Malasia
Sr. Syed Hamid Albar , Ministro de Relaciones Exteriores
[Original: inglés]
[24 de septiembre de 1999]
Extraído de S/PV.4048
"Sr. Presidente: Permítame comenzar felicitándolo por haber convocado esta sesión oficial del Consejo sobre la cuestión de las armas pequeñas, que es fuente de gran preocupación para la comunidad internacional. Esta sesión es sin duda muy oportuna, habida cuenta de la magnitud del problema y de las situaciones de conflicto que existen hoy en día.
En muchos de los conflictos regionales y en muchas de las guerras civiles que han tenido lugar desde que terminó la guerra fría, las armas pequeñas y las armas ligeras han desempeñado un papel importante en su prolongación e intensificación. Muchas más personas han sido víctimas de la utilización de las armas pequeñas que de ningún otro tipo de arma. Está claro que mucho tiempo después de haber terminado oficialmente un conflicto, los almacenamientos de armas pequeñas continúan siendo una amenaza para el orden público. Esto con frecuencia obstaculiza los esfuerzos por reconstruir una nación después del conflicto. La utilización generalizada de armas pequeñas ha provocado muchísimas bajas entre los civiles inocentes que se ven atrapados en el conflicto, especialmente niños, mujeres y ancianos.
La acumulación de armas pequeñas ?ya se calcule que sean 100 millones o 500 millones? es motivo de gran preocupación e ilustra la gravedad de la situación. La proliferación de armas pequeñas en manos de los combatientes a menudo retrasan los esfuerzos de mantenimiento y consolidación de la paz. Es obvio que el comercio ilícito de armas pequeñas plantea una amenaza grave a la paz y la seguridad internacionales. Por lo tanto, corresponde a la comunidad internacional trabajar en pro de un mayor control y gestión de este problema tan complejo.
Lo que se necesita con urgencia es un enfoque práctico para abordar esta cuestión a niveles nacional, regional y mundial. Malasia considera que la cuestión de la proliferación de las armas pequeñas y las armas ligeras debe encararse desde la perspectiva holística del control de las armas y el desarme, la consolidación de la paz después de los conflictos, la prevención de los conflictos y el desarrollo socioeconómico. En las situaciones de conflicto, el problema debe contemplarse de manera global en el contexto del desarme, la desmovilización y la reintegración de los excombatientes, cuestión que este Consejo examinó en julio de este año.
Creemos que las Naciones Unidas, y especialmente el Consejo, pueden y deben desempeñar un papel decisivo en la detención de la proliferación de las armas pequeñas. Las Naciones Unidas deben seguir siendo el foro central para la concienciación y la información públicas sobre las consecuencias directas e indirectas de la utilización de las armas pequeñas. Deben continuar sirviendo como centro de información para facilitar el intercambio de experiencias nacionales y el aprendizaje en base a las mismas, así como para la concertación de acuerdos idóneos para las situa-ciones concretas que encaran los Estados Miembros. En este sentido, Malasia acoge con beneplácito la decisión del Secretario General de establecer Medidas de coordinación en relación con las armas pequeñas. Espero que cuente con el firme apoyo de la comunidad internacional y del Consejo.
Malasia encomia el informe del Secretario General sobre las armas pequeñas, que es una importante contribución para nuestra comprensión del problema. Las numerosas recomendaciones que figuran en él son innovadoras y de gran alcance, y merecen una seria consideración. Pensamos que varias de las recomendaciones pueden llevarse fácilmente a la práctica, mientras que otras quizás deban examinarse con más detenimiento. Damos las gracias al Grupo de Expertos que aportaron ideas que fueron incorporadas en el informe del Secretario General.
Existen otras iniciativas que varias partes están emprendiendo para desarrollar opciones de política factibles y prácticas. Nos complace observar que una serie de organizaciones regionales han tomado la iniciativa de frenar la acumulación excesiva y la utilización incontrolada de armas pequeñas. La Organización de los Estados Americanos (OEA), por ejemplo, ha hecho una contribución sustancial a este proceso con la aprobación de la Convención Interamericana contra la Fabricación y el Tráfico Ilícitos de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros Materiales Relacionados. Estas medidas incluyen también el fortalecimiento de los controles fronterizos, la identificación de las armas de fuego y el intercambio de información sobre los productores, comerciantes, importadores y exportadores de armas. El apoyo de la comunidad internacional es igualmente importante para garantizar el éxito de la iniciativa regional tomada por la Comunidad Económica de los Estados del África Occidental (CEDEAO) sobre la suspensión de la venta de armas ligeras. Otro acontecimiento que celebramos es el establecimiento del Código de Conducta de la Unión Europea sobre la exportación de armas. Estas encomiables medidas regionales han sentado las bases para una mayor coordinación y cooperación entre los Estados miembros, y deberían ser emuladas por otras regiones del mundo, especialmente en las zonas en las que actualmente se desarrollan conflictos.
En la región de la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental (ASEAN) también hemos comenzado a examinar seriamente la cuestión de las armas pequeñas, en especial en el contexto del Foro Regional de la ASEAN.
Más allá de los gobiernos y de los arreglos intergubernamentales están las organizaciones no gubernamentales y otras instituciones de la sociedad internacional que pueden desempeñar también un papel importante. Es alentadora su participación cada vez mayor en esta esfera movilizando recursos para hacer frente a este problema. Las organi-zaciones no gubernamentales han identificado una serie de esferas tales como la lucha contra el tráfico ilícito de armas pequeñas, un mayor control de las transferencias legales de armas y la necesidad urgente de reducir las armas pequeñas en las sociedades destrozadas por la guerra, para que sus gobiernos tomen las medidas apropiadas. Esos esfuerzos de las organizaciones no gubernamentales son realmente importantes.
Malasia apoya toda iniciativa de las Naciones Unidas, de países individuales o de las organizaciones no guber-namentales para solucionar este problema. El reto que se nos presenta consiste en definir el problema, que tiene muchos elementos complejos ?de índole política, jurídica, técnica, económica y social?, y en formular criterios y estrategias apropiadas y efectivas sobre la forma de abordarlo.
Una cuestión pertinente que debe plantearse en todo debate del tema es que bastante más de 100 Estados Miembros de las Naciones Unidas no fabrican armas internamente y dependen de las importaciones para satisfacer sus necesidades legítimas. Es totalmente evidente que el flujo de armas pequeñas, especialmente hacia países en desarrollo, lo impulsan no sólo las fuerzas de la demanda sino también las de la oferta.
Malasia apoya plenamente la convocación de una conferencia sobre el tráfico ilícito de armas pequeñas. Creemos que esa conferencia nos ofrecerá la oportunidad de hacer un análisis profundo de todos los aspectos de este comercio de armas ilícito y altamente lucrativo. Para garantizar el éxito de la misma es necesaria desde luego una preparación adecuada, incluido el importante tema del alcance de la conferencia. Esta debería estar centrada y orientada a la acción y debería basarse en las experiencias de los enfoques regionales para abordar el problema. Malasia estima que, habida cuenta de que el problema del comercio ilícito de armas afecta a un gran número de países en desarrollo, sería muy adecuado que la conferencia fuera presidida por uno de esos países.
En la medida en que apoyamos los actuales esfuerzos mundiales para hacer frente a la cuestión de las armas pequeñas, esperamos que no distraiga en forma alguna a la comunidad internacional del examen del problema vital del desarme nuclear, que está lejos de haber sido resuelto y que sigue constituyendo la amenaza más grave para la vida de este planeta. Pero, en todo caso, quiero subrayar la importancia de seguir prestando la misma atención al tema del desarme nuclear al tiempo que nos enfrentamos al problema de las armas pequeñas."