
Sede de las Naciones Unidas
Nueva York, Nueva York
13 de octubre de 2006
Sr. Secretario General,
Sr. Secretario General designado,
Excelencias,
Señoras y señores,
La Asamblea General acaba de aprobar la resolución relativa al nombramiento del Excelentísimo Señor Ban Ki-Moon como Secretario General de las Naciones Unidas. Ésta es una fecha histórica para la Organización que continúa evolucionando de acuerdo con los valores y principios de la Carta.
En nombre de la Asamblea General, deseo ofrecer mi más sincera felicitación al Ministro Ban Ki-Moon por su nombramiento como octavo Secretario General de las Naciones Unidas.
Es para mí un gran honor darle la bienvenida a las Naciones Unidas, una Organización que no le es desconocida y a la que ha dedicado una parte considerable -+de su destacada carrera diplomática.
El Ministro Ban Ki-Moon es una de las figuras más destacadas de la República de Corea, una nación pacífica que ha llevado a cabo una notable transformación para convertirse en los tres últimos decenios en una democracia estable y una economía dinámica.
Su nombramiento llega en un momento en que la Organización ha emprendido un profundo y amplio proceso de reformas, que esbozaron los líderes mundiales en septiembre del año pasado.
Agradecemos al Secretario General Kofi Annan el importante papel que ha desempeñado en el desarrollo de una visión clara e integral para afrontar los numerosos problemas mundiales ante los que nos encontramos.
Confío en que la Organización aprovechará los logros conseguidos y avanzará hasta llegar a ser un órgano aún más eficaz bajo el liderazgo del Secretario General designado Ban Ki-Moon.
Excelencias,
Señoras y señores,
Todavía nos quedan muchos problemas por resolver, desde la pobreza extrema y el hambre hasta los conflictos armados, las enfermedades y el terrorismo internacional, y aún hemos de encontrar la manera más adecuada de hacer que la globalización beneficie a todos.
La credibilidad de esta Organización dependerá de nuestra capacidad para seguir trabajando unidos y satisfacer las expectativas de millones de personas en el mundo.
La decisión que hemos tomado hoy alimenta nuestra esperanza de que estamos dispuestos a asumir la responsabilidad colectiva y a actuar con determinación en los asuntos que a todos preocupan.
Exhorto a todos ustedes a que ofrezcan al Secretario General designado Ban Ki-Moon todo su apoyo para asegurar una transición sin tropiezos mientras se prepara a asumir su mandato. Le aseguro que puede contar con mi plena cooperación para facilitar su labor.
Quiero aprovechar esta oportunidad para desearle los mayores éxitos en su próximo empeño.
Muchas gracias