El futuro de las Naciones Unidas depende de que la opinión pública siga
considerando a la organización como el garante de la paz y la seguridad
mundiales, dijo hoy el presidente de la Asamblea General, Didier Opertti.
Con motivo del cierre de esta 53 sesión, el canciller uruguayo advirtió que si
la organización mundial pierde ese papel, su función principal carecerá en
parte de sentido.
A/C.1/53/1
"El gran desafío de Naciones Unidas es reafirmarse a sí misma como el
garante de la paz y la seguridad," señaló Opertti. "Tiene ahora una nueva
instancia que es Timor. Tuvo una mala instancia que es Kosovo. Tiene ahora
la posibilidad de recuperar ese papel en Timor Este poniendo fin a toda esta
agresión a los derechos humanos."
Al cerrar la sesión, la última del siglo XX, Opertti dijo que ésta había sido un
ejercicio preparatorio para los problemas que se habrán de afrontar en el
próximo siglo.
El canciller uruguayo lamentó que durante los doce meses que ha durado la
asamblea la violencia haya continuado siendo el principal protagonista de
muchos países y pueblos.
Recordó que la humanidad está disfrutando de grandes logros tecnológicos
pero que no todos los beneficios de esos avances están sido repartidos
equitativamente a toda la humanidad.