1981 Alto Comisionado de la ONU para los refugiados

Renovado reconocimiento como testamento de sus éxitos

"Es de suma importancia hacer notar que la definición de refugiado formulada en 1950 hecha esencialmente, dentro de un contexto europeo y marcada por la experiencia traumática de la Segunda Guerra Mundial y el periodo de la guerra fría, hoy continúe siendo válida y aplicada a situaciones que... desde luego, no pudieron predecirse hace 30 años", expresó Poul Hartling, en su Conferencia para el Premio Nobel el 11 de diciembre de 1981, como Director del Alto Comisionado para Refugiados de la Oficina de Naciones Unidas (UNHCR por sus siglas en inglés) Esta agencia para los refugiados, fue honrada por segunda vez con el Premio Nobel de la Paz en menos de dos décadas, en 1954 y ésta en 1981.

La agencia ha evolucionado y ha tenido un cambio de enfoque desde su posición inicial a raíz de la Segunda Guerra, cuando su principal meta estaba dirigida a aminorar el sufrimiento generado por el nacimiento, frecuentemente violento, de nuevas naciones. El desarrollo del poder desequilibrado al nivel mundial dio por resultado un aumento de tensión, disturbios y conflictos y continuó causando trastornos masivos en las poblaciones ya que el mero aumento en el número de refugiados dio lugar a una ausencia de justicia, persecuciones, opresión y aún exterminio dentro de sus países nativos, dejando atrás su cultura familiar y sus familiares. Ante estas circunstancias, UNHCR se vio forzada a adaptarse a las nuevas situaciones y añadió a su agenda la repatriación voluntaria y la rehabilitación de refugiados a sus países de origen.

UNHCR trabaja en conjunto con otras agencias humanitarias y de desarrollo para consolidar nuevas condiciones de paz en las tierras en conflicto y ayudar a encontrar soluciones a los problemas de personas desplazadas internamente en los conflictos inter estatales. Sus actividades durante 30 años se extienden a muchos continentes y civilizaciones, ya que facilitó el regreso de 250 000 refugiados algerianos en 1962, repatrió 10 millones de habitantes de Bangla Desh, 150 000 sudaneses y organizó uno de los intercambios aéreos más importantes de la historia, movimiento de ida y vuelta de grandes cantidades de personas entre Bangla Desh y Pakistán en 1973.

Desde 1974 en adelante, su enfoque se trasladó a África: Guinea- Bissau, Mozambique y Angola, donde cientos de miles de individuos fueron repatriados. De hecho, en 1975 la Asamblea General de Naciones Unidas solicitó al Alto Comisionado que intensificara sus esfuerzos a favor de los refugiados africanos, especialmente los que regresaban a sus países. El año 1978 fue testigo de los esfuerzos de la Agencia por interceder a favor de 200 000 refugiados birmanos en Bangla Desh, así como de 150 000 de Zaire que se habían tomado cobijo en Angola. Al año siguiente, facilitó el regreso de 50 000 angoleses desde Zaire y la repatriación de 100 000 nicaragüenses desde Costa Rica y Honduras. Algunas de las zonas donde la actividad de la UNHCR ha sido de asistencia en el problema de poblaciones desplazadas son: Guinea Ecuatorial, Kampuchea (Camboya), Uganda, República Democrática de Laos, Etiopía, Zimbabwe y Chad.

En 1954, cuando le otorgaron el primer Premio Nobel de la Paz, acababan de extender su contrato de tres años. Fue un gran esfuerzo proporcionar protección y asistencia a los 2.2 millones de personas desplazadas en Europa con un presupuesto de sólo $ 5 millones de dólares y un personal de 100 miembros. En 1981, el problema de los refugiados había aumentado exponencialmente a casi 10 millones, pero de igual forma habían aumentado los buenos resultados de la agencia. Testamento de su éxito es el hecho de haber prestado ayuda a muchos millones de personas que dejaron de ser refugiados, y de haber encarado muchos problemas que parecían no tener solución.

A medida que un flujo de refugiados se ve reemplazado por otro, la mayoría ya no se encuentra en Europa, sino en Asia, África y América Latina. Encarando impedimentos de tipo político, los esfuerzos de UNHCR se ven apoyados e implementados por contribuciones en gran escala provenientes de otras organizaciones internacionales, particularmente aquéllas de los países desarrollados de Asia y África que han soportado la carga de recibir y acomodar a enormes corrientes de migrantes.

Con base al respeto a los derechos humanos, la agencia busca encontrar soluciones humanitarias al nivel internacional y nacional para aquellos que no se atreven a regresar a sus países nativos, dándoles oportunidad de comenzar de cero en los países que los albergan. "En la actualidad, escuchamos las voces de millones de refugiados en el mundo. Voces que buscan creer en el hombre, en la dignidad del ser humano, en los derechos humanos básicos" dijo el señor Hartling. "Estamos cara a cara con el verdadero flujo de la catástrofe y el sufrimiento humanos, tanto físico como psicológico", especificó el Comité Noruego del Premio Nobel.

Los dos Premios otorgados a la UNHCR, según palabras del Comité, "representan tanto el símbolo como el instrumento de trabajo a largo plazo hecho con el fin de asegurar que los principios fundamentales de esta labor para los refugiados logren el reconocimiento y la validez universal". El Comité, así mismo, enfatizó que " el flujo de refugiados crea serios problemas en las relaciones entre los países" y por esta razón reconoció que las actividades de la agencia "sirven al interés de la humanidad y de la paz".

Fuente: CRÓNICA ONU No. 3, 2003