1954 Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados

Al ritmo de la historia en formación'

El segundo Premio Nobel de la Paz para las Naciones Unidas no fue para un individuo, sino para una de sus agencias especializadas: la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (UNHCR, por sus siglas en inglés) Vista como un puente entre la comunidad de Estados, tal como se reflejan en la institución de las Naciones Unidas, y la comunidad mundial de individuos hombres y mujeres, muchos de los cuales no tienen estado, la UNHCR enfoca la atención global a aquellos que se encuentran viviendo fuera de las fronteras conocidas y sujetos al prejuicio, la persecución y la pobreza.

La Oficina del Alto Comisionado para los Refugiados, fue establecida después de la Primera Guerra Mundial por la Liga de las Naciones, como resultado de la iniciativa de Fridtjof Nansen, un explorador, científico y estadista noruego, que recibió el Premio Nobel de la Paz en 1922 por su "liderazgo, vigor y valor" en el servicio a los refugiados. Después de su fallecimiento, la "Oficina Nansen" siguió con su trabajo y fue igualmente honrada, en 1938, con el Premio Nobel de la Paz.

La Segunda Guerra Mundial llegó pisando los talones del premio Nansen, provocando un número sin precedentes de hombres, mujeres y niños desarraigados y a la deriva por toda Europa. La propia comunidad mundial se movilizó, creando la Administración de las Naciones Unidas de Alivio y Rehabilitación (UNRRA, por sus siglas en inglés) y la Organización Internacional de los Refugiados (IRO, por sus siglas en inglés). La UNRRA ayudó a la repatriación de cerca de 7 millones y la IRO ayudó a la reubicación de más de 1.7 millones de refugiados europeos que no quisieron regresar a casa. La UNHCR apareció en diciembre de 1950, suplantando los mandatos de la UNRRA y la IRO.

Inicialmente creada por un período de tres años, para ocuparse de los problemas inmediatos, la UNHCR acababa de recibir una extensión de cuatro años a su mandato, cuando fue premiada con el Premio Nobel de la Paz, en 1954. El Comité Nobel hizo énfasis en que el premio no era sólo un símbolo de gratitud por los logros pasados, sino también una señal para la comunidad mundial de que el trabajo debía seguir. Se recalcó la importancia de prever futuras crisis y la disposición para enfrentar los nuevos retos de los refugiados, con base en los principios de humanitarismo y justicia internacional. El Comité Nobel, en su discurso de presentación, dijo: Es trabajo por la paz, si el sanar las heridas de la guerra es trabajar por la paz, si promover la hermandad entre los hombres es trabajar por la paz. Como este trabajo nos muestra que el infortunado extranjero es uno de nosotros, nos enseña a comprender que la simpatía hacia otros seres humanos, incluso si están separados de nosotros por fronteras nacionales, es el fundamento sobre el cual debe construirse la paz."

Definida por algunos como la consciencia del mundo, la UNHCR tiene el mandato de encabezar y coordinar la acción internacional para proteger a los refugiados y resolver sus problemas en todo el mundo, ya sea proporcionan~ v doles asilo en otro país, el derecho de regresar a salvo al suyo, integrándolos localmente o reubicándolos en un tercer país. Trabaja con refugiados y personas desplazadas para ayudarles a restaurar su sensación de independencia, libertad, dignidad y esperanza. En el Discurso del Premio Nobel, en diciembre de 1955, Gerrit Jan van Heuven Goedhar, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, desde los comienzos de la Oficina, reiteró que "no puede haber paz verdadera en este mundo, mientras cientos de miles de hombres, mujeres y niños, sin culpa alguna...sigan en campos y vivan en la miseria y en la mayor de las incertidumbres sobre su futuro".

El proceso de desarrollar un cuerpo de leyes, convenciones y lineamientos internacionales para proteger a los refugiados empezó a principios del siglo veinte, bajo la Liga de las Naciones, y culminó el 28 de julio de 1951, cuando una conferencia especial de la ONU aprobó la Convención relacionada con el Estatus de los Refugiados. Éste era un instrumento más liberal y global que incorporaba tanto la Convención sobre Refugiados de 1933, relacionada con el Estatus Internacional de los Refugiados, como los principios contenidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La Convención de 1951 es el documento legal clave que define a los refugiados, sus derechos y las obligaciones legales de los Estados hacia ellos, mientras que el Protocolo de 1967 remueve las restricciones geográficas y temporales de la Convención. Juntos, los dos documentos son los únicos instrumentos legales que abarcan los derechos fundamentales de los refugiados, incluyendo su libertad de religión y movimiento, su derecho al trabajo y la educación, y el acceso a documentos de trabajo. También describen las obligaciones de los refugiados para con los gobiernos anfitriones y estipulan que los refugiados no deben ser repatriados forzosamente a un país en donde teman ser procesados.

El UNHCR actúa como embajador de los refugiados y personas desplazadas. Como organización humanitaria, depende de los Estados Miembros para sus fondos y lo más importante, del cumplimiento de las normas mínimas hacia los refugiados, como se establece en la Convención. En un mundo abundante en luchas inter e intra estatales y en complejas emergencias humanas, la cuestión de los refugiados y las personas internamente desplazadas necesita ocupar un lugar central en la agenda de la comunidad internacional. El Premio Nobel de la Paz de 1954, conferido al UNHCR, hace casi medio siglo, logró precisamente eso. El reto para el mundo de hoy es conservar el enfoque.

Fuente: CRÓNICA ONU No. 3, 2003