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El Diálogo entre Civilizaciones
A continuación figura un resumen de la publicación del Grupo de Personas Eminentes nombradas por el Secretario General de las Naciones Unidas con ocasión del Año de las Naciones Unidas del Diálogo entre Civilizaciones.
Individualidad y diversidadNuestra individualidad está dada en nuestros genes y nuestra diversidad es un rasgo inevitable de la naturaleza. Sin duda, los seres humanos están unidos por un nexo universal que procede de antepasados remotos, pero comunes. No deja de llamar la atención que recientemente los científicos hayan descubierto también que el número de genes humanos es increíblemente pequeño. Por lo tanto, si bien la apariencia externa es una manifestación de nuestras diferencias, el grado de separación de los seres humanos es mínimo
El contexto del diálogo:Si bien nos encontramos ahora en una etapa de mundialización, también es una etapa de redescubrimiento de la identidad individual. De la misma forma que el descubrimiento de la individualidad desemboca en la apreciación de nuestro carácter único, la mundialización incrementa la conciencia de nuestras diferencias. Por consiguiente, estas dos tendencias encontradas -la mundialización y la diversidad- son dos elementos de la realidad contemporánea.
En otras épocas, la percepción de la diversidad como amenaza era -y en algunos casos sigue siéndolo- un elemento básico de la guerra. La depuración étnica, los conflictos armados o los enfrentamientos religiosos se basaban, sin excepción, en la idea de que la diversidad constituía una amenaza. Si recordamos las atrocidades del último decenio, la respuesta a la pregunta de por qué necesitamos un diálogo parece no sólo sencilla sino, además, evidente. Falta determinar, entonces, por qué es necesario entablar el diálogo ahora.
Todo proceso de mundialización sin diálogo puede aumentar la probabilidad de que se desemboque en una hegemonía. A su vez, la diversidad sin diálogo puede engendrar un mayor grado de exclusividad. Por tanto, es intrínsecamente necesario que se entable un diálogo entre los que consideran que la diversidad es una amenaza y los que la consideran un elemento de mejora y crecimiento.
La meta del diálogo como instrumento para abordar la diversidad:¿Podemos pasar de un paradigma de exclusión, basado en la percepción de la diversidad como amenaza, a un paradigma de inclusión, basado en la percepción de la diversidad como elemento de mejora y crecimiento?.
A continuación se enumeran algunos elementos básicos del nuevo paradigma que ya pueden observarse en el mundo de hoy:
Evidentemente, el diálogo es necesario para propugnar estos seis elementos y, por ende, para engendrar el nuevo paradigma de las relaciones mundiales.
Una nueva visión de las Naciones UnidasEl diálogo puede permitir ver a las Naciones Unidas desde un ángulo diferente: su universalidad y su capacidad de incluir a todas las diversidades pueden constituir un foro fértil en que se formule y acepte un contrato social mundial. Este contrato uniría a los que aspiran a la "participación" en el proceso de adopción de decisiones y a los que necesitan "legitimidad" para justificar sus actos. A la larga, "participación" y "legitimidad" se convierten en los elementos fundamentales de ese contrato social.
Por último, para que el diálogo tenga éxito tal vez nos haga falta una nueva "ética mundial".
"Un diálogo entre aquellas que perciben la diversidad como una amenaza y las que perciben la diversidad como un elemento de mejoramiento y crecimiento es intrinsicamente necesario."