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- Los programas de
educación preventiva deben beneficiar a todo el mundo, en particular
los jóvenes, entre los que se está produciendo cerca de
la mitad de las nuevas infecciones por el VIH. Los mejores programas
educativos tratan de dar poder de decisión a la mujer proporcionándole
información, conocimientos prácticos y servicios que la
ayuden a protegerse a sí misma.
- Si se pretende
que la educación preventiva sobre el VIH/SIDA sea eficaz, debe
facilitarse a través de todos los recursos educativos (tradicionales
y no tradicionales), de las escuelas y de cauces comunitarios más
amplios contando con un apoyo político firme. También
debe ajustarse a las distintas realidades lingüísticas,
sociales y culturales de los grupos a los que se destina.
- Uganda ha reducido
de forma significativa sus tasas de prevalencia del VIH–desde aproximadamente
el 14% a comienzos de los años 90 hasta cerca del 8% en 2000-
gracias a las amplias campañas de educación preventiva
que han movilizado a los líderes a todos los niveles y en todos
los sectores.
- Los extensos esfuerzos
educativos, incluidos los que se basan en una red de organizaciones
de autoayuda, han permitido al Senegal mantener sus tasas de prevalencia
del VIH por debajo del 2%. Las intensas campañas de educación
también han ayudado el Brasil y Tailandia a hacer grandes progresos
en el control de sus epidemias.
Un mensaje a medida
- Teniendo en cuenta
que las personas tienen distintos marcos de referencia, la información
preventiva no puede ser del tipo de una misma talla para todos. Debe
ajustarse a los diferentes públicos. Las encuestas y los estudios
de evaluación que muestran las dinámicas locales de la
epidemia y que identifican actitudes y necesidades locales permiten
personalizar los mensajes de prevención eficazmente.
- Una campaña
para fomentar el uso del preservativo en Ghana lanzada en 2000 demostró
el grado de eficacia con que se pueden adaptar los mensajes a las circunstancias
locales. Utilizando el teatro en la calle y músicos de rap,
la campaña desencadenó un aumento del 80% en el uso del
preservativo en tan sólo seis meses. En Sudáfrica, los
programas televisivos populares se están utilizando con éxito
para fomentar la sensibilización acerca del VIH/SIDA.
- Las campañas
de información y las actividades para desarrollar conocimientos
prácticos son elementos importantes de la educación preventiva.
La magnitud de la epidemia obliga a que esas campañas involucren
a los sectores público y privado, así como a las organizaciones
no gubernamentales, en una escala sin precedentes en la historia de
la comunicación.
- En algunas partes
del mundo, el SIDA también está atacando los sistemas
educativos de los países. En algunos de ellos, hasta un 30% de
los maestros están directamente afectados por la epidemia. Por
lo tanto, la educación preventiva debe tener en cuenta a los
maestros y otros profesionales que trabajan en la educación,
así como a sus familias.
- La educación
preventiva debe abordar, y ayudar a cambiar, las costumbres culturales
profundamente arraigadas que dejan a fragmentos de la sociedad (particularmente
las mujeres) en una situación más vulnerable a la infección
y con menos capacidad para hacer frente a los efectos de la enfermedad.
Las nociones erróneas de la masculinidad, por ejemplo, suelen
privar a las mujeres y las muchachas del control de su cuerpo.
- Todos los programas
educativos tienen que llegar a las muchachas y las mujeres para dotarlas
con la información y los conocimientos prácticos que puedan
ayudarlas a protegerse a sí mismas contra el VIH/SIDA.
- Es crucial que
la protección de los derechos humanos sirva de base en las campañas
de educación para frenar la exclusión de las personas
que viven con el VIH/SIDA y para proporcionarles acceso a la atención.
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Cartera de Prensa: Hoja informativa
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