Los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad

Comunicado conjunto firmado por los Estados partes [A/62/829]

Carta de fecha 5 de mayo de 2008 dirigida al Secretario General por el Representante Permanente de México ante las Naciones Unidas

Me dirijo a usted con motivo de la entrada en vigor de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad. Sobre el particular, tengo el honor de enviar anexo un comunicado conjunto firmado por los Estados partes de esta Convención, el cual mucho le agradeceré sea circulado como documento de la Asamblea General en relación con el tema 70 e) del programa. Igualmente, le solicito que dicho comunicado esté disponible en el marco de la ceremonia conmemorativa que tendrá lugar el próximo 12 de mayo.

(Firmado) Claude Heller
Embajador
Representante Permanente ante las Naciones Unidas

Anexo de la carta de fecha 5 de mayo de 2008 dirigida al Secretario General por el Representante Permanente de México ante las Naciones Unidas

Comunicado conjunto

3 de mayo de 2008

Los Gobiernos de Bangladesh, Croacia, Cuba, Ecuador, Egipto, El Salvador, Eslovenia, España, Filipinas, el Gabón, Guinea, Honduras, Hungría, la India, Jamaica, Jordania, Malí, México, Namibia, Nicaragua, Panamá, el Perú, San Marino, Sudáfrica y Túnez celebran hoy la entrada en vigor de la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos de las personas con discapacidad y de su Protocolo Facultativo.

Nosotros, los Estados partes en la Convención, creemos firmemente que este instrumento representa un hito para los derechos humanos al promover, proteger y garantizar el pleno disfrute, en igualdad de condiciones, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales por todas las personas con discapacidad, al promover el respeto de su dignidad intrínseca y al reconocer la rica diversidad de la familia humana, así como la importancia que tienen para las personas con discapacidad su autonomía y su independencia individual.

Estamos convencidos de que la aplicación de esta Convención amplia e integral consolidará nuestra firme decisión de promover y proteger los derechos humanos y la dignidad de las personas con discapacidad y contribuirá considerablemente a compensar sus profundas desventajas sociales y a promover su participación, con igualdad de oportunidades, en las esferas civil, política, económica, social y cultural. La Convención constituye también un importantísimo avance para la consolidación del desarrollo social de nuestros países.

Por consiguiente, a la vez que conmemoramos este año el sexagésimo aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, celebramos que un importante número de Estados de todo el mundo se encuentre en el proceso de firmar y ratificar la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos de las personas con discapacidad y esperamos con vivo interés que pase a ser un instrumento universal.