Esfuerzos encaminados a concluir la Convención para poner fin a la discriminación contra las personas con discapacidad
Nueva York, 25 de julio – Cuando se reanuden las negociaciones sobre el propuesto tratado entre el 14 y el 25 de agosto, los delegados podrían aprobar una nueva convención que protegería los derechos de las personas con
discapacidad.
La nueva ronda de negociaciones podría tener como resultado la terminación de la Convención de las Naciones Unidas
sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, primer tratado de derechos humanos del siglo XXI, que
representaría un cambio de importancia en la forma de tratar a los 650 millones de personas con discapacidad del
mundo. En la actualidad, la discriminación contra las personas con discapacidad está muy difundida—por ejemplo,
se estima que en los países en desarrollo, el 90% de los niños con discapacidad no van a la escuela.
Las personas con discapacidad siguen estando entre las más marginadas de todas las poblaciones y una amplia
gama de barreras físicas, jurídicas y sociales les impiden lograr su pleno potencial. Pero la convención podría
indicar el camino para aprobar legislación con objeto de cambiar los conceptos del público sobre las personas con
discapacidad en todos los aspectos, desde la construcción y el diseño cívico hasta el transporte, la educación, el
empleo y el recreo.
“Sólo alrededor de 45 países cuentan con legislación referente a las personas con discapacidad”, dice Thomas
Schindlmayr, del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas. “Como resultado, las
personas con discapacidad tienen menos probabilidades que otras de concurrir a la escuela o de tener un trabajo o
la oportunidad de cumplir sus sueños o su potencial.”
Agregó que las negociaciones de la convención, que comenzaron en 2002, han sido relativamente rápidas según
las normas internacionales, demostrando que los países reconocen que se trata de una cuestión que es menester
abordar ahora.
Los negociadores dicen que hay grandes probabilidades de que el texto de la convención pueda acordarse durante
la reunión de agosto y esperan que la Asamblea General lo apruebe durante su próximo período de sesiones. La
convención entraría en vigor cuando un número mínimo de países la ratificaran.
Al ratificar la convención, y después que el tratado entra en vigor, los países aceptan sus obligaciones jurídicas y las
incorporan a sus propios mecanismos jurídicos.
Por ejemplo, la convención obligaría a los países a incluir gradualmente en la construcción de nuevos edificios
características que tengan en cuenta las necesidades de las personas con discapacidad, promover y mejorar el
acceso a la educación y la información e introducir medidas que eliminaran las prácticas discriminatorias contra las
personas con discapacidad. La convención reconoce que los países necesitarán algún tiempo para aplicar plenamente
las disposiciones de la convención.
Para más información, sírvase ponerse en contacto con: Edoardo Bellando, Departamento de Información Pública
de las Naciones Unidas, (212) 963 8275, o Ellen McGuffie, (212) 963 0499, e-mail: mediainfo@un.org
