
EL VIH/SIDA EN ASIA
Se estima que, durante el año 2000, en Asia meridional y sudoriental se infectaron por el VIH 700 000 adultos, 450 000 de los cuales eran varones. La mayor parte de los países de Asia oriental y el Pacífico aún tienen a raya el VIH, con cifras de alrededor de 130 000 nuevas infecciones en ese año. En total, se calcula que para fines de 2000 las dos regiones sumaban 6,4 millones de personas viviendo con el VIH/SIDA.
En comparación con las tasas de infección por el VIH en África, las que se registran en la población general de Asia son aún bajas. La prevalencia entre las personas de 15 a 49 años de edad rebasa el 1% en tan solo tres países: Camboya, Myanmar y Tailandia. En otros países, por lo general es muy inferior. En Indonesia, el cuarto país más poblado del mundo, menos de 5 de cada 10 000 personas están viviendo con el VIH. En Filipinas, la tasa de infección por el VIH es de 7 por 10 000 habitantes.
En algunas provincias de China, Malasia, Nepal y Viet Nam predominan las epidemias propagadas por las prácticas peligrosas de inyección de drogas. Informes recientes indican que está emergiendo una situación semejante en Indonesia, en particular en Yakarta.
De acuerdo con algunas estimaciones, en China hay tres millones de consumidores de drogas. Es habitual que se comparta la aguja, pues más del 45% de los que se inyectan drogas así lo declaran. Se ha comunicado la infección por el VIH entre el colectivo de consumidores de drogas intravenosas en 25 provincias. En China y Viet Nam, entre el 65% y el 70% de las infecciones detectadas se producen entre ese grupo de población.
En algunas partes del nordeste de la India el consumo extendido de drogas intravenosas también proporcionó un punto de entrada inicial para el VIH. En Manipur, la prevalencia de la infección por el VIH entre los consumidores de drogas intravenosas se disparó desde prácticamente cero en 1988 hasta más del 65% tan solo cuatro años después. Desde entonces ha permanecido a esos niveles elevados. Todo parece indicar que la mayor parte de las infecciones entre las mujeres se han contraído a través de sus esposos, que en su caso se han infectado con profesionales del sexo que forman parte, a su vez, de una cadena de transmisión más larga. En otros lugares del país, existen pruebas de que las relaciones sexuales peligrosas están propagando el VIH entre la población general.
Con 100 millones de personas o más en movimiento, China está viviendo desplazamientos de población sin precedentes en la historia conocida. Además, habiendo prácticamente erradicado las infecciones de transmisión sexual en los años sesenta, en los últimos años está sufriendo un aumento pronunciado en esas tasas. Los casos notificados aumentaron de 5.800 en 1985 a más de 836 000 en 1999.
China y la India juntas suman alrededor del 36% de la población mundial. Con unas poblaciones tan grandes, incluso unas tasas de prevalencia del VIH bajas se traducen en cifras ingentes de infecciones. En la India, donde solamente están infectados 7 de cada 1000 adultos, al principio del nuevo milenio había 3,7 millones de personas viviendo con el VIH/SIDA, una cifra muy superior a la de cualquier otro país del mundo excepto Sudáfrica. En China y la India, la epidemia varía mucho de una región a otra, tanto por lo que respecta a la magnitud como a la vía de transmisión.
Entre los países donde el VIH se ha propagado de forma destacada a través de las relaciones sexuales peligrosas figuran Camboya, Myanmar y Tailandia.
El bien difundido éxito de Tailandia en la contención de una epidemia heterosexual galopante ha sacado a relucir otras vías de transmisión contras las que los programas de prevención del VIH han tenido mucho menos buenos resultados. El VIH continúa propagándose prácticamente sin obstáculos a través del intercambio de material para la inyección de drogas y de las relaciones sexuales no protegidas entre varones.
Myanmar se encuentra ya al borde de una epidemia importante, mientras que Camboya tiene las tasas de prevalencia más elevadas en la región, atizadas por la transmisión sexual en un contexto de fragilidad social y económica.
La epidemia de VIH de Viet Nam, limitada hasta el presente principalmente a las provincias del sur y centrales, se ha empezado a extender también a las provincias del norte. Allí, como en el resto del país, el virus se propaga a través del consumo de drogas intravenosas y existen claros indicios de un aumento gradual en la transmisión sexual.
Diversos factores han contribuido de forma significativa a la propagación del VIH en Asia y con toda probabilidad seguirán teniendo un impacto. Esos factores son el consumo de drogas intravenosas, el comercio sexual, el grado de alfabetización, la dependencia, el acceso a la información y a los servicios, la migración y la movilidad demográfica.
Diciembre de 2000