Argentina

Sr. Di Tella, Ministro de Relaciones Exteriores de Argentina

 [Original: español]
 [24 de septiembre de 1999]
Extraído de S/PV.4048

"Durante mucho tiempo nos hemos preocupado básicamente por las armas de destrucción en masa. En la última década hemos efectuado progresos considerables en ese campo, pero eso no quiere decir que no debamos ocuparnos además de las armas pequeñas. Aquí hay un hecho irónico: las armas de destrucción en masa son terribles y tienen un nombre terrible. Las armas pequeñas parecen inofensivas pero ellas también esconden un problema realmente mayúsculo.

Es nuestra responsabilidad movilizar los recursos necesarios y adoptar las políticas apropiadas para reemplazar la cultura de violencia por la cultura de paz y desarrollo. El tema de las armas pequeñas ha ganado impulso y hoy se debate la cuestión en diversos ámbitos, pero falta pasar a la acción. En nuestra opinión, la problemática de las armas pequeñas tiene tres dimensiones. La primera es la preocupación humanitaria por las víctimas que ocasiona y por el fácil acceso que tienen los niños y adolescentes a estas armas y la utilización que hacen de ellas. La segunda dimensión es económica, por los recursos que se destinan a la compra de armas en vez de utilizarlos para el desarrollo. La tercera dimensión es de seguridad, por el impacto a nivel regional y mundial.

Ahora bien; el fenómeno de la proliferación de armas pequeñas adquiere características específicas en función de la región que se analice. Por eso requiere medidas de diferente naturaleza que respondan a las circunstancias propias del entorno. Tomemos el caso del cono sur de América, que involucra a la Argentina. Se trata de una región que no constituye una zona de alto riesgo en términos de acumulación excesiva de armas pequeñas, pero es relevante por la incidencia en la seguridad pública al aumentar y agravar los índices de delincuencia común.

Afortunadamente, existe un compromiso firme de los países del cono sur en la lucha contra la fabricación y el tráfico ilícito de armas pequeñas. A la Convención Interamericana contra la Producción y el Tráfico Ilícitos de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros Materiales Relacionados se suma la Declaración de los Presidentes del MERCOSUR, Bolivia y Chile, que crea un mecanismo conjunto de registro de compradores y vendedores de dichos artefactos.

También hemos establecido un sistema de intercambio de información sobre la base de la Convención Interamericana que acabo de mencionar y del Reglamento Modelo Para el Control del Tráfico Internacional de Armas de Fuego, sus Partes y Componentes y Municiones, aprobado por la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas de la Organización de los Estados Americanos.

Deseo agradecer al Departamento de Asuntos de Desarme por el apoyo dado al Seminario sobre la Proliferación de armas pequeñas, municiones y explosivos, celebrado en Buenos Aires el pasado mes de mayo.

Estas son algunas de las acciones emprendidas en nuestra región. Sabemos de otras iniciativas en África y en Europa, pero no es suficiente. Debemos poner un freno al impacto negativo de la proliferación de armas pequeñas en la seguridad humana, sin afectar el derecho a la legítima defensa reconocido en la Carta.

En un estudio del Instituto de las Naciones Unidas de Investigación sobre el Desarme queda claro que hasta ahora no se ha respondido con un enfoque integrado al problema de las armas pequeñas en los procesos posteriores al conflicto. Lo que hace falta es un enfoque integrado que asegure una paz duradera y que siente las bases para el desarrollo. Por eso apoyamos la celebración de una conferencia internacional para tratar la cuestión del tráfico ilícito de armas en todos sus aspectos no más tarde del año 2001.

Estamos convencidos de que a fin de promover el establecimiento y mantenimiento de la paz con la menor desviación posible de los recursos humanos y económicos hacia los armamentos deberíamos aplicar el Artículo 26 de la Carta y establecer un sistema de regulación de armamentos. Esta responsabilidad está confiada a este Consejo y no podemos eludirla."

Regreso a Opiniones de los Estados