UNA VOZ PARA LOS QUE CARECEN DE ELLA
Mensaje de la Sra. Anna Tibaijuka, Directora Ejecutiva del CNUAH (Hábitat)
En una habitación que no llegaba a tener 13 pies por cada lado dormían 12 hombres y mujeres, dos o tres en literas dispuestas en una especie de nicho y el resto en el piso.
Esos niños sin hogar pueden encontrarse en cualquier lugar de la ciudad…donde las condiciones del barrio permitan ganarse la vida durante el día y "acostarse" por la noche con el sentimiento de que no se van a llevar una sorpresa. Cuando hace calor, un camión en la calle, un cobertizo anexo a una edificación o un refugio en una barcaza de heno en el embarcadero pueden servir de litera.
Estas palabras describen con facilidad las condiciones de vida en los tugurios y asentamientos de precaristas en cualquier ciudad de un país en desarrollo en nuestros días, pero, de hecho, fueron escritas hace más de 100 años por Jacob August Riis. Riis emigró de Dinamarca a Norteamérica en 1870 y, cuando finalmente consiguió un trabajo como reportero de la policía, describió la miseria y humillación que había experimentado en los tugurios y casas de vecindad de Nueva York. Riis llegó a convertirse en un importante reformador social y su libro "How the other half lives" (Cómo vive la otra mitad), publicado en 1890, marcó un hito e inspiró a los neoyorquinos, entre ellos a Theodore Roosevelt, a emprender reformas - cuya necesidad se hacía sentir desde mucho tiempo atrás – para proporcionar un vivienda y refugio a los pobres.
Riis no es el único periodista que dio una voz a los que carecían de hogar y que luchó por sus derechos a tener una mejor vivienda. En el siglo XIX la industrialización en Europa dio lugar a una rápida urbanización. La población de Londres pasó de cerca de 800.000 personas en 1800 a más de 6,5 millones en 1900; durante el mismo período la población de París pasó de 500.000 personas a 3 millones; y por el año 1900 la población de Nueva York había aumentado hasta los 4,2 millones de personas. Esta explosión demográfica significaba que los pobres vivían en casas de vecindad oscuras, sin ventilación e insalubres, a menudo sin ventanas, donde eran explotados sistemáticamente por los dueños de las casas y los políticos. Con la llegada de los medios de difusión, muchos periodistas y autores hicieron suya la causa de los pobres. Dickens, Mayhew y Zola, entre otros, escribieron artículos y novelas que mostraban a sus lectores las espantosas condiciones en los asentamientos humanos. Esos escritores desempeñaron una función de suma importancia en las transformaciones de las políticas de su tiempo.
En la actualidad, más de un siglo después, la tarea no ha concluido. Al inicio del milenio urbano, cuando más de la mitad de la humanidad vivirá en ciudades y pueblos, es imperativo que el público tome mayor conciencia de los problemas de la urbanización. Aunque las tasas de urbanización en el mundo desarrollado y en América Latina y el Caribe se han estabilizado en un 75% aproximadamente o más, África y Asia – dos continentes que siguen siendo predominantemente urbanos – encaran una transformación demográfica explosiva, pues sus poblaciones urbanas aumentarán de cerca del 35% a más del 50% en los próximos 30 años. Se estima que, entre 1990 y 1995 únicamente, las ciudades del mundo en desarrollo crecieron en 263 millones de personas – el equivalente de una ciudad como Los Ángeles cada tres meses. Todos los días la población de las ciudades y los pueblos de todo el mundo aumenta en 180.000 personas.
Este proceso de urbanización debe verse en el contexto de la mundialización y la industrialización del mundo en desarrollo. En la economía internacional de nuestros días, las ciudades están obligadas a competir entre sí para atraer capitales. Las autoridades locales de todo el mundo están haciendo grandes inversiones en materia de infraestructura y viviendas para atraer inversiones multinacionales. Pero todo parece indicar que, incluso en ciudades como Nueva York y Londres, la mundialización ha dado lugar a una polarización cada vez mayor entre los ricos y los pobres.
Hoy, como hace un siglo, se necesitan periodistas que informen al público de las condiciones de vidas de los pobres de las zonas urbanas; que pregunten por qué se mantiene esa situación; y que intercambien ideas sobre las posibles soluciones y las prácticas de probada eficacia.
Estambul + 5, el período extraordinario de sesiones que la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrará en Nueva York del 6 al 8 de junio de 2001, está dedicado a fomentar la concienciación respecto de los problemas y las perspectivas de la urbanización. Se trata de un momento de importancia crítica para el futuro de los asentamientos humanos.
La obtención de buenos resultados en Estambul + 5 dependerá tanto de la participación de los periodistas como de los gobiernos, los representantes de las autoridades locales y los agentes de la sociedad civil, tales como organizaciones no gubernamentales, el sector privado e investigadores de los círculos académicos.
Como guardianes de los medios de difusión locales y mundiales, los periodistas son asociados esenciales en la tarea de informar al mundo acerca del evento y las cuestiones conexas. No se trata únicamente de debatir los antecedentes y el contexto diplomáticos de las negociaciones sobre instrumentos internacionales en Nueva York, sino de alertar a los ciudadanos locales de las condiciones existentes en sus patios traseros y de lo que puede y debe hacerse para mejorarlas. Hay importantes preguntas que formular y responder: ¿Han cumplido los gobiernos los compromisos contraídos en Hábitat II? Si no lo han cumplido, ¿cuáles son las razones? Exhortamos a los periodistas del mundo desarrollado y en desarrollo a que realizan investigaciones para conocer más acerca del estado de sus ciudades y pueblos y las condiciones de vida de los pobres.
Como Directora Ejecutiva del Centro de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, invito a los medios de difusión a que se sumen a Hábitat en la complicada tarea de garantizar una vivienda adecuada para todos y asentamientos humanos sostenibles en el milenio urbano. Exhorto a los periodistas a que sigan trabajando en la tradición iniciada por escritores como Jacob Riis, Charles Dickens, Henry Mayhew y Emilio Zola. La mejor manera de honrarlos es dotando de voz a quienes carecen de ella.
La Directora Ejecutiva ha dicho que:
…El futuro del medio ambiente del planeta está íntimamente vinculado a la gestión de las ciudades, los pueblos y aldeas…
… La relación entre el medio ambiente y los asentamientos humanos es como la conocida paradoja del huevo y la gallina…
…La ordenación positiva del medio ambiente exige una gestión positiva de las ciudades y vicerversa…
…Nuestra tarea consiste en promover una cultura de solidaridad e inclusión en todos los asentamientos humanos. Las ciudades no llegarán a ser lugares habitables sin aprender de la solidaridad que se practica en las aldeas donde todos tienen asegurados un determinado grado de bienestar, por muy modesto que sea. En mi aldea nunca vi a nadie durmiendo bajo un árbol…
…A medida que la humanidad se adentra en el siglo XXI - el milenio de las ciudades - se va extendiendo el consenso de que la buena gestión de los asuntos públicos es el elemento que determina la diferencia entre el éxito y el fracaso…
… Es necesario introducir cambios drásticos en el enfoque de la gestión de muchos gobiernos a escala de las ciudades. Necesitamos una revolución en las actitudes de los gobiernos locales de manera que respondan mejor a las demandas planteadas y sean más flexibles, en lugar de burocráticos e insensibles…
…El bienestar de más de 1.000 millones de personas que están sin hogar o carecen de una vivienda adecuada o de los servicios básicos adecuados depende de los esfuerzos combinados de todos nuestros asociados - los gobiernos, las autoridades locales, los parlamentarios, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado. Juntos podemos mejorar las condiciones de vida de nuestras ciudades, pueblos y aldeas…
…La exclusión de los pobres de los beneficios de la vida urbana es un recordatorio diario de la apremiante necesidad de una mayor responsabilidad social y cívica…
…La asociación es, sin lugar a dudas, el elemento fundamental de la ejecución del Programa de Hábitat… La cuestión no puede consistir en priorizar "nuestro programa y no el de ellos"….Tenemos que colaborar si queremos obtener resultados satisfactorios…
… El primer paso en la eliminación de la pobreza consiste en escuchar a los pobres, fomentar sus iniciativas y darles una oportunidad. A menos que se proceda de esa manera, los esfuerzos para reducir la pobreza seguirán siendo ilusorios…
… La buena gestión de las ciudades supone que los gobiernos respondan ante todos sus residentes, incluidos los pobres, y asuman sus responsabilidades respecto de ellos…
…La mundialización está haciendo del siglo XXI el siglo de las ciudades. El reto consiste en hacer de las ciudades un mejor lugar para la mayoría de las personas…
… Los pobres no son precisamente objetos pasivos. Con frecuencia la mayoría de ellos está resolviendo sus propios problemas, pero los gobiernos no están reconociendo sus esfuerzos. En lugar de encausar su energía, los gobiernos están intentando que los pobres desistan de participar en el mejoramiento de sus propias condiciones de vida….