La ONU y el Premio Nobel de la Paz
1961 Dag Hammarskjöld
Moldeando las altas expectativas de la oficina
Dag Hammarskjöld, el primer Secretario General de las
Naciones Unidas en recibir el Premio Nobel de la Paz,
fue también uno de los primeros miembros del personal
de la ONU que dejó la vida en el cumplimiento del deber.
Se le ha reconocido el mérito de lanzar a las Naciones Unidas
en su activa carrera como el guardián de la paz mundial, durante
el difícil período de la guerra fría. Utilizando "el intenso
arte de la diplomacia para experimentos novedosos y no convencionales",
fue el pionero de las técnicas de manejo de crisis
y de la pacificación y fue el arquitecto de las reglas y principios
básicos que aún se aplican. Fue premiado póstumamente
con el Premio Nobel de la Paz, después de que su avión se estrelló
en una misión en un Congo asolado por la guerra, donde
murieron trece empleados de la ONU que iban abordo.
El Sr. Hammarskjöld creía que las Naciones Unidas tenían
una capacidad sin límites para hacer la paz, siempre y cuando
estuvieran apropiadamente encabezadas, organizadas y
apoyadas. "Trabajando al filo de la sociedad humana", tenía
una creencia casi idealista en los conceptos retóricos, como
la comunidad mundial, el estado de derecho y la paz y la seguridad
internacional. Como intelectual y visionario, convirtió
la diplomacia multilateral y el servicio internacional en
un arte nuevo. Apasionadamente interesado en las artes universales
de la literatura, el teatro, la pintura y la música, estaba
convencido de que había puentes indivisibles en los que
los seres humanos podían encontrarse por encima de los confines
de las ideologías, razas y naciones. Creía que la comprensión
internacional necesitaba una base más amplia
que el sólo acuerdo político: la apreciación mutua de la cultura,
el arte, la literatura y la música del mundo.
Con una carrera de diplomático y economista político, Hammarskjöld
representó a Suecia como delegado ante la ONU, en
1949 y de nuevo entre 1951 y 1953. Fue elegido Secretario General
en 1953 y reelegido para un segundo período, en 1957. Trabajó
como innovador constitucional y negociador
en jefe y se le confiaron
responsabilidades de un ámbito
sin precedentes. Los retos de
su carrera abarcaron la misión
de cese al fuego en el Medio
Oriente, la disputa sobre la nacionalización
del Canal de
Suez, el ataque sorpresa a
Egipto, montado por Israel,
Francia y el Reino Unido, y la
creación de la Fuerza de
Emergencia de las Naciones
Unidas (UNEF, por sus siglas
en inglés) en el Sinaí, que se
convirtieron en el modelo de las
futuras misiones pacificadoras
en las siguientes décadas.
Se le recuerda por negociar personalmente la liberación
de los soldados norteamericanos capturados por
los chinos en la Guerra de Corea, por resolver la disputa
entre Líbano y Jordania, por interceder durante la crisis
diplomática entre Camboya y Tailandia y luego en
Laos, y por su participación apasionada en los problemas
que surgían por la nueva independencia de diferentes
países en desarrollo. Imprimió una firme determinación,
una habilidad consumada y una total dedicación
a su trabajo.
Un gran creyente de la "diplomacia silenciosa", buscó
soluciones a las disputas a través de discusiones privadas
entre adversarios. Su liderazgo, iniciativa personal y valor
moral fueron directamente responsables del aumento
en la influencia y prestigio de las Naciones Unidas. En
una carta privada, escrita en 1953, decía: "Saber que la meta
es tan importante que todo lo demás debe hacerse a un
lado, da una gran sensación de liberación y lo hace a uno
indiferente a cualquier cosa que pueda sucederle." Y así,
en el pináculo de su carrera, a la edad de 56 años, emprendió
su última misión. La meta era llevar un compromiso
de paz al Congo, el trágico resultado fue la muerte de un
gran estadista.
En el discurso de presentación, el Presidente del Comité
Nobel, Gunnar Jahn, dijo que en cada situación que
enfrentaba Dag Hammarskjöld, "tenía una meta en mente:
servir a las ideas promovidas por las Naciones Unidas."
Para Kofi Annan, Dag Hammarskjöld ha sido un modelo,
como dijo en un discurso en Suecia en septiembre
del 2001. "su vida y su muerte, sus palabras y sus acciones,
han hecho más para dar forma a las expectativas públicas
de la oficina, y por supuesto de la Organización,
que las de cualquier otro hombre o mujer en su historia.
Su sabiduría y su modestia, su indiscutible integridad y
su devoción decidida al deber, han establecido una norma
para todos los servidores de la comunidad internacional
-y especialmente, desde luego, para sus sucesores
-a la altura de la cual es muy difícil estar. No puede
haber mejor regla empírica para un Secretario General,
cuando se enfoca a cada nuevo reto o crisis, que preguntarse
a sí mismo, "¿Cómo hubiera Hammarskjöld manejado
esto?"
El concepto de paz contenido en la Carta de la ONU
fue siempre el principio orientador de Dag Hammarskjöld. Quería transformar a las Naciones Unidas en una
institución dinámica al servicio del desarrollo. A pesar
de estar expuesto a la crítica y a violentos ataques, siguió
firme en su misión y sincero en su creencia de que la buena
voluntad entre los hombres y las naciones crearía algún
día las condiciones en la que la paz predominaría en
el mundo.
Fuente: CRÓNICA ONU No. 3, 2003
- 2007 Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático y Albert Arnold (Al) Gore junior
- 2005 Organismo Internacional de Energía Atómica, Mohamed ElBaradei
- 2001 Naciones Unidas, Kofi Annan
- 1988 Fuerzas de Mantenimiento de la Paz
- 1981 Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados
- 1969 Organización Internacional del Trabajo
- 1965 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia
- 1961 Dag Hammarskjöld
- 1954 Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados
- 1950 Ralph Bunche
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