La Campana Japonesa de la Paz fue entregada a las Naciones Unidas en Junio de 1954 por la Asociación de las Naciones Unidas de Japón. Fue realizada a partir de monedas reunidas por niños de 60 países diferentes y colocada en una estructura típicamente japonesa, similar a un santuario Shinto, en madera de ciprés.
Hacer sonar la campana dos veces al año se ha convertido en una tradición: el primer día de primavera, el equinoccio de primavera, y el día de apertura de la sesión anual de la Asamblea General en Septiembre.
En 1994 se celebró una ceremonia especial para conmemorar el cuadragésimo aniversario de la Campana de Japón. Fue entonces cuando el Secretario General Boutros Boutros-Ghali dijo: "siempre que ha sonado, la Campana de la Paz de Japón ha enviado un mensaje claro. Un mensaje a la humanidad. La paz es muy valiosa. No basta con anhelar la paz. La paz necesita nuestro esfuerzo, largo, duro y difícil." ("whenever it has sounded, this Japanese Peace Bell has sent a clear message. The message is addressed to all humanity. Peace is precious. It is not enough to yearn for peace. Peace requires work --- long, hard, difficult work")
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