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ACCIÓN HUMANITARIA
Desde que las Naciones Unidas coordinaron por primera
vez las operaciones de socorro humanitario en Europa a raíz
de la devastación y el desplazamiento masivo de personas provocados
por la segunda guerra mundial, la comunidad internacional ha confiado
en la Organización para afrontar
los desastres, tanto naturales como provocados por el hombre, cuya
magnitud supere la capacidad de respuesta de las autoridades nacionales.
Hoy la Organización no sólo es uno de los principales proveedores
de socorro de emergencia y de asistencia a más largo plazo, sino que
actúa como catalizadora de las actividades de los gobiernos y otros
organismos de socorro y como defensora de las personas afectadas por
las situaciones de emergencia.
Emergencias
Durante el ultimo decenio las guerras civiles se
han convertido en la causa fundamental de este tipo de situaciones.
Sólo en 1999, varios millones de personas fueron expulsadas de sus
hogares por la guerra. Los desastres naturales -- inundaciones,
sequías, tormentas y terremotos -- ocasionaron más de 50.000 víctimas
mortales y pérdidas económicas por un valor de 90.000 millones de
dólares en 1998. Más del 90% de los damnificados viven en países
en desarrollo, lo que indica claramente hasta qué punto la pobreza,
la presión demográfica y la degradación ambiental pueden exacerbar
el sufrimiento y la destrucción.
Las Naciones Unidas desarrollan su labor en dos campos: por una
parte, intentan ofrecer socorro inmediato a las víctimas, fundamentalmente
por medio de sus organismos operacionales; por otro lado, han buscado
estrategias más eficaces para prevenir las situaciones de emergencia
antes de que se produzcan.
Asistencia
Cuando sobreviene un desastre, las Naciones Unidas
y sus organismos se apresuran a prestar asistencia humanitaria.
Sólo en 2000, la Oficina
de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH)* hizo 16 llamamientos
interinstitucionales consolidados mediante los que se recaudaron
más de 1.400 millones de dólares para ayudar a 35 millones de personas
en 16 países y regiones. La Oficina del Alto Comisionado de las
Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ofrece asistencia y
protección internacional a más de 22 millones de refugiados y desplazados
internos. El Programa Mundial de Alimentos*
proporciona periódicamente un tercio de la asistencia alimentaria
de emergencia en el mundo, salvando millones de vidas.
Prevención
Las medidas de prevención tienen por objetivo reducir
la vulnerabilidad de las sociedades a los desastres y abordar sus
causas humanas. La alerta temprana es especialmente importante en
la prevención a corto plazo y los organismos de las Naciones
Unidas están aumentando su capacidad en este ámbito: la Organización
de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
(FAO) detecta las hambrunas inminentes, mientras que la Organización
Meteorológica Mundial (OMM) emite pronósticos sobre los ciclones
tropicales y supervisa los casos de sequía. La preparación
también es esencial y el Programa
de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ayuda a los
países más propensos a sufrir desastres a que elaboren planes de
emergencia y adoptar otras medidas de preparación.
Las estrategias de prevención de los conflictos abordan exhaustivamente las causas últimas de los conflictos y fomentan la seguridad, el crecimiento económico, la buena administración pública y el respeto de los derechos humanos, elementos que siguen siendo la mejor defensa contra los desastres, naturales o provocados por el hombre, lo que es cada vez más frecuente.
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