos de propiedad, los programas de desarrollo y las estructuras cooperativas, así como el control sobre ellos.

87. La industria es uno de los factores fundamentales del crecimiento económico sostenido, así como del logro de objetivos sociales. Con el fin de fomentar el desarrollo industrial, las políticas en esta esfera deberían orientarse a garantizar la existencia de un marco jurídico e institucional propicio para el desarrollo de un espíritu empresarial y atractivo para las inversiones extranjeras, así como a proteger los derechos de propiedad intelectual y facilitar la cooperación tecnológica. Asimismo, se requiere prestar apoyo especial para la promoción y el desarrollo de industrias ecológicamente sostenibles y centrar la atención en el desarrollo industrial de las zonas rurales, los programas de industrialización en favor de sectores y regiones marginados y el aumento de la participación de la mujer en el desarrollo industrial.

88. Los servicios cobran cada vez mayor importancia para las economías de los países en desarrollo. Estos países deberían seguir aplicando políticas que permitieran crear condiciones para el desarrollo del sector de servicios a nivel nacional mediante la modernización de la infraestructura necesaria. Entre las medidas que pueden contribuir al logro de este propósito se encuentran el aumento de la eficacia de los sectores nacionales mediante un mayor desarrollo de los recursos humanos y la puesta en práctica de una política de inversiones adecuada.

89. Todos los países deberían aumentar la eficacia del sector de servicios a nivel nacional mediante una mayor competencia interna y externa y asegurando la transparencia, la eficacia y la índole no discriminatoria de los reglamentos nacionales, de conformidad con los compromisos contraídos por el país y con las disposiciones del Acuerdo general sobre Aranceles Aduaneros y Comercio, en particular su artículo IV, sobre la creciente participación de los países en desarrollo. Estos países hacen frente al grave problema de fortalecer sus servicios nacionales a fin de beneficiarse plenamente de la aplicación del Acuerdo general sobre el Comercio de Servicios. A este respecto, como se reafirmó en el noveno período de sesiones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, debería prestarse asistencia técnica adecuada a los países en desarrollo para que mejoraran y fortalecieran su sector de servicios de manera que pudieran beneficiarse al máximo de la liberalización del comercio de servicios.

90. Las políticas sectoriales nacionales que aplicasen los países en desarrollo deberían tener el apoyo de la comunidad internacional. Es preciso que la liberalización del comercio tenga un alcance mundial, traiga consigo el libre acceso a los mercados en los sectores y modalidades de suministro de exportaciones que sean del interés de los países en desarrollo y facilite el acceso comercial a la tecnología y el acceso a los conductos de distribución y a las redes de información. Ante la creciente internacionalización del sector de los servicios, es necesario tomar nuevas medidas destinadas a facilitar la participación de los países en desarrollo en las transacciones internacionales en la esfera de los servicios.

B. Desarrollo social

91. El desarrollo social equitativo es la base necesaria para el desarrollo y un importante factor para la erradicación de la pobreza. Es necesario llevar cabalmente a la práctica los compromisos contraídos en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social.

92. La meta que se persigue con el desarrollo es mejorar y enriquecer el bienestar humano y la calidad de vida de todos. La mejor manera que tienen los gobiernos de emprender el desarrollo social consiste en promover la habilitación y la participación de los miembros de la sociedad en un sistema democrático y pluralista que respete todos los derechos humanos y las libertades fundamentales. Para fomentar el desarrollo social ha de mantenerse el crecimiento económico de base amplia. El ambiente propicio para el desarrollo social también se consolida mediante procesos destinados a crear más oportunidades económicas sobre una base equitativa, además de evitar la exclusión y la desigualdad entre los miembros de la sociedad sin que se niegue su diversidad.

93. El logro del desarrollo social es la principal responsabilidad de los Estados. No obstante, la comunidad internacional, el sistema de las Naciones Unidas, las instituciones financieras multilaterales, todas las organizaciones regionales y autoridades locales y todos los participantes de la sociedad civil deben contribuir también con sus energías y recursos a fomentar el desarrollo social y a reducir las desigualdades entre las personas y las diferencias entre los países desarrollados y los países en desarrollo. Una manera de compartir dichas responsabilidades entre los países desarrollados y los países en desarrollo es que éstos contraigan compromisos mutuos de asignar a los programas sociales básicos un promedio del 20% de la asistencia oficial para el desarrollo y el 20% del presupuesto nacional, respectivamente.

1. Eliminación de la pobreza y el hambre

94. La pobreza sigue afectando a una proporción excesiva de la población mundial. El hambre y la malnutrición, los problemas de salud, la falta de agua potable, el acceso limitado a la educación y a otros servicios públicos y recursos, la exclusión social, la falta de participación y la violencia son sólo algunos de los numerosos aspectos que caracterizan a la pobreza. La pobreza generalizada tiene consecuencias negativas para el futuro de las sociedades, puesto que los niños que crecen en condiciones de pobreza con frecuencia quedan en desventaja permanente. Las mujeres se ven afectadas por la pobreza de manera desproporcionada. Si bien ningún país está libre de pobreza, ésta alcanza un grado más agudo y se manifiesta de forma más profunda en los países en desarrollo.

95. La erradicación de la pobreza es una necesidad ética, social, política y económica. Para lograrla, tiene que seguirse un criterio de aspectos múltiples e integrado, con una combinación de programas dirigidos a los pobres y medidas de política y estrategias en las que se tengan en cuenta las necesidades básicas de todos y que contribuyan a consolidar su capacidad productiva, ofrezcan a la población medios y oportunidades de participar en la adopción de decisiones relacionadas con ella, permitan que todos tengan acceso a los recursos productivos, las oportunidades y los servicios públicos, ofrezcan una mayor protección social y reduzcan la vulnerabilidad. El crecimiento económico sostenido y de base amplia, el desarrollo social y la protección del medio ambiente son indispensables para aumentar los niveles de vida y para eliminar la pobreza a largo plazo.

96. En las conferencias internacionales organizadas por las Naciones Unidas en los últimos años, los gobiernos se han comprometido a satisfacer las necesidades básicas de todos. En ese empeño son de gran prioridad el logro y la supervisión, en colaboración con importantes participantes en el desarrollo, de las metas y objetivos relacionados con la enseñanza, la salud, la seguridad alimentaria, la vivienda y el abastecimiento de agua potable y de servicios de saneamiento.

97. En la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social se decidió que antes del fin de 1996 los países formularían o consolidarían la política y las estrategias nacionales destinadas a reducir la pobreza en general de forma sustancial y en el tiempo más breve posible, además de atenuar las desigualdades y eliminar la pobreza absoluta antes de una fecha límite que cada país determinaría. El objetivo estratégico de satisfacer las necesidades básicas, erradicar la pobreza y atenuar las desigualdades debía quedar plasmado en el presupuesto y las políticas de cada país.

98. Para erradicar la pobreza se requieren medidas resueltas en el plano nacional. Al mismo tiempo, le corresponde a la comunidad internacional, mediante acuerdos bilaterales y mediante instituciones financieras multilaterales y otras organizaciones internacionales, apoyar a los países en desarrollo en el empeño de erradicar la pobreza y garantizar la protección social básica.

99. Los gobiernos deben cumplir cabalmente los compromisos y metas que se han acordado desde 1990 para alcanzar el objetivo general de erradicar la pobreza, en asociación con todos los agentes del desarrollo, el sistema de las Naciones Unidas, incluidas las instituciones financieras, las organizaciones no gubernamentales y la comunidad internacional en general. El sistema de las Naciones Unidas tiene la responsabilidad de hacer lo que esté a su alcance para mejorar la coordinación de las medidas relacionadas con la erradicación de la pobreza y servir de apoyo a los países en desarrollo y a otros países en esa empresa.

100. El hambre y la malnutrición continúan asolando a cientos de millones de personas, principalmente en África y en los países menos adelantados. Eliminar el hambre y la malnutrición y alcanzar la seguridad alimentaria son objetivos primordiales del presente Programa. En consecuencia, deben hacerse más eficaces las estructuras institucionales del sistema de las Naciones Unidas para eliminar el hambre y la malnutrición en el mundo.

101. El aumento de la producción de alimentos depende del desarrollo sostenible del sector agrícola y del mejoramiento de las oportunidades de mercado. Para resolver los problemas que los países en desarrollo enfrentan en esta esfera es necesario mejorar no sólo la productividad agrícola, sino también otorgar incentivos financieros para estimular las inversiones en la agricultura. También es importante crear un régimen seguro de tenencia de la tierra y hacer que los recursos y la tecnología sean accesibles para los agricultores, en especial las mujeres, quienes desempeñan un papel fundamental en el suministro de alimentos y la seguridad alimentaria. También requieren solución los aspectos de la política macroeconómica y comercial y los factores sociales que se interponen al logro de la seguridad alimentaria en los países menos adelantados.

102. Los países menos adelantados de África y de otros continentes necesitan el apoyo de la comunidad internacional para aumentar la seguridad alimentaria. Ello se puede lograr mediante el suministro coordinado y rápido de ayuda alimentaria en situaciones transitorias de inseguridad alimentaria, teniendo plenamente en cuenta los objetivos de desarrollo a largo plazo locales y nacionales y la necesidad de mejorar el acceso de los grupos de población más vulnerables a los alimentos.

2. Empleo

103. La creación de empleos remunerados en su justa medida para todos y la disminución del desempleo y el subempleo son parte esencial de la lucha contra la pobreza y en favor de la integración social.

104. Tratar de lograr la meta del pleno empleo debe ser una prioridad básica de las políticas económicas y sociales, para que tanto hombres como mujeres ganen su sustento de forma segura mediante empleos y trabajo productivos de su libre elección. En la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social, los gobiernos coincidieron en esos objetivos comunes y en determinadas políticas y estrategias que permitirían alcanzarlos.

105. El crecimiento económico y el aumento de los empleos productivos están interrelacionados. La creación de más empleos remunerados en su justa medida y la disminución del desempleo han de ser el centro de toda política económica y social y han de contar con la participación de los empleadores, los empleados y sus organizaciones respectivas. En este proceso deben respetarse los derechos e intereses fundamentales de los trabajadores, así como garantizarse la calidad de los empleos y el cumplimiento cabal de los convenios pertinentes de la Organización Internacional del Trabajo. También es esencial garantizar que mujeres y hombres tengan las mismas oportunidades de empleo. La lucha contra el desempleo y el subempleo crónicos o estructurales, particularmente de jóvenes y mujeres, requiere medidas especiales. Es necesario que en las estrategias destinadas a la creación de empleos se tengan en cuenta el papel del trabajo independiente, el espíritu empresarial, las pequeñas y medianas empresas y el sector no estructurado.

106. Corresponde a las Naciones Unidas elaborar medios de aplicación, seguimiento y evaluación de los resultados de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social en relación con el logro del objetivo de pleno empleo mediante el aumento del empleo productivo y la disminución del desempleo. La Asamblea General, por conducto del Consejo Económico y Social, con el apoyo de la Comisión de Desarrollo Social y otros órganos competentes, así como del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, debería participar en la aplicación, seguimiento y evaluación de los compromisos internacionales relacionados con el empleo. La Organización Internacional del Trabajo, por su mandato específico, desempeña un papel primordial en este sentido.

3. Integración social

107. El objeto de la integración social es crear "una sociedad para todos", en la que cada miembro, con sus derechos y responsabilidades, desempeñe un papel activo. Desde la fundación de las Naciones Unidas se han visto altibajos en la búsqueda de sociedades más humanas, estables, seguras, tolerantes y justas. Hay casos en que se han registrado progresos, pero también hay retrocesos, como la polarización y la fragmentación social, el aumento de la desigualdad de ingresos y riqueza entre ciudadanos y entre países y la marginación de personas, familias y grupos sociales. Países enteros han sufrido los efectos negativos de los rápidos cambios sociales, la transformación económica, la migración y los grandes desplazamientos de la población, especialmente en zonas donde ocurren conflictos armados o se registran casos de violencia en sus diversas formas de manifestación.

108. Estas son razones que obligan a que los gobiernos tomen medidas, por su cuenta o en forma conjunta cuando convenga, para fomentar la cohesión social, con el respeto y la protección de la diversidad. Una sociedad integrada debe basarse en el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales, la no discriminación, la tolerancia, la igualdad de oportunidades, la solidaridad, la seguridad y el respeto de la diversidad y la participación de todos, incluso los grupos y personas que sean vulnerables o se encuentren en desventaja. En ese contexto, también es preciso buscar solución a los problemas de la delincuencia, la violencia y el uso indebido y tráfico de drogas. Debe intensificarse la cooperación internacional en lo relativo a las drogas de conformidad con el Programa Mundial de Acción aprobado en el contexto del Decenio de las Naciones Unidas contra el Uso Indebido de Drogas. En este contexto, reviste máxima importancia la convocación de un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General para tratar la cuestión de la lucha contra la producción, la oferta, la demanda, el tráfico y la distribución ilícitos de estupefacientes y sustancias sicotrópicas y actividades conexas y para proponer nuevas estrategias, métodos, actividades prácticas y medidas concretas que permitan reforzar la cooperación internacional para resolver este problema.

4. Desarrollo de los recursos humanos

109. En la Conferencia Mundial sobre Educación para Todos y la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social, los gobiernos se comprometieron a garantizar que todos sus ciudadanos recibieran enseñanza de calidad, gozaran de la mejor salud física y mental y tuvieran acceso a la atención primaria de la salud. Con este fin, han de rectificarse las desigualdades relacionadas con la condición social, la raza, el origen nacional, la edad o la capacidad física y las diferencias entre las zonas urbanas y rurales. Se requieren también medidas destinadas a eliminar las diferencias basadas en el género en todos los niveles de la enseñanza, y a garantizar el pleno acceso de la mujer a la atención de la salud a lo largo de toda su vida.

110. Una enseñanza de calidad es esencial para que las personas puedan desarrollar toda su capacidad sin poner en peligro su salud ni su dignidad, y para que participen de forma activa en el proceso social, económico y político del desarrollo. También es fundamental para alcanzar los objetivos del desarrollo económico. La enseñanza y la formación profesional son las claves de una mayor productividad, y permiten una adaptación más rápida y fácil a los cambios tecnológicos y económicos. Además, son esenciales en la lucha contra el desempleo, en la creación de empleos y en la consecución del crecimiento sostenido.

111. Se requieren medidas resueltas y enérgicas a nivel nacional para desarrollar los recursos humanos. Los gobiernos se han comprometido a formular o a consolidar estrategias con miras a la eliminación del analfabetismo y a la universalización de la educación básica. Debe establecerse un vínculo más firme entre la educación y la capacitación, por una parte, y la política del mercado de trabajo, por otra parte, para facilitar la adaptación de los trabajadores y los empleadores a los cambios que se producen en las condiciones económicas, la tecnología y el mercado de trabajo. En este sentido es menester hacer hincapié no sólo en la importancia de la educación superior y la investigación científica, sino en la ampliación de los medios y el alcance de la educación básica, el mejoramiento de las condiciones de aprendizaje y el fomento del aprendizaje durante toda la vida.

112. Desde el punto de vista de la economía en general, reviste gran importancia la aplicación de las políticas apropiadas para garantizar el desarrollo de los recursos humanos, incluido el logro de un nivel satisfactorio de educación y capacitación de la fuerza de trabajo para hacerla más receptiva a las innovaciones tecnológicas, particularmente en la esfera de la informática.

113. Deben acelerarse las actividades que forman parte de las estrategias nacionales de "Salud para todos", de conformidad con la Declaración de la Conferencia de Alma Ata sobre la atención primaria de la saludE/ICEF/L.1387, anexo, secc. V.. Se reconoce la necesidad de seguir un criterio integrado e intersectorial en relación con las estrategias en la esfera de la salud, así como la importancia de redoblar los esfuerzos en los planos nacional e internacional para prevenir y combatir epidemias y algunas enfermedades que se manifiestan en forma endémica en muchos países en desarrollo y, en particular, buscar mejores soluciones en relación con el paludismo y la propagación del virus de inmunodeficiencia humana y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (VIH/SIDA).

114. En anteriores conferencias internacionales los gobiernos acordaron un conjunto de metas y objetivos como pautas para las actividades nacionales e internacionales en el ámbito de la enseñanza y la alfabetización, y en el de la salud pública, en especial la salud maternoinfantil y la lucha contra las enfermedades transmisibles. Sigue en pie el compromiso de lograr esas metas dentro del calendario acordado.

115. El desarrollo de los recursos humanos también requiere de una mayor cooperación internacional. En este sentido, es necesario adoptar medidas concertadas en apoyo a las actividades que realizan los países en desarrollo, en especial los países menos adelantados y otros países para desarrollar sus recursos humanos. Los países desarrollados tienen un papel fundamental que desempeñar. El desarrollo de los recursos humanos y el fortalecimiento de las instituciones también es posible mediante la cooperación entre países en desarrollo. Las organizaciones internacionales, incluidas las instituciones financieras, tienen que dar prioridad al apoyo a los objetivos del desarrollo de los recursos humanos, y a la integración de dichos objetivos en sus políticas, programas y operaciones. El apoyo puede incluir el intercambio de información, los programas de capacitación y desarrollo de la competencia técnica y otras formas de asistencia.

5. Asentamientos humanos

116. Más personas que nunca viven hoy en condiciones de pobreza absoluta y carecen de vivienda adecuada. En muchos países, la vivienda deficiente y la falta de vivienda son un problema que no deja de aumentar y que amenaza las condiciones de salud y seguridad y pone en peligro la propia vida. Los asentamientos urbanos tienen la capacidad para mantener a muchas personas, limitando al mismo tiempo su impacto sobre el medio natural. Sin embargo, muchas ciudades están registrando pautas dañinas de crecimiento, de producción y consumo, de uso del suelo, de movilidad y de degradación de su infraestructura física.

117. En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos (Hábitat II), la comunidad internacional adoptó los objetivos y principios de una vivienda adecuada para todos y el desarrollo sostenible de los asentamientos humanos en un mundo en proceso de urbanización. Reafirmó su determinación de hacer progresiva y plenamente realidad el derecho a una vivienda adecuada, establecido en numerosos instrumentos internacionales. La comunidad internacional adoptó también los principios y objetivos de los asentamientos humanos equitativos, en que todas las personas tienen las mismas oportunidades de acceso a la vivienda, la infraestructura, los servicios de salud, los alimentos y el agua en cantidad suficiente, la educación y los espacios abiertos. Afirmó que la erradicación de la pobreza es indispensable para la sostenibilidad de los asentamientos humanos.

118. El desarrollo sostenible es esencial para el desarrollo de los asentamientos humanos y ha de tener plenamente en cuenta las necesidades y las condiciones para el logro del crecimiento económico, el desarrollo social y la protección del medio ambiente. Es preciso prestar especial atención a la situación particular y a las necesidades de los países en desarrollo, y, según corresponda, a los países con economías en transición. Los asentamientos humanos se planificarán, desarrollarán y mejorarán teniendo plenamente en cuenta los principios del desarrollo sostenible y todos sus componentes, enunciados en el Programa 21 y los documentos conexos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo.

119. La formulación y la ejecución de estrategias para el desarrollo de los asentamientos humanos son responsabilidad primordial de cada país en los planos nacional y local y dentro de su propia estructura jurídica. Será preciso desarrollar o reforzar, según corresponda, planes nacionales de acción y otros programas y medidas nacionales pertinentes para alcanzar los objetivos de vivienda adecuada para todos y desarrollo sostenible de los asentamientos humanos, y su aplicación habrá de ser supervisada y evaluada por los gobiernos en estrecha cooperación con sus asociados en el desarrollo a nivel nacional. Para respaldar esos esfuerzos será preciso también crear un medio internacional propicio y adoptar enfoques integrados en los planos nacional e internacional.

120. Se necesitan recursos financieros nuevos y adicionales de diversas fuentes para lograr los objetivos de vivienda adecuada para todos y de desarrollo sostenible de los asentamientos humanos en un mundo en proceso de urbanización. Es preciso aumentar el caudal de recursos a que tienen acceso los países en desarrollo, sean éstos públicos, privados, multilaterales, bilaterales, internos o externos, mediante mecanismos e instrumentos económicos adecuados y flexibles, para apoyar los objetivos de vivienda adecuada para todos y desarrollo sostenible de los asentamientos humanos. Conjuntamente con tales mecanismos e instrumentos, se deben adoptar medidas concretas sobre cooperación técnica internacional e intercambio de información.

121. El sistema de las Naciones Unidas, en cooperación con todos los Estados y con las organizaciones internacionales y no gubernamentales pertinentes, también debe desempeñar un papel fundamental en lo que respecta a promover la cooperación internacional para proporcionar viviendas suficientes y lograr un desarrollo sostenible de los asentamientos humanos tanto en las zonas en proceso de urbanización como en las zonas rurales.

C. Habilitación de la mujer

122. Si bien algunos aspectos importantes de la situación de la mujer han mejorado durante el último decenio, el progreso no ha sido uniforme, han persistido las desigualdades entre hombres y mujeres y la habilitación de la mujer aún enfrenta grandes obstáculos, lo que trae graves consecuencias para el bienestar de toda la población.

123. La Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing aprobadas por la Cuarta Conferencia Mundial sobre la MujerInforme de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, Beijing, 4 a 15 de septiembre de 1995 (publicación de las Naciones Unidas, No. de venta: S.96.IV.13), cap. I, resolución 1, anexos I y II. son importantes contribuciones para el adelanto de la mujer en todo el mundo y deben plasmarse en medidas eficaces que adopten todos los Estados, el sistema de las Naciones Unidas y otras organizaciones interesadas, así como las organizaciones no gubernamentales.

124. La habilitación de la mujer es fundamental para lograr las metas de un desarrollo sostenible orientado hacia el ser humano. Es necesario que exista una política oficial adecuada para garantizar que la mujer disfrute de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales y participe plenamente y en condiciones de igualdad en todos los ámbitos de la vida nacional, incluso en el proceso de adopción de decisiones. También es esencial para la habilitación de la mujer que la política oficial promueva el potencial económico y la independencia de la mujer y su participación plena y equitativa en el desarrollo. Antes de adoptar decisiones en lo referente al desarrollo social y económico y al medio ambiente, deben analizarse las consecuencias que aquellas tendrán tanto para el hombre como para la mujer.

125. Es menester que se adopten medidas que garanticen el pleno disfrute por parte de la mujer y de la niña de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales. Entre las medidas que habrán de adoptar los Estados a este respecto se cuentan el cumplimiento de su compromiso de ratificar la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujerResolución 34/180, anexo., adherirse a ella y aplicar las disposiciones de ésta, de manera que para el año 2000 se pueda lograr la ratificación universal de la Convención, y de evitar en la medida de lo posible las reservas. Además, han de adoptarse medidas para asegurar el acceso de la mujer en pie de igualdad a los recursos económicos y sociales con pleno respeto de sus derechos humanos y libertades fundamentales.

126. Es preciso adoptar medidas para asegurar el acceso de la mujer en condiciones de igualdad a la educación y a la capacitación y reorientación profesional. Deben aplicarse las metas establecidas por la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer para alcanzar la igualdad de género en la enseñanza primaria y secundaria. Deben adoptarse medidas para asegurar que la mujer goce de igualdad de derechos con el hombre y de igual acceso a los recursos económicos y los servicios sociales, incluidos la tierra, el crédito, la ciencia y la tecnología, la formación profesional, la información, la comunicación, los mercados, la educación y el derecho a la herencia. Otros objetivos fundamentales son eliminar la segregación en el trabajo y la desigualdad de ingresos y crear un ambiente de trabajo flexible que facilite la reestructuración de las modalidades de trabajo y la distribución de las responsabilidades familiares. Se necesita elaborar métodos para determinar el valor del trabajo no remunerado que no figura en las cuentas nacionales. Es menester adoptar, mantener o revisar las políticas y estrategias de desarrollo relacionadas con las necesidades y actividades de las mujeres que viven en la pobreza, en concordancia con las recomendaciones de la Plataforma de Acción.

127. También es necesario adoptar medidas para lograr la plena participación de la mujer de toda condición y a todo nivel en el proceso de adopción de decisiones. El éxito de las políticas y medidas encaminadas a apoyar o fortalecer la promoción de la igualdad de género y el mejoramiento de la condición de la mujer debe estar basado en la integración de la perspectiva de género en las políticas generales relativas a todas las esferas de la sociedad, así como la aplicación de medidas positivas con suficiente apoyo institucional y financiero a todo nivel. El aumento de la participación de la mujer contribuirá también a que todas las políticas y programas se elaboren, apliquen y supervisen con pleno conocimiento de sus efectos posibles o reales en función del género.

128. La Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing han de aplicarse de forma urgente y total. Es necesario que se movilicen recursos suficientes en los planos nacional e internacional y que se suministren recursos nuevos y adicionales a los países en desarrollo por medio de todos los mecanismos de financiación disponibles con el fin de consolidar el adelanto de la mujer. Es necesario acelerar la aplicación de las Estrategias de Nairobi orientadas hacia el futuro para el adelanto de la mujerInforme de la Conferencia Mundial para el Examen y la Evaluación de los Logros del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer: Igualdad, Desarrollo y Paz, Nairobi, 15 a 26 de julio de 1985 (publicación de las Naciones Unidas, No. de venta: S.85.IV.10), cap. I, secc. A., cuyo objetivo es el logro de la igualdad para el año 2000. También se requiere la aplicación de las secciones pertinentes del Programa 217 y de los programas de acción aprobados en la Conferencia Internacional sobre la Población y el DesarrolloInforme de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, El Cairo, 5 a 13 de septiembre de 1994 (publicación de las Naciones Unidas, No. de venta: S.95.XIII.18), cap. I, resolución 1, anexo. y el Programa de Acción de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo SocialInforme de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social, Copenhague, 6 a 12 de marzo de 1995 (publicación de las Naciones Unidas, No. de venta: S.96.IV.8), cap. I, resolución 1, anexo II., así como de la Declaración de Ginebra para la mujer rural aprobada en la Reunión en la Cumbre sobre el adelanto económico de las mujer de las zonas ruralesA/47/308-E/1992/97, anexo. y la Declaración y Programa de Acción de Viena que aprobó la Conferencia Mundial de Derechos HumanosA/CONF.157/24 (Parte I), cap. III..

D. Derechos del niño

129. Los niños son el recurso más importante para el futuro. El crecimiento económico sostenido, el desarrollo social y la protección del medio ambiente sólo se pueden lograr si los padres y la sociedad hacen una mayor inversión en la infancia. En consecuencia, constituye un objetivo esencial la promoción al máximo de la salud, el bienestar y el potencial de todos los niños, adolescentes y jóvenes. La comunidad internacional expresó su compromiso en ese sentido cuando aprobó la Convención sobre los Derechos del NiñoResolución 44/25, anexo. y durante la Cumbre Mundial en favor de la Infancia. Hacemos un llamamiento para que se aplique cabalmente la Convención sobre los Derechos del Niño e instamos a los Estados a retirar todas las reservas relativas a la Convención.

130. Los Estados deben adoptar medidas, con el apoyo de la comunidad internacional, para alcanzar antes del año 2000 las metas trazadas en el Plan de Acción que se aprobó en la Cumbre Mundial en favor de la Infancia, así como las metas establecidas posteriormente en otros foros internacionales para el año 2000 y en adelante. Han de garantizarse los derechos de los niños, prestando especial atención a la situación particular de las niñas. Debe asegurarse su derecho a un nivel de vida adecuado para su salud y bienestar, incluida la alimentación, la vestimenta, la vivienda y la atención médica y los servicios sociales necesarios, así como su derecho a la educación, reconociendo los derechos, deberes y responsabilidades de los padres y de otras personas que tengan responsabilidades legales respecto de los niños, de guiar al niño de modo conforme a la evolución de sus facultades. Los países en desarrollo deben recibir apoyo para lograr esos importantes objetivos.

131. Es preciso luchar contra la explotación, el maltrato, la prostitución y el abuso de menores y abordar las causas básicas de esos fenómenos. También se requieren medidas para mejorar la situación de los niños y proteger los derechos de los niños en circunstancias especialmente difíciles y asegurar que se reconozca la importancia vital de la reunificación de la familia, en concordancia con la Convención sobre los Derechos del Niño y el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, y teniendo en cuenta las disposiciones pertinentes de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951Naciones Unidas, Recueil des Traités, vol. 189, No. 2545..

132. Otra cuestión fundamental en relación con los derechos del niño es el trabajo infantil, que es común en muchas partes del mundo. Entre los factores que inciden sobre el trabajo infantil se encuentran las condiciones socioeconómicas generales, la incertidumbre en cuanto a los ingresos, el nivel de salud y de educación de la mujer, las oportunidades de instrucción y el tamaño de la familia. Para abolir el trabajo infantil es necesario establecer fechas límite para la eliminación de todas las formas de trabajo de menores que contravengan las normas internacionales aceptadas, en particular el artículo 32 de la Convención sobre los Derechos del Niño, para el cumplimiento cabal de las leyes pertinentes en vigor y, cuando corresponda, para la promulgación de la legislación necesaria para aplicar la Convención sobre los Derechos del Niño y las normas correspondientes de la Organización Internacional del Trabajo. En este contexto, debe darse prioridad a la eliminación de todas las formas extremas de trabajo de menores, como el trabajo forzoso, el trabajo en condiciones de servidumbre y otras formas de esclavitud. Las medidas de carácter nacional relacionadas con el problema del trabajo infantil pueden complementarse con el apoyo internacional en aspectos tales como la creación de centros de enseñanza y la adopción de medidas de apoyo compensatorio para las familias.

E. Población y desarrollo y migración internacional

133. En el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo se hizo hincapié en la importancia de llevar a efecto en todos los planos las recomendaciones de la Conferencia. Ello requiere que los gobiernos tomen medidas decisivas y que la comunidad internacional preste un mayor apoyo. Para aplicar el Programa de Acción en forma eficaz será necesario que se asignen más recursos financieros, de fuentes internas y externas. Los países desarrollados se han comprometido a complementar los esfuerzos nacionales de los países en desarrollo relativos a la población y el desarrollo. En el Programa de Acción se incluyen acuerdos para aumentar considerablemente la disponibilidad de asistencia financiera internacional para los países en desarrollo en la esfera de la población y el desarrollo a fin de asegurar el cumplimiento de las metas y objetivos relacionados con la población y el desarrollo.

134. A este respecto, los gobiernos han de comprometerse al más alto nivel político para alcanzar las metas y objetivos establecidos en el Programa de Acción, y han de desempeñar un papel rector en la coordinación de la aplicación, supervisión y evaluación de las medidas de seguimiento. En el Programa de Acción se ratifica la extrema importancia de las organizaciones no gubernamentales, lo que se refleja en asociaciones fructíferas entre los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales en todos los aspectos relativos a los programas y políticas en materia de población y desarrollo. Es menester fomentar dichas asociaciones con las organizaciones no gubernamentales.

135. En el Programa de Acción y en el Programa 21, entre otros, se afirma que las tendencias demográficas no pueden analizarse independientemente del desarrollo. En consecuencia, los programas de población no han de concentrarse en cifras y metas demográficas, sino en los seres humanos para quienes se conciben las actividades de población y desarrollo. Por consiguiente, el Programa de Acción se basa en un marco de desarrollo y derechos humanos y pone de relieve la necesidad de conciliar las aspiraciones y necesidades de hombres y mujeres con los objetivos de desarrollo a largo plazo.

136. Los países han aprendido mucho acerca de la relación entre el crecimiento de la población y el desarrollo sostenible. Hay acuerdo general en que la pobreza generalizada y crónica, así como las graves desigualdades sociales y de género, influyen de manera significativa en parámetros demográficos como el crecimiento, la estructura y la distribución de la población, los que, a su vez, influyen en la pobreza y las desigualdades. La igualdad de género, incluido el acceso pleno y en pie de igualdad de la mujer a la educación, y el acceso universal a los servicios de atención de la salud, incluidos los relativos a los servicios de salud reproductiva, son indispensables para lograr los objetivos de población y de desarrollo. Además, la integración de los aspectos demográficos en las estrategias económicas y de desarrollo servirá de impulso al desarrollo sostenible y a la erradicación de la pobreza y contribuirá al logro de los objetivos relacionados con la población y a una mejor calidad de vida.

137. Para que sean eficaces los servicios de salud reproductiva, incluidos los programas de planificación de la familia, deben basarse en el principio de la elección libre y responsable del tamaño de la familia y del espaciamiento de los nacimientos, lo que significa que tanto hombres como mujeres necesitan información para decidir cuántos hijos desean tener y con qué frecuencia. Ello requiere que la población cuente con programas y servicios de atención de salud lo más amplios posibles, y requiere además un mayor apoyo a los servicios de salud reproductiva y programas educacionales adecuados.

138. También se necesita apoyo para la adopción de medidas globales de mayor alcance y mejor coordinadas en la lucha contra las principales enfermedades que cobran muchas vidas humanas, como el paludismo, la tuberculosis, el cólera, la fiebre tifoidea y el VIH/SIDA. En este contexto, es necesario poner en funcionamiento lo más pronto posible el programa conjunto y de copatrocinio de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA y aplicar las resoluciones pertinentes de la Asamblea General y del Consejo Económico y Social sobre el paludismo.

139. La comunidad internacional también debe desempeñar un papel decisivo en el logro de los objetivos del Programa de Acción en relación con la migración internacional y el desarrollo, que es prueba de la atención especial que se presta a las consecuencias de la migración internacional tanto para los países de origen como para los Estados receptores. Las migraciones humanas entre países, e incluso dentro de un mismo país, influyen en el proceso de desarrollo y reciben la influencia de éste. Como se destaca en el Programa de Acción, entre los factores que influyen en los movimientos humanos se encuentran el desequilibrio económico internacional, la pobreza y la degradación del medio ambiente, a lo que se suman la falta de paz y seguridad, las violaciones de los derechos humanos y las diferencias en el nivel de desarrollo de las instituciones judiciales y democráticas.

140. Es necesario formular o reforzar las medidas a nivel nacional para asegurar el respeto y la protección de los derechos humanos de los migrantes, los trabajadores migratorios y sus familiares, eliminar los actos de racismo y xenofobia, que van en aumento en distintos sectores de muchas sociedades y promover una mayor armonía y tolerancia en todas las sociedades. En última instancia, la posibilidad de controlar a largo plazo la migración internacional depende de que se haga viable para todos la opción de permanecer en el país de origen. Podría estudiarse la posibilidad de convocar una conferencia internacional sobre la migración y el desarrollo.

F. Medio ambiente y desarrollo

1. Ejecución plena del Programa 21 y otros resultados
de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
Medio Ambiente y el Desarrollo

141. El consenso sobre las medidas que se han de tomar a nivel mundial, regional, subregional, nacional y local y las bases de acción para lograr el desarrollo sostenible han sido definidos por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo en el Programa 217, en la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el DesarrolloInforme de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, Río de Janeiro, 3 a 14 de junio de 1992 (publicación de las Naciones Unidas, No. de venta: S.93.I.8, y correcciones), vol. I: Resoluciones aprobadas por la Conferencia, resolución 1, anexo I. y la Declaración autorizada, sin fuerza jurídica obligatoria, de principios para un consenso mundial respecto de la ordenación, la conservación y el desarrollo sostenible de los bosques de todo tipoIbíd., anexo III., así como en todas las convenciones internacionales sobre el medio ambiente y el desarrollo. Debe darse prioridad al pronto y pleno cumplimiento de los compromisos adquiridos y a la aplicación de las recomendaciones.

142. En la