1988 Las Fuerzas de Paz de las Naciones Unidas

"Los soldados imparciales"

El hecho de que se otorgara el Premio Nobel de la Paz a los soldados que sirven bajo las Naciones Unidas en su esfuerzo por preservar la paz podrían parecer una anomalía ya queAlfred Nobel estipuló que los recipientes ideales del premio deberían de realizar el mejor esfuerzo para "abolir o reducir los ejércitos establecidos". Sin embargo, es preciso ver el premio a la luz de los eventos mundiales de aquel tiempo, ya que refuerza la idea universalmente aceptada, de que las fuerzas de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas operan bajo el espíritu del Premio Nobel, que existen para prevenir hostilidades y para facilitar el camino a las soluciones pacíficas que surjan en áreas de conflicto por medio de negociaciones y persuasión, en lugar de la violencia.

La guerra fría entre la Unión Soviética y los Estados Unidos y carrera armamentista resultante, son realidades que las décadas siguientes a la Segunda Guerra Mundial enfrentaron, causando inseguridad global y temor de un aniquilamiento catastrófico. Dentro de este clima de inseguridad, las nuevas técnicas de mantenimiento de la paz surgieron como alternativa a la guerra y al conflicto. "La médula de este esfuerzo por parte de sucesivos secretarios generales ha dado lugar a una reevaluación práctica de la realidad de la paz y la seguridad internacional. Ha habido dieciséis operaciones de paz y un sin fin de misiones de buena voluntad", dijo el entonces Secretario General Javier Pérez de Cuellar en su discurso para el Premio Nobel, en el que se refirió a las operaciones de mantenimiento de la paz como "la renovación más exitosa de las Naciones Unidas".

Desde entonces, el papel de esta fuerza ha evolucionado y ahora tiene un carácter más "intervencionista". Generalmente dispone de tropas para enviar a las zonas en conflicto sobre la base de voluntariado y condicionado a la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU. Pueden estar destinadas a regiones donde ya se ha establecido el cese al fuego pero donde aún no se ha finalizado un tratado de paz formal. Comprenden tanto tropas con armamento ligero como observadores sin armas, autoridades imparciales que pueden ayudar en gran medida a eliminar situaciones volátiles por su mera presencia en la zona.

Defendiendo "el consenso, la conciliación, la buena voluntad, la presión diplomática sin fuerza, y el mantenimiento cooperativo de la paz", el Secretario General Pérez de Cuéllar fue testigo de la evolución de este cuerpo como indicador práctico de cómo la autoridad internacional podía ser construida y mantenida. Usando a los soldados como "catálisis para la paz en lugar de instrumento para la guerra", caracterizó el mantenimiento de la paz como el opuesto exacto de una acción militar contra la agresión, y a los soldados no combatientes como un símbolo de la autoridad internacional que proporciona "una alternativa honorable para la guerra y un pretexto útil para la paz".

Las intervenciones de Naciones Unidas en las que participó un grupo de observación se remontan a 1948,-cuando el armisticio entre Israel y los Estados Árabes fue colocado bajo la mira de observadores internacionales. La primera fuerza de paz de Naciones Unidas con plenos derechos fue la Fuerza de Emergencia de Naciones Unidas (UNEF por sus siglas en inglés), establecida en 1956 con la contribución de 10 países que supervisaron el retiro de tropas extranjeras de la zona del Canal de Suez. Posteriormente, en 1967 y nuevamente en 1974, las fuerzas de paz supervisaron y terminaron con las hostilidades en el Medio Oriente. La Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (UNIFIL por sus siglas en inglés), la operación más costosa en la región, se creó para supervisar los eventos que ocurrieran en tierra después de la invasión israelí al Líbano en 1978, donde, así mismo, asistió en mantener la paz durante el retiro de las tropas israelitas y ayudó al gobierno libanés a reestablecer su autoridad. La reducción de las tensiones en esa región cobró un alto precio : casi 250 empleados de UNFIL perdieron la vida.

En el Congo, las misiones de paz de la ONU también representaron un papel importante, conteniendo una rampante guerra civil a raíz de su independencia de Bélgica en 1960. Nuevamente, en esa ocasión, la ONU pagó un alto precio, ya que en un accidente aéreo perdió a su dinámico Secretario General, Dag Hammarskjöld. El mantenimiento de paz constituye un proceso continuo en otras regiones en donde aún existen causas fundamentales de conflicto pero en las que la intervención internacional ha logrado contener las hostilidades, tales como el subcontinente indio y Chipre.

"En las situaciones de conflicto es una necesidad vital que se abran espacios en los que se puedan iniciar negociaciones reales... Precisamente, las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas contribuyen a esto" según opinó Egil Aarvick, Director del Comité Noruego para el Premio Nobel en su discurso de presentación en enero de 1989, citando, de igual manera, "que la movilización de tropas de países de la comunidad mundial no resolverá conflictos por medios pacíficos".

"El Comité también cree que las operaciones de mantenimiento de paz y la forma en que son llevadas a cabo contribuyen a que se hagan realidad las ideas que forman la verdadera razón del establecimiento de las Naciones Unidas. El Premio de este año, por tanto, también debería ser considerado como un reconocimiento a toda la Organización de las Naciones Unidas. El Premio da expresión a la esperanza que todos ponemos en la ONU". En su declaratoria final, alabó el desempeño de los jóvenes que forman la fuerza de mantenimiento de paz, cuya contribución "hace posible que los fines de las Naciones Unidas puedan llevarse a cabo en forma positiva".

Fuente: CRÓNICA ONU No. 3, 2003