Los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad

Programa de Acción Mundial para las Personas con Discapacidad - Parte 2

PROPUESTAS PARA LA EJECUCIÓN DEL PROGRAMA DE ACCIÓN MUNDIAL PARA LOS IMPEDIDOS

Acción a nivel internacional

Aspectos generales

El Programa de Acción Mundial, aprobado por la Asamblea General, constituye un plan internacional a largo plazo basado en amplias consultas con los gobiernos, organizaciones y entidades del sistema de las Naciones Unidas y organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, incluidas las que representan a los impedidos o trabajan en su favor. Las metas de este Programa podrían alcanzarse más rápida, eficaz y económicamente mediante una estrecha colaboración a todos los niveles.

Habida cuenta del papel que el Centro de Desarrollo Social y Asuntos Humanitarios del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales Internacionales viene desempeñando dentro del sistema de las Naciones Unidas en la esfera de la prevención de la incapacidad, la rehabilitación y la equiparación de oportunidades para personas impedidas, dicho Centro debería ser designado como órgano de coordinación y control de la aplicación del Programa de Acción Mundial, incluidos el examen y la evaluación de éste.

El Fondo Fiduciario establecido por la Asamblea General para el Año Internacional de los Impedidos debe utilizarse para atender las solicitudes de asistencia que formulan cada vez en mayor número las organizaciones de impedidos y los países en desarrollo con miras a promover la aplicación del Programa de Acción Mundial.

En general es necesario aumentar la corriente de recursos a los países en desarrollo para la realización de los objetivos del Programa de Acción Mundial. El Secretario General podría estudiar al respecto nuevos medios para recaudar fondos y adoptar las medidas consiguientes de movilización de recursos. Deben alentarse las contribuciones voluntarias de los gobiernos y de fuentes privadas.

El Comité Administrativo de Coordinación debe examinar las consecuencias del Programa de Acción Mundial para las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, y utilizar los mecanismos existentes para proseguir la vinculación y la coordinación de la política y la acción, inclusive enfoques generales respecto a cooperación técnica.

Las organizaciones internacionales no gubernamentales deben unirse al esfuerzo cooperativo para lograr los objetivos del Programa de Acción Mundial. Deben emplearse para ese fin las relaciones existentes entre esas organizaciones y las del sistema de las Naciones Unidas.

Se insta a todas las organizaciones y, organismos internacionales a que cooperen con las organizaciones de impedidos o que representen a los impedidos, y les presten asistencia, y a que velen por que dichas organizaciones tengan ocasión de dar a conocer sus opiniones cuando se examinen temas relacionados con el Programa de Acción Mundial.

Derechos humanos

Para hacer realidad el tema del Año Internacional de los Impedidos: "Participación e igualdad plenas", se recomienda encarecidamente que de todos los locales del sistema de las Naciones Unidas se eliminen íntegramente las barreras físicas para los impedidos, que se vele por que las personas con deficiencias sensoriales tengan la comunicación a su pleno alcance y que se adopte un plan de acción afirmativa que comprenda políticas y prácticas administrativas encaminadas a fomentar el empleo de personas impedidas en todo el sistema de las Naciones Unidas.

Al considerar la condición jurídica de los impedidos con respecto a los derechos humanos, debe concederse prioridad al uso de los pactos y demás instrumentos de las Naciones Unidas, así como a los de otras organizaciones internacionales, dentro del sistema de las Naciones Unidas, que protegen los derechos de todas las personas. Este principio es compatible con el tema del Año Internacional de los impedidos - "Participación e igualdad plenas".

Concretamente, las organizaciones y los organismos del sistema de las Naciones Unidas encargados de la preparación y administración de acuerdos, pactos y otros instrumentos internacionales que puedan tener repercusiones directas o indirectas en los impedidos deben velar por que en tales instrumentos se tome plenamente en cuenta la situación de las personas impedidas.

Los Estados partes en los Pactos Internacionales de Derechos Humanos deben prestar especial atención, en sus informes, a la aplicación de dichos pactos a la situación de las personas impedidas. El grupo de trabajo del Consejo Económico y Social encargado de examinar los informes presentados en virtud del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Comité de Derechos Humanos, que tiene la función de examinar los informes presentados en virtud del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, deben prestar la debida atención a este aspecto de los informes.

Pueden darse situaciones especiales que hagan imposible que las personas impedidas ejerzan los derechos y libertades humanos reconocidos como universales para toda la humanidad. La Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas debe examinar tales situaciones.

Los comités nacionales u órganos de coordinación semejantes que se ocupen de los problemas de las incapacidades deben prestar también atención a tales situaciones.

La ocurrencia de violaciones graves de los derechos humanos básicos, como la tortura, puede ser causa de incapacidades mentales y físicas. La Comisión de Derechos Humanos debe prestar atención entre otras cosas, a tales violaciones con el objeto de adoptar las medidas apropiadas para mejorar la situación.

La Comisión de Derechos Humanos debe seguir estudiando métodos de conseguir la cooperación internacional con miras a la aplicación de los derechos básicos internacionalmente reconocidos a todos, comprendiendo los impedidos.

Inicio

Cooperación técnica y económica
Asistencia interregional

Los países en desarrollo están tropezando con dificultades cada vez mayores para movilizar recursos adecuados a fin de atender a las necesidades acuciantes de los impedidos y de los millones de personas en situación desventajosa de esos países, ante las demandas apremiantes de sectores altamente prioritarios que atienden a necesidades básicas, como la agricultura, el desarrollo rural e industrial, el control demográfico, etc. Por lo tanto, sus propios esfuerzos deben ser apoyados por la comunidad internacional en consonancia con los párrafos 82 y 83 supra, y la corriente de recursos hacia los países en desarrollo debe incrementarse sustancialmente conforme se indica en la Estrategia Internacional del Desarrollo para el Tercer Decenio de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

Dado que la mayoría de los organismos internacionales de cooperación técnica y donantes pueden colaborar en las tareas de los países sólo si los gobiernos lo solicitan oficialmente, todas las partes interesadas en el establecimiento de programas para impedidos deberán intensificar sus esfuerzos para informar a los gobiernos de la naturaleza exacta de la ayuda que pueden solicitar de esos organismos.

El Plan de Acción Afirmativa de Viena 9, preparado por el Simposio Mundial de Expertos sobre cooperación técnica entre países en desarrollo y asistencia técnica en materia de prevención de incapacidades y rehabilitación de impedidos, puede servir de pauta para la ejecución de las actividades de cooperación técnica dentro del Programa de Acción Mundial.

173. Las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas que tienen mandatos, recursos y experiencia en sectores relacionados con el Programa de Acción Mundial deberán estudiar con los gobiernos ante los que estén acreditados la manera de añadir a los proyectos en marcha, o a los previstos en los distintos sectores, componentes que respondan a las necesidades concretas de los impedidos y a la prevención de la incapacidad.

Debe alentarse a las organizaciones internacionales cuyas actividades tengan algo que ver con la cooperación financiera y técnica a que concedan prioridad a las peticiones de asistencia de los Estados Miembros para la prevención de la incapacidad, la rehabilitación y la equiparación de oportunidades, que respondan a sus prioridades nacionales. Esas medidas garantizarán la asignación de mayores recursos, tanto en forma de inversiones de capital como de gastos ordinarios, para los servicios relacionados con la prevención, la rehabilitación y la equiparación de oportunidades. Esta acción habrá de reflejarse en los programas de desarrollo económico y social de todos los organismos multilaterales y bilaterales de ayuda, incluida la cooperación técnica entre países en desarrollo.

Al recabar la colaboración con los gobiernos para atender mejor las necesidades de los impedidos, habrá que coordinar estrechamente las aportaciones de las diversas organizaciones de las Naciones Unidas y las de las instituciones bilaterales y privadas, para contribuir con más eficacia al logro de las metas fijadas.

Como la mayor parte de los organismos de las Naciones Unidas interesados tienen ya la responsabilidad concreta de promover el establecimiento de proyectos o la adición de componentes de proyectos destinados a los impedidos, se deberá establecer una división más clara de responsabilidades entre ellos, como se indica a continuación, para que el sistema de las Naciones Unidas responda mejor al desafío que presentan el Año Internacional de los Impedidos y el Programa de Acción Mundial:

  • Las Naciones Unidas y, en particular, el Departamento de Cooperación Técnica para el Desarrollo, juntamente con los organismos especializados y otras organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, deberán realizar actividades de cooperación técnica en apoyo de la aplicación del Programa de Acción Mundial; a este respecto, el Centro de Desarrollo Social y Asuntos Humanitarios del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales Internacionales deberá continuar prestando apoyo sustantivo, en la aplicación del Programa de Acción Mundial, a la cooperación técnica, las actividades y los proyectos;
  • El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo ha de seguir utilizando su personal fuera de la sede para prestar especial atención, dentro de sus programas y procedimientos normales, a las solicitudes de proyectos de gobiernos que respondan especialmente a las necesidades de los impedidos y a la prevención de la incapacidad. En particular, debe alentar la cooperación técnica en la esfera de la prevención de la incapacidad, la rehabilitación y la equiparación de oportunidades, utilizando sus diversos recursos de programación y servicios, tales como la cooperación técnica entre países en desarrollo, los proyectos mundiales e interregionales y el Fondo Provisional para la Ciencia y la Tecnología;
  • Los esfuerzos principales del UNICEF seguirían orientándose hacia un perfeccionamiento de las medidas preventivas que entrañen mayor apoyo a los servicios de salud materno?infantil, educación sanitaria, lucha contra las enfermedades y mejora de la nutrición; en cuanto a los que ya sufren incapacidades, el UNICEF fomenta el desarrollo de proyectos integrados de educación y da apoyo a las actividades de rehabilitación a nivel de la comunidad, utilizando recursos locales poco costosos;
  • Dentro del ámbito de su mandato y de la responsabilidad por el sector que sea de su incumbencia, los organismos especializados, sobre la base de las solicitudes de los gobiernos, han de esforzarse aún más por ayudar a atender las necesidades de los impedidos, aprovechando las posibilidades que se les ofrezcan por conducto de los procesos de programación por países y el establecimiento de proyectos regionales, interregionales y mundiales, así como merced a la utilización de sus propios recursos cuando sea posible. Sus distintas esferas de responsabilidad a este respecto deben ser las siguientes: OIT ? rehabilitación profesional y seguridad y salud en el trabajo; UNESCO ? educación de niños y adultos impedidos; OMS ? prevención de la incapacidad y rehabilitación médica; FAO ? mejora de la nutrición;
  • En sus operaciones de préstamos, las instituciones financieras multilaterales deben tener muy en cuenta los objetivos y las propuestas de este Programa de Acción Mundial.

Inicio

Asistencia regional y bilateral

Las comisiones regionales de las Naciones Unidas y otros órganos regionales deberán fomentar la cooperación regional y subregional en materia de prevención de la incapacidad, rehabilitación de los impedidos y equiparación de oportunidades. Deberán vigilar la marcha de estos programas en sus regiones, determinar las necesidades, recoger informaciones y analizarlas, patrocinar investigaciones orientadas hacia la adopción de medidas, facilitar servicios consultivos y emprender actividades de cooperación técnica; deberán incluir en sus programas de acción la investigación y el desarrollo, la preparación de material informativo y la capacitación de personal, así como facilitar, como medida provisional, las actividades de la cooperación técnica entre países en desarrollo relativas a los objetivos del Programa de Acción Mundial. Deberán promover la constitución de organizaciones de impedidos como recurso esencial para el desarrollo de las actividades mencionadas en este párrafo.

Debe estimularse a los Estados Miembros para que, en cooperación con órganos y comisiones regionales, establezcan institutos u oficinas regionales (o subregionales) para promover, en consulta con las organizaciones de impedidos y las organizaciones internacionales apropiadas, los intereses de las personas que adolezcan de incapacidades. Otras funciones han de ser las de promover las actividades antes mencionadas. Es importante comprender que la función de los institutos no consiste en proporcionar servicios directos, sino en promover conceptos innovadores tales como rehabilitación basada en la comunidad, coordinación, información, capacitación y asesoramiento sobre el adelanto de las personas impedidas en la constitución de organizaciones.

En sus programas de asistencia técnica bilaterales y multilaterales, los países donantes deben tratar de encontrar los medios de satisfacer las peticiones de asistencia formuladas por Estados Miembros relativas a medidas nacionales o regionales de prevención, rehabilitación y equiparación de oportunidades. Esas medidas deben comprender la asistencia a organismos y organizaciones apropiados encaminadas a ampliar las disposiciones de cooperación entre regiones en el interior de estas. Los organismos de cooperación técnica deben ocuparse activamente de contratar personas impedidas para todos los niveles y funciones, incluidos los puestos sobre el terreno.

Información y educación publica

Las Naciones Unidas deberán cumplir actividades permanentes a fin de que la opinión publica conozca mejor los objetivos del Programa de Acción Mundial. Con ese fin, las oficinas sustantivas deben proporcionar en forma regular y automática al Departamento de Información Publica información sobre sus actividades a fin de que este pueda darlas a conocer mediante comunicados de prensa, artículos de fondo, boletines, hojas de datos, folletos, entrevistas en radio y televisión y cualquier otro medio apropiado.

Todos los organismos participantes en proyectos y programas que estén relacionados con el Programa de Acción Mundial habrán de hacer un esfuerzo sostenido de información pública. Los organismos cuyo ámbito de especialización así lo requiera deberán llevar a cabo investigaciones.

Las Naciones Unidas, en colaboración con los organismos especializados interesados, habrán de buscar nuevos enfoques, utilizando medios diversos de comunicación para hacer llegar la información, incluida la referente a los principios y objetivos del Programa de Acción Mundial, a un público al que no suelen llegar los medios convencionales o que no está acostumbrado a utilizar esos medios.

Las organizaciones internacionales deberán asistir a los organismos nacionales y comunitarios en la preparación de programas de educación pública proponiendo planes de estudio y proporcionando materiales de enseñanza e información básica acerca de los objetivos del Programa de Acción Mundial.

Inicio

Investigación

En vista del escaso conocimiento que se tiene sobre la ubicación de los impedidos en las distintas culturas, que a su vez determina ciertas actitudes y normas de conducta, es preciso iniciar estudios sobre los aspectos socioculturales vinculados a las incapacidades. Ello permitirá comprender mejor las relaciones entre los impedidos y los no impedidos en las diversas culturas. Los resultados de tales estudios permitirán proponer enfoques adecuados a las realidades del entorno humano. Además, debe procurarse la elaboración de indicadores sociales relativos a la educación de los impedidos para poder analizar los problemas respectivos y planificar los programas en consecuencia.

Los Estados Miembros deben formular un programa de investigación sobre las causas, tipos e incidencia de las deficiencias e incapacidades, las condiciones económicas y sociales de los impedidos y la eficacia de los recursos existentes para hacer frente a estos asuntos.

Tiene particular importancia que se investiguen las cuestiones sociales, económicas y de participación que repercuten en las vidas de los impedidos y sus familias, así como la forma en que la sociedad se ocupa de esos asuntos. Pueden obtenerse datos por medio de las oficinas nacionales de estadística y de censos; sin embargo, debe advertirse que es más probable que se obtengan resultados útiles mediante un programa de encuestas por hogares destinado a recopilar información sobre las cuestiones relativas a las incapacidades que mediante un censo general de la población.

Se necesita también estimular la investigación con miras al desarrollo de ayudas y equipo para los impedidos. Deben consagrarse esfuerzos especiales a la búsqueda de soluciones que sean apropiadas a las condiciones tecnológicas y económicas de los países en desarrollo.

Las Naciones Unidas y sus organismos especializados deberán observar las tendencias de la investigación internacional sobre incapacidades y otras cuestiones de investigación afines para determinar las necesidades y prioridades actuales, haciendo hincapié en los procedimientos nuevos relativos a todas las formas de acción recomendadas en el Programa de Acción Mundial.

Las Naciones Unidas deberán fomentar proyectos de investigación encaminados a ampliar los conocimientos sobre las cuestiones a que se refiere el Programa de Acción Mundial, y colaborar en esos proyectos. Es necesario que las Naciones Unidas conozcan los resultados de las investigaciones de los diversos países y estén al corriente de las propuestas sobre investigaciones aún pendientes de aprobación. Las Naciones Unidas tienen que prestar asimismo creciente atención a los resultados de las investigaciones e insistir en su utilización y difusión. Se recomienda encarecidamente una vinculación permanente con sistemas de obtención de información bibliográfica.

Las comisiones regionales de las Naciones Unidas y otros organismos regionales deberán incluir en sus planes de acción actividades de investigación a fin de ayudar a los gobiernos a poner en práctica las propuestas que figuran en el Programa de Acción Mundial. La clave para obtener el mayor rendimiento posible del gasto de investigación en materia de impedidos consiste en difundir y compartir la información sobre los resultados de la investigación. Los organismos gubernamentales y no gubernamentales de carácter internacional deberán desempeñar un papel activo en el establecimiento de mecanismos de colaboración entre instituciones regionales y locales para la realización conjunta de estudios y el intercambio de información.

La investigación en el plano médico, sicológico y social ofrece posibilidades de aliviar la incapacidad física, mental y social. Es necesario establecer programas en los que se identifiquen las esferas en que la probabilidad de lograr progresos mediante la investigación sea alta. La diferencia existente entre los países industrializados y los países en desarrollo no debe obstar a una colaboración fructífera, ya que gran parte de los problemas interesan a todo el mundo.

Los estudios en las siguientes esferas son importantes tanto para los países desarrollados como para los países en desarrollo:

  • Investigación clínica orientada a prevenir las causas de la incapacidad; evaluación de la capacidad funcional de individuo bajo los aspectos médico, sicológico y social; evaluación de los programas de rehabilitación, incluidos los aspectos de información;
  • Estudios sobre frecuencia de las incapacidades, limitaciones funcionales de los impedidos, condiciones en que éstos viven y problemas que enfrentan;
  • Investigación en salubridad y servicios sociales, que abarquen el estudio de las ventajas y los costos de las distintas políticas de rehabilitación y atención, los medios de maximizar la eficacia de los programas y una búsqueda de otros enfoques posibles. Los estudios sobre atención comunitaria de los impedidos tendrían particular interés para los países en desarrollo, mientras que el estudio y evaluación de programas experimentales, así como los programas generales de demostración, interesarían a todos los países. Existe mucha información disponible que sirve para análisis secundario.

Se deberá estimular a las instituciones de investigación en salubridad y ciencias sociales para que realicen investigaciones sobre los impedidos y reúnan información al respecto. Las actividades de investigación aplicada son particularmente importantes para el desarrollo de nuevas técnicas relativas a la prestación de servicios, la preparación de materiales de información adecuados para grupos con idioma y cultura propios y la capacitación de personal conforme a las condiciones imperantes en la región.

Inicio

Control y evaluación

Es fundamental que se haga una evaluación periódica de la situación en lo que concierne a los impedidos y que se establezca una pauta para analizar los acontecimientos. El tema del Año Internacional de los Impedidos, "Participación e igualdad plenas", sugiere los criterios principales para la evaluación del Programa de Acción Mundial. El control y la evaluación deberán efectuarse en forma periódica, tanto en el plano internacional y regional como en el plano nacional. Los indicadores de evaluación debe escogerlos el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales Internacionales de las Naciones Unidas en consulta con los Estados Miembros, los organismos competentes de las Naciones Unidas y otras organizaciones.

El sistema de las Naciones Unidas deberá efectuar una evaluación periódica, de carácter analítico, sobre el progreso alcanzado en la aplicación del Programa de Acción Mundial, y seleccionar a tal fin los indicadores de evaluación apropiados en consulta con los Estados Miembros. En este sentido, la Comisión de Desarrollo Social deberá asumir un papel importante. Las Naciones Unidas, junto con los organismos especializados, deberán elaborar continuamente sistemas adecuados de reunión y difusión de información a fin de velar por el perfeccionamiento de los programas en todos los planos, sobre la base de la evaluación de los resultados. A este respecto, el Centro de Desarrollo Social y Asuntos Humanitarios habrá de desempeñar una función importante.

Se deberá pedir a las comisiones regionales que desarrollen funciones de control y evaluación que contribuyan a la evaluación general en el plano internacional. Se deberá estimular a otros organismos regionales e intergubernamentales para que tomen parte en este proceso.

En el plano nacional, la evaluación de los programas relativos a los impedidos deberá realizarse periódicamente.

Se insta a la Oficina de Estadística de las Naciones Unidas a que, junto con otras dependencias de la Secretaría, los organismos especializados y las comisiones regionales, coopere con los países en desarrollo para establecer un sistema realista y práctico de reunión de datos, a base o bien de una enumeración total o de muestras representativas, según proceda, con respecto a las diversas incapacidades, y, en particular, a preparar manuales/ documentos técnicos sobre la manera de utilizar encuestas familiares para la compilación de esas estadísticas, que se utilizarán como instrumentos y marcos de referencia fundamentales en la iniciación de programas de acción en los años siguientes al AII a fin de mejorar la situación de las personas impedidas.

En esta amplia actividad corresponde un papel importante al Centro de Desarrollo Social y Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, apoyado por la Oficina de Estadística de las Naciones Unidas.

El Secretario General deberá informar periódicamente sobre los esfuerzos realizados por las Naciones Unidas y los organismos especializados para contratar a mayor número de impedidos y facilitarles el acceso a sus instalaciones e información.

Los resultados de la evaluación periódica y de la evolución de la situación económica y social mundial pueden hacer necesaria la revisión periódica del Programa de Acción Mundial. Estas revisiones habrán de realizarse cada cinco años, debiendo efectuarse la primera de ellas en 1987, sobre la base de un informe presentado por el Secretario General a la Asamblea General en su cuadragésimo segundo período de sesiones. Tal revisión constituiría también un insumo para el proceso de examen y evaluación de la Estrategia Internacional del Desarrollo para el Tercer Decenio de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

NOTAS A PIE DE PÁGINA

  1. Esta resolución figura en el documento A/37/51, Documentos Oficiales de la Asamblea General, trigésimo séptimo período de sesiones, Suplemento No. 51.
  2. International Classification of Impairments, Disabilities and Handicaps, (ICIDH) Organización Mundial de la Salud, Ginebra, 1980
  3. Resolución 2200 A (XXI) de la Asamblea General
  4. Resolución 2856 (XXVI) de la Asamblea General
  5. Resolución 3447 (XXX) de la Asamblea General
  6. Resolución 2542 (XXIV) de la Asamblea General
  7. Documento de las Naciones Unidas A/36/766
  8. Resolución 35/56 de la Asamblea General
  9. Documento de las Naciones Unidas IYDP/SYMP/L.2/Rev.1, de 16 de marzo de 1982

Inicio