1969 Organización Internacional del Trabajo

'Pacientemente, sin dramatismo, pero no sin éxito"

Las palabras si vis pacem cole justitiam -si deseas paz, cultiva la justicia- representan la idea moral fundamental en la que se basa la Organización Internacional del Trabajo (ILO, según sus siglas en inglés). Y el Premio Nobel de la Paz 1969 a la agencia de la ONU es un tributo a su éxito en la traducción de las ideas en acciones.

Creada en 1919, después de los trastornos políticos de la Primera Guerra Mundial, la ILO fue premiada en el quincuagésimo aniversario de su fundación -el 11 de diciembre de 1969-como un reconocimiento a su trabajo, basado en el preámbulo de su constitución, que establece que "la paz universal y duradera puede establecerse sólo si se basa en la justicia social". El Director de la ILO, David Morse, en su discurso de aceptación en nombre de la agencia, resumió su enfoque característico: "A pesar de las calamidades políticas, los fracasos y las decepciones del pasado medio siglo, ha trabajado pacientemente, sin dramatismo, pero no sin éxito, para construir una infraestructura de paz."

Los profundos cambios económicos y sociales provocados por la era de la industrialización, dieron como resultado no sólo un crecimiento sin precedentes en Europa, sino también la creación de una grande y elocuente clase trabajadora industrial, frecuentemente reñida con las clases dominantes. El propio Alfred Nobel temía una revolución social, advirtiendo en 1892 sobre los peligros de una "nueva tiranía.acechando en las sombras" y sobre la amenaza a la paz mundial. Frédéric Passy, ganador del primer Premio Nobel de la Paz (1901), exigió también reformas sociales, como fundamentos de la estabilidad y la paz internacional.

Un producto del pensamiento reformista y socialista de los siglos diecinueve y principios del veinte, en Europa, la ILO logró convertirse en un instrumento de cooperación y diálogo entre los trabajadores y sus Gobiernos, proporcionando un importante punto de reunión para los diferentes actores. Ayudando a calmar los "peligrosos explosivos en las ocultas profundidades de la comunidad", la ILO le ha dado al mundo el concepto del diálogo industrial. Los cambios en el equilibrio político después de la Segunda Guerra Mundial proporcionaron el ímpetu para una expansión de sus propósitos, y en 1946 la ]LO se convirtió en la primera agencia especializada en volverse socia de las Naciones Unidas.

En sus etapas iniciales, la principal tarea de la ILO fue construir un puente entre ricos y pobres dentro de los países individuales. Su constitución acuñó el concepto de "tripartismo", que fomenta el diálogo entre Gobiernos, empleadores y empleados para resolver las disputas y promover mejores condiciones laborales. Bajo sus auspicios y orientación, los sindicatos y las organizaciones de patrones adquirieron voces cohesivas y efectivas. Después de la Segunda Guerra Mundial, su misión evolucionó más allá de la fronteras nacionales para construir puentes entre las naciones ricas y pobres, facilitando la cooperación en los asuntos relacionados con el comercio y el trabajo.

El Centro de Capacitación Técnica y Vocacional Avanzada es una valiosa iniciativa de la ILO que opera dentro de los límites locales en cada país. Fortalece a los países en desarrollo dándoles los recursos, el know-how gerencia], y el marco institucional y administrativo esencial para el nacionalismo moderno y la construcción de la paz. Ha influenciado permanentemente la legislación sobre el bienestar social de todos y cada uno de los países, haciendo valiosas contribuciones al derecho internacional.

El principal enfoque de la agencia es hacia la adopción de las normas del derecho laboral internacional que se ocupan del trabajo infantil, la protección de las mujeres trabajadoras, las horas de trabajo, los descansos y vacaciones, la protección del seguro social, la vivienda, la seguridad ocupacional, la protección de los trabajadores migrantes y el salario mínimo adecuado. También tiene un mandato para proporcionar cooperación tecnológica para ayudar a las naciones en desarrollo, con el objetivo final de crear un programa de empleo mundial, así como el establecimiento de normas y la cooperación técnica respaldados por importantes investigaciones, capacitación, educación y programas de publicaciones.

Trabajando una tras otra con organizaciones especializadas, como la organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, la Organización Mundial de la Salud y con el apoyo financiero de las Naciones Unidas, la ]LO lleva a cabo proyectos de investigación en países en desarrollo, sobre agricultura e industria, con el principal objetivo de atacar cuestiones crónicas de desempleo y subempleo. Ayuda con reformas agrarias, proyectos agrícolas, industrialización, trabajos públicos, desarrollo de programas de capacitación y programas de orientación vocacional, la elección de posibilidades de inversión y el desarrollo del comercio, etc.

Del propósito original de función legislativa internacional para proteger a los trabajadores contra la explotación y las condiciones injustas de trabajo, la ILO ha evolucionado para convertirse en un vehículo que promueve las medidas efectivas que garantizan los derechos humanos básicos, como la libertad de asociación, la liberación del trabajo forzado y la discriminación, y el logro del desarrollo económico.

"Todos los seres humanos, independientemente de la raza, credo o sexo, tienen el derecho de buscar tanto el bienestar material, como su desarrollo espiritual en condiciones de libertad y dignidad, de la seguridad económica y de la igualdad de oportunidades... es la responsabilidad de la ILO, examinar y tomar en cuenta todas las políticas y medidas internacionales y financieras a la luz de este objetivo fundamental." Estas palabras, contenidas en la Declaración de la ILO de Filadelfia, establecieron la interdependencia de las políticas económicas y sociales, y el hecho de que las dos están inextricablemente ligadas con la paz.

Fuente: CRÓNICA ONU No. 3, 2003