
14 de octubre, 2011 — Las mujeres rurales desempeñan un papel decisivo en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza, afirmó el Secretario General de la ONU, y exhortó a reconocer la contribución que hacen al desarrollo.
Con motivo del Día Mundial de las Mujeres Rurales –celebrado el 15 de octubre–, Ban Ki-moon pidió una mayor inversión en ese sector de la población y eliminar las leyes y prácticas discriminatorias.
Subrayó que pese a la enorme responsabilidad que asumen, carecen de acceso igualitario a oportunidades y recursos productivos.
Susana Martínez, experta de ONU-Mujeres para el Cono Sur, señaló que la población rural femenina recibe menos inversión pública, es más vulnerable a la violencia doméstica y tiene menor acceso a servicios de educación y salud.
“Generalmente, la mujer rural, además del trabajo no remunerado, no visibilizado que realiza de las funciones vitales de cuidado de niños y niñas, ancianos, enfermos y de todos los trabajos domésticos, ayuda en el trabajo agrícola, pero no se contabiliza como un trabajo real”, explicó.
Según el Secretario General, si las mujeres rurales tuviesen acceso a los mismos recursos productivos que los hombres, se podría sacar de la pobreza a más de cien millones de personas.