Naciones Unidas recuerda en todo el mundo a las víctimas de atentado en Bagdad

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19 de agosto, 2004 — Con palabras, música, listones negros, velas, marchas en silencio y develamiento de placas, la Organización de las Naciones Unidas conmemora hoy en todas sus oficinas del mundo el primer aniversario del ataque terrorista a sus instalaciones en Bagdad, que acabó con la vida de 22 trabajadores.

En Bagdad, cerca de las ruinas del Hotel Canal, el edificio bombardeado donde la ONU tenía sus oficinas, un grupo nutrido de personal iraquí e internacional de la Organización se reunió con el representante especial para Iraq, Ashraf Qazi, quien elogió la determinación de los que continúan su trabajo humanitario en ese país.

Por su parte, Anas Darwash, funcionario encargado de la Administración de las Naciones Unidas en Bagdad, señaló que los responsables del ataque no lograrán detener la labor de la Organización en la construcción de un futuro seguro y pacífico para el pueblo iraquí.

La ceremonia incluyó un servicio religioso en el que participaron un imán y dos sacerdotes.

En Ginebra, el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, presidió la conmemoración con un discurso en el que reconoció la amenaza que supone la seguridad para su personal.

Luego de guardar un minuto de silencio, Annan encendió una vela por cada una de las víctimas: Sergio Vieira de Mello (Brasil), Reham Al-Farra (Jordania), Raid Shaker Mustafa Al-Mahdawi (Iraq), Leen Assad Al-Qadi (Iraq), Ranillo Buenaventura (Filipinas), Richard Hooper (Estados Unidos), Reza Hosseini (Irán), Ihssan Taha Husain (Iraq), Jean-Selim Kanaan (Egipto-Francia), Christopher Klein-Beekman (Canadá), Emaad Ahmed Salman Al-Jobory (Iraq), Martha Teas (Estados Unidos), Basim Mahmood Utaiwi (Iraq), Fiona Watson (Reino Unido), Nadia Younes (Egipto), Saad Hermiz Abona (Iraq), Omar Kahtan Mohamed Al-Orfali (Iraq), Gillian Clark (Canadá), Arthur Helton (Estados Unidos), Manuel Martín-Oar, Fernández-Heredia (España), Khidir Saleem Sahir (Iraq) y Alya Ahmad Sousa (Iraq).

En la sede de la ONU en Nueva York, la vicesecretaria general, Louise Fréchette, lidera las ceremonias a las que asisten representantes de las familias afectadas y trabajadores heridos en el ataque.

Entre los actos de conmemoración, Fréchette develó la placa y la bandera que ondeaba en el Hotel Canal cuando ocurrió el atentado. Ambas fueron dañadas, pero muestran el orgullo de la labor de la ONU.

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