Las Naciones Unidas: formalmente reconocidas y reconocidas por asociación

Por Horst Rutsch

El Comité Noruego del Premio Nobel, en sus 101 años de existencia, ha otorgado el Premio Nobel de la Paz, no sólo a las agencias de las Naciones Unidas y su personal, ocho veces -veremos a los ocho laureados, asociados con las Naciones Unidas, incluyendo a la propia Organización, en las siguientes páginas- sino que también ha honrado a varios individuos y organizaciones que han trabajado directamente con las Naciones Unidas o con su precursora, la Liga de las Naciones.

Antes de 1914, el Comité del Premio Nobel reconoció el mérito, en particular, de los esfuerzos de la legislación y el arbitraje conducentes a la paz, especialmente en relación con las Conferencias de Paz de La Haya de 1899 y 1907, y otorgó el Premio a una serie de representantes de movimientos populares de paz y de la tradición legal internacional, como Frédérick Passy de Francia (1901), uno de los principales fundadores de la Unión Inter Parlamentaria, y al antiguo Primer Ministro Belga, August Baernaert (1909), un miembro de la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya.

En el período entre las dos guerras mundiales, muchos de los premiados estaban íntimamente asociados con la Liga de las Naciones. En 1919, se otorgó el Premio Nobel de la Paz al Presidente de los Estados Unidos, Woodrow Wilson, por su papel crucial en el establecimiento de la Liga ; el año siguiente fue para Léon Bourgeois, de Francia, conocido como su "padre espiritual". Quizá nadie estaba más íntimamente identificado con la Liga de Las Naciones que uno de sus arquitectos, Lord Rober Cecil del Reino Unido, que recibió el Premio en 1937, y participó, en 1946, en las reuniones finales de la Liga en Ginebra, terminando su discurso con un, "La Liga ha muerto, ¡vivan las Naciones Unidas!" Siguió activo en su apoyo a los esfuerzos internacionales de paz, mediante su presidencia honoraria y vitalicia de la Asociación de las Naciones Unidas.

Durante las guerras mundiales, se suspendió el Premio Nobel de la Paz, excepto para reconocer (1917 y 1944) los esfuerzos del Comité Internacional de la Cruz Roja (ICRC, por sus siglas en inglés) por atender a los combatientes heridos, los prisioneros de guerra y los refugiados. Este énfasis en los aspectos humanitarios de la paz fue evidente desde el principio: ya que en 1901, el Comité Noruego del Premio Nobel de la Paz había decidido repartir el primer Premio de la Paz entre Frédéric Passy y Henri Dunant, de Suiza, fundador de la ICRC y creador de la Convención de Ginebra de 1864. En 1922, Fridtjof Nansen, de Noruega, creador de los llamados "pasaportes Nansen", fue premiado por su trabajo con los refugiados, y en 1938 el Premio fue para la Oficina Internacional Nansen para los Refugiados, fundada después de la muerte de Fridtjof Nansen, en 1930, como sucesora de la primera agencia internacional que se ocupaba de los refugiados -la Alta Comisión para los Refugiados, establecida por la Liga de las Naciones, bajo la dirección de Nansen, en 1921.

En 1963, en el centésimo aniversario de la fundación de la Cruz Roja, el Premio fue otorgado conjuntamente, a dos importantes brazos del movimiento de la Cruz Roja: el Comité Internacional Suizo de la Cruz Roja y la Liga Internacional de Sociedades de la Cruz Roja. Después de la Segunda Guerra Mundial, el énfasis en el arbitraje y la mediación en los esfuerzos de paz, cambió al control de armas y el desarme, a la ayuda humanitaria y cada vez más a las cuestiones de los derechos humanos ; varios de los laureados estaban directa o indirectamente relacionados con las Naciones Unidas. En 1945, el antiguo Secretario de Estado de los Estados Unidos, Cordel] Hull, recibió el Premio de la Paz en reconocimiento a su prominente papel como un miembro importante de la delegación norteamericana en la creación de las Naciones Unidas. En 1949, Lord Boyd Orr, un científico británico y fundador Director General de la Organización para la Alimentación y la Agricultura de ONU, fue premiado por sus esfuerzos por emplear los descubrimientos científicos para "promover la cooperación entre las naciones".

En 1951, el Premio fue para Léon Jouhaux de Francia, un líder de la Confederación Internacional de Sindicatos de Libre Comercio que, en 1919, había ayudado a fundar la Organización Internacional del Trabajo. El antiguo Secretario Canadiense de Estado, Lester Bowies Pearson, que fungió como Presidente de la séptima sesión de la Asamblea General de la ONU, recibió el Premio de la Paz en 1957, principalmente por sus esfuerzos para terminar el conflicto en el Suez y resolver la cuestión del Medio Oriente, a través de las Naciones Unidas. El galardonado que representa mejor la continuidad entre las dos grandes organizaciones políticas internacionales del siglo veinte fue, quizá, Philip Noel-Baker, del Reino Unido. Miembro del Parlamento Inglés durante mucho tiempo, participó en la formación, la administración y las deliberaciones legislativas de la Liga de las Naciones y las Naciones Unidas. En los días de formación de la ONU, Noel-Baker tuvo que ver con la selección del sitio para las oficinas de la ONU y con la descripción de los privilegios, restricciones y responsabilidades de los miembros del personal de la ONU, como fundamento del servicio civil internacional.

En 1968, el Premio de la Paz fue para René Cassin, Presidente de la Corte Europea de los Derechos Humanos que, como uno de los principales eruditos legales, fue un importante redactor de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que fue adoptada por la Asamblea General de la ONU, en 1948. En 1974, el Premio de la Paz fue para Sean MacBride de Irlanda, que fundó, en 1961, la organización no gubernamental de derechos humanos Amnistía Internacional, que también recibió el Premio en 1977. Elegido para la Oficina del Comisionado de las Naciones Unidas para Namibia, por la Asamblea General de la ONU, MacBride sirvió como comisionado, con el rango de Subsecretario General, de 1973 a 1977. En 1982, el Premio Nobel de la Paz fue conjuntamente otorgado a Alva Myrdal, de Suecia y a Alfonso García Robles, de México, por sus esfuerzos por lograr un desarme, muchos de los cuales se hicieron en diferentes negociaciones de la ONU.

Fuente: CRÓNICA ONU No. 3, 2003