Siria atribuye conflicto a patrocinio del terrorismo desde el exterior

Walid Al-Moualem

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01 de octubre, 2012 — El ministro del Exterior de Siria atribuyó la gravedad del conflicto que aflige a su país a la promoción y patrocinio del terrorismo desde el exterior por parte de varios países, entre los que mencionó a Estados Unidos, Francia, Turquía, Arabia Saudita y Qatar.

En su discurso hoy ante el pleno de la Asamblea General de la ONU, Walid Al-Moualem denunció la parcialidad del Consejo de Seguridad, que no condenó los recientes atentados terroristas en Damasco porque “algunos de sus miembros los apoyan”.

El canciller explicó que durante más de un año su país ha vivido un problema de dos aristas: la primera responde a la necesidad de reformas políticas, económicas y sociales; y la segunda refleja la explotación de esas necesidades por grupos armados que socavan la seguridad en el país.

Agregó que, en el último año, el gobierno sirio realizó reformas que culminaron con una nueva Constitución que acoge el pluralismo político y afirmó que las autoridades seguirán trabajando con los componentes patriotas de la oposición para construir una Siria que satisfaga las aspiraciones de su pueblo.

“No apostamos por ningún actor que no sea el pueblo sirio decidido a rechazar todas las formas de interferencia extranjera en sus asuntos nacionales, y a vencer a los promotores de un proyecto sectario, extremista y terrorista porque el vínculo entre las políticas estatales y las aspiraciones de la gente es muy sólido en mi país”, enfatizó.

Al-Moualem sostuvo que el gobierno sirio aún cree en una solución política para salir de la crisis y llamó todas las partes dentro y fuera de Siria a un diálogo constructivo que permita trazar la ruta del futuro democrático del país.

El ministro cuestionó, por otra parte, la interpretación del concepto “responsabilidad de proteger” en vista de que se ha usado como pretexto para lanzar guerras y sedición que dañan la estructura de las sociedades nacionales.

Finalmente, Al-Moualem afirmó que Medio Oriente no podrá ser una zona libre de armas de destrucción masiva mientras no se obligue a Israel, la única potencia nuclear de la región, a adherirse al Tratado de No Proliferación y abrir sus instalaciones a los inspectores internacionales.

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