Los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad

Discapacidad, desastres naturales y situaciones de emergencia

La necesidad de incluir a las personas con discapacidad

Diferentes poblaciones pueden sufrir riesgos similares de verse expuestas a los efectos negativos de los desastres ambientales y causados por el hombre, pero su vulnerabilidad real depende de sus condiciones socioeconómicas, su empoderamiento cívico y social y su acceso a recursos de mitigación y socorro. Las personas con discapacidad se ven afectadas de manera desproporcionada en situaciones de desastre, emergencia y conflicto debido a que las medidas de evacuación, respuesta (incluidos los refugios, los campamentos y la distribución de alimentos) y recuperación les resultan inaccesibles.

En los últimos tiempos, la información y los datos disponibles sobre situaciones de crisis revelan que las personas con discapacidad tienen más probabilidades de quedarse atrás o ser totalmente abandonadas durante una evacuación en caso de desastre y conflicto debido a la falta de preparación y planificación, así como a la inaccesibilidad de las instalaciones y los servicios y de los sistemas de transporte. La mayoría de los refugios y los campamentos de refugiados no son accesibles y, en muchas ocasiones, las personas con discapacidad son incluso rechazadas en estos lugares porque existe la idea de que necesitan «servicios médicos complejos». La alteración de las redes físicas, sociales, económicas y ambientales y de los sistemas de apoyo afecta mucho más a las personas con discapacidad que a la población general dada su mayor vulnerabilidad. Existe discriminación por motivos de discapacidad cuando escasean los recursos. Además, las necesidades de las personas con discapacidad siguen sin tenerse en cuenta en los planes de recuperación y reconstrucción a largo plazo, con lo que se pierde una nueva oportunidad de garantizar la existencia de medidas que incorporen la discapacidad al hacer frente a desastres futuros.

El terremoto ocurrido en Haití en enero de 2010 y otras situaciones de emergencia recientes han puesto especialmente de manifiesto las dificultades que afrontan las personas con discapacidad en situaciones de emergencia. En Haití, se calcula que aproximadamente 200.000 personas vivirán con discapacidad a largo plazo como consecuencia de los daños sufridos. Para garantizar la igualdad y los derechos humanos para todos resulta esencial incorporar la discapacidad en las actividades de preparación y respuesta en situaciones de emergencia, dando visibilidad a las cuestiones de discapacidad y a las personas con discapacidad en los planes de acción y las políticas nacionales e internacionales.

El marco internacional y jurídico para incluir a las personas con discapacidad

La Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad de las Naciones Unidas se aprobó en diciembre de 2006. La Convención marca un «cambio de paradigma» en las actitudes y los criterios respecto de las personas con discapacidad. Va un paso más allá en el proceso de dejar de considerar a las personas con discapacidad como «objetos» de caridad, tratamiento médico y protección social para considerarlas «sujetos» con derechos, capaces de reclamar esos derechos y de tomar decisiones sobre su vida basadas en su consentimiento libre e informado, además de ser miembros activos de la sociedad.

La Convención está concebida como un instrumento de derechos humanos con una dimensión explícita de desarrollo social. En ella se adopta una amplia clasificación de las personas con discapacidad y se reafirma que todas las personas con todo tipo de discapacidad deben disfrutar de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales. Se aclara y se especifica que los derechos de todas las categorías son aplicables a las personas con discapacidad y se determinan los ámbitos en que deben introducirse modificaciones para que las personas con discapacidad ejerzan efectivamente sus derechos y los ámbitos en que estos han sido violados, así como en qué aspectos debe fortalecerse la protección de dichos derechos.

En el artículo 11 de la Comisión, relativo a situaciones de riesgo y emergencias humanitarias, se presta especial atención a la obligación de los Estados Partes de adoptar “todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad y la protección de las personas con discapacidad en situaciones de riesgo, incluidas situaciones de conflicto armado, emergencias humanitarias y desastres naturales”. Además, en el artículo 4.1 se afirma que «[l]os Estados Partes se comprometen a asegurar y promover el pleno ejercicio de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas con discapacidad sin discriminación alguna por motivos de discapacidad», y en el artículo 32 se reconoce la importancia de la cooperación internacional con miras a hacer frente a la capacidad limitada de algunos Estados para responder a situaciones de riesgo y crisis humanitarias.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) ofrecen la posibilidad de mejorar la vida de miles de millones de personas de los países más pobres del mundo. Sin embargo, la discapacidad no está incluida actualmente en los indicadores y las metas que ayudan a evaluar y vigilar el cumplimiento de los ODM. Además, las personas con discapacidad están a menudo excluidas de las estrategias nacionales e internacionales de reducción de la pobreza. Los peligros ambientales y los desastres naturales pueden dar lugar al comienzo de muchos tipos de discapacidad, y un entorno inaccesible impide que las personas con discapacidad participen en actividades económicas y sociales. La recuperación humana y ambiental es fundamental para el logro del séptimo Objetivo, a saber, garantizar la sostenibilidad del medio ambiente. Los ODM no podrán lograrse sin la inclusión en la sociedad de todas las personas, incluidas las personas con discapacidad.

La reciente resolución aprobada en el sexagésimo quinto período de sesiones de la Asamblea General resalta también la importancia de la accesibilidad en todos los aspectos del desarrollo y la asistencia humanitaria.

En la resolución se exhorta también a los gobiernos a que faciliten la participación de las personas con discapacidad como agentes y beneficiarios del desarrollo, en particular en todas las actividades dirigidas a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, asegurando que los programas y políticas encaminados, entre otras cosas, a garantizar la sostenibilidad del medio ambiente sean inclusivos y accesibles para las personas con discapacidad.

Respuesta a las necesidades de las personas con discapacidad

Varios estudios revelan que la inclusión de las necesidades y las voces de las personas con discapacidad en todas las etapas del proceso de gestión de los desastres, y especialmente durante las etapas de planificación y preparación, puede contribuir a reducir de forma significativa la vulnerabilidad de esas personas y aumentar la eficacia de los esfuerzos gubernamentales de respuesta y recuperación. Sin embargo, pese a que en todo el mundo se presta cada vez más atención a la reducción del riesgo de desastres frente a la simple respuesta ante los desastres, la mayoría de los ayuntamientos y otros niveles de gobierno no elaboran planes adecuados para las personas con discapacidad o no incluyen a estas personas en sus actividades de gestión de los desastres. Esta circunstancia provoca graves desigualdades en el acceso a la respuesta inmediata, así como a los recursos de recuperación a largo plazo, para las personas que tenían discapacidad antes del desastre o las que han adquirido una discapacidad como consecuencia de este.

Las actividades de rehabilitación y reconstrucción no solo deben incluir las necesidades de todas las personas y responder a ellas, incluidas las personas con discapacidad, sino que deben contar con la participación de las personas con discapacidad, a fin de garantizar que se respeten sus necesidades y derechos. Las mujeres con discapacidad son un grupo especialmente vulnerable cuyas necesidades deberían incluirse en todas las etapas de las labores de recuperación y reconstrucción.

La Alianza Mundial para la Discapacidad y el Desarrollo colabora con la secretaría de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, el Banco Mundial y otros interesados a fin de recabar la participación de gobiernos, donantes y todos los agentes del desarrollo en los debates sobre la necesidad y los medios de llevar a cabo actividades inclusivas de reducción del riesgo de desastre. En respuesta al terremoto ocurrido en Haití en enero de 2010, la Alianza Mundial convocó un grupo de trabajo de múltiples interesados para la reconstrucción inclusiva con objeto de garantizar que las actividades de reconstrucción posteriores al terremoto tuvieran en cuenta a las personas con discapacidad en todas las etapas del proceso y que todas las infraestructuras reconstruidas o de nueva construcción fueran totalmente accesibles y utilizables por las personas con discapacidad. El Grupo de Trabajo tiene una composición diversa, y en él están representados gobiernos, organizaciones de personas con discapacidad, la sociedad civil, organismos de desarrollo y organismos de las Naciones Unidas.

El Grupo de Trabajo sobre Haití de la Alianza Mundial para la Discapacidad y el Desarrollo ha elaborado una guía práctica titulada «Haiti: Reconstruction for All» Disponible en inglés en la que se resumen los recursos, los conocimientos y las buenas prácticas disponibles para atender las necesidades de las personas con discapacidad en los ámbitos de las condiciones ambientales y materiales, los medios de subsistencia, el empleo y la protección social, el transporte y las comunicaciones, la educación, la salud y el fomento de la capacidad de las organizaciones de personas con discapacidad, así como cuestiones operativas y de organización.

La guía práctica no se limita únicamente a Haití, sino que en ella se abordan las labores de reconstrucción que incorporan la discapacidad con independencia de cuál sea el desastre o la región en que se haya producido. El objetivo de la guía es estructurar un enfoque más exhaustivo de la gestión de los desastres en que se incluya a las personas con discapacidad en las actividades de reducción del riesgo de desastre y recuperación. En coordinación con la secretaría de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad y el Banco Mundial, la Alianza Mundial para la Discapacidad y el Desarrollo ha realizado una labor activa de difusión de la guía práctica entre los países y los agentes del desarrollo.

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