![]() | ![]() Reflexiones de Kofi Annan Selección de los discursos y declaraciones del Secretario General de las Naciones Unidas AFRICA |
| Reflexiones de Kofi Annan es una selección de fragmentos de los discursos y declaraciones del Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan. Esta compilación se plantea como una herramienta de apoyo para las personas interesadas en los temas de preocupación actual para la Organización. En su conjunto, las declaraciones del Secretario General durante su primer año en el cargo constituyen amplios y variados comentarios sobre los retos que enfrenta la comunidad internacional. Son una guía invaluable sobre las políticas de las Naciones Unidas y sus esfuerzos para hacer realidad los objetivos planteados en la Carta que le dio origen. |
| CONTENIDO |
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| LAS NACIONES UNIDAS EN TRANSICIÓN |
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| PAZ Y SEGURIDAD |
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| DESARROLLO |
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| DERECHOS HUMANOS |
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| DEMOCRACIA Y BUEN GOBIERNO |
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| LAS NACIONES UNIDAS Y SUS SOCIOS |
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LAS NACIONES UNIDAS EN TRANSICIÓN
Apláudanos cuando prevalezcamos, corríjanos cuando nos equivoquemos, pero ante todo, no permitan que esta indispensable e irremplazable institución se deteriore, languidezca, o perezca como resultado de la indiferncia de los Estados Miembros, de su falta de atención o por falta de recursos financieros.
Debemos llevar a la Organización más cerca de la gente.
No hay alternativa a las Naciones Unidas. Esta sigue siendo la última mejor esperanza de la humanidad.
Solamente una Organización mundial es capaz de enfrentarse a los retos mundiales.
Obviamente no podemos enfrentar los retos del nuevo milenio con un instrumento diseñado para las muy diferentes circunstancias de mediados del siglo veinte.
Yo creo que nuestro nuevo mundo necesita más, y no menos, a una Naciones Unidas efectiva, y que la demanda pública de acciones concertadas para evitar las amenazas mundiales y para asegurar la paz crecerá y no se debilitará al acercarse el fin de siglo.
Parafraseando a Winston Churchill, dennos las herramientas -- la confianza, la autoridad y los medios -- y nosotros haremos el trabajo.
Tenemos que demostrar que esta Organización no se ocupa de abstracciones obsoletas, sino de cuestiones de vida o muerte que afectan el bienestar de toda mujer, hombre y niño; de cada ciudadano de este planeta.
Buscamos una Naciones Unidas que vea al cambio como un amigo; no el cambio por el cambio mismo, sino el cambio que nos permita hacer el bien siendo mejores. Buscamos una Naciones Unidas más eficiente, más enfocada, más flexible y más responsable ante las cambiantes necesidades mundiales.
Tenemos los recursos para alcanzar nuestras metas mas altas. Tenemos el conocimiento, la riqueza, las herramientas y el talento. Nuestro gran reto es convocar la voluntad del mundo.
Ahora, nuestro enemigo es la indiferencia, la creencia de que existen muchos mundos y que el único que nos debe preocupar es el nuestro. Esta creencia es falsa... Solamente hay un mundo y una humanidad. Y la seguridad humana -- genuina, equitativa y duradera -- es indivisible.
El cimiento de la ONU es el derecho. Es la idea de que el comportamiento de los Estados y las relaciones entre ellos deberán ser regidas por una misma ley, equitativa y aplicable a todos.
Las Naciones Unidas son un noble experimento de cooperación humana.
Les pido (a los Estados Miembros) y al mundo, que no nos juzguen solamente por los recortes que proponemos ni por las estructuras que cambiamos. Júzguenos en cambio -- y háganlo debidamente -- por el alivio y el refugio que proporcionamos a los pobres, a los hambrientos, a los enfermos y a los amenazados -- las personas del mundo por las que Naciones Unidas existe.
La agenda mundial nunca había sido tan variada, tan apremiante o tan compleja. Ella exige de la comunidad internacional nuevos enfoques, nuevo recursos y nuevos compromisos de voluntad política.
En cada rincón del mundo -- en cada pueblo, ciudad y comunidad -- Naciones Unidas es un testamento viviente de esperanza. Naciones Unidas vive en el corazón y mente de cada ciudadano que lucha por acabar con la violencia y promover la tolerancia; fomentar el desarrollo y asegurar la igualdad; proteger los derechos humanos y aliviar la pobreza. Naciones Unidas, en la mejor de las circunstancias, facilita la realización de las más altas aspiraciones humanas.
Los problemas confrontados por las Naciones Unidas... no portan pasaporte. Este es el mensaje que estamos tratando de enviar al mundo. No obstante, la gente sigue pensando en forma local; sigue estando limitada por fronteras.
En una época en la que Naciones Unidas se enfrenta al reto de la reforma y en una época en la que está probando su fortaleza una vez más... la inquietante asimetría que existe entre lo que los Estados Miembros quieren de la Organización y lo que le permiten ser es especialmente notable.
(Las herramientas de la ONU) necesitan de buenos artesanos, pensadores valientes y voluntades fuertes para hacer que funcionen; para mantener el hogar de la paz y la estabilidad en orden, sin importar las tormentas que la amenacen en el futuro.
Todos los países, grandes y pequeños... requieren de las Naciones Unidas. En esta asociación de naciones soberanas todos los países tienen algo que contribuir. En esta asociación todas las naciones pueden y deben tener una voz, sin importar su tamaño, su población, sus riquezas o su arsenal bélico.
¿Cuáles son los objetivos de nuestras reformas? Aspiramos a una Naciones Unidas enfocada en sus prioridades y que pueda actuar con una mayor unidad de propósito, coherencia de esfuerzos y respuesta; una Naciones Unidas que posibilite tanto a los gobiernos como a los individuos a alcanzar, mediante la colaboración, metas que de otra forma podrían ser inalcanzables; una Naciones Unidas que expresen las más altas aspiraciones morales de la humanidad al tiempo que consigue beneficios prácticos para hombres, mujeres y niños en ciudades y pueblos alrededor del mundo.
La reforma es un proceso, no un evento.
La reforma debe tener raíces en un nuevo consenso entre gobiernos sobre... qué es lo que (Naciones Unidas) puede hacer mejor, sobre qué debe hacer con otros, y sobre qué debe dejar que otros hagan.
La composición del Consejo de Seguridad refleja al mundo de 1945 y no a las realidades económicas y políticas de hoy.
El (programa de reforma) busca nada menos que transformar el liderazgo y las estructuras de administración de la Organización, permitiéndole actuar con una mayor unidad de propósito, coherencia de esfuerzos y agilidad en sus respuestas a los múltiples retos que enfrenta. Estas medidas están dirigidas a renovar la confianza de los Estados Miembros en la relevancia y efectividad de la Organización y a revitalizar el espíritu y compromiso de su personal.
El objetivo fundamental de esta reforma es reducir la brecha entre aspiración y realización. Se busca hacer esto estableciendo una nueva cultura de liderazgo y estructura de administración en Naciones Unidas que la llevará a una mayor unidad de propósitos, coherencia de esfuerzos y agilidad en sus respuestas a las apremiantes necesidades de la comunidad internacional.
Reformar la maquinaria de las Naciones Unidas no es substituto alguno a la disposición de los gobiernos de utilizar a la Organización, tampoco puede, por sí misma, reconciliar las muy reales diferencias de intereses y poder existentes entre los Estados Miembros. Lo que sí puede lograr es maximizar la eficiencia institucional de las Naciones Unidas, permitiéndole así cumplir con su tarea, y consecuentemente, promover y emprender con credibilidad su misión principal de ser una agencia de cambio progresivo para las naciones y la gente del mundo por igual.
Las reformas que propongo son atrevidas. Son las reformas más extensas y de mayor alcance en los 52 años de historia de nuestra Organización.
Los Estados Miembros se enfrentan a una gran variedad de nuevas amenazas y retos sin precedentes. Muchos de ellos trascienden las fronteras. Están más allá del poder de una sola nación, sin importar qué tan poderosa sea. Por lo tanto, Naciones Unidas enfrenta demandas y oportunidades sin precedentes. Es por ello que una Naciones Unidas eficiente - una Naciones Unidas enfocada, coherente, responsable y económica - es más necesaria ahora que nunca.
Si hay una cosa que me ha enseñado mi experiencia, es que una Naciones Unidas adecuadamente fundada y debidamente estructurada pueden cumplir su misión a nombre de la gente y los gobiernos del mundo.
Si hay algo que la experiencia me ha enseñado es que una Naciones Unidas - nuestra Organización -- financiada y estructurada adecuadamente puede y cumplirá con su misión en nombre de los pueblos del mundo y sus
gobiernos.
Para triunfar en el nuevo siglo, Naciones Unidas tiene que liberar su mayor recurso: las complementariedades y sinergias que existen en su interior. En otras palabras, Naciones Unidas tiene que someterse a una reforma fundamental y no en partes.
Que ésta se conozca como la "Asamblea de Reforma". Que sea recordada como la hora en la que unimos nuestras fuerzas y aprovechamos las oportunidades que nos ofrecía una nueva era para revitalizar nuestra Naciones Unidas -- este instrumento único y universal para la acción concertada en la búsqueda de la mejoría de la humanidad.
El mundo empieza a reconocer las múltiples causas de conflicto, la base económica de la estabilidad y la verdad sombría de que la intolerancia, la injusticia y la opresión - y sus consecuencias -- no respetan fronteras nacionales.
Si la guerra es el fracaso de la diplomacia, entonces... la diplomacia, bilateral y multilateral, es nuestra primera línea de defensa. El mundo, hoy en día, gasta miles de millones preparándose para la guerra; ¿no deberíamos gastar uno o dos mil millones preparándonos para la paz?
La paz duradera es más que la intervención de los Cascos Azules en el campo. El mantenimiento efectivo de la paz exige una noción más amplia de la seguridad humana. No podemos estar seguros rodeados por el hambre, no podemos construir la paz sin aliviar la pobreza, no podemos construir la libertad sobre cimientos de injusticia.
Se dice que los fracasos de los Estados y las guerras civiles y étnicas que a menudo los han seguido son inevitables... Las dificultades ocasionalmente enfrentadas por las intervenciones internacionales confirman precisamente lo difícil que es tratar estos problemas... Deseo proponer una visión distinta. Ella es que estos fracasos, estas guerras y estos problemas son problemas políticos y problemas económicos con soluciones políticas y económicas. Los conflictos en una parte del mundo o la tiranía en otra no son inevitables. La libertad y los derechos humanos son conceptos tan universales como son políticos, aplicables a todo ser humano de cualquier credo o color. La Carta de las Naciones Unidas fue escrita en el nombre de "Nosotros, los Pueblos de las Naciones Unidas."
La comunidad internacional ha desarrollado una comprensión más clara de los límites del mantenimiento de paz y de su continua utilidad. Como resultado de los problemas en el pasado, los Estados Miembros están más conscientes de los riesgos asociados al envío de operaciones con recursos que no se equiparan a sus mandatos. También hemos aprendido que la falta de acción ante la violencia masiva y las amenazas a la paz y seguridad internacionales no son una opción aceptable o viable.
El sistema de Naciones Unidas, en su totalidad, se está enfocando como nunca antes en la construcción de la paz -- acción de identificar y apoyar las estructuras que fortalezcan y solidifiquen la paz. La experiencia ha demostrado que mantener la paz en el sentido de evitar una recaída en un conflicto armado es una condición necesaria pero no suficiente para establecer los cimientos de una paz justa y duradera... Ninguna otra institución en el mundo tiene la experiencia, la competencia, la capacidad de apoyo logístico, la habilidad para coordinar, ni la universalidad que las Naciones Unidas le da a estas tareas.
Hoy, la seguridad se entiende cada vez menos en términos militares, y mucho más como la ausencia de conflicto. Es de hecho un fenómeno que abarca el desarrollo económico, la justicia social, la protección del medio ambiente, la democratización, el desarme y el respeto a los derechos humanos. Estas metas -- estos pilares de paz -- están vinculados. El progreso en una área engendra el progreso en otra. Pero ningún país lo puede lograr a solas. Y ninguno está exento de los riesgos y los costos de no hacerlo.
Durante la guerra fría, la paz y la seguridad tendían a ser definidas simplemente en términos del poder militar o del equilibrio del terror. Hoy en día, tenemos una mayor valoración de las fuentes no-militares del conflicto. Sabemos que la paz duradera requiere de una visión más amplia que incluya a la educación y la alfabetización, la salud y la nutrición, los derechos humanos y las libertades fundamentales. Sabemos que no podemos estar seguros en medio del hambre. No podemos construir la paz sin aliviar la pobreza. No podemos construir la libertad sobre cimientos de injusticia.
Aún en 1945, nuestros fundadores reconocieron la necesidad de pelear en dos frentes para ganar la batalla por una paz duradera: en el frente de la seguridad, donde la victoria se traduce en estar libre de miedo; y en el frente económico y social donde la victoria se traduce en ser libre de carencias.
El uso del mantenimiento de la paz por la comunidad internacional, en búsqueda de intereses comunes, debe ser verosímil y legítimo. Una fuerza creíble sin legitimidad puede tener resultados inmediatos, pero no disfrutará del apoyo internacional a largo plazo. La fuerza legítima sin credibilidad puede disfrutar del apoyo universal sin poder implementarla provisiones básicas de su mandato... Sin embargo, combinadas bajo el paraguas de las Naciones Unidas, la credibilidad y la legitimidad en el uso de la fuerza son no solamente posibles, también se refuerzan mutuamente en la búsqueda de un ideal universal. Para cumplir con esta unidad de propósito y de promesa, debemos restaurar la fe mundial en las Naciones Unidas y lo haremos.
Las motivaciones y las persuasiones políticas son elementos críticos en un proceso de paz. Cuando las partes están realmente interesadas en un arreglo, las montañas se pueden mover en el interés de la paz. Sin
embargo, en condiciones caóticas en las cuales el poder se ha transferido a facciones desarticuladas que no tienen ningún interés verdadero en la paz, hay límites tangibles a lo que puede lograr la comunidad internacional. El sentido de comunidad -- la voluntad de reconciliación -- no puede ser impuesto.
Ya hemos visto lo que les sucede a los Estados cuando el centro se desbarata; cuando milicias rivales reemplazan a la razón; cuando los ciudadanos son privados de sus condiciones más básicas de existencia estable; cuando fuerzas exteriores se involucran en la dirección de un país. Lo hemos visto en Angola, en Somalia, en Zaire, en Bosnia.
IRAQ
Se puede hacer mucho con la diplomacia, pero desde luego se puede hacer mucho más si la diplomacia está respaldada por la imparcialidad y la fuerza.
Había millones de personas alrededor del mundo esperando una solución pacífica y rezando por nosotros -- por esto es que en Bagdad dije que nunca se debe subestimar al poder de la oración.
Cuando hablo de las Naciones Unidas, no solamente hablo del personal y de quienes estamos en este edificio. Estoy hablando de las Naciones Unidas de "Nosotros los Pueblos". Cuando hacemos un esfuerzo común mundial y colaboramos para resolver un problema, casi siempre lo podemos hacer. En estas crisis, cuando el mundo se reúne, las cosas suceden. Juntos somos el poder último. Si reunimos nuestros esfuerzos, podemos lograr casi cualquier cosa -- todos nosotros alrededor del mundo - "Nosotros los Pueblos".
Las armas en sí no causan las guerras. Pero un exceso de armas alimenta la sospecha y la falta de confianza que pueden elevar las tensiones y conducir al conflicto violento.
Una de las herramientas más monstruosas de guerra ha sido declarada intolerable por todos los Estados parte. Nosotros reunidos aquí en La Haya no necesitamos ver más lejos que los campos de Flandes o las calles de
Halabjah para ver pruebas de cómo nuestro siglo ha sido marcado y avergonzado por el uso de armas químicas. Sin embargo, lo que podemos hacer es asegurarnos de que nunca vuelvan a ser parte del arsenal de un país, que nunca más vuelvan a ser el flagelo de algún campo de batalla, ni la ruina silenciosa pero certera de alguna población civil.
Debemos hacer más para librar a nuestro mundo de las malévolas armas cuyos objetivo principal son los inocentes de cualquier conflicto -- las mujeres y los niños.
Hay un nuevo y creciente consenso en que la proliferación de armas de cualquier tipo -- sean armas de destrucción masiva o armas pequeñas -- inherentemente constituye una amenaza a la paz.
Cada mina terrestre retirada puede significar una vida salvada. Pero también sabemos que por cada cien mil minas removidas cada año, son colocadas al mismo tiempo entre dos y cinco millones. La presencia -- o aún
el miedo de su presencia -- de solamente una mina puede prevenir el cultivo de un campo entero, robándole a una familia o quizás a toda una aldea su subsistencia.
La alianza mundial que creó esta Convención es una alianza compuesta por individuos y gobiernos, por movimientos populares y organizaciones mundiales humanitarias. Es una alianza que ha avergonzado e iluminado al mundo, revelado sus pretextos y su potencial. Nos ha colocado frente a un espejo que revela la maldad de la insensatez humana y la sabiduría del valor humano. Ha hecho de la "comunidad internacional" una realidad viva y próspera, y no solamente la esperanza de un futuro distante. Solamente una comunidad internacional viva y próspera podría reunirse más allá de fronteras y regiones, para eliminar esta plaga universal... Su éxito es un recordatorio bienvenido de que uno no tiene que ser una super-potencia mundial para influir en el futuro de la paz y seguridad internacionales.
La experiencia ha demostrado que una vez que las crisis surgen, la comunidad internacional es capaz de movilizarse rápidamente para responder al sufrimiento de las víctimas civiles inocentes. Las Naciones Unidas y sus socios humanitarios -- contribuyentes, organizaciones no gubernamentales, la comunidad de la Cruz Roja -- han recaudado miles de millones de dólares para llevar comida a los hambrientos, proveer alojamiento a los refugiados y a las personas desplazadas internamente, para apoyar a los niños, a las mujeres y a los ancianos. Esto se ha logrado a pesar de los grandes obstáculos que a menudo acompañan a los conflictos mortales: la dificultad para alcanzar poblaciones necesitadas, una falta de seguridad para el personal de ayuda y una falta de consideración para los principios fundamentales del derecho humanitario y de los derechos humanos
Mientras la comunidad internacional debe ser reconocida por sus respuestas rápidas a emergencias humanitarias complejas y a gran escala, estos esfuerzos no hubieran sido necesarios si hubiéramos sido capaces de prevenir que amenazas identificables se convirtieran en realidades terribles. La lección aquí es clara - la acción humanitaria no debe ser la única medida en la cual la comunidad internacional se pueda poner de acuerdo rápidamente. Nuestra respuesta también debe incluir esfuerzos políticos para desactivar conflictos, promover la paz y la estabilidad y fomentar el desarrollo social y económico.
El Sur es una fuerza impulsora para el cambio económico... Hoy en día, hay una unión clara y demostrada entre la ganancia y la elevación del nivel de vida para la gente más pobre del mundo.
En cada país del Norte, hay un poco del Sur; en cada "Sur" hay un "Norte".
Hay evidencia creciente y contundente de que los pobres pueden resolver sus propios problemas si tan sólo se les da acceso justo a servicios financieros y de desarrollo de negocios.
Hoy en día, el capitalismo de mercado no tiene ningún gran rival ideológico; su mayor amenaza proviene de su propio interior. Si no puede promover la prosperidad y la justicia no habrá triunfado.
Debemos enterrar el mito de que la cooperación en el desarrollo ya no es necesaria a consecuencia de los flujos de capital del sector privado, las oportunidades de comercio y otros beneficios de la globalización. El ochenta por ciento de la inversión extranjera directa en el tercer mundo se concentra solamente en doce países - todos ellos países de mediano ingreso con la excepción de China. Solamente 5 por ciento se dirige a Africa y el uno por ciento a los 48 países menos desarrollados del mundo. En cambio, la asistencia de las Naciones Unidas se dirige principalmente a países de bajos ingresos, donde puede abrir el camino para el desarrollo del sector privado.
Las Naciones Unidas han hecho su parte en crear zonas económicas especiales, quitar barreras al comercio, apoyar a los inversionistas y en el desarrollo de empresas pequeñas y medianas. En todas estas áreas tenemos antecedentes notables. Con frecuencia, el sistema de las Naciones Unidas ha sido la fuente principal, si no es que la única, de apoyo financiero y técnico a más de 100 Estados desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Nuestros antecedentes son claros; hemos marcado una diferencia al ayudar a la construcción de nuevas sociedades, al actuar para acabar con la miseria humana, y al contribuir a la transición pacífica de sociedades represivas a sociedades libres y democráticas.
Hoy en día, el desarrollo es una preocupación mundial que trasciende las ideologías y los intereses inmediatos. Es ahora un reto tanto moral como político... que demuestra que la estabilidad y la prosperidad son
indivisibles.
La cooperación Sur-Sur debe ser más que un lema... Debe ser no solamente una fuente de solidaridad y fortaleza, sino también una fuerza poderosa para el desarrollo.
Con la curiosidad viene la preocupación, y con la preocupación viene el deseo de corregir los males de la opresión y revertir la ola de pobreza en todo el mundo.
Todos estamos aquí porque... creemos... que la pobreza es intolerable en un mundo de abundancia. Y todos estamos aquí porque estamos convencidos -- más bien sabemos -- que podemos terminar con la pobreza en el espacio de nuestra vida, con nuestras propias manos y nuestras propias mentes.
Sabemos que el dilema mundial de la carencia en medio del esplendor es una creación de los seres humanos y que puede ser revertida por los propios seres humanos.
Los mismos medios tecnológicos que fomentan la globalización y la expansión transnacional de la sociedad civil también proveen la infraestructura para expandir la red mundial de la "sociedad no civil" -- el crimen organizado, los traficantes de drogas, los lavadores de dinero y los terroristas.
El mundo tiene suficiente comida. Lo que le falta es la voluntad política para asegurar que toda la gente tengan acceso a esta abundancia, que toda la gente disfrute de la seguridad alimentaria.
Mientras que uno de cada cinco habitantes de nuestro planeta viva en la pobreza absoluta, no puede haber estabilidad verdadera en el mundo.
En el mundo actual, la motivación de la ganancia y la motivación del desarrollo van de la mano. Se han convertido en las dos caras de una misma moneda.
Hay un nuevo entendimiento universal de que las fuerzas de mercado son esenciales para el desarrollo sostenible.
Vivimos en una época de realineación... Como en todo periodo de transición, expresiones muy diferentes del predicamento humano coexisten hoy en día bajo una tensión incomoda: la globalización envuelve al mundo al tiempo que la fragmentación y la afirmación de las diferencias se incrementan; las zonas de paz se expanden mientras que las explosiones de horrible violencia se intensifican; se está creando una riqueza sin
precedentes, no obstante grande es la pobreza y se mantiene endémica en amplios segmentos; la voluntad de la gente y sus derechos integrales se celebran y se violan a la vez; la ciencia y la tecnología mejoran la vida humana aunque al mismo tiempo sus productos residuales amenazan los sistemas que mantienen la vida en el planeta. No está más allá de los poderes de la voluntad política para inclinar la balanza en esta transición hacia una paz más segura y predecible, un mayor bienestar económico, justicia social y sostenibilidad ambiental. Sin embargo, ningún país puede lograr estos bienes públicos mundiales por si mismo, y ninguno está exento de los riesgos y los costos de vivir sin ellos.
La globalización... puede que sea la fuente mas profunda de transformación internacional desde la revolución industrial... El adjetivo "mundial" se refiere menos a un lugar, más bien se refiere a un espacio definido por los flujos electrónicos y por un estado mental.
En una época de globalización, los Estados Unidos necesitan de las Naciones Unidas, y las Naciones Unidas necesitan de los Estados Unidos. Esta es una de las relaciones centrales de nuestra época.
La interdependencia económica entre las naciones le da una mayor importancia a las estructuras y a las instituciones. Estoy seguro de que todos preferiríamos el predominio del derecho por encima de la ley de la selva. Tengo confianza en que escogeríamos las ganancias sostenibles, dentro de un sistema estable y predecible, en vez de un ambiente mundial no estructurado ni regulado. Necesitamos reglas y normas para guiar la relación entre los individuos y las comunidades. Esto es tan cierto para la aldea global como lo es para el pueblo del cual provenimos cada uno de nosotros... El establecimiento de normas técnicas en áreas como la aviación, el transporte y la telecomunicación, proporcionan la base misma sobre la que se realizan las transacciones internacionales: la "infraestructura suave" del sistema.
Todas las sociedades, desde Asia hasta las Américas, son producto de los valores, de los ideales y de los lazos compartidos. Si ha de funcionar la sociedad global, también ella debe trabajar sobre normas y objetivos
compartidos. Afortunadamente la base de ese entendimiento común ya existe; se encuentra en la Carta de las Naciones Unidas.
Sin reglas que gobiernen los derechos de propiedad y los contratos, sin la confianza basada en el predominio del derecho, sin un sentido general de dirección y de un grado justo de equidad y transparencia, no habría mercados que funcionaran bien, ni nacionales ni mundiales. El sistema de las Naciones Unidas proporciona una estructura mundial para ese fin-- un conjunto de objetivos y normas que disfrutan de una aceptación mundial, en la cual los mercados pueden funcionar.
NEGOCIOS
Los negocios y las Naciones Unidas son socios naturales.
Una asociación verdadera entre los gobiernos, el sector privado y la comunidad internacional alberga una gran promesa.
Nuestros esfuerzos incansables para codificar el derecho internacional y construir sociedades basadas en el predominio del derecho, también promueven la coherencia regulatoria y el cambio pacífico. El derecho internacional también tiene un fuerte aspecto preventivo: la Ley del Mar, por ejemplo, establecida antes de que ocurriera una explotación desenfrenada de los recursos marinos mundiales.
Los líderes de gobierno y de negocio siguen teniendo opciones. Optemos entonces por unir el poder de los mercados con la autoridad de los ideales universales. Escojamos reconciliar las fuerzas creativas de la empresa privada con las necesidades de los desaventajados y los requerimientos de las futuras generaciones. Aseguremos que la prosperidad alcance a los pobres. Escojamos un camino iluminado hacia nuestra meta última compartida: un mercado mundial abierto a todos y que beneficie a todos.
Salvaguardar el medio ambiente... es un principio rector de todo nuestro trabajo en el apoyo del desarrollo sostenible; es un componente esencial en la erradicación de la pobreza y uno de los cimientos de la paz.
La amenaza a nuestro medio ambiente nos ha enseñado que el privilegio y la prosperidad no pueden proteger a ninguna nación mientras la pobreza y la contaminación destruyen a otra.
Casi la mitad de la población mundial vive actualmente en áreas urbanas... las ciudades se parecen cada vez más entre sí, en términos de los problemas que enfrentan.
Un gobierno eficaz, transparente, responsable y confiable, que actúe bajo el predominio de la ley, es la base de un desarrollo sostenible, no el resultado de éste.
Considerar las consecuencias ambientales de nuestras acciones debe volverse una segunda naturaleza inherente a todos nosotros, en cada elección y en cada decisión que hagamos; de lo contrario, todas las leyes y reglamentos, programas de gobierno e incentivos del mercado en el mundo no serán suficientes para salvarnos del desastre ambiental.
Los riesgos del cambio climático representan las amenazas ambientales más críticas y penetrantes a la seguridad de la comunidad humana y a la vida en la Tierra como la conocemos... En un asunto que podría tener
repercusiones tan determinantes para el futuro de la humanidad, debemos actuar siguiendo el principio de más vale prevenir ahora que lamentar y desesperarse después.
Cuando Africa habla con una sola voz, el mundo escucha, pero si Africa habla con una cacofonía de mensajes confusos, pocos escucharán y nadie oirá.
En la ultimas cinco décadas, Africa ha pasado por una serie de cambios importantes; primero fue la colonización y después la lucha contra la segregación racial, luego llegó una segunda ola, marcada por las guerras civiles, la tiranía del régimen militar y el estancamiento económico... Una nueva época se acerca, la tercera ola de Africa. Hagámosla una de paz duradera basada en la democracia, los derechos humanos y el desarrollo sostenible.
Africa es la única región del mundo donde - de continuar las tendencias actuales -- se espera que la pobreza
aumente en el próximo siglo. Durante décadas hemos analizado a Africa y debatido sobre ella, estudiado y resumido sus retos. Ahora es el momento de actuar. Nosotros -- y no solamente me refiero al Consejo (de Seguridad), sino a las Naciones Unidas y a la comunidad internacional en general -- debemos responderrápida y eficazmente al llamado de Africa.
Porque la mejor manera de asegurar la paz y la seguridad en Africa es promoviendo el desarrollo sostenible, los insto a hacer todo lo que esté en su poder para incrementar la asistencia oficial para el desarrollo para los países africanos... Otra prioridad urgente es aliviar a los país es africanos del gran peso del servicio de sus deudas. La iniciativa de las Instituciones Bretton Wood para los Países Altamente Endeudados es un paso en la dirección adecuada. Pero se tiene que hacer más.
A pesar del progreso, el desempeño de la industria ha sido débil. Africa continúa siendo restringida por una mala infraestructura física, una capacidad institucional débil, unos sistemas regulatorios y de incentivos
inadecuados y una brecha tecnológica creciente entre naciones. Consecuentemente ha sido difícil para
Africa poder beneficiarse completamente de la globalización y de la liberalización del comercio e integrarse
completamente a la economía mundial.
Mi programa de reforma, mi "revolución silenciosa" de cambio y transformación de las Naciones Unidas, debe
de ser juzgado en parte porque también ha permitido a la Organización responder a las necesidades de la gente más pobre del Africa y de otros lados.
MUJERES Y DESARROLLO
Una completa igualdad (para la mujer) significa más que el logro de objetivos estadísticos; debe cambiar la
cultura.
La igualdad de las mujeres debe ser un componente central en cualquier intento para resolver los problemas
sociales, económicos y políticos.
En sociedades destrozadas por la guerra, frecuentemente son las mujeres las que mantienen a la sociedad
en marcha... Usualmente son las principales defensoras de la paz.
EDUCACIÓN
Muchos años de servicio en la Organización mundial me han convencido de que el primer ingrediente de la
estabilidad política es el ciudadano informado, el primer ingrediente del progreso económico es un trabajador calificado y el primer ingrediente de la justicia social es una sociedad iluminada. La educación es la clave de la paz mundial y del bienestar.
La educación no solo enriquece la cultura... es la primera condición para la libertad, la democracia y el
desarrollo sostenible.
El conocimiento es poder. La información es libertadora. La educación es la premisa del progreso, en toda
sociedad, en toda familia.
Un electorado educado es un electorado poderoso... Una ciudadanía enterada es la mayor defensora de la
libertad... Un gobierno iluminado es un gobierno democratizador.
La alfabetización es un puente de la miseria a la esperanza. Es una herramienta para la vida diaria en la
sociedad moderna. Es un bastión contra la pobreza y un ladrillo en la construcción del desarrollo, un complemento esencial a las inversiones en carreteras, presas, clínicas y fábricas. La alfabetización es una
plataforma para la democratización, un vehículo para la promoción de la identidad cultural y nacional. Para las mujeres y las niñas, especialmente, es un factor en la salud y la nutrición de la familia. Para todo
mundo, en todo lugar, la alfabetización es, junto con la educación en general, un derecho humano básico... La alfabetización es, finalmente, el camino al progreso humano y por medio de él todo hombre, mujer y niño podrá realizar su más alto potencial.
Recuerdo que una vez el Reverendo Branful sacó una gran hoja blanca con un punto negro en medio, la puso
sobre el pizarrón y nos preguntó, "¿Qué ven?" Todos respondimos: "Un punto negro." "¿Por qué solamente el punto negro?", nos respondió, "¿Por qué solamente lo negativo? ¿Y los grandes espacios blancos a su alrededor?" Nos estaba recordando que siempre debemos ver mas allá de lo obvio y bajo la superficie, debemos tener en mente la imagen completa, no solamente enfocarnos en las manchas. También nos trataba
de enseñar que recordáramos que hay más de un lado en cualquier historia, y más de una respuesta a cualquier pregunta.
Los diferentes, los desplazados y los refugiados son los que enriquecen todas nuestras vidas; su tolerancia
e imparcialidad hacia ellos abrirá nuevos mundos para ustedes, y los hará bienvenidos donde sea que vayan.
Sin educación, no podemos ver más allá de nosotros mismos ni de nuestro ambiente cerrado a la realidad
de la interdependencia mundial. Sin la educación no podemos darnos cuenta de cómo la gente de otras razas y religiones comparte los mismos sueños, las mismas esperanzas. Sin educación, no podemos reconocer la universalidad de las metas y ambiciones humanas.
La educación es el gasto para la defensa más efectivo que existe.
Estoy consciente de que algunos consideran (la preocupación por los derechos humanos) como un lujo de los países ricos para el cual Africa no está listo. Sé que otros lo tratan, si bien no como un complot, sí como una imposición del Occidente industrializado. Yo considero este tipo de opinión muy degradante, degradante del anhelo por la dignidad humana que vive en todo corazón africano.
¿No lloran las madres africanas cuando matan o mutilan a sus hijos como resultado de un régimen represivo?
¿No se entristecen los padres africanos cuando sus hijos son injustamente encarcelados o torturados? ¿No se empobrece toda Africa cuando se deja en silencio tan sólo una de brillantes voces?
La libertad no conoce fronteras... una voz ardiente de libertad en un país puede levantar los espíritus de otra
en un lugar lejano.
Muchos pensaban... que los horrores de la Segunda Guerra Mundial... no se podrían repetir. Y sin embargo se han repetido -- en Camboya, en Bosnia y Herzegovina, en Rwanda. Nuestra época... nos ha demostrado que la capacidad del hombre para la maldad no conoce límites.
Estamos tratando con una situación (en Argelia) que por mucho tiempo se ha tomado como un asunto
interno, pero mientras continúa la matanza y el número de víctimas se incrementa, se vuelve
extremadamente difícil para todos nosotros aparentar que nada está pasando, que no sabemos acerca de ello y que deberíamos dejar a la población argelina a su suerte. Creo que como seres humanos misericordiosos, como gente con conciencia y preocupaciones morales, nos ha conmovido y preocupado lo que está ocurriendo en Argelia. Las palabras pueden no ser suficientes, pero es un comienzo que las víctimas sepan que hay terceras personas que se preocupan y a veces eso les da valor.
La violencia contra la mujer se ha vuelto la forma de violación de los derechos humanos más penetrante, que
no respeta distinción alguna de geografía, cultura o riqueza.
Que no quepa duda; existen algunas normas muy básicas de comportamiento humano, las cuales no aceptan
violación. Los derechos humanos fundamentales son un producto de la naturaleza humana en sí -y de hecho
de la vida humana misma.
La vida y los logros de Raoul (Wallenberg) resaltaron el papel vital del espectador, de la tercera persona en medio del conflicto y el sufrimiento. Su intervención le dio esperanza a las víctimas, las incitó a pelear y a
resistir, a no rendirse y a dar testimonio. Despertó nuestra conciencia colectiva. A pesar de esto, el misterio
permanece: ¿por qué ha habido tan pocos Raoules?
Donde existe la esclavitud, es negada la dignidad humana, y avergüenza a todos los que dicen ser misericordiosos o comprometidos con los débiles y vulnerables del mundo. Los derechos humanos no son otra cosa sino la insistencia en la erradicación de la esclavitud y de la coerción en todos los aspectos de la vida. Pero aún así, en el umbral del nuevo milenio, seguimos encontrando formas viejas, y lamentablemente, nuevas de esclavitud. Miles de personas de todo el mundo viven y mueren como esclavos en una forma u otra.
Déjenme rendirle tributo a la gran fe y civilización del Islam. Ella ha ennoblecido y enriquecido a la humanidad
a través de su historia. Hoy en día, inspira las creencias de mas de mil millones de hombres y mujeres y es
una fuerza espiritual para la humanidad. Este hecho hace mucho más inquietante ser testigo del incremento
en la violencia y el terror por grupos extremistas en el nombre del Islam. Están ensuciando la imagen de una
religión cuyo nombre significa paz y cuyo Todopoderoso es el Compasivo y el Misericordioso.
Los derechos humanos son el fundamento de la existencia y la coexistencia humana... Los derechos humanos son universales, indivisibles e interdependientes... Los derechos humanos son lo que nos hace humanos. Son los principios con los cuales creamos un hogar sagrado para la dignidad humana... La universalidad de los derechos humanos es lo que les da su fuerza. Les otorga el poder para cruzar cualquier frontera, escalar cualquiera muro, desafiar cualquier fuerza.
Cuando hablamos del derecho a la vida, o al desarrollo, a disentir o a la diversidad, estamos hablando de la tolerancia. La tolerancia promovida, protegida y venerada asegurará la libertad. Sin ella, no podemos asegurarnos de ninguna. En las palabras de un hombre sabio: "La fe produce respeto, y el fanatismo provoca el odio."
Los derechos humanos son la expresión de esas tradiciones de tolerancia en todas las culturas que son las bases de la paz y el progreso... Los derechos humanos... no son ajenos a ninguna cultura y son naturales a todas las naciones... En todas las culturas la tolerancia y la misericordia han sido ideales de las formas de gobierno y del comportamiento humano. Hoy, les llamamos a esos valores derechos humanos.
Los derechos humanos son lo que requiere la razón y lo que la conciencia manda. Ellos son nosotros y nosotros somos ellos. Los derechos humanos son derechos que cualquier persona tiene como un ser humano. Todos somos seres humanos; todos merecemos los derechos humanos. Uno no puede ser cierto sin el otro... Uno no puede escoger o seleccionar entre los derechos humanos, ignorando algunos mientras insiste en otros. Sólo como derechos igualmente aplicados pueden ser universalmente aceptados. Tampoco pueden ser aplicados selectivamente o relativamente, ni como una arma con la cual se castigue a otros. Su pureza es su fuerza eterna.
¿Quién puede negar que todos compartimos el mismo horror a la violencia? ¿Quién puede negar que todos
nosotros buscamos vidas libres de miedo, tortura, discriminación? ¿Quién puede negar que todos buscamos
expresarnos libremente y alcanzar nuestras metas en la vida? ¿Cuándo han escuchado una voz libre que exija el fin de la libertad? ¿Cuándo han oído que un esclavo defienda la esclavitud? ¿Cuándo han escuchado a una víctima de tortura apoyar las formas de tortura? ¿Cuándo han escuchado un grito tolerante para la intolerancia?
No existe un solo modelo de democracia, o de los derechos humanos, o de la expresión cultural para todo
el mundo. Pero para todo el mundo, tiene que haber democracia, derechos humanos y una libre expresión
cultural.
Los derechos humanos son sus derechos. Tómenlos. Defiéndanlos. Promuévanlos. ntiéndanlos e insistanen ellos. Nútranlos y enriquézcanlos... Son lo mejor de nosotros. Denles vida.
Cuando hablamos de los derechos humanos como un concepto de Occidente, ¿no llora la madre iraní o la madre africana cuando su hijo o hija es torturada? ¿No todos sentimos cuando uno de nuestros líderes es injustamente encarcelado? ¿No todos sufrimos la falta del predominio de la ley y de la arbitrariedad? ¿Qué parte de esto es ajena? ¿Qué parte de esto es occidental? Y cuando hablamos del derecho al desarrollo; la necesidad de vivir la vida al máximo y de poder vivir sus sueños, eso es universal... Cuando hablan con individuos, ¿alguna vez han encontrado una víctima, alguien que haya sido torturado, que hable en contra de los derechos humanos? ¿Han escuchado la gente rechazar en general a los derechos humanos cuya intención es proteger a la misma gente? En todo lo que hacemos, sea desarrollo económico, seguridad, o lo que sea, hay un ser humano en el centro. Y eso es lo que nosotros queremos decir cuando hablamos de derechos humanos, cuando hablamos de expresión cultural, de los derechos políticos y de los derechos económicos.
Debemos reafirmar la Declaración Universal de los Derechos Humanos y hacer que el público entienda, que
el individuo entienda, que esos derechos le pertenecen. No es algo que el gobierno brinde, como un subsidio que pueda ser retirado. Es intrínseca, es inherente, y (espero) que podamos realmente utilizar este cincuentenario para difundir ese mensaje.
LA DEMOCRACIA Y EL BUEN GOBIERNO
Algunos pueden argumentar que los regímenes militares brindan estabilidad y predecibilidad, que ayudan al
desarrollo económico. Ese es un engaño.
Africa ya no puede tolerar ni aceptar como hechos consumados, a los golpes de Estado contra gobiernos electos, ni la toma ilegal del poder por regímenes militares... Los ejércitos existen para proteger la soberanía nacional, no para apuntar sus pistolas hacia su propia gente.
Crucial a las nuevas políticas es una redefinición del papel del Estado. El Estado se empieza a ver no como un creador de riquezas, sino como un procurador y catalizador del desarrollo. Una función esencial del Estado es proporcionar un ambiente propicio en el cual se faciliten las inversiones, la riqueza pueda ser creada y los individuos prosperen y crezcan. La sociedad civil puede entonces formarse y expresarse, involucrando a individuos en las decisiones que afecten sus vidas.
La voluntad de la gente tiene que ser la base de la autoridad gubernamental. Este es el fundamento de la democracia. Este es el fundamento del buen gobierno, el cual le dará a cada ciudadano... un papel real y duradero -- política, económica y socialmente -- en el futuro de sus sociedades.
Ustedes han entendido -- y más importante, han demostrado -- que el buen gobierno tiene que ser construido de abajo hacia arriba. No puede ser impuesto ni por autoridades nacionales ni por agencias internacionales. No puede ser creado de un día para otro, ni puede echar raíces en un día. El buen gobierno es un logro. Es el fruto de la dedicación, del liderazgo desinteresado y de una política de integridad.
Ningún país es inmune a la corrupción y muchos son especialmente vulnerables por sus leyes e instituciones débiles. La corrupción también tiene un elemento internacional. Las mismas fronteras abiertas, los avances tecnológicos, las comunicaciones transnacionales y las transacciones comerciales que son la característica de la sociedad mundial de hoy pueden también permitir que la corrupción eche raíz y florezca. Por lo tanto, la cooperación internacional -- entre gobiernos, el sector privado y la sociedad civil -- es esencial si queremos vencer a esta amenaza.
El futuro bienestar de la humanidad depende del valor y de la visión de sus líderes para hacer realidad el significado completo de la interdependencia y traducirlo en acciones prácticas.
Sin el buen gobierno -- sin el predominio de la ley, la administración predecible, el poder legítimo y la regulación responsable -- ninguna cantidad de fondos, ningún milagro económico de corto plazo pondrá al mundo en desarrollo camino a la prosperidad. Sin el buen gobierno las bases de la sociedad -- nacionales e internacionales -- están construidas sobre arena.
Nuestro deber... no es hacer creer a la gente talentosa y valiente que su contribución al servicio público hará una diferencia; mas bien es hacerles entender que sin ellos, la misión del buen gobierno fracasará.
INFORMACIÓN
Ninguna sociedad democrática puede existir sin una prensa libre, independiente y plural.
La información y la libertad son indivisibles. La revolución informática es inimaginable sin la democracia y la verdadera democracia es inimaginable sin la libertad de información.
Si la información y el conocimiento son centrales para la democracia, son condiciones para el desarrollo.
Nosotros en las Naciones Unidas estamos convencidos de que la información tiene un gran poder libertador que espera ser utilizado en nuestra lucha mundial para la paz, el desarrollo y los derechos humanos. Creemos esto porque estamos convencidos de que es la ignorancia, y no el conocimiento, el que hace enemigos a los hombres. Es la ignorancia, y no el conocimiento, el que hace soldados a los niños. Es la ignorancia, no el conocimiento, el que lleva a algunos a abogar por la tiranía sobre la democracia. Es la ignorancia, y no el conocimiento, el que hace que algunos argumenten que el conflicto humano es inevitable. Es la ignorancia, no el conocimiento, el que hace que otros digan que existen muchos mundos, cuando sabemos que sólo hay uno. El de nosotros.
Con la ayuda de la televisión, podemos llevar un rayo de luz a las cuevas de la intolerancia; no hay algo que teman más esos lugares apartados que la luz. A través de la televisión, el mundo puede revivir, e importarnos lo suficiente para que lo ayudemos a ser un mejor lugar. Con el poder de la televisión, podemos asegurar que nuestros jóvenes sean los primeros en beneficiarse de este conocimiento, y hacerlo su socio en labúsqueda de un mejor futuro. Ayúdennos a usar su poder para lograr un mejor mundo para ellos y para los que vendrán después de ellos.
DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO
No puede haber justicia mundial hasta que los peores delitos - los delitos contra la humanidad -- sean sujetos a la ley. En esta época más que nunca reconocemos que el crimen del genocidio contra un pueblo, en realidad es una afrenta contra todos nosotros -- un crimen contra la humanidad... La Corte Penal Internacional es el símbolo de nuestras esperanzas más elevadas para esta unidad entre paz y justicia. Es parte vital de un sistema emergente de protección internacional de los derechos humanos. Asegurará que los criminales sospechosos de genocidio en cualquier país puedan ser juzgados y sentenciados.
El genocidio -- la destrucción de un pueblo entero por sus orígenes étnicos o nacionales -- se ha convertido en una palabra de nuestra época, una realidad horrenda que exige una respuesta histórica.
En el prospecto de una Corte Penal Internacional está la promesa de justicia universal... Sólo entonces podrán saber los inocentes de las guerras y conflictos distantes que ellos también pueden dormir bajo el cobijo de la justicia.
LAS NACIONES UNIDAS Y SUS SOCIOS
La sociedad civil constituye una gran y cada vez más importante fuerza en la vida internacional. En años recientes, las Naciones Unidas han encontrado que mucho de su trabajo, particularmente a nivel nacional, involucra íntimamente a las diversas y dedicadas contribuciones de las organizaciones y grupos no gubernamentales -- sea en el desarrollo económico y social, en los asuntos humanitarios, en la salud pública o en la promoción de los derechos humanos. En forma similar, el crecimiento pronunciado en el flujo de transacciones económicas privadas internacionales, a lo largo de la última década, han colocado al sector privado como la mayor fuerza que empuja los cambios económicos internacionales. Sin embargo, a pesar de estas manifestaciones crecientes de una sociedad civil mundial cada vez más fuerte, Naciones Unidas actualmente está inadecuadamente equipada para involucrar a la sociedad civil y hacerla un socio verdadero de su trabajo.
Nosotros -- las Naciones Unidas y todas las instituciones y miembros de la sociedad civil -- también enfrentamos las amenazas de las fuerzas de la "sociedad no civil": narcotraficantes, criminales, terroristas y otros que capitalizan en la nueva apertura de las fronteras, de los mercados y las comunicaciones y que proliferan donde las leyes y las instituciones
son débiles. Estos y muchos otros problemas trascienden las fronteras nacionales. Están más allá del poder de una sola nación. El progreso en los años que vienen requerirá de niveles sin precedentes de cooperación y colaboración entre gente de diferentes culturas, religiones y valores. Por ello, la necesidad de un instrumento común de servicio mundial nunca ha sido mayor.
(La) asociación (entre la ONU y las ONGs) es vital pues nos enfrentamos a nuevos enemigos -- las fuerzas de lo que yo llamo la "sociedad no civil".
Aspiramos a una Naciones Unidas que reconozca y se alíe con una sociedad civil mundial cada vez más fuerte, al tiempo que ayude a eliminar a los elementos no civiles, como los narcotraficantes, los criminales y los terroristas; una Naciones Unidas que vea al cambio como a un amigo; no el cambio por el cambio mismo, sino el cambio que permite hacer el bien al ser mejores.
¿Estará disminuyendo la voluntad de Washington de estar a la cabeza, mientras muchos alrededor del mundo voltean en su dirección en busca de liderazgo? ¿Ya no estará convencido de los beneficios de la cooperación multilateral aun cuando está buscando la cooperación multilateral en Irak? ¿Estará preparado para separarse del mundo de libertad, democracia, crecimiento y oportunidades en expansión en el cual colaboró
tanto para su creación?
En algún tiempo Naciones Unidas solamente trató con gobiernos. Pero ahora sabemos que la paz y la prosperidad no se pueden lograr sin asociaciones que incluyan gobiernos, organizaciones internacionales, la comunidad
de negocios y la sociedad civil. En el mundo actual, tenemos que depender los unos de los otros. Los asuntos de las Naciones Unidas involucran a los negocios del mundo. El sistema de las Naciones Unidas trae a esta relación tres distintas ventajas: los valores universales; una perspectiva mundial; y programas concretos.
EL SECTOR PRIVADO
La unión cercana entre el sector privado y el trabajo de las Naciones Unidas es de vital importancia. Trabajando juntos, nuestra asociación ha alcanzado ya importantes metas económicas mundiales. Hemos promovido la estabilidad. Hemos alentado la transición económica y política. Hemos establecido nuevos niveles de comercio y desarrollo económico. La cooperación en todas estas áreas nunca ha sido mayor, ni más exitosa.
Hoy en día, los programas, los fondos y las agencias especializadas que forman la familia de las Naciones Unidas están trabajando con los Estados Miembros como nunca antes, para fomentar políticas que alienten el
crecimiento del sector privado y del libre mercado. Estas iniciativas reflejan las realidades de un mundo cambiante. En primer lugar, está el nuevo entendimiento universal de que las fuerzas del mercado son esenciales para cualquier desarrollo sostenible. En segundo lugar, el papel del Estado está cambiando en la mayor parte del mundo en desarrollo, de uno qu
e busca dominar la vida económica a uno que cree las condiciones a través de las cuales se posibilita el desarrollo sostenible. En tercer lugar, hay evidencia creciente y convincente de que los pobres pueden resolver sus propios problemas si se les da acceso justo a servicios de desarrollo financiero y empresarial. Sí hemos de asegurar que estos cambios positivos continúen y se desarrollen, es esencial que la asociación entre las Naciones Unidas, los gobiernos y la comunidad corporativa internacional sea reforzado. Hoy, el capitalismo de mercado no tiene un rival ideológico importante. Su amenaza más grande proviene de su propio interior. Si no puede promover la prosperidad y la justicia, no habrá tenido éxito.
