La ONU pide ayuda para los refugiados Rohingya y denuncia posibles crímenes contra la humanidad en Myanmar

Los niños representan el 60% de los refugiados Rohingya que han huido a Bangladesh. Foto: UNICEF/Brown

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04 de octubre, 2017 — La Organización Internacional de las Migraciones (OIM) solicitó hoy 120 millones de dólares para proveer asistencia a los refugiados Rohingya en Bangladesh.

Más de 500.000 personas han llegado a la región de Bazar Cox huyendo de la violencia en Myanmar. La OIM necesita el financiamiento para responder a la grave situación humanitaria, que UNICEF y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) califican como una tragedia humana “impactante” por su escala, complejidad y rapidez.

Tras visitar Bangladesh, los responsables de estas agencias, Mark Lowcock y Anthony Lake, aseguraron que la gente llega atemorizada, exhausta y hambrienta.

Los funcionarios elogiaron el espíritu de generosidad del gobierno y el pueblo de Bangladesh al abrir sus fronteras y ofrecer su apoyo a los refugiados que han llegado con poco o nada a unirse a las 300.000 personas que ya habían huido en olas anteriores de desplazamiento.

La OIM, a petición de las autoridades de ese país, encabeza el Grupo de Coordinación Interinstitucional, que coordina la respuesta humanitaria a la afluencia de familias Rohingya.

Mientras tanto, expertos en Derechos Humanos de la ONU aseguran que los abusos cometidos contra estas personas pueden constituir crímenes contra la Humanidad.

El Comité para la eliminación de la Discriminación contra la Mujer y el de los Derechos del Niño han pedido al gobierno de Myanmar que cese de inmediato la violencia en el Estado de Rakhine y que investigue y lleve ante los tribunales los casos de violencia contra las mujeres y los niños.

Los expertos aseguran que se han cometido serios abusos a los derechos humanos, incluyendo asesinatos, violación, y desplazamiento forzado.

"Estas violaciones pueden constituir crímenes contra la humanidad y estamos profundamente preocupados por el hecho de que el Estado no haya podido poner fin a estos actos atroces cometidos por las fuerzas militares y de seguridad, en los que las mujeres y los niños llevan la peor parte”, expresaron en un comunicado emitido este miércoles.

Los comités pidieron al gobierno de Myanmar que se les concediera acceso al país para garantizar la plena rendición de cuentas, así como que colaborara con la misión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para llevar a cabo investigaciones exhaustivas e independientes.

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