El Secretario General

Mensaje del Día Mundial del Medio Ambiente

5 de junio de 2002

El tema del Día Mundial del Medio Ambiente de este año, Demos a la Tierra una oportunidad, tiene por objeto transmitir un mensaje de urgencia sobre el estado de la Tierra y la búsqueda más amplia del desarrollo sostenible.

Ese desarrollo se apoya sobre tres pilares: el crecimiento económico, el progreso social y la protección de nuestro medio ambiente y los recursos naturales. Cuando esa idea surgió por primera vez en 1987, con la publicación de Nuestro futuro común, estaba previsto superar el enfoque por ecosistemas adoptado en el pasado, en virtud del cual las cuestiones ambientales encontraban su lugar en el escenario político pero no se tenían debidamente en cuenta otras preocupaciones clave.

En 1992, en Río de Janeiro, la comunidad internacional logró un avance conceptual. Se trataba de que las cuestiones ambientales no se siguieran concibiendo como un objeto de lujo o un apéndice. Por el contrario, debían convertirse en elemento central del proceso de elaboración de políticas, e integrarse en el desarrollo económico y social. De ese modo, se ayudaría a los países en desarrollo a seguir una trayectoria hacia la modernización más ecológicamente racional que la emprendida por los países desarrollados. Parecía haberse afianzado, una visión más amplia una visión positiva del crecimiento, la equidad, la justicia y la protección del medio ambiente a largo plazo.

Pese a esa evolución y a los considerables esfuerzos y los importantes progresos hechos desde la "Cumbre para la Tierra", los últimos datos demuestran que el planeta todavía requiere cuidados intensivos. La pobreza, la contaminación y el crecimiento demográfico; la pobreza de las zonas rurales y la urbanización acelerada; las pautas de consumo despilfarradoras respecto del agua y la creciente demanda de ese bien, la tierra y la energía siguen siendo una carga onerosa para los sistemas de apoyo de la vida de la Tierra y amenazan con mermar nuestra capacidad para lograr el desarrollo sostenible.

No es posible proteger el medio ambiente sin un mayor sentido de responsabilidad mutuo, especialmente en una era de interdependencia y sobre todo porque la "huella" dejada en el medio ambiente por algunas sociedades es mucho más pronunciada que la dejada por otras. Espero que todos los Estados y los interesados directos se reúnan en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible que se celebrará en Sudáfrica este año y que los progresos en esa ocasión, diez años después de Río, sean reales y tangibles.