El cambio climático en un mundo dividido pero ecológicamente interdependiente

El cambio climático es una cuestión fundamental y polifacética en este siglo XXI. Una cultura de producción y consumo insostenible y egoísta ha provocado un enorme problema con consecuencias dramáticas para la Madre Naturaleza y para las generaciones futuras. Las amenazas a la estabilidad y la seguridad humana son muy graves y afectarán a toda la comunidad internacional, aunque el máximo impacto negativo recaerá en los miembros más pobres y más vulnerables, los pequeños Estados insulares y los países menos adelantados.

El sexagésimo tercer período de sesiones de la Asamblea General se celebra durante el proceso de negociaciones de la Hoja de Ruta de Bali en virtud de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y su Protocolo de Kyoto.

Durante ese período de sesiones el objetivo consistirá en prestar el más amplio y sustancial apoyo a las negociaciones sobre el cambio climático en Poznan (Polonia) y a la reunión siguiente en 2009, en preparación de la Conferencia de Copenhague, en diciembre. Esta se organizará mediante la adopción de la resolución "Protección del clima mundial para las generaciones presentes y futuras", que contendrá algunos mensajes dirigidos a la Conferencia de las Naciones sobre el Clima en Poznan y más adelante y organizando debates temáticos. Entre los posibles temas de estas reuniones multilaterales en Nueva York cabría mencionar: la transferencia de energía más limpia y la adaptación de las tecnologías a los países en desarrollo, la vulnerabilidad y la adaptación, las modalidades de consumo insostenibles y el diálogo entre religiones a fin de llegar a un llamamiento moral para que se tomen medidas relativas al cambio climático.

Por consiguiente, hoy en día en algunas partes del mundo los peligros resultantes del impacto del cambio climático son una realidad y no podemos escondernos tras medias mundiales ni la capacidad de las sociedades ricas para hacer frente a las amenazas relacionadas con el clima a diferencia de la condición de las comunidades vulnerables en las regiones pobres del globo.

para apoyar las negociaciones sobre el clima y considerar qué papel puede desempeñar el sistema de las Naciones Unidas para hacer frente al cambio climático.

Debemos tomar en consideración la crisis alimentaria que se está produciendo, la crisis de la energía y los enormes problemas que ha provocado el cambio climático.

Las Naciones Unidas siguen siendo la organización más importante en la lucha por la supervivencia de la especie humana y de todas las manifestaciones de vida aquí en la Tierra. Sin embargo, todos nosotros aquí, en las Naciones Unidas, estamos y debemos seguir estando comprometidos, individual y colectivamente, a respetar los principios y las normas de conducta fijados en la Carta. No tiene sentido firmar la Carta y entonces actuar como si no entrañara ninguna obligación, como si los demás estuvieran obligados a respetarla, pero nosotros no. Además de ser un error grave, eso iría en contra de los nobles principios de las Naciones Unidas y las esperanzas de la humanidad.